Oct 011988
 

Milagros Caracol Sabaniego.

A) Los objetivos y las fuentes

La cantidad de aspectos que serán tomados en cuenta para establecer las categorías y el detalle de las divisiones y subdivisiones en nuestra clasificación socio-profesional, depende básicamente de dos factores[1]:

  • La riqueza de la documentación.
  • Las finalidades de la investigación.

1) Las fuentes parroquiales informan de las profesiones de sus anotados. Esta información no es completa, pues el párroco suele descuidar este aspecto[2]. La parroquia de Acebo no será una excepción y los libros de bautizados, depositados en el Archivo Diocesano de Cáceres, fuente de trabajo de este análisis, sólo permiten una aproximación a la estructura socio-profesional del lugar.

De las 4.487 partidas de bautizados que hay en el periodo 1650-1750, sólo 378 nos informan de profesión en los padres, lo cual supone un 8% de partidas utilizables para esta variable. Las partidas de bautizados en las que aparecen profesiones de padrinos son 1.187, lo cual nos da una cifra utilizable del 27% sobre el total. En esta primera cuantificación no están contabilizadas las partidas con profesiones que yo anotaba, porque suponía ser una persona anteriormente citada con determinada actividad y que luego si he incluido en individuos y sectores.

El mayor número de partidas anotadas con profesiones de padrinos es explicable, porque en casi todo el periodo, la mayoría de los padrinos corresponden al estamento eclesiástico, por el que el párroco se mostrará sin duda más interesado.

Se podría explicar también a partir de las órdenes que da el Concilio de Trento de anotar nominalmente a los parroquianos. Si bien las actas se publican en 1564, hasta 1630 no se conocen los resultados en toda la cristiandad. A partir de entonces el interés en cumplir la orden explicaría el mayor número de actas en las que se constata la profesión del padrino. Este interés iría decayendo con el paso del tiempo ya que, desde un 45% de total de partidas con profesiones de padrinos entre 1650-1675, se pasa a un 17% entre 1726-1750. En esta reducción iría implícito el proceso de secularización que detallaré en otra parte de este trabajo. Esta interpretación no obstante, dejaría sin explicar el bajo número de actas en las que es anotan las profesiones de padres, que sólo aumenta en un 1% durante el periodo estudiado.

2) Partiendo de las anteriores limitaciones he fijado mi objetivo de trabajo en un intento de aclarar el grado socio-profesional que reflejan los Libros de Bautizados y ponerlo en relación con la estructura económica y social del lugar.

B) Marco espacial y cronológico

El interrogatorio que se hizo con motivo de la creación de la Real Audiencia de Extremadura en 1791[3], me sirve para situar en el espacio a Acebo. Declara que es una aldea situada a cinco leguas de Coria y distante de Cáceres, quince leguas. Señorío del Duque de Alba y Marqués de Coria, el cual recibe dos partes de los diezmos que se recogen de las cosechas del lugar: aceite, vino, castaña, fruta de espino y frutales de verano.

Está compuesto de un total de 380 vecinos. Es uno de los tipos de señorío, el jurisdiccional, en donde el señor además de ser poseedor de tierras y cobrar sus rentas, tiene derecho sobre las personas.

La elección de alcaldes y regidores la hace el pueblo. Sus abastos son carnes, aceite, pescado, jabón, garbanzos y queso.

Cuenta con una parroquia, dos beneficiados, veinte capellanías, cinco cofradías, que se componen en setenta y dos hermandades, cinco ermitas y un convento de religiosos observantes calzados. Tiene escuela donde van niños y niñas, oficina de correos que distribuye las cartas al pueblo y a toda la Sierra de Gata, en donde se encuentra situado, hospital de pobres y obras pías.

El tiempo marca la transición del siglo XVII al XVIII, en los años que van entre 1650 y 1750. Dentro de este periodo cronológico intentaré demostrar la secularización que se va produciendo y que se refleja a partir de un cambio cualitativo en las profesiones anotadas (principalmente en la de padrinos). Secularización que se produce con la descomposición de la sociedad estamental, así como con el advenimiento del pensamiento ilustrado, para conseguir una sociedad racionalizada y progresiva que conservara los principios básicos de estratificación social y las relaciones anteriores de producción[4].

C) Método de análisis

Las profesiones que nos dan los libros de Bautizados corresponden o bien a los padres o bien a los padrinos. Esto me llevó a elaborar unas fichas simples de trabajo, semejantes para los dos, en cuya parte superior hacía constar “Padres” en azul, y “Padrinos” en rojo, para no confundirlas y en las que anotaba: año; nombre, profesión y procedencia geográfica. En la columna del año, también fui anotando el total de partidas correspondientes al mismo.

A la derecha del nombre contabilizaba el número de veces que aparecía el mismo individuo en el caso de los padrinos, puesto que éstos en un mismo año se repetían. A la izquierda de los nombres, tanto de padres como de padrinos, dibujé signos arbitrarios: ◊, ♦, ○, ·, □, … que relacionaban al padre con el padrino, y que fue de gran utilidad en un análisis posterior.

Esta primera etapa de recolección de datos no supuso ningún problema. Esto no se hace extensible a una segunda fase en la que me fue necesario elaborar fichas particulares, sujetas a las actividades profesionales de cada individuo, en las que anotaba nombre y número de veces que aparecía el mismo, en periodos de veinticinco años que facilitaban la labor.

Individuos que supongo poseen una determinada profesión, porque anteriormente o posteriormente al nombre aparecen como tales; nombres y apellidos que creo responden a un mismo individuo, anotado con profesiones distintas como es el caso de cirujanos y barberos; apellidos que tomo como profesión, nombres o apellidos que resultan ilegibles; número de veces que aparecen determinados individuos,… han sido algunos de los problemas con los que me he encontrado.

No obstante, si bien esta fase ha sido lenta y complicada por la diversidad de datos, a partir de ella he podido llegar a un análisis cuantitativo y cualitativo de la fuente, bien analizando aisladamente cada variable, bien interrelacionándolas (en este caso, elaboré varios cuadros nominales y profesionales, de acuerdo con los aspectos que deseaba conocer y que desarrollo en otra parte del trabajo).

Las líneas que siguen a continuación detallarán este análisis, en una tercera etapa de interpretación de los datos obtenidos.

D) Los padres

Ya he señalado anteriormente que son poco numerosas las partidas en las que consta la profesión de los padres. Ahora debo des glosar cada partida para conocer el número total de individuos padres que vamos a tener en cuenta en nuestro estudio, ya que en muchas partidas el individuo se encuentra repetido.

De esta forma he cuantificado 173 individuos, entre los padres que nos aparecen con profesión. Con respecto al total de actas en las que aparecen profesiones de padres representan un 46%, lo cual hace suponer que el tanto por ciento restante son los individuos repetidos. En relación al total de partidas de bautizados suponen un 4%, lo cual nos sigue evidenciando la poca representatividad de los mismos en la anotación nominal del párroco.

He abordado el estudio socio-profesional de los padres adoptando la distinción en tres sectores de actividad: primarias (agricultura y ganadería), secundarias (sector artesanal) y terciarias (servicios). Este último sector incluye al estamento eclesiástico.

Las fichas particulares me han proporcionado las profesiones específicas así, como el número exacto de individuos que se dedican a cada una de ellas, pero no considero necesario anotarlas aquí, puesto que mi estudio va orientado a una situación sectorial y no personal.

Habiendo contabilizado un total de 23 individuos para el sector primario, 82 individuos para el sector secundario, y 68 individuos para el sector terciario, tenemos que el porcentaje mayor con respecto al total de individuos padres nos da una primacía del sector artesanal (48%) sobre el agrícola-ganadero (13%) y sobre el sector servicios (39%). Primacía que encuentro errónea al situarla en su contexto espacial real y sólo justificable ante una anotación por parte del párroco de un mayor número de individuos pertenecientes al sector secundario, bien porque conocía personalmente al padre, bien por casualidad, bien porque al ser la mayoría de los individuos agricultores y ganaderos, no se molestase en anotarlos y sí nombrase a las profesiones dentro del conjunto. Esta última razón es la que apoyo.

Acebo se encuentra situado en la Sierra de Gata, la cual posee una economía mixta que se basa principalmente en ganadería y aprovechamiento forestal a los que se supedita la agricultura. De ahí mis reticencias a tomar como prioritario el sector artesanal.

Por último, he de apuntar la coincidencia de apellidos de individuos que se dedican a una determinada profesión. Esto me lleva a suponer la especialización de algunas familias. El que algunos de estos apellidos se sitúen en los primeros años de análisis y vuelvan a aparecer en los últimos con cambio de nombre, permite intuir una continuidad en la dedicación familiar, de padres a hijos[5].

E) Los padrinos

Siguiendo parecido análisis, expongo a continuación la variable padrinos en donde he cuantificado un total de individuos de 232, que con respecto al total de partidas suponen un 5% por lo cual lo que dije de la representatividad para los padres se hace extensible a la variable que ahora analizamos.

Respecto al total de partidas en las que se constatan profesiones de padrinos suponen el 19%, por lo que el nivel de repetición es mayor en estos individuos que en los padres, sobrando la explicación de la causa ya que si bien es limitado el número de hijos que cada padre puede tener, no sucede lo mismo con los padrinos que pueden tener ilimitados ahijados.

De nuevo hemos dividido el estudio socio-profesional en sectores de actividad. Sin embargo, en el último sector, el de servicios, no se ha incluido a los alcaldes, lo que no sucedió en la variable padres.

Esto es debido a que en los padres no había confusión alguna en cuanto a profesiones pues cuando aparecían lo hacían como tales alcaldes única y exclusivamente. El problema ha sido mayor con los padrinos, pues individuos que aparecían con profesiones o status fijo, de vez en cuando eran anotados como alcaldes. Esto es debido a que el cargo de alcalde era anual y con baja remuneración, por lo que a pesar de ser alcaldes, los individuos seguían manteniendo su verdadera profesión; ante la ingente cantidad de nombres y temiendo la posibilidad de contabilizar algún individuo más de una vez, decidí no introducirlos, ya que a mi entender la mayoría los había contado en el resto de las profesiones.

Si bien los regidores también poseen un cargo anual con ellos no tuve ningún problema, pues los individuos nominalizados como tales aparecen única y exclusivamente con la profesión de regidor.

Contabilicé para el sector primario, un total de 4 individuos; para el sector secundario, 58 individuos; y para el sector terciario , 170 individuos, lo que suponía un 2%, 25%, y 73% respectivamente en cuanto al total de individuos padrinos.

El porcentaje mayor de padrinos pertenecientes al sector terciario resulta abrumador (73%). Esto es debido a que en este sector se encuentran los individuos que cuentan con un mayor prestigio social. Escogerlos como padrinos supone una garantía para el futuro a nivel económico y social. Las preferencias de cada sector en este sentido serán analizadas en otra parte del trabajo.

Ahora intentaré explicar el cambio cuantitativo que se produce en la elección del padrino. Realicé para ello un cuadro en el que figuraba el número de veces que aparecían individuos eclesiásticos en periodos de veinticinco años para facilitar la labor, entre las partidas que constataban la profesión de los padrinos.

Fijando mi atención en la disminución progresiva del número de veces en que aparecen padrinos relacionados con el estamento eclesiástico (licenciados, clérigos, presbíteros, familiares del Santo Oficio, deán, mayordomo, sacristán, cura) comprobé que entre 1650-1700, el 70% de las anotaciones eran padrinos relacionados con dicho estamento; entre 1701-1725, eran un 51% las anotaciones de padrinos eclesiásticos y los años que van entre 1726-1750, reducen su tanto por ciento al 22.

Esta paulatina reducción es explicable a través de la secularización que se produce en todos los órdenes de la vida. A mediados del siglo XVIII ya no pesa la Iglesia de la misma forma que a mediados del XVII. Se preferirán ahora padrinos más relacionados con el Estado, con profesiones liberales,… Es el indicio del cambio de mentalidad que se produce en este siglo. Así tenemos que de un 15% del número de veces que aparecen padrinos no eclesiásticos y pertenecientes al sector terciario (alcaldes, regidores, escribanos, procuradores, barberos, médicos, cirujanos, militares) entre 1650-1675, se pasa a un 48% entre 1726-1750.

F) Interrelación padres/padrinos

El estudio en este campo lo he realizado en dos vertientes y partiendo de las anotaciones correspondientes a los padres. De esta manera tenemos:

  1. Padres sin profesión que se relacionan con padrinos
  2. Padres con profesión que se relacionan con padrinos.

a. El número de padres cuantificados resultan 42 que con respecto al total de partidas, arrojan un porcentaje del 1%; este porcentaje resulta mínimo, pero al estudio de esta variable me ha movido un dato generalizable a la mayoría de los casos que se señalarán, como es, la naturaleza o vecindad de estos individuos, lo que indica que en la nominalización que hace el párroco se pretende una identificación.

De esta forma elaboré una lista en la que me ayudé del apartado “procedencia geográficas” que habla ido anotando en la ficha de trabajo, en la primera fase de recogida de datos.

Esta lista me señaló, que la mayoría de los individuos eran naturales o vecinos en un radio que denomino comarcal.

Cilleros, Coria, Hoyos, Moraleja, Perales del Puerto, Pozuelo de Zarzón, Robledillo de Gata, San Martín de Trebejo, Torre de Don Miguel, Villamiel, y Villasbuenas de Gata, son lugares que se nombran y explicables a través de una lógica movilidad de los individuos dentro del área geográfica próxima y que producirla la exogamia entre lugares cercanos, por afinidad de costumbres, de economía, etc.

Las referencias a lugares pertenecientes no ya a Extremadura, sino a la provincia de Salamanca o a Portugal, encontrarían una explicación en el comercio que se establece entre estos puntos y el lugar de Acebo, consecuencia del famoso aceite de la Sierra de Gata[6], que se exporta tanto a Castilla como a Portugal, por arrieros en su mayor parte de ambos puntos.

Los casos referidos a condición gitana, es de suponer el nacimiento en Acebo debido a causas fortuitas explicables por la movilidad inherente al pueblo gitano.

b. Esta segunda interrelación busca encontrar las preferencias de cada sector a la hora de buscar padrinos.

El porcentaje de padres con profesión relacionados con padrinos, con respecto al total de individuos padres con profesión, que son 173, es de 57% repartidos en 13 individuos del sector primario, 36 del sector secundario, y 49 del terciario, lo que suman un total de individuos padres con profesión que se relacionan con padrinos, de 98.

De los 13 individuos del sector primario sólo uno elige al padrino de su hijo entre su propio sector. Podemos decir, con carácter general, que este sector prefiere padrinos que pertenecen al estamento eclesiástico. Este hecho probablemente resida en la influencia de la Iglesia sobre el mismo, más inculto y tradicional que los otros dos sectores. Tendría en este sentido un carácter proteccionista. Se veía a la Iglesia como poder y se contaba conque sus hijos disfrutaran de tal poder. La elección del padrino eclesiástico no debía presentar muchos problemas teniendo en cuenta la ubicación en el lugar de un convento.

De los 36 individuos del sector secundario, son 18 los que prefieren una relación intersectorial. Los padres y padrinos de este sector que ostentan una misma profesión son 8, lo que representa un 44% respecto del total de individuos del sector secundario que prefieren relación intersectorial y dentro de la misma, prefieren relación interprofesional. Esto puede ser bien por razones de parentesco (ya hemos visto antes que muchas profesiones responden a los mismos apellidos entre sus individuos) o bien por amistad personal lógica entre personas que se dedican a una misma actividad.

En cuanto al sector terciario sólo cinco de sus componentes prefieren padrinos de otro sector. El porcentaje con respecto al total de individuos del sector terciario es de un 6%, porcentaje, por tanto poco elevado y que nos permite señalar que los individuos del sector terciario encuentran la relación intersectorial la más favorable, sin duda alguna, porque es en este sector donde se encuentran las profesiones más privilegiadas o de mayor prestigio social.

G) Conclusión

Es evidente que estudiar la estructura profesional de un lugar a través de los Libros de Bautizados resulta poco fiable, y bastante complicado. No obstante, el estudio de las tres variables (padres, padrinos, padres/padrinos) ha permitido un acercamiento a la actitud de los diversos sectores desde su perspectiva social, más que desde un punto de vista económico.

BIBLIOGRAFIA:

  • ALVARADO CORRALES (et al): “Los usos del espacio agrario en Extremadura” en Norba Arte, Cáceres, 1980.
  • BARREIRO MALLON, B.: “Cáceres en el antiguo Régimen: análisis demográfico-social” en Norba I, Cáceres, 1980,
  • CARDOSO Y BRIGNOLI: Los métodos de la historia. Barcelona, 1984.
  • AA.VV.: Diccionario Geográfico de España. Prensa Gráfica, S,A, Madrid,1956.
  • MADOZ, P.: Diccionario Geográfico-Estadístico-histórico de España y sus posesiones en ultramar. Madrid, 1845.
  • MELON JIMENEZ, M.: El clero y los fieles. Moralidad popular y represión eclesiástica en siete núcleos rurales cacereños. Cáceres, 1982.
  • RODRIGUEZ CANCHO, M.: La villa de Cáceres en el siglo XVIII. Cáceres, 1981.
  • RODRIGUEZ SANCHA, A.: Cáceres población y comportamientos demográficos del siglo XVI. Cáceres, 1977.
  • TOPOLSKY, J.: Metodología de la historia. Madrid, 1982.

NOTAS:

[1] CARDOSO Y BRIGNOLI: Los métodos de la historia. Barcelona, 1984.

[2] RODRIGUEZ SANCHEZ, A.: Cáceres, población y comportamientos demográficos del siglo XVI. Cáceres, 1977.

[3] A.H.P. CACERES: Sección Audiencia. Leg. 9.

[4] MELON JIMÉNEZ, M.: El clero y los fieles. Moralidad popular y represión eclesiástica en siete núcleos rurales cacereños. Cáceres, 1982.

[5] Pastores (Francisco Gómez, Pedro Gómez, Juan Gómez, Silvestre Gómez); Carpinteros (Esteban Domínguez, Francisco Domínguez, Andrés Domínguez); Tejedores (Alonso Valiente, Pedro Valiente, Juan Valiente, Agustín Valiente); Tundidores (Joan González, Francisco González, Andrés González, Joseph González, Nicolás González); Familiares del Santo Oficio (Andrés Hernández de Elena, Esteban Hernández de Elena); Santeros (Andrés Martín, Luis Martín); Escuderos (Antonio Herrero, Mateo Herrero, Juan Herrero)

[6] Sobre este punto ver: Diccionario Geográfico de España. Prensa Gráfica, S.A. Madrid, 1956; y MADOZ, P.: Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España… Madrid, 1845.