Ene 162017
 

Gregorio Carrasco Montero.

Las palabras de Cohélet, hijo de David, rey de Jerusalén, cuando se puso a explotar e investigar con la sabiduría cuanto acaece bajo el sol quedaron formuladas para la posteridad, después de su reflexión filosófica, en el ca- pítulo 1 º, v. 9. Se usan en determinados sectores aplicables a diversos te- mas. Me estoy refiriendo al Nihil novus sub sole, nada bajo el sol.

Y años llevamos ya –casi nos duelen ojos y oídos- viendo y oyendo noti- cias y proyectos sobre lo que ahora pomposamente llaman, unas veces acciones, otras planes transfronterizos: Carretera Navalmoral–Plasencia– Coria–Monfortinho: Puente internacional sobre el río Eljas que baja desde mi Sierra de Gata haciendo frontera durante muchos kilómetros hasta mezclarse con el Tajo. Se espera, pero más bien parece que con indiferen- cia cansados de tanto esperar, esa carretera y otras acciones en la zona norte cacereña. Sus pueblos acortaría «distancias y mejorías» sus salidas hacia la capital de España. Lo mismo con el centro y costas portuguesas, digan lo que digan, para llevarse las aguas de futuros despegues e intereses a otros molinos.

MEMORIAL RAZONADO

El tres de enero pasado se cumplieron 128 años –3 Enero 1.862- de la conclusión con elegante firma en abreviatura –parece decir Lic. Vte. Maestr- de un memorial razonado para constituir por un grupo de extre- meños, una sociedad que pusiera en explotación las aguas termales de las hoy conocidas y anunciadas Termas de Monfortinho, que entre las gentes sencillas de los pueblos cercanos se siguen llamando de Fuente Santa. El documento manuscrito se conserva en su original en el Archivo Diocesano

de Coria–Cáceres. Consta de 53 folios. Falta la cubierta en la que debería estar título del mismo, nombre del grupo a quien presuntamente estaría dirigido, así como la personalidad del autor.

Tres parte se pueden señalar en tal estudio:

. Situación geográfica de la Fuente Santa y descripción de aguas, tierras, intentos de explotación de cal en los mismos parajes, etc.

. Presupuestos detallados de edificios y dependencias indispensables para poner en funcionamiento la proyectada explotación, menaje, etc.

. Conclusiones y condiciones.

Diremos algo de cada una de esas partes.

Bella y detalladísima es la descripción que nos ofrece en la primera parte con amplia aportación de elementos en distintas direcciones: humanas, científicas, curiosas, comparativas, etc. Y comienza con este tenor:

«En el limítrofe Reino de Portugal, provincia de la Beira, Concejo o partido judicial de Idanha a Nova, término y señorío de Monfortinho, a un tiro de bala del río Eljas, que por varias leguas sirve de frontera entre los dos rei- nos, existe la célebre Fuente Santa, cuyas aguas tantas virtudes medicinales se le atribuyen y ha justificado la experiencia de muchísimos años.

Esa fuente está al estribo de una de las elevadas sierras de Monfortinho, y ya casi en la parte llana, teniendo delante de sí y a los lados de su frente una vega confinante al río de unas 300 fanegas y la espalda de ella un te- rreno tan poco accidentado que puede decirse plano y es de mucha exten- sión hasta las bases de las más altas sierras en cuya falda radica el pequeño pueblo de Monfortinho. Frente de esa vega están las de Moreras, al E. de la cual yacen las de arriba hasta el arroyo del vino, y al O. la Torbiscosa, to- das en la parte española de la parte acá del río y pertenecientes a la Enco- mienda de Benavente propia del Excmo. Sr. Duque de Abrantes. Estas vegas españolas tienen muchísima más extensión longitudinales que las de Fuente Santa porque no están como éllas interrumpidas luego por montañas.

La Fuente, pues, está en una cuenca de más de una legua de extensión, rodeada por las sierras de Monfortinho y sus adyacentes, por la Cabeza del Mocho y por las Sierras de Benavente muy poco elevadas. El terreno es pintoresco.

El señorío y término de Monfortinho es sumante grande, cubierto de monte bajo, de jara, lentisco, charneca, madroño, mata de cadena de encina y poca de cabeza para, por lo general de muy inferior calidad y gran parte estéril e inaprovechable hasta para cabras. La planicie se siembra de

centeno. La caza menor y mayor abunda extraordinariamente. El río tiene buena y delicada pesca y nunca deja de correr aunque en verano se reduce mucho. En los veranos los aurearios (sic) de Montehermoso pescan una buena can- tidad de arenas y granos de oro en las orillas españolas de grandes charcos del río mezcladas con platino y detritus de hierro. Aunque todo aquel terreno puede decirse virgen de reconocimientos geológicos, lo mismo la parte española que la portuguesa es de esquisto, arcilloso muy calcáreo y en algunos puntos de la portuguesa calcáreo casi puro que da cal morena y blanca utilizables para la construcción. la piedra sílice rodada, pero no esférica, y de grandes dimensiones, se en- cuentra en abundancia a las inmediaciones de la Fuente Santa. En todo el terreno que me ocupa y con profusión fajas largas y estrechas de tierra colorada–gredosa que entiendo muy a propósito para ladrillo y teja. A cinco cuartos de legua de Fuente Santa en dirección al pueblo español de la Zarza empieza el terreno granítico con grandes canteras muy buenas para piedra de sillería.

El Eljas no tiene puente -(todavía está sin él)- ni barca en más de tres le- guas, y si bien suelta pronto el agua en las crecidas y da vado en invierno, ellas alguna vez son demasiado grandes y suelen coger no escasa parte de unas y otras vegas porque por allí vas poco encauzado.

Repetida Fuente Santa ocupa un punto despoblado en la Beira Alta, pues el pueblo más cercano es el prenotado de Monfortinho que dista media legua larga y solo tiene 30 vecinos miserables (sic.). Salvaterra do Extremo 130 vecinos a más de dos leguas. Pennha Garcia 1.220 vecinos ya él hay que ir para sacar las gufas para las caballerías a dos leguas y media. Idanha a Nova más de 700 vecinos a cuatro leguas largas.

y en España la primera caseta de carabineros (ruinoso) a un cuarto de le- gua. y miren hacia donde vamos con los pueblos españoles de entonces pasando por las horcas de la emigración:

Zarza la Mayor (3.315 almas) a dos y media leguas. Alcántara (4.577 al- mas) a seis leguas. Cáceres (1.4787 almas) de catorce a quince leguas. Co- ria (2.656 almas) a cinco y media leguas. Moraleja (1.435 almas) de dos y media a tres leguas. Cilleros (2.455 almas) a dos y media leguas. Brozas (5.525 almas) y siete y media leguas.

y consigna los latifundios del pasado.

Todo el señorío y pueblo de Monfortinho con la Fuente Santa y sus aguas pertenecen al Excmo. Sr. D. Antonio de Govea Ossorio Metelo, vecino de Penamacor.

Las aguas del Eljas como nacidas en la Sierra de Gata, entre el pueblo del mismo nombre y Valverde del Fresno, son frías y delgadas y en su curso no arrastran cieno sino arenas y cascajo.

Datos y circunstancias espigados en el documento.

Las circunstancias son elementalísimas para los bañistas «que siendo bas- tante la afluencia de portugueses y españoles hasta ahora no han tenido para albergues mas que unos catorce o dieciséis chozas muy malos, mez- quinos e incómodos que se hacen en principio de los baños y se quitan a la conclusión». Ya hay en sitio más elevado una casilla, que con solo tres cuartos al hilo sin ventanas ni puertas a los portadas, a teja vana e inde- pendientes entre sí. En mismas fechas varios trabajadores se hallan hacien- do el horno para ensayar la cal.

Apunta número de concurrentes: «En este año, aún en medio de esas fata- les es condiciones y circunstancias han pasado de un mil (millar) seiscientas personas las concurrentes». Lo que habla muy alto y con elocuencia en favor de las virtudes medicinales que se asignan a aquellas aguas. Removi- das las causales justas del retraimiento de ir a ellas el número de concu- rrentes duplicaría al menos y tanto más cuanto que ya el puente de Alcántara está viable, que se está trabajando en la carretera de Cáceres a aquella Villa y que sucede lo mismo en la importante de Castilla. Y si el ferrocarril extremeño castellano se ejecutase, pasando (según estudios he- chos) a unas siete leguas extraordinariamente el acceso a los de Extrema- dura Baja, Andalucía y Castilla la Vieja y todavía más si se siguiese el trazado primero que patrocinó el Sr. Godínez pues iba entre Alcántara y la Zarza.

Se entretiene entre las características de las agua y añade.

Tenemos, pues, que por la etimología de Santa, por la constante tradición, y por una no desmentida experiencia, estas aguas tienen alto crédito y aún las considero únicas para ciertas clases de enfermedades cutáneas, para los reumas de ciertas clases, para enfermedades de la matriz, y cuidado que el herpes es por desgracia muy generalizado en Extremadura y Portugal. La temperatura en estío y en invierno y constante dentro y fuera de la fuente y en el inmediato manantial es de 25 grados.

Otro intento de explotación: «Hace mas de treinta años que un especula- dor rico, español y comerciante, convencido de que una buena casa de baños y una cómoda hospedería allí sería un negocio muy lucrativo, solici- tó con empeñe del Sr. General Govea, padre del actual propietario, que le vendiese las aguas y cierta porción de terreno, haciéndole al efecto venta- josas proposiciones, pero el general, muy rico, como lo es su hijo, se negó constantemente». En 1.856, dice el autor de este documento, otros amigos

conmigo en Cáceres percibimos igual pensamiento y me dirigí al Sr. Go- vea, actual propietario que me honra con su amistad, y defirió a él, porque entrando en la venta todo el señorío de Monfortinho y marcando el precio por él, que no recuerdo exactamente (porque la carta la di y tiene el Dr. D. Ramón Cerrudo) que no era exagerada. La proposición no nos convino entonces y se dejó el negocio.

En julio de 1861 amigos de esta ciudad y de Casillas de Coria me invitaron para que entrase con ellos en la empresa de ensayo, y en su caso de explo- tación, de cal en el propio terreno de Monfortinho. Muy gustoso escribí al Sr. Govea concretándome a la cal y ofreciéndole parte en ella y indicándo- le que a la vez podríamos hacer allí otros negocios. En 20 de agosto me contestó finamente desde Lisboa diciéndome su aceptación y que para Ilevarlo a cabo nos reuniríamos en diciembre actual en Penamacor. En esa carta me dice: «Quien quisiere allí mismo hacer un establecimiento de ba- ños debería coger grandes resultados»:

Consiguiente a tan espontánea indicación al contestarle en 4 de diciembre de acuerdo con mis dignos consociados le manifesté nuestro deseo de se- cundaria, le pedí me dijese si continuaba en su idea de 1856 de venta ge- neral del señorío o cuales eran sus intenciones. Y en 20 del referido de este me contestó: «En cuanto a venta general del predio y lo mismo sobre cual- quier arreglo que independientemente de aquella podamos concluir sobre edificación de un establecimiento de baños, hallo acertado no entramos en semejantes negocios por medio de cartas, sino dejamos todo eso para tratarlo de viva voz cuando V. Exca se digne ir o mandar a Penamacor. Si V. Exca. fuere o alguno de sus consocios a Penamacor, desde ahora le pido se utilicen de mi casa, y no haga V. Exca como la otra vez, lo que para mi sería un grande disgusto».

Hasta aquí, sigue, la historia de lo ocurrido en el negocio de los baños y la compendiada de aquel terreno, sus aguas y algunas de sus condiciones.

De la cal. Tomamos solo algunos datos para evitar la extensión de este trabajo aunque sea interesante por su concepción y razonamientos.

Hay piedra calcárea aplicable con éxito a la construcción. La cal morena no es tan pura como la blanca y ésta no hay encontrada más que en una calera. y además se cubre en invierno por un arroyo ya que ocupa un pun- to muy bajo.

Habla después de lo que nuestros aranceles marcan como derechos de entrada a esa cal portuguesa: 4 reales 36 céntimo por quintal castellano y lo peor que tiene que introducirse precisamente por el puente de Segura e ir, dice a aduanarse a Alcántara». Eso y el aumento del trayecto parece que

dejó en suspenso la explotación de la cal como negocio. Pone como punto de referencia Coria y dice que dadas las circunstancias de ser portugués el centro productor habría más leguas desde el mismo a Coria que desde Cá- ceres, otro centro productor, a Coria.

Pero acudieron al Excmo. Sr. Ministro de Hacienda para que rebajara a 50 céntimos el derecho y para que se habilitasen como aduanas la entrada la Zarza, Moraleja y Cilleros. Termina siendo muy reticente el memorial en lo referente a la explotación de la cal y exige una serie detallada de exáme- nes y cálculos antes de poner manos a la obra. Pero ve muy claro lo de los baños. y a partir de la década de los cuarenta de nuestro siglo se ve que tenía toda la razón.

iQué clase de baños pretendenl. El autor del memorial entra de nuevo en una reflexión en búsqueda de lo mejor que pueda hacerse y sin pillarse las uñas. Así prosigue: «comprendí desde luego que respecto a la casa de ba- ños, hospedería, cuadras y capilla había tres caminos que tomar: uno, edi- ficarlos en grande escala y suntuosos como los de Cestona, Archavaleta, Ontaneda, Panticosa, Bagneres, Bareges, Wisbaden, Baden y otros. Con relación a todos estos citados hace una pequeña síntesis de su situación geográfica, descripción de los edificios que tienen esas estaciones termales y en algún caso como en las francesas aporta el dato del coste total, 300.000 francos, de entonces, claro (1.140.000 R); segundo, hacer nada más que una casa de baños con otra muy modesta de hospedaje; tercero, levantar un establecimiento que diste tanto de la suntuosidad, extensión y lujo de los primeros como de la mezquindad, llene cumplidamente el ob- jeto, llame gente y se construya de un modo y en unas condiciones aptas para continuarlo, embellecerlo y ensancharlo mañana si la utilidad corres- ponde a las esperanzas y la conveniencia lo exige. «.

Elegí sin vacilar el tercer camino como más prudente, más adecuado, más en armonía con nuestras fuerzas y nuestras intenciones, y sobre él he cal- culado mis planos (que no están unidos al memorial) y mis ideas calculan- do los presupuestos.

Segunda parte. Explicación de los planos y presupuestos

Solo apuntamos o nominamos los edificios que proyecta y presupuesto total cuando se pueda.

Casa de Baños. Cerca de 8 folios dedica a especificar los distintos elemen- tos que debe tener su funcionamiento con presupuesto detallado de cada uno y el total lo cifra en 40.000 rles.

Casa Hospedería. Más de 5 folios dedica a este edificio con todo sus ele- mentos perfectamente detallados con un presupuesto de 84.000 rles.

Capilla Pública. Me ha parecido curiosa su reflexión en torno a este edifi- cio además de significar que todos los consocios son católicos y que vaía edificar en país extranjero y de creencias; al aumentar la concurrencia ten- gamos presente que al enfermo dos cosas le anima más para decidirle ir, el médico y el confesor. El primero en tanto tiene esperanza y para lograrlo;

el seguhdo esencialmente cuando perdida la esperanza solo ve delante de

sí el sepulcro y la eternidad.

En algo más de dos folios y lo mismo de detallado todo da un presupuesto de 7.300-rles.

Cuadras. Después de insistir en la necesidad de la guía para las caballerías a sacar en Penha García y apunta que esto puede arreglarse con el gobier- no portugués. En folio y medio explica y da el presupuesto de las mismas en 7.100 rles.

Menaje de la Casa Hospedería. Toldo para el patio, reloj, cocina, zaguán, comedor, habitaciones, sala de recreo, despensa, diversos y además inclu- ye en este capítulo menaje de Capilla, cuadras, casa de baños, diversos,.

En cinco folios y medio con exhaustivo recorrido por cada una de esas dependencias da un presupuesto de 27.000 rles.

Presupuesto de artículos de consumo. En este apartado desborda la minu- ciosidad de los detalles. Va pasando del chocolate a la pimienta, de la miel a los ajos, de la paja a las velas de sebo, desde el vino de Oporto al aguardiente español, desde los librillos de fumar a las obleas para decir misa, desde el lacre a las plumas metálicas o de ave para escribir. Todo eso entre un presupuesto global de 22.700 rles.

Curioso y pragmático en este apartado es cuando emite su opinión dicien- do: «opino que sería útil a la empresa lograr del Sr. Govea la concesión exclusiva del acotamiento para caza de todo el señorío en su favor para surtir de ella el establecimiento y para permitir a los concurrentes a que se ejerciten en esta diversión y lo propio para pesca del río en su mitad.»

Botiquín. Establecimiento de importancia ya que la farmacia más cercana está en Zarza la Mayor y dista dos leguas y media. No hace presupuesto porque lo deja a la competencia de dos facultativos de los que dice que son consocios y da sus apellidos, Sres. Flores y González.

Sigue en tres folio y medio un presupuesto de gastos e ingresos anuales probables en los cuales se puede espigar datos o noticias del personal que estima necesario para el buen funcionamiento de todo el complejo tales como: Gerente que no debe ser consocio – un administrador que utilizará

un pequeño, preciso y claro reglamento – un guarda de almacén – una mujer de disposición como ama de llaves o de gobierno – un cocinero – un ayudante de cocina – dos camareros – dos bañeros – un capellán que comerá en la mesa redonda por cuenta de la empresa – un mozo de paja – un médico, pero dice que ignora las leyes portuguesas en cuanto al ejer- cicio de la medicina en los balnearios.

A casi todos los enumerados anteriormente, es una curiosidad, se les seña- la el cuarto o habitación que de acuerdo con los planos, cosa que no están unidos a los folios citados, deberán ocupar además de sus específicas obligaciones.

Tercera Parte

La que podemos llamar así se puede meter en la frase taurina de atar bien los machos. Totalmente pragmática para asegurar exitosamente la compra y mejor funcionamiento. Dice que hay que llevar a la entrevista de Pena- macor bien estudiado todo. Resaltamos algunos detalles: los derechos so- bre la fuente yaguas sean claros, absolutos ni contradichos por nada ni por nadie y que los ceda redondamente en pleno dominio y propiedad.

Que tiene que ceder 100 fanegas de la vega adyacente y pendiente de la fuente y otras 100 detrás de ella y otras tantas a los lados, para asegurar, claro está el manantial. Que el Sr. Govea y sus sucesores no permitirán poner otro establecimiento en todo lo que le pertenece y tiene que dar, siempre que lo haya en sus terrenos, el combustible necesario en tempora- da de baños y para la construcción de edificios y cercas usar piedra piza- rra, barros, arenas etc. de su señorío y permitir hacer caminos tanto de la parte de Portugal como de España para el acceso a los baños. Se entretiene en la formas de pago ya en moneda española o en la portuguesa, ya en el estudio de los cambios e hipotecas.

Termina el amplio memorial indicando que no es ingeniero civil, ni arqui- tecto, aunque nos quedamos con las ganas de saber quién y qué era, y por eso todos los consocios deben estudiarlos y cuando se haya hecho convo- car una junta general para nombrar una comisión de no más de tres que redacten con toda libertad y sin el más mínimo temor de herir mis suscep- tibilidades las reformas que merezca.

Si el negocio se consuma hay instantáneamente que constituirse en socie- dad teniendo presentes las prescripciones vigentes en España, aunque co- mo las operaciones son en el extranjero a lo mejor no hay que sujetarse a ellas, redactar un reglamento para su gobierno y nombrar una junta directiva.

 

Coria 3 de enero de 1862. La historia posterior nos ha dicho con los he- chos que no debió haber inteligencia entre este grupo de extremeños y el Excmo. Sr. General Govea.

A modo de conclusión

En la parte española, río Eljas acá, pero cuando el hombre no hablaba de fronteras, un castro neolítico dominó los alrededores de fuente, río sierra y llano.

Más arriba del emplazamiento actual y más pegado al Eljas, en la vega do Cravo (Clavel) los romanos tuvieron ya termas en plena actividad. Abando- nadas, pero no olvidada la tradición del oro, que ya buscaron ellos mis- mos, hace unos cincuenta y tantos años unos auríferos ¿de Montehermoso? al remover tierras encontraron restos de cañerías romanas y una estatua de piedra.

Monfortinho. pueblo, tuvo antes de la Guerra de Restauración Portuguesa una relativa entidad y un convento cuyos monjes buscaría, en la lejanía y soledad de entonces el hábitat propicio para el Ora et Labora de la vida contemplativa. Fue arrasado por los españoles en las guerras fronterizas con el tira y afloja, de una y otra parte, que se resumían en fuegos, robos y destrucciones. Monfortinho cayó en picado. En 1862, fecha del memorial, era un pueblo miserable habitado por ocho senderos (arrendatarios) y sus obreros y familias. En 1903 compran los renderos los terrenos que trabajan que es hoy la feligresía de Monfortinho.

Los mismos escritores portugueses afirman que en el siglo pasado y en el primer cuarto del actual eran los españoles los aguistas. Portugueses prácti- camente, no iban. Junto al baño viejo, siguen, hadan chozas de retama para dormir de noche. Pasaban el día a la sombra que se buscaban.

En esa inmovilidad permaneció el tema del agua, baños y bañistas hasta la década de los años treinta que se trazó la carretera desde el cruce de Sal- vaterra do Extremo. Entonces empezó a evolucionar cuando se pudo llegar con carretas y en algún que otro coche.

En 1940 se inauguraba el balneario actual así como el hotel de Fonte San- ta. Después fueron aumentando instalaciones, hoteles, pensiones. Es hoy un bonito lugar para el relax además de lo terma!’ Abierto por anchas y asfaltadas estradas, escoltadas por naranjos y otros árboles hornamentales, con campo de tiro de pichón, parques bien poblados, piscinas, polideporti- vos, aeródromo.

No termino sin hacer alusión a lo turístico. Desde las termas se puede visi- tar en pocos kilómetros: Monsanto. Los folletos de turismo dicen: En

llanura vieja un coloso de piedra se mantiene orgullosamente desafiando la Sierra de Penha Garda en altura. el paisaje desde este bello pueblo por- tugués es impresionante. Lo destacan en turismo cuando afirman: Mira para lejos, para España, para Portalegre, para Guarda. Con bello castillo templario, y mejores iglesias y santuarios entre los que destaca S. Pedro de Vila Cerca, romano y visigótico mezclados y con la iglesia románica de S. Miguel hacen de Monsanto el florón arquitectónico más bello y rico de la Biera Bixa.

Idanha -a- Velha (Egitania). Muy ligbada a lo nuestro extremeño por dos razones: lO! la vía romana Mérida – Astorga se ramifica en Norba (Cáceresl para alargarse al resto de la Lusitania y comunicarla. Esta ramificación pa- saba por Egitania después de cruzar y dejar atrás el Puente Romano de AI- cántara y el de Segura. Los romanos la dotaron de impresionante muralla y da la sensación que por algunas de sus entradas aún conservadas va a en- trar de un momento a otro alguna cuádriga triunfal. Los cristianos le deja- ron basílica visigótica con algunas reformas posteriores y en el exterior de su puerta principal bautisterio paleocristiano, uno de los primeros de la península y bastante dejado en la actualidad, junto a los muros de la basílica restos arqueológicos de la mansión episcopal. 20! fue Egitania o Idanha a Velha una de las doce sufragáneas de Emérita Augusta. Hoy Egi- tania no es diócesis y nuestra Mérida no ha visto restituida su condición de archidiócesis.