Oct 011977
 
Download PDF

Resúmenes 1977

ABAD PÉREZ, Antolín
«EXTREMEÑOS EN LA COMISARIA GENERAL DE INDIAS DE MADRID»

Para evitar equívocos, digamos que al hablar de Comisarios Generales existió una triple función, según el campo de afanes y área de ocupación; así podemos hablar con toda propiedad de Comisarios Generales de Indias en Madrid y Comisarios Generales de Méjico y Perú; en los tres cargos hallamos la huella de hijos de esta tierra y de todos ellos nos ocuparemos algún día, aunque ahora sólo miremos a los que desde San Francisco de Madrid tiraron de los hilos de la gran tramoya y lograron el despliegue misional de la Orden por las tierras de Ultramar; porque a ellos les estaban sometidos todos los misioneros de aquellas partes, incluidos los Comisarios de Méjico y Lima.

El Comisario de Indias en Madrid atendía a todos los problemas que planteaba la misión franciscana: reclutamiento, pasaje, manutención, ayuda, defensa, orientación, propaganda, informes y relaciones con la Corte y Roma; en Sevilla contaba con un ayudante, al que se le dio el cargo de vicecomisario general, que allí recibía a los misioneros, recogía sus cédulas, presentaba ante el Consejo de Indias, buscaba la tramitación de embarque y aviamento y los dirigía hasta sus puertos de destino en las Indias, como también los recogía al regreso de sus viajes y andanzas, velaba por su seguridad y persona ante los Consejos y los preparaba la documentación para el mejor logro de sus misiones hasta Madrid. Su importancia -la de la Comisaría de Indias- no tiene parangón con otra cualquiera; baste saber que tenían bajo su inspección y dirección una falange de 5.000 religiosos, aproximadamente, y que la epopeya misional franciscana, podemos decir sin exagerar, que ha sido la mayor en la historia de la Iglesia.

Misioneros y Comisarios Generales de Indias fueron: el P. Francisco de Guzmán, natural de Feria, cuyo mandato tuvo lugar entre 1572 y 1588; P. Antonio de Trejo, de la noble familia de los Trejos y Paniaguas de Plasencia, Comisario General de 1610 a 1613; P. Andrés de Guadalupe, de 1659 a 1951, y finalmente, el P. Juan Luengo, natural de Talarrubias.

ÁLVAREZ RUIZ, Fernando
«CRÓNICA EXTREMEÑA DE LA VÍA DE LA PLATA»

La romanidad de Mérida, es calzada, itinerario de piedra, tramos completos que sobreviven para arqueólogos y caminantes. Por los antiguos bosques de fresnos de la sierra de Fregenal, junto a murallones y picos de cuarcitas, se estiraba el camino de la Plata. Atrás, en la sierra de Aracena, la peña de Alejar (retiro de Arias Montano).

Por Fregenal, la «Concordia Julia Nertobrigensis» cruzan templarios donde tienen sede y maestre.

La Vía de la Plata, ha sido sin duda, camino de expansión para la historia, el arte, la cultura y costumbres extremeñas. Mérida, sede metropolitana, a principios del siglo XII, fue despojada por Diego Gelmírez, que traslada la antigua metrópoli emeritense a Santiago. La romanidad de la Vía de la Plata, ha hecho una monumentalidad extremeña, una idiosincrasia extremeña. Y de las obras hidráulicas, de los puentes romanos, de las cisternas, del lago de Proserpina, aquella diosa, hija de Júpiter y Ceres, que habitaba en un bosque sagrado en el confín occidental de la tierra, o sea, la Extremadura, de las leyendas de los dioses romanos, nacieron los dioses de la Conquista.

Entre la legión X Gemina del campamento de Norba, a la Orden militar de los Freires de Cáceres, hay sólo la proyección de un sentido jurídico y caballeresco de la guerra. De los frisos con sátiros y bacantes, de Ceres, la hija de Saturno, hermana de Vesta que adornaba el anfiteatro de Emérita Augusta, de la Estata Mater, la deidad romana del foro, se pasa a esa maravillosa iconografía mariana de la calzada romana de la Vía de la Plata.

AVILA RUIZ, Rosa María
«EL RETABLO DE LA MAGDALENA DE LA CATEDRAL DE BADAJOZ»

El Retablo de la Magdalena de la Catedral de Badajoz fue mandado hacer por el Obispo Marín de Rodezno en la última década del siglo XVII. Está situado en la primera de las capillas, que empezando desde la cabecera, corresponden a la nave del Evangelio.

Es un retablo barroco tallado en madera, que mide 6,58 m. de alto por 5,05 de ancho. Consta de una sola calle dividida en dos partes: cuerpo central y ático, claramente diferenciados por su decoración, estructura y temática. El cuerpo central está formado por una composición pictórica, mientras que el ático lleva tres esculturas representando a Cristo en la cruz, la Virgen y San Juan. Para contrarrestar la verticalidad del retablo, en la parte inferior se han colocado, a ambos lados, dos aletones (sic) bajo los que se encuentran el retrato del Obispo Marín de Rodezno (ala izquierda) y una inscripción a él dedicada (ala derecha).

Destaca en el cuerpo central, entre columnas salomónicas, un gran lienzo de la Magdalena penitente, que por su belleza y gran calidad compositiva, atrajo la atención de diversos autores, atribuyéndolos unos, como Ponz (1784), nada menos que a Van Dyck, y otros, como J. Ramón Molida (1907), a Mateo Cerezo, etcétera.

Sin embargo, nuestras Investigaciones han demostrado que se trata de un cuadro pintado por Antonio María Esquive], en 1833, como asegura la firma del pintor situada en el ángulo inferior derecho del lienzo, y han certificado los documentos encontrados en el Archivo de la Cátedra, de Badajoz. A juzgar por la data, tal vez sea este lienzo el más antiguo documentado del gran pintor andaluz.

Referencias: PONZ, A.: Viaje de España. Madrid (1784), t. VIII, Pág. 160.

BLANCO REY, Manuel
«UN OBISPO GALLEGO EN PLASENC1A: D. JUSTO RIVAS FERNANDEZ (1925-1930)»

Nace en San Pedro de Riotorto (Diócesis de Mondoñedo) el 3 de junio de 1873, de familia sumamente humilde. Es vocación tardía: Ingresa en el Seminario a los dieciocho años. Estos dos hechos harán que su formación literaria y gramatical se resientan durante toda su vida: Nunca llegó a hablar correctamente el castellano.

En el año 1900 es ordenado sacerdote, habiendo obtenido en todas y cada una de las asignaturas la calificación de «meritissimus». Tres años más tarde, consigue el título de Dr. en Teología y Lic. en Derecho Canónico, por la Universidad Pontificia de Santiago de Compostela.

El 31 de julio de 1922 es nombrado Obispo titular de Priene y auxiliar del Cardenal Arzobispo de Santiago de Compostela, D. José Martín de Herrera; días más tarde, el insigne purpurado le nombra Provisor, Vicario General del Arzobispado y Delegado General de Capellanías, Conmutaciones y Redenciones. A la muerte del Cardenal (8-XII-1922) es elegido por unanimidad Vicario Capitular. El Dr. Rivas queda electo pero no consagrado. En esta situación extraña permaneció, en Santiago, dos años largos sin poder recibir la ordenación episcopal hasta que por Real Decreto de 21-X-1924 fue nombrado por S. M. el Rey, Obispo de Plasencia, habiendo sido preconizado, por Pío XI, para la misma sede en el Consistorio de 18 de diciembre. Recibe el episcopado el 26 de julio de 1925, en Santiago, de manos del nuncio apostólico Monseñor Tedeschini, auxiliado por los Obispos de Mondoñedo y Lugo. El 20 de enero de 1925 el Vicario Capitular de Plasencia, Dr. Francisco Javier Flórez Gómez, anuncia a todos los diocesanos la noticia de la preconización del Dr. Rivas para la sede placentina. Sucede en esta silla episcopal al prestigioso D. Ángel Regueras López.

Hace su entrada en la diócesis el 13 de septiembre de 1925. Su pontificado placentino, de corta duración, impresionó a todos por su sencillez, bondad y espíritu de trabajo. La muerte le sorprende en Santiago, el 16 de julio de 1930. Contaba cincuenta y siete años y se disponía a participar y solemnizar, con su presencia, las fiestas jacobeas. Está enterrado en la Catedral Metropolitana de la Ciudad del Apóstol.

BUENO ROCHA, José
«LA TORRE DE LA CASA QUEMADA DE CÁCERES»

La torre de la llamada «Casa quemada», junto a la de Carvajal, merece un estudio por sus características, muy diferentes de las demás torres cacereñas. Ni las torres del recinto amurallado ni las de las casas señoriales tienen semejanza con la que nos ocupa.

La torre es cilíndrica, sin almenas, dotada de tres ventanas de distinto estilo y una aspillera. La ventana más característica es la que se abre al N., sin adornos, pero con un arco de herradura realizado en un solo sillar. El aparejo de la torre es de sillarejo de cuarcita.

La torre ha sido definida como «indudablemente árabe», opinión autorizada aunque emitida de modo sumario sin aducir razones específicas para tal atribución.

Esta torre cilíndrica exenta no tiene paralelos en la región, aunque sí antecedentes en la torre romana del NE. del recinto amurallado que es casi exenta. Por su aparejo es semejante a lienzos de muralla cacereña considerados como «visigodos». Es esencialmente diferente a las torres almohades de planta cuadrada y octogonal.

Su ventana de arco ultrasemicircular tiene grandes semejanzas con otras de época visigoda de la segunda mitad del siglo Vil (Sta. Olalla en la Aldehuela de Cáceres), sin que existan modelos árabes paralelos.

Conclusiones: La torre es un ejemplar único en su género de la Alta Edad Media en la región extremeña. Cronológicamente hay que situarla provisionalmente en un amplio espacio de tiempo de trescientos años (mediados del siglo IX a mediados del XII). Estilísticamente hay que identificarla como mozárabe, obra de mozárabes o muladíes de la comarca cacereño-emeritense.

CALLEJO SERRANO, Carlos
«OMISIONES Y ERRORES EN EL MAPA PROVINCIAL DE CÁCERES»

Con mucha frecuencia las publicaciones turísticas, guías o mapas ‘de carácter oficial que publican los organismos del Estado contienen errores de mayor o menor importancia, que los deslucen en mayor o menor grado, errores generalmente debidos a estar elaboradas dichas publicaciones en la capital de la nación o por oficinas centrales, sin haber previamente hecho consulta a los elementos que, por radicar en el territorio provincial, podían suministrar datos fidedignos.

En 1973 fue confeccionado y poco más tarde puesto a la venta un mapa de gran tamaño de la provincia de Cáceres a escala 1:250.000 y a todo color, con lujo de medios técnicos verdaderamente extraordinario y que resulta el más completo y detallado y con mucho el mejor de cuantos se han publicado sobre el territorio provincial. En esta obra, y según reza al pie de la cartela, fueron efectivamente colaboradores gran número de entidades provinciales, con la lamentable preterición de la veterana y -en el pasado al menos- muy eficaz Comisión Provincial de Monumentos. El resultado es que este magnífico mapa tiene lamentables y sustanciales fallos en tan importante parcela como es la visión monumental de la provincia de Cáceres.

En el presente trabajo se mencionan las más salientes omisiones de que el mapa adolece en lo que se refiere a monumentos artísticos o pictóricos. Por ejemplo: han dejado de señalarse el emplazamiento actual del Pórtico curial romano de Augustóbriga; el también trasladado de sitio puente romano de Alconétar y la importantísima Cueva de Maltravieso, estación paleolítica junto a Cáceres, todos ellos monumentos nacionales. Tampoco figura nada menos que el conjunto histórico-religioso de Monfragüe, donde se citan un castillo de Templarios, una ermita con veneradísima imagen y una cueva con pinturas rupestres. Faltan castillos perfectamente accesibles como Seguras, Arguijuelas de Arriba y Blasco Muñoz; ermitas conocidísimas como Ntra. Señora del Prado, Sopetrán en Jarandilla, Santa Lucía y Santa Olalla, al sur de Cáceres, etc.

CANDEL CRESPO, Francisco
«DON ARIAS GONZÁLEZ GALLEGO (1500-1575)»

Natural de Jerez de los Caballeros. Obispo de Gerona y Cartagena. Padre en el Concilio de Trento

Este ilustre y casi desconocido extremeño, es otro de aquellos Obispos del Siglo de Oro español que intentaron llevar a sus diócesis y aún a sus mismas vidas la letra y el espíritu del Concilio tridentino.

Nacido en Jerez de los Caballeros, al parecer de noble familia, Licenciado en ambos Derechos, ocupa el importante cargo de Inquisidor de Aragón.

Consagrado Obispo para Gerona en la Seo de Zaragoza, el 31 de mayo de 1556 por el Arzobispo de Zaragoza y Virrey de Aragón, Don Hernando de Aragón, nieto del rey don Fernando el Católico, hace su entrada en Gerona el 18 de noviembre.

Asistió a la tercera convocatoria del Concilio tridentino, siendo calificadas sus actuaciones como de «doctas y piadosas»; como tal Obispo de Gerona suscribe las actas del Concilio «propria manu»… Regresando a Gerona intenta con todas sus fuerzas imponer el espíritu post-conciliar, desterrando ciertas prácticas supersticiosas y costumbres menos dignas que arrancaban, sin duda, de la Edad Media.

También asiste por aquellos días (1564) al Concilio tarraconense. Trasladado a la diócesis de Cartagena, en 1565, sigue su misma línea de conducta pastoral celebrando cuatro Sínodos diocesanos, efectuándose durante su pontificado varias fundaciones religiosas.

Como verdadero hombre de leyes da nuevas Constituciones al Convento de Monjas Justinianas de Madre de Dios de Murcia, adaptando las primitivas al espíritu de Trento. Después de larga enfermedad, fallece en ‘Murcia el 28 de abril de 1575 mandándose sepultar, modestísimamente, en la Iglesia del Convento de Madre de Dios al que nombra heredero de sus escasos bienes. Desaparecidos iglesia y convento en 1936, perdura la fama de austeridad y virtudes de este Obispo netamente tridentino.

CÁRCEL RAMOS, Adelaido
«OBISPOS VALENCIANOS EN EXTREMADURA»

Don Luis Crespí de Borja nació en Valencia el año 1607, de familia noble. Doctor en Teología, obtuvo una pabordía en la catedral de Valencia con cátedra en su Universidad. Gozó de fama como hombre docto y virtuoso, contribuyendo a la fundación en Valencia del Oratorio de San Felipe Neri. En 1651 fue nombrado Obispo de Orihuela, pasando en 1658 a la diócesis de Plasencia. Falleció en Noves cuando se dirigía a Madrid el 19 de abril de 1665.

Don Joaquín Hernández Herrero, hijo de familia humilde, nació en Alpuente (Valencia) en 1808. Estudió Filosofía y Teología en la Universidad de Valencia, ordenado de presbítero en 1833. Fue párroco del Salvador y penitenciario de la catedral de Valencia, Obispo de Badajoz en 1864, pasando a la diócesis de Segorbe en 1866, donde falleció en 1868.

Don Ramón Peris Mencheta nació en Valencia en 1851. Doctor en Filosofía y Teología por su Universidad Pontificia, presbítero en 1876, fue beneficiado, canónigo y arcipreste de la Catedral hasta 1894 en que fue nombrado Obispo de Coria, donde falleció en 1920.

Don José M. Alcaraz Alenda nació en Aspe (Alicante) en 1877. Estudió en los seminarios de Orihuela y Roma, donde se doctoró en Filosofía y Teología; presbítero en 1901, fue nombrado penitenciario de Orihuela y secretario de cámara del obispado hasta 1930 en que fue nombrado Obispo de Badajoz, ‘donde falleció en 1971.

Don Manuel Llopis Iborra nació en Alcoy (Alicante) en 1902. Estudió en el seminario de Valencia donde se licenció en Teología y fue colegial del Patriarca. Ordenado de presbítero en 1928. Ha sido capellán del Santo Sepulcro de Alcoy y en 1942 párroco del Santo Ángel Custodio de Valencia, hasta 1950 en que fue nombrado Obispo de Coria. Habiendo dimitido en 1977, reside actualmente en Moneada (Valencia).

Don Antonio Vilaplana Molina nació en Alcoy (Alicante) en 1926. Estudió en los seminarios de Valencia y Roma, donde se doctoró en Teología. Ha sido profeso» de Dogma en el Seminario, canónigo magistral y colegial perpetuo del Patriarca hasta su nombramiento para la sede episcopal de Plasencia, en 1976, que sigue gobernando.

CARVAJAL GALLEGO, José
«EL POLIFACÉTICO, DON CASIMIRO SÁNCHEZ ALISEDA»

No intentamos contar su vida, esa vida que inesperadamente un día se quebró… Nos fijaremos y diseñaremos las fases más marcadas. Queremos sea una especie de memoria de su vida, por ello prescindimos de otros aspectos menos interesantes y destacar más bien su perfil humano y sacerdotal. Llama la atención su espíritu de iniciativa, quizás lo más original en él, y sobre todo su tenacidad para realizarlas y llevarlas a la práctica. No había problema pastoral que no detectara con esa sensibilidad tan exquisita que le caracterizaba. Enamorado de las clases humildes, les ayudaba a ir hacia adelante y a abrirse camino en la vida a cuantos estaban a su alrededor.

«Seriedad en todo. En su correspondencia, en su trato. Jamás una carta sin contestar, jamás una cita a la que no acudiera. Todo en orden y a su tiempo. Daba gusto colaborar con él por eso. Y al mismo tiempo, esa seriedad unida a una humanísima comprensión. Bastaba darle unas explicaciones para desarmarle por completo y hacer que se le pasara el enfado que hubiera podido tener por alguna informalidad que le hiciésemos. Pulcro, sin afectación ninguna. Lleno de detalles de buen gusto en su casa, en el membrete de sus cartas, en el obsequio que hacía a un amigo. Cordial, afectuoso, pero enteramente alejado del empalago. Viril, pero no brusco. Era generoso. Exigía, pero sabía corresponder.» Así lo retrata uno de sus íntimos colaboradores. Todo ello exponente de lo que vamos a tratar aquí.

No podemos prescindir al narrarlo, aunque nada más sea sucintamente, poner una palabrita sobre sus primeros años, seminario, Roma, Toledo, Granada… Su incorporación al seminario como profesor y sus creaciones de «Liturgia», «Incunable», «Remanso», «P. P. C.», etc.

Bien puede aplicársele lo del autor sagrado: «Llegado en poco tiempo a la perfección, vivió una larga vida. Pues su alma era grata al Señor; por ésto se dio prisa a sacarle de en medio de la maldad.» (Sab. IV,13-14.)

DIEGUEZ LUENGO, Elías
«CUADERNO AUTOBIOGRÁFICO DE DON JOSÉ DE VIU, AUTOR DE LA OBRA «EXTREMADURA. COLECCIÓN DE SUS INSCRIPCIONES Y MONUMENTOS». 1852

La existencia en Valencia de Alcántara del archivo de don José de Viu proporciona material abundante para la biografía del autor de la primera obra sobre nuestras inscripciones y monumentos.

Don José de Viu murió en Valencia de Alcántara, donde vivió los últimos años de su vida.

DONATO BÚA, Salvador
«PLEITO ENTRE PUEBLOS DE CÁCERES Y SALAMANCA SOBRE PROPIEDAD DE UNA IMAGEN DE NTRA. SRA. DE LA PEÑA DE FRANCIA»

Documentación del Archivo Histórico Diocesano de Santiago de Compostela.

FERNANDEZ SERRANO, Francisco
«ALGUNOS CARMELITAS DESCALZOS DE EXTREMADURA»

Teresa de Ahumada, Teresa de Jesús, Santa Teresa, pocas relaciones mantuvo con Extremadura en vida. Becedas, Guadalupe y Trujillo la recuerdan.

Sus monjas fundaron en PLASENCIA (1628), TALAYERA LA REAL (1637) FUENTE DE CANTOS (1652), ZAFRA {1704), BADAJOZ (1733) y DON BENITO (1833). Sus hijos llegaron a LAS BATUECAS en 1602, y a ZAFRA en 1909. He aquí algunos varones ilustres Carmelitas Descalzos, nacidos en Extramadura:

Agustín de la Santísima Trinidad, de FREGENAL DE LA SIERRA 1676,

Alonso de la Madre de Dios, de BROZAS, promotor de Las Batuecas.

Ernesto de la Virgen del Carmen, de TORREJON EL RUBIO. Vivía en Cuba, 1953.

Florentino del Sagrado Corazón, de BERZOCANA, asesinado en Madrid, 6-X-1936.

Gabriel de Jesús, de JARAICEJO, escritor prolífico en 1949.

Gregorio de San Joaquín, de ZALAMEA DE LA SERENA, Genera] de la Orden +1788.

Ildefonso de los Ángeles, de CECLAVIN, autor de los tomos V y VI del Curso de Moral de los Salmanticenses 1737.

Juan Castro Carrasco, de MONTANCHEZ, prior de Bolarque, en 1835.

Alvaro Agustín Liaño, de BARCARROTA, que salió de la Orden y de la iglesia católica en la juventud, fue bibliotecario en Berlín, y, a la postre, reingresó en el catolicismo, en 1832.

Basta un ramillete de nombres, par ver cómo la semilla teresiana arraigó también en Extremadura y produjo sus frutos de santidad, de sabiduría, de ejemplaridad, y hasta su oveja negra, como cualquier otro redil.

FERNANDEZ SERRANO, Francisco
«EN EL CENTENARIO DE UNA MAESTRA NACIONAL. UNA ESCRITORA DE GARCIAZ»

Dominica Palacios Lozano nació, y murió, en Garciaz (Cáceres) 1876-1963. No fue ni pretendió ser:

  1. Pedagoga -helenismo grato para resabidos pedantescos.
  2. Profesora de Educación General Básica -invención modernísima autorizada por el ministro Villar Palasí.
  3. simple maestra de niñas, como en los siglos pasados.

Fue en cambio:

  1. Hija de familia. Sus padres, Ildefonso y Rosalía, vecinos modestos de Garciaz.
  2. Hermana mayor de un varón, y de otras tres hermanas.
  3. Esposa única de don José Gallardo Rico, también Maestro Nacional, nacido en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) pero afincado y fallecido en Garciaz, 1941.
  4. Cruz de Alfonso X el Sabio, por Orden ministerial del 3-X1I-1953.
  5. Escritora modesta de la que nos quedan a) impresa, una descripción de Garciaz, intitulada «El Reino de Extremadura» e impresa en Sobrino de Benito Peña de Trujillo, después de 1941, pero sin año expreso, y b) unas cuartillas que leyó en la escuela el día de su jubilación forzosa y legal.
  6. Fue, sobre todo, Maestra Nacional: año y medio en ALIA, tres años en CAÑAMERO, y 41 años en su mismo pueblo natal de GARCIAZ. Tres generaciones de mujeres recibieron en su escuela, única para niñas en la población, como única para niños era la de su esposo, don José Gallardo Rico, lo que modernamente se ha llamado Educación General Básica: aquel saber leer, escribir, y contar -por lo menos, las cuatro reglas- que sacaban a los niños de la plaga general del analfabetismo.

Así el matrimonio de Maestros Nacionales, a quienes Dios no concedió hijos, y tuvieron pocos sobrinos, se convirtieron espiritualmente en patriarcas de todo un pueblo.

GARCÍA CUADRADO, Nazareth
«UNA SANTA EXTREMEÑA, PATRONA DE ASTURIAS»

La resonancia del martirio de Santa Eulalia de Mérida, en una región, tan alejada geográficamente, como Asturias, es tanta, que 48 parroquias están bajo su advocación, así como numerosos lugares, pueblos, caseríos, e incluso un concejo. Además de ser patrona de la Diócesis de Oviedo y de todo el Principado. El cuerpo de Santa Eulalia fue traído, como preciada reliquia, por los guerreros astures de una incursión contra los árabes.

A ella le fueron dedicadas iglesias, capillas, ermitas… Algunas de las cuales tienen mucho interés, como ocurre con la de Santa Eulalia de Abamia, muy cerca de Cangas de Onís. Esta iglesia se dice que es obra de don Pelayo, y que allí estuvo su tumba y la de su mujer, antes de enterrarle definitivamente en Covadonga, según una inscripción en uno de los sepulcros. A pesar de estar en ruinas muchos investigadores se refieren a ella por su gran valor artístico.

La iglesia de Santa Eulalia de Lloraza, en Villaviciosa, está muy bien conservada. Es románica, del siglo XII, y en los capiteles y ménsulas hay representaciones de figuras humanas, animales y vegetales.

Otras muchas iglesias eulalienses son las de Luarca, de Morcín, de Baldornón (Gijón), de Ujo, de La Manzaneda… hacia las que la devoción hace que acudan las gentes, cada 10 de diciembre para celebrar la fiesta de «Santulaina», como la llaman, cariñosamente, en bable los asturianos.

GARCIA-MURGA ALCÁNTARA, Juan
«LA IGLESIA DE SANTA MARÍA, DE GUAREÑA, EN LA ARQUITECTURA EXTREMEÑA DEL SIGLO XVI»

I.-El plateresco en Extremadura. Influencias:
a) El foco de Burgos.
b) El plateresco del centro de la península
c) El plateresco de Andalucía.
d) Influencias del característico arte portugués.

II.-La ciudad de Guareña.
Emplazamiento de la iglesia de Santa María.

III.-Breve descripción de la iglesia de Santa María de Guareña.

IV.-Puesta en conocimiento y valoración del monumento.

GARCÍA SÁNCHEZ, Francisco
«ERMITAS METELLINENSES»

  1. Ermita de los Santos Mártires.
  2. Ermita de San Raimundo.
  3. Ermita de San Pablo.
  4. Ermita de San Miguel.
  5. Ermita de san Blas.

GÓMEZ Y GÓMEZ, José
«PINTURA MURAL, TRADICIÓN Y MANIFESTACIÓN DE FE»

GONZÁLEZ RAMOS, Vicente
Recuerdos «REYES HUERTAS: EL SENTIDO DE LA MEDIDA»

Ser cacereño es para mí un honor. En el Colegio de Santa Cecilia de las Hermanas Carmelitas de la capital de la alta Extremadura hice mis estudios primarios. Allí conocí a un hijo del eximio novelista don Antonio Reyes Huertas. Se llamaba igual que él. Dios quiso segar su vida prematuramente. Tan fuerte se anudó el afecto que llegué a ser su mejor amigo. Corriendo los años, don Antonio, con una generosidad que estaba lejos de merecer, quiso expresarlo, afectuosísimamente, en la dedicatoria que me escribió en un ejemplar de su novela «LA CANCIÓN DE LA ALDEA», editada como homenaje de las dos provincias extremeñas a su gran cantor: «A Vicente González Ramos, que ya no es una promesa sino una realidad en la cosecha de frutos literarios extremeños. Con el afecto entrañable a través del hijo querido y muerto, su mejor amigo, Antonio Reyes Huertas. Mayo, 1952.»

La amistad con el hijo y el hecho de ser mi padre practicante de don Antonio, determinaron mi encuentro con la valiosa personalidad que había de ser mi entrañable maestro de periodismo. Como conocía mis aficiones, me llamó y propuso que entrara como reportero en el diario «HOY», del que él era Corresponsal-Delegado en Cáceres. Acepté con muchísima ilusión. Comencé a trabajar en seguida, haciendo diferentes informaciones de calle y centros oficiales.

Era yo entonces un muchacho que empezaba a vivir. Tenía mucho que aprender. De la vida y del periodismo. En efecto, aprendí provechosamente al lado de don Antonio. Una de sus mejores enseñanzas fue la que se resume en la frase de la Moral: «Favores sunt ampliandi et odia restringenda.» Me enseñó que, sin incurrir en lisonjas -de las que debe huir el periodista- ni quebrantar, tampoco, la libertad profesional, no hay nadie que se moleste por excederse algo en un elogio, ya que la vanidad humana es cosa corriente. Por el contrario, la censura y la crítica, aunque sean leves y bien intencionadas, siempre molestan al hombre. Por ello y por otras razones, el periodista debe estar adornado de un gran sentido de la ponderación y la medida. ¡Magnífica lección valedera para los periodistas y el Periodismo de todos los tiempos y países! Ese sentido de la ponderación y la medida lo tuvo en grado eminente Reyes Huertas. Quienes hayan leído sus escritos y artículos podrán comprobarlo, valorarlo y admirarlo. Ni adulador ni ofensor de nadie, la Verdad y la Justicia, aunque él no fue noble de sangre ni heredó heráldicos blasones, presidieron siempre -como destacadas insignias o inquebrantables lemas -su ideal escudo profesional.

GUERIN BETTS, Patricio
«JOVELLANOS, ALCANTARINO»

Alcántara es un municipio de la provincia de Cáceres. Por eso son alcantarinos en rigor los naturales y vecinos de él ,pero Alcántara no es sólo eso. Es el lugar de donde tomó nombre una ínclita Orden de Caballería y así, no por mera tautología sino por profunda relación espiritual, quedan vinculados a Alcántara los que lo están a dicha Orden. Entre éstos, que han sido numerosísimos, uno de los más distinguidos fue Gaspar Melchor de Jovellanos. Fue admitido en la Orden en 1780. Le había precedido el padre de su abuelo materno en el siglo XVII.

De su gran amor y solicitud por la Orden nos informa el historiador y contemporáneo de Jovellanos, Fray Roberto Muñiz.

Trataremos, pues de exponer quien fue este insigne varón. Muchísimo se ha publicado sobre él, pero nos fundaremos, sobre todo, en el amplio expediente de ingreso en la Orden que se conserva original en el Archivo Histórico Nacional.

Jovellanos nació en Gijón el 5 de enero de 1744. Falleció en Vega en 1811. Tuvo muchos contratiempos y algunos triunfos. Los tiempos eran muy difíciles. De todos modos por su ánimo inquebrantable, su profunda religiosidad y su inveterado hábito de trabajo legó gran tesoro de máximas y enseñanzas a la posteridad. Uno de sus biógrafos es Constantino Suárez en su Diccionario de Artistas y Escritores Asturianos.

HURTADO DE SAN ANTONIO, Ricardo
«NUEVO CAPITULO PARA ESTUDIO DE LA ROMANIZACIÓN EN LA PROVINCIA CACEREÑA»

Si por fuente histórica, en general, entendemos todo material que puede utilizarse para realizar la labor de síntesis histórica, es indudable que la Historia Antigua para lograr un universalismo y una composición unitaria del quehacer huma no ha de apoyarse en un complejo abundantísimo de fuentes: ciencias básicas, ciencias instrumentales, ciencias ajenas y ciencias auxiliares. Entre estas últimas, la Epigrafía -con todas sus limitaciones- merece un lugar destacado y fundamental en el conocimiento de nuestro pasado histórico, sobre todo cuando los testimonios literarios nos niegan casi todo detalle. Un epígrafe, de manera directa interesa a la Epigrafía, pero afecta también a la Arqueología, a la Filología y a ciencias ajenas como son: el Derecho, la Religión, la Economía y la Sociología.

Empeñados en hacer un trabajo -ya iniciado- sobre la romanización en nuestra provincia, aportamos a estos «Vil Coloquios Históricos de Extremadura» el estudio de un ara romana inédita descubierta en Arroyo de la Luz y celosamente guardada por el Sr. Arcipreste, quien nos ha dado las máximas facilidades para su examen y publicación. Aún cuando el valor de la Epigrafía se apoya en seriaciones y corpora, hemos atribuido al ara descubierta en Arroyo de la Luz el título que encabeza este resumen porque en toda inscripción hay un intento de perdurabilidad y recuerdo y cuando merece ser grabada en piedra es porque existió una voluntad de publicidad local por parte del oferente, lo cual nos hace avanzar en el conocimiento zonal de determinadas áreas provinciales.

Nuestra conclusión es que incluso en las zonas más reacias a la romanización, hubo núcleos que aceptaron la cultura y formas romanas, dejándonos testimonios de ello tales como este ara en honor de los lares y nombres tan sonoramente romanos como Victoria.

LÓPEZ VALCARCEL, Amador
«DOS BIOGRAFÍAS LUCENSES DE FR. JUAN DE LA SERENA, NATURAL DE CABEZA DEL BUEY (BADAJOZ)»

La primera es obra de don Inocencio Portábales Nogueira, y se guarda inédita en el archivo diocesano de Lugo. La segunda fue publicada en 1946 dentro de la «Gran historia del episcopado gallego», que tuvo por autor al padre franciscano Manuel R. Pazos. Y porque las dos se complementan, bien pueden figurar en los «VII Coloquios Históricos de Extremadura».

Don Inocencio Portábales Nogueira había nacido en Maside, provincia de Orense, el año 1858; fue profesor en el seminario diocesano de Orense, y en 1896 vicario general, provisor, y dignidad de arcipreste en la S. I. Catedral de Plasencia, durante la última época del pontificado de don Pedro Casas y Souto. Desde 1907 hasta su muerte, ocurrida en Lugo el 4 de julio de 1923, por haber permutado con don Manuel Prieto Martín, fue arcipreste de la catedral de Lugo. También en esta última diócesis compartió los afanes de la investigación histórica, galardonada en 6 de noviembre de 1914 con el nombramiento de Académico Correspondiente en Lugo de la Real Academia de la Historia, con las tareas del gobierno en la curia diocesana: Examinador y juez prosinodal, vocal eclesiástico de la Junta Provincial de Beneficencia; vicario general de los obispos don Manuel Basulto Jiménez, martirizado en Paracuellos el año 1936, y de fr. Plácido Ángel Rey Lemos, franciscano lucense.

Publicó los siguientes libros, algunos referidos directamente a historia de la diócesis placentina: El coro de la catedral de Lugo.-Historia Eclesiástica en tres tomos.-Monografía del misal incunable de la catedral de Orense.-Manual de gobierno de las monjas y religiosas de España.-Crónica de la peregrinación de Lugo a Tierra Santa, y la Vida y Pontificado del limo. Sr. D. Pedro Casas y Souto, Obispo de Plasencia.

Dejó también manuscritos una serie de datos sobre el cabildo y la catedral de Lugo con el título de «Abecedario de la catedral», que ahora se agrupan en ocho volúmenes con un conjunto de 2.764 cuartillas, del que se ha copiado la primera biografía, inédita de fr. Juan de la Serena, Obispo de Lugo desde el 22 de octubre de 1643 al 12 de enero de 1646.

LOZANO MATEOS, Jesús
«FUENTE DEL MAESTRE EN LA HISTORIA. APUNTES BIOGRÁFICOS DE FONTANESES ILUSTRES»

LOZANO RAMOS, José
«PEQUEÑAS BIOGRAFÍAS DE TRESCIENTOS PERSONAJES TRUJILLANOS»

Una ciudad es, en cierto modo, lo que sus habitantes son o quieren que sea. Pero esto no debe entenderse referido solamente a la generación viva en un cierto momento. En una ciudad han existido, generalmente, ciertos personajes que, de una manera o de otra, le han dado talante e historia. Su número es particularmente amplio en el caso de Trujillo.

Hemos querido trazar unas brevísimas biografías de trescientos personajes trujillanos que, por una u otra causa, han sido famosos o, al menos, que llamaron la atención de sus contemporáneos o de escritores, periodistas, etc., posteriores. Sería imposible citar en este pequeño resumen a todos estos personajes. Al lado de figuras casi fabulosas, militares como Pizarro y sus hermanos, Francisco de Orellana; los García de Paredes, padre e hijo; Alvaro Pizarro; cardenales, como Cervantes de Gaete y Juan de Carvajal, arquitectos, como Becerra; aparecen personajes más humildes, como la ejemplar María, la Viuda, el soldado Sanabria, famoso por una cuarteta, Francisco de Godoy, que escribió un libro sobre el arte de lidiar toros, o pintores como Pizarro y Bermudo. Precediéndoles, cronológicamente, los moros trujillanos, Abou-Djafar-lbou-Aroum, médico y, según algunos, maestro de Averroes, y el poeta Abu-Mohamed-Abdala.

Es claro que, en este caso, «son todos los que están», aunque, evidentemente, no podemos afirmar que «están todos los que son».

MARTÍN DE HIJAS Y LUENGO, Eduardo
«DON LORENZO IGUAL DE SORIA Y MARTÍN DE HIJAS, GRAN OBISPO EXTREMEÑO»

Pretendemos hacer con este trabajo una semblanza biográfica del ilustre Obispo que dé a conocer a grandes rasgos su vida, y popularice y airee su figura. Hablaremos de su nacimiento, en agosto de 1746, en el pueblo cacereño de El Gordo, que por aquel entonces era uno de los anexos de la ya desaparecida villa de La Puebla de Nadados, en la comarca del Campo Arañuelo. De sus antecedentes paternos en aquel pueblo y de los maternos en la vecina villa de La Calzada de Oropesa, «puerta de Extremadura», como la definió don José Carvajal en este mismo lugar el año pasado. De sus estudios en Alcalá. De los importantes cargos que en esta histórica ciudad y en la Corte fue ocupando a medida que avanzaba su vida: Catedrático de la Universidad, Vicario General, Canónigo de la Magistral, Capellán Mayor de la misma. Vicario Eclesiástico de Madrid, Inquisidor, miembro de la Santa de la Caridad de la Corte, Párroco de S. Ginés… El 12 de septiembre de 1795 fue presentado para el Obispado de Pamplona en cuya sede permaneció hasta 1803 en que fue promovido al de Plasencia. Vuelve así Lorenzo a su tierra natal extremeña. A la faceta cultural y a la religiosa hay que añadir ahora la patriótica. Hablaremos de su éxodo por los pueblos cacereños perseguido por los franceses: Talaván, Serradilla, Torrejón, Monroy, Villa del Campo, donde estuvo a punto de ser fusilado, logrando escapar y refugiarse en Ciudad Rodrigo. La última etapa es la del Cádiz de las Cortes a las que asiste como diputado por Toledo. Y en la villa de La Calzada falleció en 1814 cuando regresaba a su Diócesis de saludar al Rey, enterrándose en la capilla del Rosario de la Iglesia de esta villa. Hablaremos también de sus hermanos y de los descendientes que dejaron. Y de otras curiosidades con él relacionadas: los religiosos de la familia, en tradición que continúa: la propagación del nombre de Lorenzo; sus retratos que conocemos; de su bargueño-escritorio, que aún se conserva; del origen y razón de la popular redondilla que ha corrido por los más cercanos seminarios hasta nuestros días:

Para perpetua memoria de los siglos venideros dejó a los curas en cueros Don Lorenzo Igual de Soria.

MARTÍN VIZCAÍNO, José
«MONSEÑOR ILDEFONSO PRIETO LÓPEZ, ILUSTRE SACERDOTE PLACENTINO»

Nació en Casas del Monte (Cáceres), 28 octubre 1903. A los nueve años ingresó en el colegio benéfico-docente de huérfanos del Marqués de la Constancia; después en el seminario diocesano, y posteriormente pasó al Colegio Español de Roma. doctorándose en Filosofía, en Teología y en Derecho Canónico.

En 1927 recibió las órdenes sagradas de manos del cardenal Merrv del Val, y regresó a Plasencia donde fue: Profesor en el Instituto de E. M. «Gabriel y Galán», catedrático y prefecto de estudios del seminario diocesano; canónigo doctoral en la S. I. Catedral; provisor, vicario general, visitador episcopal, y gobernador eclesiástico de la diócesis.

Desde 1931 organizó varias ramas de la Acción Católica, y fundó en 1946, el periódico «Llama», que alcanzó enorme difusión entre las asociadas.

Cuando preparaba en Plasencia una Casa de Ejercicios Espirituales, le llegó el nombramiento de auditor del Tribunal de la Rota Española, y de Prelado Doméstico de Su Santidad.

Situado en la Rota de Madrid, simultaneó con sus trabajos jurídicos, otros apostólicos: consiliario de las jóvenes de A. C. de San Ginés; consiliario del Hogar Extremeño, a la muerte del famoso jesuita P. Bayie; director espiritual de la Cofradía de la V. del Puerto -institución de Plasencia en la capital de España- y con José Montero Neria redactó los Estatutos de la misma.

Es autor -aunque se ocultó en el anonimato a veces- de obras de derecho canónico, ascética, y biografías.

El 14 de diciembre de 1955, fecha de su muerte, edificante y santa, seré siempre de triste memoria para sus amigos y paisanos.

MARTÍNEZ DÍAZ, Tomás – E.
«MERIDA. PENSAMIENTOS BAJO EL PUENTE»

MAZO ROMERO, Fernando
«LA INTERVENCIÓN DEL SEGUNDO CONDE DE FERIA EN LA GUERRA DE SUCESIÓN CASTELLANO PORTUGUESA»

Tradicionalmente se ha considerado que la causa de los Reyes Católicos durante la Guerra de Sucesión en la región extremeña y más concretamente en la zona de Badajoz, fue sostenida y defendida de un modo primordial por don Alonso de Cárdenas, comendador mayor de la provincia de León y, posteriormente, maestre de la Orden de Santiago. Se ha señalado en alguna ocasión, el papel desempeñado por otros personajes de segunda fila, entre los cuales se cita a don Gomes Suárez de Figueroa, segundo conde de Feria.

Sin embargo, a la luz de recientes investigaciones llevadas a cabo por el autor de esta comunicación, el papel jugado por este procer extremeño se agiganta y cobra una dimensión de primera figura hasta el punto de que podemos afirmar que en los primeros momentos de la Guerra Civil fue el personaje de confianza de los Jóvenes monarcas castellanos y el brazo ejecutor de sus órdenes con prioridad sobre cualquier otra persona, y sólo más tarde este protagonismo fue compartido con don Alonso de Cárdenas, a quien, sin embargo, los reyes premiaron sus servicios con mayor largueza que al conde de Feria. El análisis de todas estas cuestiones constituye el objeto de la presente comunicación.

MUÑOZ Y MUÑOZ, Antonio
«SANTA TERESA DE JESÚS EN BECEDAS (Un episodio de la vida de la Santa en esta parroquia entonces placentina)»

El hecho lo narra la misma Doctora mística en el de su vida. Libro Ahondando 22 en el tema, investigando sobre el casi inédito Archivo Parroquial, A. Muñoz ha trazado un cuadro completo de lo que fueron aquellos tres meses de la estancia de Santa Teresa en Becedas.

Junto al rigor de la investigación, la buena manera de escribir de este profesor de Literatura. Hay también un punto de pasión, pues no en vano el Sr. Muñoz vivió durante diez años en el mismo lugar que acogió a Teresa de Jesús en la primavera de 1536.

Creemos que este trabajo, en vísperas de publicación, constituye una valiosa aportación para la historia de la Diócesis placentina, de la cual formó parte la Parroquia de Becedas hasta el año 1954.

NAHARRO RIERA, Alfonso
«LA LUCHA DE CLASES EN LA LUSITANIA DE VIRIATO»

NAVAZO GANCEDO, José Luis
«ENFOQUE METODOLÓGICO PARA EL ESTUDIO DE UN PUEBLO EXTREMEÑO. APLICACIÓN A TRUJILLO»

Introducción.-Características de la metodología empleada. El por qué de la necesidad de un método. La aplicación a los pueblos extremeños.

Estudio geográfico.-La influencia de la geografía. Emplazamiento. Extensión y situación del término municipal. Localidades más cercanas. Características geológicas. Vegetación. Fauna. Climatología. Mapa físico general.

Estudio histórico.-Orígenes y desarrollo. Épocas y fechas importantes. Fiestas y folklore. Proyección nacional e internacional. Monumentos y restos arqueológicos. Causas del estado actual. Su futuro inmediato.

Estudio cultural.-Actividades culturales. Leyendas. Giros del lenguaje. Costumbres. Analfabetismo. Nivel de estudios. La vivienda popular.

Estudio demográfico.-índices de natalidad, mortalidad, nupcialidad. Proyecciones para el futuro: ¿crece el pueblo, se estanca o decae por hab.- El problema de la emigración. Población activa (por sectores) y pasiva. Otras estadísticas: paro, enfermedades, ocupaciones eventuales, etc.

Estudio económico.-Modo de producción. Fuerzas productivas y relaciones de producción. Diferenciación de la producción activa: sectores primario, secundario y terciario. Posibles tipos de industrias. Cooperativas. Superficie productiva (agrícola) y productos. Cabaña. Régimen de propiedad de la tierra. Distribución de la renta.

Apéndice: Fuentes y bibliografía.

NÚÑEZ MARTÍN, Ramón
«UNA FIESTA DEL ÁRBOL MULTISECULAR EN UN PUEBLO DEL VALLE»

Todo el valle de Plasencia es un vergel. Dentro de él Tornavacas, el último pueblo de la provincia. Su principal riqueza, el agua. Gracias a ella plantaciones de árboles frutales y bosques de árboles silvestres.

Desde tiempo inmemorial, en las fiestas patronales del Cristo del Perdón, se viene teniendo en los días 14 y 15 de septiembre una Fiesta del Árbol muy original. Se cortan dos árboles grandes, de hoja perenne. Acebo es su nombre. Con no poco trabajo se traen a la Iglesia Parroquial para ponerlos en andas y celebrar el Canto del Ramo. En los dos días, después de la Misa Mayor, se tiene la «Loa» cantada al Cristo del Perdón. Un grupo de doce chicas jóvenes, en dos coros, bien amaestradas, lo cantan, alternándose, siempre con la misma música del siglo XVI, pero cada vez con letra diferente. Cada árbol, espléndidamente adornado y cargado de frutos y dones, es la ofrenda de una persona agradecida del pueblo a un favor recibido del Santo Cristo. Los cantares, como es natural, compuestos por gente del pueblo, hacen referencia al motivo del ofrecimiento. Toda la comunidad parroquial presente en la Iglesia, escucha conmovida y silenciosa. Es la Fiesta anual de la unidad.

Al terminar la última estrofa, como expresión de su fe, lanzan al aire un grito vibrante que a manera de un trueno resuena en todo el templo parroquial. Equivale al «amén» litúrgico que significa «así es». Así lo creemos y así venimos dando testimonio de que la fe cristiana sigue viva entre nosotros. Después se hace la rifa y lo que se ha obtenido se entrega a la cofradía para el culto de] Cristo.

Lo insólito es que esta Fiesta, a pesar de su antigüedad, tiene siempre un aire nuevo como si cada año se hiciera por primera vez.

PALOMO IGLESIAS, Crescencio
«M. R. P. MTRO. FR. MARTÍN CLEMENTE Y PULIDO. O. P. (1812-1883)»

El P. Martín Clemente y Pulido nació en Montehermoso. El 13 de noviembre de 1828; a la edad de dieciséis años, hizo profesión religiosa en el convento de dominicos de Plasencia. Le tocó vivir las leyes desamortizadoras y después fue uno de los principales restauradores de los Dominicos en España, siendo el último Vicario General para España y el primer Provincial de la provincia restaurada de España, en cuyo cargo murió el 9 de enero de 1883 en el convento de San Esteban de Salamanca.

Siempre fue estudiante de primera fila, por lo que se le eligió para colegia] del Colegio de Santo Tomás de Alcalá de Henares. Durante la exclaustración fue profesor en el seminario de Plasencia y de Ávila, siendo también nombrado vicerrector de éste. Asistió al Concilio Vaticano I en calidad de teólogo-consultor del Obispo de Ávila, Mons. Fernando Blanco. Después de la restauración de los Dominicos fue nombrado rector del Colegio de Corias (Asturias), por lo que le tocó ser uno de los organizadores de los estudios de los restaurados Dominicos.

PARRÓN FERNANDEZ, Felipe
«UN EXTREMEÑO Y SU PEQUEÑA HISTORIA»

Don Felipe Jiménez Vasco nace en Cuacos de Yuste (Cáceres) en el año 1908. A los quince años de edad, da comienzo a sus estudios de música, disciplina que cultiva hasta dominar órgano, piano, acordeón y guitarra. Dedicado al estudio de las Letras, destacase pronto al publicar sus primeros trabajos en tiempos de la Dictadura de Primo de Rivera, en un periódico llamado «Nuevo día», que dirigiera Narciso Madral Vaquero y que se puede ver en el archivo de la Diputación Provincial de Cáceres debidamente encuadernado.

Está en posesión de un gran número de diplomas, recompensas y trofeos de España y del extranjero, habiéndose traducido muchos de sus poemas al danés, de cuya nación es miembro de la Societé Royal des Anticuaires du Nord, de la Real Academia de la Historia del Norte de Copenhague, título este último otorgado por S. M. el Rey Frederik IX de Dinamarca.

Es autor de más de un millar de artículos sobre la Vera y entre sus libros de poemas, cuyo arte cultivó con preferencia, destacan «Ecos de Extremadura», «Al compás de mi lira», «Gotas de rocío», «La naturaleza canta» y un breve tratado de historia titulado «Cómo nace un Monasterio y muere un César», en donde se comprendían la época y vicisitudes por las que pasan los llamados «Hermanos de la pobre vida», para edificar el Monasterio de Jerónimos, levantado a la distancia de dos kilómetros de Cuacos, seis de Aldeanueva de la Vera y diez de Jaraíz de la Vera, en el año 1402, en donde vino a morir el más grande emperador de la Cristiandad.

PARRÓN FERNANDEZ, Felipe
«DATOS ESTADÍSTICOS DE LA VERA, CON UN POCO DE HISTORIA, EN ALDEANUEVA, CUACOS Y GUIJO DE SANTA BARBARA»

PRIETO AGUILAR, Dionisio
«UN COLEGIO PARA OTRO SIGLO»

La Fundación del Colegio de huérfanos de la Constancia de Plasencia es, junto a su análoga de niñas huérfanas de San José, una institución que cuenta con más de un siglo de existencia.

Por la gran transcendencia de esta obra benéfica, su fundador don Calixto Payan y Vargas, Marqués de la Constancia, ha alcanzado el honor de la posteridad en el recuerdo de centenares de huérfanos protegidos, y el de figurar en la historia placentina entre sus grandes benefactores de todos los tiempos.

La gratitud de los alumnos del Colegio a su egregia persona .obtuvo su máxima expresión en dos importantes realizaciones. Una, plasmada en el grupo escultórico erigido a don Calixto, ante el que se le rinde homenaje anualmente, y, otra, la tributada en Madrid con la entronización en la ermita de la Virgen del Puerto de una imagen de San Calixto, de veneración en la capilla del colegio placentino, donada por los antiguos alumnos. La devoción a este Santo Papa, prendió pronto en la gran capital, como lo indica el haber sido proclamado, hace unos años, Patrón de la Construcción por su Sindicato Nacional .

Pero tras el júbilo de estas emotivas manifestaciones y de las celebradas masivamente para conmemorar el setenta y cinco aniversario y su inolvidable centenario, quedaba en nuestro ánimo la pesadumbre por la evidente decadencia de la Fundación.

En el ano de 1969 de su centenario, tuve el honor de pronunciar una conferencia, bajo este mismo título, en la que formulaba una propuesta de reorganización de su economía y construcción de un nuevo Colegio, que no obtuvo resultado positivo. Desde entonces vengo insistiendo en este tema con la esperanza de encontrar piadosa y justa comprensión para esta obra y, tal vez, una ayuda necesaria, porque por fortuna los sentimientos benéficos se mantienen vigentes. Por otra parte el Estado favorece con deducciones de impuestos las donaciones de esta naturaleza. El patrocinio de una obra benéfica, es la acción que más puede perpetuar y dignificar una vida.

RUBIO ANDRADA, Manuel
«CONCLUSIONES AL ESTUDIO ARQUEOLÓGICO DE LOS YACIMIENTOS CÁSTRENOS DE EXTREMADURA»

El presente trabajo trata sólo de dar a conocer las conclusiones -dejando su desarrollo para otra ocasión- de un estudio que, de forma primordial, intenta llenar el vacío de contenidos fundamentales de Extremadura como región, de buscar los fundamentos de lo esencialmente extremeño.

Nos lanzamos en él a lo más alto de nuestras posibilidades en un intento de tomar de la ciencia arqueológica, no exclusivamente los datos cronológicos, sino que, partiendo de los restos materiales encontrados en yacimientos y estudios, los hemos utilizado en una particular dirección: tratar de encontrar datos de contenido social y económico, labor que faltaba por hacer en Extremadura.

Al conocimiento de los contenidos arqueológicos, que nos ha llevado una gran tarea que apenas se vislumbra en estas conclusiones y que nos hizo convertir el mapa regional en un enorme rutario, hemos de añadir el estudio en bibliotecas esparcidas, distantes, poco conocidas y las conversaciones, generalmente informales, recogidas en los lugares más imprevistos. Con el material recogido en este movimiento salpicado de aventuras, hemos hecho una elaboración aplicando el método dialéctico (tesis, antítesis, síntesis). Le hemos añadido bases de contenido Marx-Engels, sin que en ningún momento estuviésemos condicionados a cobijarnos en una determinada ideología. Todo ello nos ha llevado a unas conclusiones basadas en el consumismo (material o espiritual) como energía del motor o motores históricos.

RUBIO CALZÓN, Waldo
«FECHAS EN QUE ESTUVO EN MADRIGALEJO EL REY DON FERNANDO V, EL CATÓLICO, Y DOCUMENTOS QUE FIRMO»
«ESCUDO HERALDICO MUNICIPAL DE MADRIGALEJO»

RUBIO MASA, Juan Carlos
«LA ERMITA DE LA OLIVA EN SERREJON»

En 1627, Alonso Fernández citaba a la Virgen de la Oliva como una de las advocaciones marianas de mayor devoción en el Obispado de Plasencia. Su ermita, situada a unos seis kilómetros, al este de Serrejón y a escasa distancia del antiguo lugar de La Anguila, debió comenzarse hacia la segunda mitad del siglo XVI, época a la que pertenece la capilla mayor; conocida vulgarmente por «el camarín», se cubrió posteriormente con una bóveda de lunetos decorada, entre 1706 y 1725, con un fresco, hoy casi perdido, cuya temática es la coronación de Nuestra Señora por la Trinidad entre ángeles músicos y medallones en los lunetos con santas figuras.

Durante la Santa Visita de 1758, se ordena «se haga una hermita correspondiente de bóveda dejando existente la capilla mayor que lo esté». Las obras se realizan en el trienio de 1759-61 por «Joseph y Manuel Rodríguez vecinos de Oropesa Maestros de Arquitectura». Estos construyen una nave única, con transepto saliente, cubierta con bóveda de lunetos, y cúpula sobre pechinas en el crucero, hoy desaparecida; también trazan y levantan un pequeño tramo recto anterior a la cabecera.

El estudio documenta] lo hemos realizado a través de los dos únicos libros de cuentas de fábrica de la ermita existentes en el archivo parroquial de Serrejón de 1644 a 1705 y de 1706 a 1818; presentan dos importantes lagunas de unos veinte años al comienzo de cada uno de ellos.

RUBIO ROJAS, Antonio
«VECINDAD ENTRE CÁCERES Y TRUJILLO, EN EL TRANSCURSO DE LOS SIGLOS XV Y XVI»

Impuesta por una realidad geográfica la vecindad entre ambas poblaciones extremeñas ha tenido su reflejo en una variada documentación que, surgida a tenor de las muy distintas relaciones habidas entre ellas, arranca del siglo XIII. Distintos temas sugería tal documentación, pero he decidido elegir el relacionado con la vecindad, propiamente dicha, polarizada, casi en exclusiva, sobre la ganadería, montes y pastizales sitos en los confines de ambos términos.

Fuente primordial, para el enmarque legal de dicha vecindad, son: La Carta de asiento y vecindad, suscrita en Marta por ambas ciudades el 16 de mayo de 1485 y la que, confirmando la anterior, fue acordada en Plasenzuela el 10 de enero de 1497; ambos textos han sido estudiados a través de los originales y de sus traslados al Libro de Ordenanzas del Ayuntamiento de Cáceres, formado en 1569. También se han utilizado los poderes otorgados por ambos concejos a sus representantes en tales actos.

A esta documentación se suman acuerdos consistoriales y documentos reales que sirven a la precisión del marco vital en que aquellas disposiciones se aplicaron».

SÁNCHEZ MAURANDI, Antonio
«UN OBISPO MURCIANO EN EXTREMADURA, DON FRANCISCO CAVERO TORMO»

Nacimiento.-Ascendencia.-Estudios.-Cargos parroquiales.-Su paso por Granada.-Obispo de Coria.-Muerte y entierro.-Su muerte en Murcia.-Obras inéditas-selección de cuestiones apologéticas.-El Fuero del Trabajo.-La devoción del jueves sacerdotal y anécdotas.

SOLANO GARCÍA, Juan
«CONVENTO DE AGUSTINOS DESCALZOS DE VALDEFUENTES»

1.° Su fundación y patronazgo de doña Ana de Sande, biznieta del célebre don Álvaro de Sande, II Marquesa de Valdefuentes y de su esposo don Alfonso de Láncaster, I Duque de Abrantes.

2.° Su emplazamiento y primeros años de vida.

3.° EL LIBRO DE GASTOS de la Comunidad, hallado en el Archivo de la Delegación de Hacienda de Cáceres y hoy conservado en el Archivo Histórico Nacional de Madrid.

4.° Vicisitudes por las que atravesó el Convento.

5.° Sus relaciones con el Convento que, en Santa Cruz de la Sierra, poseía la misma Orden Religiosa.

6.° La Iglesia Conventual.

7.° Destacadas obras artísticas del Convento e Iglesia.

8.° Un bello panteón, sin enterramientos.

9.° Intentos de restauración, sin resultados.

10° Estado actual de estos edificios.

SOLIS RODRÍGUEZ, Carmelo
«EL DESAPARECIDO RETABLO DE LA CAPILLA DE SANTA ANA, DE LA CATEDRAL DE BADAJOZ»

Sobre la historia y paradero de esta obra se han formulado diversas hipótesis, que intentamos esclarecer con base documental. Solano de Figueroa es el primero en afirmar la intervención de Morales en su ejecución (Historia Eclesiástica de… Badajoz, 1ª, parte, I, Pág. 249). Antonio Ponz, más explícito, ofrece una descripción detallada de los temas representados (Viaje de España, T. VIII, pág. 161). Esta referencia de Ponz la copian Ceán Bermúdez y todos los historiadores morallanos, sin añadir dato alguno.

La intervención de Morales en el retablo de Santa Ana la situamos en fecha posterior al año 1550, en que el Concejo de Puebla de la Calzada pleiteaba con el pintor Estacio de Bruselas sobre la obra del retablo de la parroquial de este lugar.

Últimamente se ha afirmado que la desaparición se debió al ejército francés durante la Guerra de la Independencia. Nada más lejos de la verdad. El retablo permaneció en su primitivo emplazamiento hasta mayo de 1844, en que el patrón de la capilla, don Diego Carvajal, «arrancó y se llevó todo el retablo… prometiendo hacer otro mejor y de más lucimiento…»

¿Dónde se encuentran las tablas de la Capilla de Santa Ana? Descendiente de don Diego Carvajal, la familia de los herederos de doña Josefa Carvajal, viuda de López Montenegro, en Cáceres, conserva varias pinturas atribuidas a Morales, dos de ellas coincidentes con los temas descritos por Antonio Ponz: La Adoración de los Reyes y la Imposición de la casulla a San Ildefonso. ¿No serán algunas de estas tablas restos del retablo de Santa Ana? Berjano y Backsbacka afirman, aunque sin base documental, que proceden de un retablo de las Herguijuelas de Arriba, cerca de Cáceres. En todo caso, llamamos la atención sobre estas obras de la familia Montenegro, en orden a rastrear el paradero de las obras de la Capilla de Santa Ana de la Catedral de Badajoz.

SOLIS RODRÍGUEZ, Carmelo
«EL “SAN JERÓNIMO” DE LUIS DE MORALES, EN EL MUSEO CATEDRALICIO DE BADAJOZ»

Controvertida ha sido la identificación del tema representado en esta hermosa tabla de Morales, propiedad del Cabildo pacense. Ponz y Ceán la creían efigie de «San Pablo primer ermitaño», sin que hayan faltado autores que han querido ver nada menos que a «San Dimas», como hasta hace poco designaba una cartela sobre el marco. Gaya Nuño, más acertado, la denomina «Tránsito de San Jerónimo», coincidiendo con el título de «Expiración de San Jerónimo», con que se cita en las actas capitulares de 13 de julio de 1735, fecha de la donación al Cabildo por su propietario, el canónigo magistral don Juan Casas.

Colocado en el presbiterio, al lado del Evangelio, donde la contemplara Ponz, el cuadro sufrió notables desperfectos, al substituirse el marco original por otro ovalado, barroco, ajeno al espíritu del tema. Restituido hoy a su primitivo formato y convenientemente restaurado, es muestra importante del arte de Morales, en una época en que su acendrado misticismo y su estilo decididamente manierista alcanzan las cotas más elevadas.

SORIA SÁNCHEZ, Valentín
«INSCRIPCIONES LATINAS Y HEBREAS EN EXTREMADURA»

Para los «VII Coloquios Históricos de Trujillo» envío estás noticias arqueológicas con el fin de reseñar anualmente algunos de los descubrimientos. En Jarandilla, en una finca cercana al pueblo se ha encontrado una inscripción latina que dice así: OM//GALAETC//ANRI]] F E//SETL//ETC//FESTUS//ETVIRLA// TUS//. En Malpartida de Cáceres ha sido hallada la siguientes inscripción latina:

DM//MAILA//CILIF//ANXIII//HSST//TLPAT//ERET//MATER//FC//. En Siruela (Badajoz) ha sido descubierta la siguiente inscripción: LUCIOIULIUS//CAIFILIUSGALERIA//EBURACUS//ANNORUM XXX//H1C SITUS EST// En Trujillo, don José María Muñoz Claro me entregó un calco de unas letras hebreas trujillanas. Vimos la pared de la farmacia del Sr. Solís. Pasaron algunas semanas y yo envié una fotografía de tal calco a don Francisco Cantera Burgos, catedrático de lengua hebrea de la Universidad de Madrid, y traductor de la Santa Biblia. Se trata de la inscripción de la puerta de una sinagoga trujillana. Se traduce así: Esta es la puerta de Yahveh. Los justos entrarán por ella». Es el verso veinte del salmo ciento dieciocho. Yo he preguntado al P. Peinador, claretiano, que igualmente me confirmó el empleo de este salmo en Roma en un dintel de Sinagoga en el Trastevere. Esta misma inscripción, me ha dicho don Francisco Cantera, figura en la sinagoga nueva de Salamanca y en la sinagoga de Nuestra Señora del Tránsito en Toledo de mil trescientos diecisiete. En Trujillo es interesante destacar el modo de inscribir en tetragrámaton divino. Recordemos que en e! libro «Las inscripciones hebraicas de España» no figuraba más que la inscripción hebrea de Alcántara.

Señalemos que en Trujillo, que sepamos, hay otras dos inscripciones hebreas, además de ésta descubierta como dintel de la sinagoga existente extramuros de Trujillo.

TEJADA VIZÜETE, Francisco
«APORTACIÓN AL CANCIONERO NAVIDEÑO DE EXTREMADURA»

Presentación de villancicos inéditos de cinco localidades pertenecientes a diversas zonas de la provincia de Badajoz.

Partiendo del estudio numérico y localización geográfica de las canciones navideñas del Cancionero Popular de Extremadura se concluye, no obstante, la riqueza cuantitativa y cualitativa de lo recogido, la urgente necesidad de salvar el patrimonio folklórico musical ante la irreversibilidad de nuevos fenómenos culturales (cultura secular, urbana, etc.), cuyas consecuencias deterioran dicho patrimonio. Se motiva, a la vez, la metodología de recogida de datos a partir del campo concreto de los diversos ámbitos locales. Se presenta el entorno ambiental de los villancicos aportados en el contexto folklórico de Aceuchal, Valle de Matamoros, Jerez de los Caballeros, Granja de Torrehermosa y Castuera, a la vez que se hace un breve análisis literario-musical de cada villancico. Se deducen rasgos del villancico extremeño, subrayando de modo especial:

– el sentido lírico de la expresión y «lo maravillosamente bello» de las melodías.
– el predominio, si no de lo melancólico, sí de la ternura y lo amable íntimo.
– la frecuente apoyatura de una sátira social en el desarrollo de la temática literaria, etc.
Por último, se aporta una sección literaria, en que se recogen las letras correspondientes a los villancicos, así como la transcripción musical de las melodías respectivas.

URDICIAIN MORÓN, Joaquín
«EL DESIERTO DE LA VICIOSA»

Introducción -Los PP. Franciscanos Recoletos o Alcantarinos – Los PP. Agustinos Re-coletos-Quema del Convento de la Viciosa -Profundos cambios en el Desierto de la Viciosa: Nuevo Convento: Nuevas ermitas: Trazado de calles, etc.-Leyes o estructuras orgánicas de vida eremítica-Normatívas Constitucionales para los Conventos de los Desiertos -Régimen jurídico-administrativo de gobierno -Sección Diplomática: Pruebas documentales -Informe especial -Noviciado -Mininoticias -Libros Parroquiales de la Iglesia de San Juan Evangelista de la Villa de Deleitosa -Exclaustración y fin del Desierto de la Viciosa -Exclaustración.

VALVERDE LUENGO, Francisco de Jesús
«APUNTES PARA LA HISTORIA DE GALISTEO»

Este mismo título encabeza el trabajo realizado por un clérigo, don Tomás Ávila Gómez, párroco que fue de la Villa de Galisteo, que actualmente se encuentra en depósito, cedido por los herederos del autor, en el Ayuntamiento de esta localidad. Son dos legajos manuscritos de más de quinientas páginas cada uno, de tamaño cuartilla y firmado por don Tomás Ávila Gómez el día uno de mayo de 1934. Es el compendio de una labor concienzuda sobre la historia de Galisteo, sus costumbres y tradiciones, que está esperando ver la luz de la publicación. Valgan estas líneas como descripción generalizada de la obra.

En el primer legajo y bajo el título de «Apuntes para la Historia de Galisteo», se encuentran los siguientes apartados: A modo de introducción dos capítulos titulados, «Rusticiana» y «Atalaya», para después pasar a una descripción de la topografía, orografía, hidrología y flora de Galisteo. En el capítulo siguiente «Génesis de Galisteo», el Castillo, Murallas y Hospital. A continuación dedica el autor varios capítulos al templo parroquial, con descripción interna y externa, capillas, altares, tesoros artísticos, etc. Invasión francesa, incendios, destrucción de la ermita de los Santos Mártires, fuga del vecindario. En otro apartado se estudian las ermitas de Santiago, San Bartolomé de las Angustias, San Antonio de las Quebradas, Fuente Santa, Santos Mártires. Otro capítulo dedicado a las Cofradías, de Santiago, de Fuente Santa, del Santísimo, de Animas, de la Vera Cruz y del Niño Dios. Como tema aparte se describe la Fiesta de la Vaquilla. Sigue luego el autor con datos del siglo XVIII, para terminar con la Genealogía-Biográfica de Ilustres abolengos en la Villa de Galisteo.

El segundo legajo está completamente dedicado a la familia de los Manrique de Lara, Señores de Galisteo, comenzando con un árbol genealógico y describiendo las distintas etapas de su historia.

VELO PENSADO, Ismael
«EL AUTOR DE UN LIBRO CITADO EN “EL QUIJOTE”»

Felipe de Meneses, de la Orden de Predicadores, desarrolla su actividad en el medio del siglo XVI. Nació en Trujillo. En 1540 entra en el colegio de San Gregorio de Valladolid, presentado por el convento de Lugo. Conoce en Valladolid a los grandes teólogos de la época; como profesores, entre otros, a Bartolomé Carranza de Miranda y a Melchor Cano. Allí tuvo también su primera labor docente.

En el pueblo natal, Trujillo, fue pacificador de las luchas y rencillas entre diversas familias. En 1553 comenzó esta labor social con sus paisanos, aprovechando algunos viajes al pueblo natal. En 1554 logró que asistieran a reuniones y juntas los bandos rivales. La paz se concertó el 5 de abril de 1554 entre las familias Chaves y Vargas. Con el fin de que la paz fuera duradera, se creó la asociación de la Cofradía de la Paz, que más tarde se denominó Concordia, solemnemente Jurada y pactada. Fray Felipe de Meneses escribió la Crónica de la Pacificación de los dos bandos de Trujillo.

Fue profesor de Teología en la Universidad de Alcalá de Henares (1557-7O). Intervino en el proceso de Bartolomé Carranza, arzobispo de Toledo, declarando en su favor ante el tribunal de la Inquisición. La Orden de los Dominicos le concedió el título de maestro en 1561. Fue confesor de Santa Teresa, aconsejándole en la reforma.

Compuso, entre otras obras, el catecismo Luz del alma. Es alabado por Miguel de Cervantes. Se han podido constatar doce ediciones.

Siendo comisario real y pontificio para la reforma de los mercedarios de Galicia muere en el convento de Santa Marta, en 1572.

VERA CAMACHO, Juan Pedro
«LA SIBERIA EXTREMEÑA ES UNA SÍNTESIS DE LA FLORA EUROPEA»

Nos lo dijo el profesor Rivas Goday, catedrático de Botánica en la Facultad de Farmacia de la Universidad de Madrid, en una entrevista que hace años le hicimos para el periódico «Hoy», de Badajoz.

Como somos nacidos en un pueblo de aquella zona, hemos ido comprobando «de visu», en nuestros continuos viajes, tan sorprendente hecho. En efecto, en el triángulo formado por los pueblos de Helechosa, Villarta y Herrera del Duque, y más concretamente en el Puerto de los Carneros, se han visto reminiscencias de plantas irlandesas y gallegas de la época glacial, así como el llantén, al que el vulgo atribuye propiedades curativas anticancerígenas; y el mirto de Brabante, con el que los alemanes conservaban la cerveza antes de conocerse el lúpulo.

Allí se ven plantas nórdicas como el pino, musgos, líquenes y helechos, de lo que tomó el nombre de Helechosa de los Montes; mediterráneas como la encina, la jara, el alcornoque y la higuera; tropicales, como la palmera y la higuera chumba; las hay venenosas, como la cicuta, planta con la que se envenenó el filósofo Sócrates, y el beleño; curativas, como la manzanilla; industriales, como el lino, el esparto, el junco y la mimbre; oleaginosas, como el olivo; frutales de toda especie, desde el moral al naranjo. De buen y mal olor, como el sándalo y la ruda.

Existen, asimismo, plantas arto aprovechables económicamente, como la ortiga y el jaramago; y para condimento, como los cardillos. Abundan el «poleo», de finísimo olor, del que años atrás se extrajeron grandes cantidades para hacer esencias y perfumes, y que rindió buen producto económico a los habitantes de aquellos pueblos, que lo exportaron; como el año 1976, en que los habitantes de Fuenlabrada de los Montes sacaron dos millones de pesetas de beneficios recogiendo setas, también para exportar, y sólo en dos o tres semanas.

ZARAGOZA PASCUAL, Ernesto
«FRAY PEDRO DE CHAVES, REFORMADOR DE LOS MONASTERIOS BENEDICTINOS PORTUGUESES»

Fray Pedro de Chaves nació en Zafra (Badajoz) en 1514. Tomó el hábito benedictino en el monasterio de Montserrat en 1536. En 1558 fue enviado a Portugal para reformar el monasterio de San Tirso y los demás monasterios benedictinos. Ante las dificultades insolubles para llevar a cabo su misión, decidió volver a Castilla y esperar mejores circunstancias. Se estableció en el monasterio de Oña, de donde le llamó el General de la Congregación de Valladolid en 1569 para que de nuevo intentara la reforma de los monasterios portugueses. Por entonces era definidor y visitador de la Congregación de Castilla y como tal pasó a Portugal donde llevó a cabo la reforma de todos los monasterios y fue elegido General de la Congregación portuguesa en 1569. Su generalato llegó hasta 1581 y durante este tiempo reformó todos los monasterios, fundó el de San Benito de Lisboa y celebró el primer Capítulo General de la Congregación portuguesa. Fue modelo de superiores por sus dotes de gobierno y por su carácter benigno y misericordioso. Su vida fue verdaderamente ejemplar, penitente, austera y observante.

Antes de ir a Portugal había sido abad de Lorenzana y había escrito un tratado ascético que intituló: «Libro de la vida y conversión de santa María Magdalena y de la alta perfección a que subió después de convertida», que se imprimió en Barcelona en 1549 y mereció ser vertida al italiano.

Lleno de virtudes y méritos entregó su alma al Creador en el monasterio de San Benito de Lisboa, el 10 de octubre de 1584, dejando tras de sí fama de santo, escritor y reformador. Su principal gloria es la de haber sido el reformador de los monasterios portugueses y el fundador de la Congregación de San Benito del reino de Portugal de la que fue su primer General.