Oct 011977
 

Nazareth García Cuadrado.

Sin lugar a dudas, el martirio de Santa Eulalia de Mérida debió conmocionar al mundo cristiano de aquella época, por ello no es de extrañar que siendo sobre el norte de la Península, concretamente sobre Asturias, donde recayó el peso de la Reconquista, tanto de tierras como de fe, fuera rescatado su cuerpo de manos islámicas, en una de las incursiones de los guerreros astures contra los árabes, llevada a cabo en tiempos del Rey Silo (784-983).

Todo lo que se sabe es por la leyenda, en realidad no hay ningún dato que permita precisar la fecha del rescate. Sí se sabe que, en un principio, sus restos fueron depositados en la iglesia de Santianes de Pravia.

Cuando en tiempos de Fruela, años mas tarde, se traslado la Corte a la recién fundada ciudad de Oviedo, les restos de la mártir emeritense se depositaron en la iglesia de San Salvador, sobre la que luego se construyó La Catedral, donde se conservan ahora, en una capilla lateral izquierda, también la recuerda una imagen barroca situada en el cuarto lugar empezando a contar por la izquierda, en la girola.

Rápidamente se extendió por toda la reglón la devoción por esta Santa, como lo prueba el hecho de que en la actualidad sea la patrona de la diócesis de Oviedo y del Principado, y, que en éste haya 48 parroquias bajo su advocación,, así como numerosos lugares, caseríos, pueblos e incluso concejos con su nombre.

Pocos años antes de que el Deán y el cabildo declararan su nominación como patrona diocesana de toda la provincia, comenzó a funcionar una cofradía bajo el patrocinio de la Santa.

Las capillas e iglesias dedicadas a Santa Eulalia son muchas, la mayoría son “capillines” que pertenecen a pueblos remotos o a casas de abolengo, y que quizá no tengan demasiada significación artística por ser construcciones muy sencillas. Algunas de ellas, lamentablemente, están en ruinas y otras desaparecidas. Tal es el caso de la capilla dedicada a Santa Eulalia en el lugar del mismo nombre, en la parroquia de San Juan de Villaverde (Allande), que fue derribada al construirse la carretera. De ella se conservan unas imágenes medievales. Pero a pesar de no tener ya capilla aún sigue celebrándose, cada 10 de diciembre, la fiesta de “Santulaina”.

En la parroquia de Santa Eulalia de Ujo (Mieres) hay una iglesia románica, la de Santa Eulalia, edificada en el siglo XII, de la que sólo queda la portada, alguno de los arcos y reatos de una cornisa. (Junto a esta iglesia, se encontraron en el 1919 dos piezas con inscripciones romanas, una de ellas del siglo I, dedicada a Cayo Sulpicio.)

Santa Eulalia de Luarca, es citada en una donación de Fruel la II a la iglesia de San Salvador de Oviedo, con fecha de 24 de octubre del 912. En el altar mayor hay una imagen de Santa Eulalia de estilo barroco.

La iglesia de Santa Eulalia de Baldornón pertenece al concejo de Gijón. Está servida, por un curato de ingreso y patronato real. En principio fue románica, pero hoy día solamente conserva el arco coral del interior del templo, muy deteriorado a causa de las destrucciones sufridas durante la guerra civil, es de tres vueltas, con otras tantas columnas.

Los capiteles son de factura tosca y primitiva, representando motivos zoomórficos y vegetales. En el ábside de la iglesia se halla actualmente un singular busto de hombre, posiblemente de origen romano.

Otra iglesia con muchas significación es la de Santa Eulalia de Abamia, Abelaptamia o Belamia.

Abamia esta a 4 Km. y medio de Cangas de Onís, frente a Corao, a la derecha de la carretera de Cangas a Cabrales. De su población se decía que era judía.

Siempre se afirmó que esta iglesia fue obra de D. Pelayo, y donde estuvo enterrado mucho tiempo antes de que fueran trasladadas sus restos definitivamente a Covadonga. Pero tampoco se pueden hacer deducciones respecto a su origen, pues sufrió reedificaciones en los siglos X y XII.

El Conde de la Vega del Sella, en la pág. 37 de “El dolmen de la capilla de Santa Cruz” (Asturias), Madrid 1919, dice:

“En el interior de la iglesia y a derecha e izquierda, del altar mayor, se encuentran dos sepulcros en nichos de la pared y a nivel del suelo, donde se dicen enterrados D. Pelayo y su mujer Gaudosia. El primer sepulcro del lado de la Epístola, tiene en su cubierta la figura de una espada a relieve, y el segundo, del lado del Evangelio una inscripción en caracteres del siglo XVII que dice:
HEIC IACET REGINA GAUDOSIA, UXOR REGII PELAGII

Aurelio del Llano Roza de Ampudia en la pág. 287 de “Bellezas de Asturias de oriente a occidente” Oviedo 1928 se refiere a esta iglesia diciendo:
“La última reforma es posterior al siglo XIII según lo demuestra su arquitectura ojival, muy pobre de ornatos. La tercera arquivolta de la portada meridional está compuesta por una serie de figuras espantables. Empezando por la derecha se ve un hombre tostando en una gran caldera: a continuación, el diablo baja de cabeza (…) en los capiteles que coronan las columnas de la derecha de esta portada, el diablo con una mano metida entre piernas, lleva del pelo una mujer quien tapa los pechos con las manos. Y los de la izquierda, están exornados con ramas y hojas de parra, uno de cuyos tallos lo muerde una figura humana, al lado de la cual hay otra que parece de mujer. En el ángulo izquierdo de la jamba se pelean dos cerdos (…) Esta iglesia, que tuvo pórtico alrededor, se encuentra en completa ruina, no tiene tejado”.

Según Martín Berenguer: “Actualmente los restos más primitivos que conserva son dos portadas románicas. Hay una reforma probablemente del siglo XIV y, de este mismo siglo, unas magnificas pinturas murales que decoran el ábside”.

Actualmente permanece cerrada ya que perdió totalmente el pórtico con el que se representaba esta iglesia en los antiguos grabados, y, lo que es peor, al caer el techo pone en peligro la integridad de todo el edificio.

Una de las iglesias más bonitas dedicadas a Santa Eulalia de Mérida es la de Lloraza, en Villaviciosa.
Santa Eulalia de Lloraza es de estilo románico, data del siglo XII. Tiene una sola nave, rematada por una capilla cuadrangular orientada al Este. La portada de la fachada Oeste es muy característica, tiene una cornisa decorada con canecillos esculpidos con figuras humanas, (hombre solo, con arco; parejas…), y también de animales. El arco triunfal es de tres vueltas, decoradas con motivos geométricos. Los capiteles representan animales (búhos, toros, leones…), y vegetales (hojas de palmera…) e incluso hay una representación de los Evangelistas.

En el eje del muro cabecero de la capilla allí una ventanita, también exornada con una columnilla.

El exterior de la iglesia de Santa Eulalia de Lloraza es de piedra labrada, regular, dando como resultado un conjunto sólido y bello. Es muy hermosa la combinación del parduzco de la piedra y el verde del paisaje.

Aún quedan por mencionar muchísimas Iglesias y capillas eulalienses, construidas hace siglos, y, desperdigadas por el Principado, como pueden ser las de Santa Eulalia de Oscos, de Morcin, de La Manzaneda… por citar las mas conocidas, aunque en cualquier braña, collado o valle se puede encontrar una ermita pequeña, sí, pero levantada con todo el cariño, y hacia la que acuden cada 10 de diciembre, todos los años, gentes que celebran la feria y la romería de “su” Santa, una Santa Eulalia netamente extremeña, que enraizó profundamente en las tierras húmedas y fecundas de Asturias.

Nazareth García Cuadrado
OVIEDO