Abr 052014
 

Jaime Martín Grados Reguero.

Presbítero. Licenciado en Estudios Eclesiásticos. Cronista Oficial de Alcántara.

1. 1.     Introducción.

La situación geopolítica en el reino de Castilla se acaba de consolidar en 1492 al reconquistarse el reino de Granada, último bastión musulmán que persistía en la península Ibérica. La construcción de un estado fuerte e independiente del poder de la nobleza, gracias a los buenos quehaceres de los Reyes Católicos, estaba en marcha. La defensa de nuestros intereses en Europa todavía no suponían grandes esfuerzos económicos y militares. Ésto nos hacía mirar de una manera despejada y enérgica hacia la empresa Americana.

Estas razones pueden ser algunas de las causas por la que muchos militares y personas de otros oficios encaminaran sus pasos hacia la nueva singladura que se le ponía por delante a España.

La procedencia de los estamentos a los que pertenecían estos nuevos emigrantes era variada, ya que encontramos nobles, hidalgos, clérigos, criados, etc., al igual que  iban tanto hombres como mujeres, aunque éstas al principio en menor número. Hay que decir que las personas que pasaban eran escogidas, ya que no podían ser penitenciados por la Inquisición, tener antecedentes penales, ser judío o morisco. En el estamento clerical si cabe era más riguroso el estudio que se hacía del candidato propuesto. Todo ello según los datos que nos aporta el Archivo General de Indias de la ciudad de Sevilla.

Entre finales del S. XV y el XVI salieron de Alcántara alrededor de unas cien personas, cuando no más, hacia el nuevo Continente descubierto, entre ellos personajes de primer orden de su sociedad.

Esta población estaba bajo el radio de acción de influencia de la Orden de Caballería que lleva su nombre. En estos momentos militarmente dentro de nuestras fronteras había dejado de tener sentido, en cierto modo, al haber concluido ya la Reconquista.

El Maestrazgo de la misma, al igual que el de todas las Órdenes Militares, había pasado a ser ejercido con autoridad Apostólica por los monarcas de Castilla, siendo los primeros los Reyes Católicos, privando de ellos a las poderosas familias nobiliarias.

El ejercicio del poder de municipal estaba en manos de las familias nobles de la misma, siendo las más sobresalientes los Barrantes, los Oviedo, los Aponte, los Botello, los Barco, los Cabrera, los Perero y algunas pocas más. Y junto a éstas algunas menos influyentes y ricas que se sumaban a las anteriores formando banderías.

En ella vivía el Gobernador del Partido de Alcántara, cargo de nombramiento regio, que extendía su poder por las actuales comarcas de Alcántara, Valencia de Alcántara y  Sierra de Gata.

Además tenía allí su sede el Prior del convento de San Benito que ejercía su poder espiritual sobre el Priorato de Alcántara que abarcaba los arciprestazgos de Alcántara, Valencia de Alcántara y ciertos pueblos y lugares de Sierra de Gata.

 

  1. 2.     ¿Quién era Don Alonso de Grado?

 

Don Alonso de Grado nació en la villa de Alcántara a finales del S. XV. Pertenecía a una familia que se había asentado en ella como muy tarde en el S. XIV. Pertenecía al estamento noble ya que era hidalgo[1]:

Alonso Grado natural de la villa de Alcántara, hidalgo y criado de su Magestad…

Cuando el rey Juan de Portugal asedió la plaza fuerte del castillo de la villa a finales del S. XIV, siendo rey de Castilla Enrique III, el Doliente, aparece en el listado de los defensores un personaje con el mismo apellido[2]:

…pero he visto memoriales antiguos de los cavs. y hijosdalgo naturales que estaban dentro en la defensa de la villa que eran Gonzalo Shz. de Alcantara, Garci Frz. Barrantes […] Alonsso de Grados,…

Ocupa este linaje cargos en el gobierno de la misma ya que en la Visita que se realiza a Arciprestal de Santa María de Almocóvar de Alcántara en 1499 nos encontramos con Pedro de Grado, Regidor[3].

Algunos de sus miembros pertenecieron a la antigua Cofradía Alcantareña de Hidalgos del Sancti Spiritu, que sustentaba un hospital homónimo desde la Edad Media. Así aparece en un documento de 1527[4]:

…Gregorio de Godoy, mayordomo, Sebastian Lopez y Francisco Pacheco e Juan de Grado, e Juan Rojo, diputados […] de la dha Cofradia (del Sancti Spiritu)…

El capitán Bernal Díaz del Castillo en su Crónica de la conquista de Nueva España lo describe así[5]:

…, porque era hombre muy entendido y de buena plática y presencia, y músico e gran escribano,…

Describe en pocas palabras que dedica a nuestro personaje y lo presenta como un caballero renacentista, es decir, que dominaba las letras y las artes. No se dice nada de ningún título académico pero su preparación nos indica que sí recibió estudios. En su villa natal nunca faltaron preceptores de gramática. No podemos olvidar que Elio Antonio de Nebrija, escritor de la Primera Gramática Castellana, vivió en Alcántara en el S. XV a la sombra de su amigo, y último Maestre de la Orden, Frey Juan de Zúñiga. Por otro lado hay que decir que éste fue un gran mecenas de las Artes y las Ciencias en sus dominios alcantareños[6].

A pesar de su posición y preparación decidió emprender el viaje a las nuevas tierras recién descubiertas. Las razones pueden ser múltiples: las noticias de grandes riquezas, las ganas de aventuras, ampliar el patrimonio familiar, colonizar América, etc.

No sabemos el año de su partida, sí que en 1514 ya se encontraba en la Isla de Cuba, pues el 21 de diciembre de ese año se encontraba presente en el reparto de cierta encomienda[7].

 

  1. 3.     Periplo americano de Don Alonso de Grado.

 

Hernán Cortés en el año 1519 fleta una pequeña armada para recalar en tierra firme sorteando muchas de las reticencias del gobernador de Cuba don Diego de Velázquez. Ésta consta de once barcos de entre setenta y cien toneladas, con una dotación de cien marineros y quinientos ochenta soldados, con doscientos cubanos y varios negros. Contaban además con dieciséis caballos y varias yeguas[8].

En una larga lista de nombres de los soldados que se embarcaron para este fin se encuentra nuestro hidalgo:

Primeramente, el mismo marqués don Hernando Cortés […] y paso don Pedro de Alvarado […] y pasó Gonzalo de Sandoval […] y pasó un Cristóbal de Olí(d) […] y pasó un Alonso de Grado, y era en hombre mas de entender en negocios que guerra…[9].

Cortés estuvo costeando antes de tomar tierra definitivamente y fundar Villa Rica de Vera Cruz. En esta nueva fundación había dejaba como alguacil a Juan de Escalante mientras él se internaba dentro del Continente.

El 2 de noviembre de 1519 se enfrentaron con las fuerzas de Xicotencalt, cacique de Tlaxcala. Este pueblo pasó de ser combativo a un fiel aliado. Después de esta jornada nuestro personaje tuvo ciertos problemas con Cortés:

Este Alonso de Grado era uno de los que siempre fue contrario de nuestro capitán Cortés porque no fuésemos a Méjico y nos volviésemos a Villa Rica, cuando hubo en lo de Tlascala ciertos corrillos…[10]

También se encuentra presente en la batalla de Cholula, donde Moctezuma tiende a los españoles una trampa antes de llegar a la capital.

El día 8 de noviembre de 1519 entran las huestes castellanas en la ciudad de Méjico, siendo recibidas con honores de teules, dioses en su lengua.

Juan de Escalante, envía a dos emisarios suyos a Gualpopoca, gobernador de la provincia de Mautla, para pedirle que se sometieran a la corona de Castilla, éste los manda ajusticiar. Desde Vera Cruz, con su alguacil a la cabeza, parten tropas en expedición de castigo. En ésta muere Escalante. Hernán Cortés al saber lo ocurrido pone bajo su custodia a Moctezuma y le pide cuentas, éste le entregó Gualpopoca para que los juzgase. Como teniente de Vera Cruz envía a nuestro hidalgo[11]:

Acordó mandar nuestro capitán (Cortés) a la Villa-Rica por teniente della a un soldado que se decia Alonso de Grado, porque era un hombre muy entendido y de buena plática y presencia…

No se sabe bien si por insidias o por mala gestión de la tenencia de Villa Rica el nuevo gobernador fue enviado preso a Méjico a la presencia de Cortés, que después de hablar con él y explicarle lo sucedido lo puso en libertad y fraguaron una gran amistad:

Y como Alonso de Grado era un hombre muy plático y hombre de muchos medios, hizo grandes ofrecimientos a Cortés que le sería muy servidor, y luego le soltó; y aun desde allí adelante vi que siempre privaba con Cortés,…[12]

Este privar con Cortés, es decir, que le consultaba los asuntos de cierta importancia, nos lleva a pensar que fueron más rencillas vecinales de los habitantes de Vera Cruz que acusaciones verdaderas, pues la confianza fue plenamente devuelta y aumentada.

Mientras tanto arribó a la costa una armada fletada y enviada por el Gobernador de Cuba, don Diego Velázquez, al mando de Pánfilo de Narváez con el fin de prender a Hernán Cortés. Éste enterado de la incursión pone en pie de guerra a su tropa para hacerle  frente y se ausenta de Méjico.

Después de resolver este conflicto regresa y se encuentra que Pedro de Alvarado había cargado contra los mejicanos cuando celebraban un baile ritual ya que tenía noticias de que se trataba de una conspiración. El ambiente estaba muy tenso y Cortés viendo que se fraguaba una insurrección contra ellos decide abandonar la ciudad.

Planificaron varias salidas que resultaron fallidas. Intentaron utilizar a Moctezuma como moneda de cambio pero debido a una herida provocada por sus súbditos murió al poco tiempo.

Ya como operación desesperada, viéndose acorralados en la ciudad, organizó la salida como fuera. Así el treinta de junio de 1520, después de ocho meses, salieron todos los soldados e indios aliados de Méjico no sin grandes bajas y perdiendo toda la artillería, todo sus bienes y bagaje. Es la conocida como la Noche Triste. Los supervivientes se batieron en retirada perseguidos por el enemigo. Habían quedado reducido los españoles a unos cuatrocientos hombres, entre ellos algunas mujeres.

El gran enfrentamiento entre las fuerzas castellanas y las nativas tuvo lugar en Otumba, el siete de julio de 1520, donde los españoles más preparados en la liza en campo abierto, aunque en menor número, derrotaron a sus opositores haciendo valer su pericia y valor. No fue esta la única batalla a la que tuvieron que hacer frente y de las que salieron victoriosos.

En las dos se encontró don Alonso de Grado; del primer episodio salió ileso y del segundo triunfador.

Cortés manda llamar a las tripulaciones de los barcos que había traído Pánfilo de Narváez, la artillería y pólvora, además de la de otro navío que había llegado de la península Ibérica, todo ello con las miras puestas en la definitiva conquista de la ciudad de Méjico.

Manda realizar embarcaciones para ser utilizada en el lago Texcoco, que circunda Méjico, y así asediarla también por agua.

Todos los preparativos estaban ultimados en la Navidad de 1520. La ofensiva comenzó en abril de 1521 y duró hasta el trece de agosto del mismo. Debido a que las calles de la ciudad estaba transitada por canales era necesario rellenarlos con escombros y cascotes ya que a través de ellos se escapaban muchos de los enemigos o bien los castigaban.

Nuestro hidalgo, se encontraba entre las tropas mandadas por Cortés. Entró en la ciudad por la calle de en medio que llaman de Cuahuecatitlan[13]. Lo hizo acompañado del tesorero Julián de Alderete y otros setenta castellanos, veinte mil indios, ocho caballos, doce azadoneros y muchos gastadores para cegar los caños de agua, allanar las puentes y derribar casas [14].

Después de la toma, pacificación y reconstrucción de la Capital los capitanes de Cortés se dividieron por toda Centro-América ganando súbditos y territorios para la Corona.

En 1522 Grado se une a la expedición de Gonzalo de Sandoval para que fundar una villa con fines comerciales a la que pusieron Espíritu Santo, por fundarse en la Pascua de Pentecostés. Fue uno de sus primeros habitantes[15].

En 1523 uno de los capitanes de Cortés, Cristóbal de Olid, le traiciona al aliarse con el gobernador de Cuba e inicia por su cuenta la conquista de Honduras o como se la conocía Las Hibueras. El Gobernador de Nueva España manda tras él a sus tropas, incluso él mismo se pone en camino para apresarle. En esta expedición se enrola don Alonso, que se le tiene como vecino de Méjico[16].

Encontramos también a nuestro personaje acompañando a don Luis Marín en la pacificación de Chiapas. Para este trabajo se concedió la encomienda de la mitad de los indios de la Provincia cuando se conquistara. Debido a esta donación tuvo problemas con Marín que lo envía de nuevo a Méjico[17].

 

  1. 4.     Oficios que desempeñó en América.

 

Al llegar a Cuba fue encomendero, es decir, persona a la que se le asigna un territorio con cierto número de indios para que los cuide y ellos trabajen para él las tierras encomendadas[18].

El cinco de agosto de 1519 era Alcalde Ordinario de Vera Cruz[19]. Los alcaldes ordinarios solían desempeñar funciones administrativas en los concejos, debido a que éste era muy entendido […] y gran escribano…[20] encaja perfectamente para este oficio, además fue también aquí teniente de Capitán General y su Justicia Mayor[21] en nombre de Cortés.

Cuando el Contador, Alonso de Ávila, fue enviado a  Santo Domingo en 1520 se le agració con la Contaduría de Nueva España[22].

Pero sin duda el cargo de más responsabilidad que ocupó fue el de Visitador General de Indios de toda Nueva España. Tiene como primera misión deshacer los graves problemas y agravios que habían ocasionado Gonzalo de Salazar y Pero Almíndez Chirino, cuando desempeñaron la función de gobernador por Hernán Cortés mientras estaba en la expedición a Las Hibueras. El nombramiento data de veintisiete de junio de 1526[23]:

Yo Hernando Cortés, Gobernador y Capitán General de esta Nueva España y partes de ella por el Emperador D. Carlos Rey e Reina Dª. Juana N. S.S. […] confiando de vos Alonso de Grado vecino de la ciudad de Temixtitan, que sois tal persona que bien e fiel e diligentemente hareis e cumplireis lo que por mi os fuese cometido y encargado, en nombre de S. S. M. M., os nombro e hago mi juez visitador general de toda esta Nueva España […] fecho en la ciudad de Temixtitan a veinte y siete días del mes de junio de 1526 años.

Como se dice en la célula era vecino de Temixtitan, es decir, Méjico, aunque ya lo era cuando acompaña a Gonzalo de Sandoval a fundar la villa de Espíritu Santo y así se vuelve a repetir cuando va en la marcha contra Cristóbal de Olid. Su casa estuvo ubicada en la calle Iztapalata, después conocida como del Rastro, y ya vivía allí en 1524. El 26 de agosto del mismo año el cabildo de la ciudad de Méjico realiza una concesión de terrenos junto a su casa para la construcción del Hospital de Jesús[24]:

…tras de las casas de Alonso de Grado, que es al presente Hospital,…

 

  1. 5.     Otros sucesos.

 

Si duda uno de los acontecimientos que marcan históricamente al personaje en cuestión es su matrimonio.

El Emperador Moctezuma, en el lecho de muerte, había confiado sus hijos a Hernán Cortés. Entre ellos estaba su hija Teciuchpotzin. Ésta había matrimoniado la primera vez con su tío Cuitlanhuac, la segunda Cuauhtemoc[25]. A la muerte de éste se convierte al cristianismo y se bautiza pasándose a llamar Isabel de Moctezuma y Cortés la da en matrimonio a nuestro hidalgo alcantareño[26]:

Doña Isabel de Mocteçuma. Hija del gran Mocteçuma, último rey indio del gran reyno y ciudad de Mexico, que bautizada y siendo cristiana caso con Alonso Grado natural de la villa de Alcántara, hidalgo y criado de su Magestad que havia servido y servia en muchos offis. en aquel reyno […]Me pareció que según la calidad de la persona de la dicha Doña Isabel, que es la mayor y legítima heredera del dicho señor Motezuma y que más encargada me dejó y que su edad requería tener compañía, le he dado por marido y esposo a una persona de honra Hijo-dalgo y que ha servido a S. M. en mi compañía desde el principio…

El enlace se celebró en 1526, ya que la carta dotal se da el veintisiete de junio del mismo año[27].

En este enlace Cortés da en arras a la princesa azteca una gran dote que recaerá en ella y sus herederos. Comprende los siguientes bienes[28]:

(Cortés)le prometo y doi en arras a la dha Doña Isabel  y sus descendientes en nombre de su Magestad  […] el señorio y pueblo de Tacuba que tiene ciento y veinte casas y yeteve que tiene cuarenta casas y izqui luca otra estancia que tiene cuarenta casas y chapulma loyan que cuarenta casas y Escapulcan nango que tiene 20 casas y Xiloango que tiene cuarenta casas y otra estancia que se dice ocoiacaq y otra que se dice castepeque y otra que se dice taluco y otra que se dice goatrizcoy otra que se dice Duotepeque y otra que se dice tacala que podrá haber en todo mil docientas cuarenta casas las cuales dichas estancias y pueblos son sujetos de Tacuba y al señor de ellas.

Entre ellas la más importante es el señorío de Tacuba ya que quedó enseguida dentro de la nueva ciudad de Méjico por lo que este Concejo pagaba unas rentas vitalicias a sus sucesores.

No obstante el Visitador General ya poseía bienes de cierta consideración e importancia. Además de las remuneraciones por sus diferentes cargos poseía un buen repartimiento de indios que era el pueblo de Chiausa[29].

Por destacar alguna faceta de su personalidad podemos decir que suscribe favorablemente un informe en el que pide condiciones dignas para los nativos de aquellas tierras colonizadas:

A los indios de Su Sacra Majestad los debe mandar dar por vasallos mandando hacer consideración a la calidad de la persona de cada uno y a lo que en la conquista y pacificación de la Nueva España hobiere servido porque por esta manera serán más prestos industriados en las cosas de nuestra santa fe…[30]

Está en la línea de lo que quedó dispuesto la reina Isabel la Católica en su testamento, que se considerara a los habitantes de las tierras recién descubiertas súbditos de su corona y recibieran la fe católica y que después los demás monarcas que ocuparon este trono mantuvieron y los académicos de la Universidad Pontificia de Salamanca defendieron.

El diecinueve de marzo de 1527 ya había fallecido don Alonso de Grado pues Cortés en una célula de donación a doña Marina de Moctezuma, hermana de doña Isabel, hace referencia a la muerte del hidalgo[31]. Bernal Díaz lacónicamente dice que murió de su muerte[32].

 

  1. 6.     Conclusión.

 

Al hacer un recorrido por todo lo que fue la conquista, en algunos casos, y colonización de parte del Norte, Centro y Sur de América encontramos personajes de primera fila como Cristóbal Colón, Francisco Pizarro, Hernán Cortés, Pedro de Alvarado, Juan Ponce de León, Gonzalo Jiménez de Quesada o Vasco Núñez de Balboa, sobre todo en este año en que se celebra el V Centenario del descubrimiento del Océano Pacífico, o como lo llamaron las demás potencias el Lago Español.  Pero junto a éstos no podemos dejar de lado a todo un ingente número de personas que abandonaron su patria por diferentes motivos y que también son artífices de este impresionante proyecto que llevó a cabo España.

Para alcanzar todo esto tuvieron que salvar muchas diferencias personales, tragarse orgullos hidalgos y poner todo lo que tenían en común; primero para salvar sus vidas, segundo para salir victoriosos de esta contienda en la que estaban inmersos.

Son aquellos que al principio ejercieron como soldados y después ocuparon puestos en la administración de los nuevos virreinatos. Sin éstos no hubieran sido posibles los sueños y anhelos de aquellos.

Todos estos trabajos, salvando los desmanes que pudieran cometerse, que los hubo, han dejado como premio un Continente en el que ha nacido una cultura propia de raíz española, que ha creado unos lazos de hermandad que duran hasta hoy. Éste es uno de aquellos que si bien fueron movidos por motivos de índole personal también supieron transmitir una serie de virtudes y valores que sumados a los que ellos tenían han fructificado en una sociedad que puede decir una palabra interesante y vital en el mundo global en el vivimos.



[1] R.A.H. Colección Muñoz. A/104, fols. 315-317.

[2] B.N.E. Mss.-17.996. Noticias de Alcantara escritas por Pedro Barrantes Maldonado en 1572, recogidas y anotadas en 1722 por don Fabián de Cabrera y Barrantes. Fols. 11v-12r.

[3] A.H.N. OO.MM. Ach. Hº de Toledo. Exp. 26708.

[4] A.H.N. OO.MM. Exp. 26299.

[5] Enrique de Vedia. Autores Españoles, desde la formación del lenguaje hasta nuestros días. Historiadores primitivos de Indias, T. II. Madrid, 1862. Pág.: 97.

[6] D. A. Martín Nieto, Antonio Nebrija y sus hijos. Relaciones con Extremadura, Asociación Cultural Torres y Tapia, Fondo Cultural Valera, Fundación Academia Europea de Yuste y Documet. Campanario-Villanueva de la Serena. MMVII. Págs: 25-26.

[7] Amada López de Meneses, “los Extremeños en América”: Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, Año XL, I. Trimestre, 1932. Pág.: 65.

[8] En la cronología y en la recogida de algunos datos sigo el siguiente autor: Hammond Innes, Los Conquistadores Españoles (The Conquistadors), Ed. Noguer, Barcelona, 1969. Págs.: 38-197.

[9] Enrique de Vedia. Autores Españoles, desde la formación del lenguaje hasta nuestros días. Historiadores primitivos de Indias, T. II. Madrid, 1862. Págs.: 299-301.

[10] Enrique de Vedia. Autores Españoles, desde la formación del lenguaje hasta nuestros días. Historiadores primitivos de Indias, T. II. Madrid, 1862. Pág.: 97.

[11] Enrique de Vedia. Autores Españoles, desde la formación del lenguaje hasta nuestros días. Historiadores primitivos de Indias, T. II. Madrid, 1862. Pág.: 97.

[12] Enrique de Vedia. Autores Españoles, desde la formación del lenguaje hasta nuestros días. Historiadores primitivos de Indias, T. II. Madrid, 1862. Pág.: 97.

[13] Francisco López de Gomara, Historia de las conquistas de Hernando Cortés, T. II. Méjico, 1826. Pág.: 62.

[14] Francisco López de Gomara, Historia de las conquistas de Hernando Cortés, T. II. Méjico, 1826. Pág.: 62.

[15] Bernal Díaz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, T. IV, Madrid, 1796. Págs.: 13-14.

[16] Bernal Díaz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, T. IV, Madrid, 1796. Pág.: 195. Amada López de Meneses, “los Extremeños en América”: Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, Año XL, I. Trimestre, 1932. Pág.: 74.

[17] Francisco López de Gomara, Historia de las conquistas de Hernando Cortés, T. II. Méjico, 1826. Pág.: 229.

[18] Amada López de Meneses, “los Extremeños en América”: Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, Año XL, I. Trimestre, 1932. Pág.: 66.

[19] Amada López de Meneses, “los Extremeños en América”: Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, Año XL, I. Trimestre, 1932. Pág.: 66.

[20] Enrique de Vedia. Autores Españoles, desde la formación del lenguaje hasta nuestros días. Historiadores primitivos de Indias, T. II. Madrid, 1862. Pág.: 97.

[21] Amada López de Meneses, “los Extremeños en América”: Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, Año XL, I. Trimestre, 1932. Pág.: 66.

[22] Amada López de Meneses, “los Extremeños en América”: Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, Año XL, I. Trimestre, 1932. Pág.: 70.

[23] Amada López de Meneses, “los Extremeños en América”: Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, Año XL, I. Trimestre, 1932. Págs.: 74-76.

[24] Bernal Díaz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, T. IV, Madrid, 1796. Págs.: 13-14; 195. Amada López de Meneses, “los Extremeños en América”: Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, Año XL, I. Trimestre, 1932. Pág.: 73. Dr. Xavier López Medellín “Hospital de Jesús: Bastión Cortesiano latente en México” en Revista de Historia de las Vegas Altas, Diciembre 2012, nº3, p. 10.

[25] Giovanni Francesco Gemelli Careri, Viaje a la Nueva España, Universidad Nacional Autónoma de México, México, 2002. Pág.: 120.

[26] R. A. H. Colección Muñoz. A/104, fols. 315-317.

[27] Amada López de Meneses, “los Extremeños en América”: Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, Año XL, I. Trimestre, 1932. Pág.: 79.

[28] R.A.H. Colección Muñoz. A/104, fols. 315-317.

[29] Amada López de Meneses, “los Extremeños en América”: Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, Año XL, I. Trimestre, 1932. Pág.: 80.

[30] Amada López de Meneses, “los Extremeños en América”: Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, Año XL, I. Trimestre, 1932. Pág.: 78.

[31] A.G.I. Sección Justicia. Leg. 124.

[32] Bernal Díaz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, T. IV, Madrid, 1796. Pág.: 470.

Oct 012012
 

Jaime Martín Grados Reguero 

1.  INTRODUCCIÓN

Quien retiene en la memoria es el que puede recordar y dar la reseña exacta que muestre la luz ante la oscuridad del olvido.

¡Qué sería de nuestro folclore, o de muchos sucesos acaecidos en nuestra tierra, si no fuera por ella, conservada y transmitida por nuestros mayores!, ¡Y muchos de ellos sin saber leer ni escribir!

Aunque dicen que no es importante retener las fechas creo que algunas sí que hay que mantenerlas siempre en nuestro pensamiento. Unas referentes a acontecimientos nacionales, otras a locales. Éste es el caso que nos ocupa: El 17 de enero de 1213, cuando Alfonso IX de León triunfante toma posesión del alcázar de Alcántara entregado por sus últimos defensores.

Con esta victoria se rompe la línea de frontera del Tajo que los almohades habían fijado para la defensa de los reinos de taifa en el Oeste peninsular.

No podemos olvidar que se cumplen este año próximo, de 2013, el ochocientos aniversario de esta reconquista y que debe ser un motivo de recuerdo, reflexión y celebración.

No hay que verlo desde la perspectiva de ganadores o vencidos, que verdaderamente los hubo, sino desde el cumplimiento de un sueño y restablecimiento de un orden que se quebró al comenzar el S. VIII con la Invasión de los Musulmanes y otra forma distinta de concebir la vida a la que teníamos y con ello un gran choque.

Después de la reconquista ambos pueblos convivieron en paz y siempre se tuvo en cuenta la presencia de los vencidos, llegando a gozar de ciertos privilegios, aunque sí es verdad que fueron expulsados del recinto amurallado. Barrantes Maldonado en un listado de vecinos que realiza en el S. XVI los cita como tales. Ellos han dejado su huella en nuestra cultura, maneras y palabras.

Aunque las directrices básicas del gobierno del territorio recobrado cambiaron, al igual que la educación, la lengua y la religión, siempre se les respetó alguna independencia; tenían sus jefes locales que le representaban ante las autoridades; incluso tenían su propia mezquita ubicada en la calle Sancti Spiritu.

Recordar estas efemérides debe ser motivo de orgullo, ya que rendimos homenaje a nuestros antepasados, a aquellos que nos han legado lo que somos y tenemos; a todos aquellos que sacrificando su beneficio, incluso su vida, en aras del bien común se pusieron en camino dejando familias, casas y haciendas para extender lo mejor su civilización.

2. ANTECEDENTES HISTÓRICOS.

La toma de la Villa de Alcántara en el año 1213 se enmarca dentro del juego político militar de los monarcas cristianos, sobre todo de León y Castilla, aunque tampoco podemos olvidar al de Portugal.

La intención de Alfonso IX de León es expandir su reino hacia el Sur peninsular. Por eso uno de los primeros pasos que debe dar es hacerse con el control de reino Taifa de Badajoz. Estos eran los deseos que Alfonso VII, El Emperador, había dejado traslucir en su testamento.

Aunque éstas son las intenciones leonesas antes tiene que solventar otro tipo de problemas internos y externos de su reino, sobre todo con su primo el rey Alfonso VIII de Castilla. Éste había conquistado una serie de plazas de León no respetando el encuentro que habían mantenido ambos en Carrión en torno a 1188, en el que habían llegado a un acuerdo de buen entendimiento.

En 1194 el Cardenal Gregorio, Legado Pontificio del Papa Celestino III, intentó mediar para poner fin a estos enfrentamientos. Todos se encontraron en la vallisoletana villa de Tordehumos y allí llegaron al acuerdo de la devolución de las villas y castillos conquistados a León y éste a reconocer como su heredero al rey castellano si no tenía descendencia legítima. Este tratado se cumplió a medias ya que no se restituyeron todos los lugares.

Inmersa toda la Península en luchas y desconfianzas de unos reyes hacia otros, el tiempo pasó y en el año 1195 el Castellano pidió ayuda al Leones para enfrentarse a los almohades en Alarcos a lo que accedió con un sí condicionado a que le reintegrase las plazas que le faltaban. El primero se negó y el segundo le retiró su apoyo, consiguiéndose la derrota.

En el año 1212 Alfonso VIII, queriéndose desquitar del fracaso sufrido y avanzar hacia el sur en su afán de reconquista, intenta acercarse la voluntad de los reyes cristianos y formar un ejército para hacer frente común a los musulmanes. Alfonso IX aunque no se hace presente sí permite a sus caballeros y vasallos tomar parte en esta lucha a la que se le dio rango de cruzada. El 16 de julio del mismo año se obtuvo la victoria en las Navas de Tolosa satisfaciendo así el honor perdido.

En este ínterin León retoma las plazas ocupadas que estaban en litigio. Y después de poner en orden el reino inicia su plan reconquistador, intentando expandir sus dominios hacia las fronteras de la Taifa de Sevilla. Para ello tiene que tomar una serie de plazas en Extremadura que le dé la seguridad suficiente para poder acometer esta conquista.

El primer paso es hacerse con el reino de Badajoz y así poner unas bases firmes que le ayuden a conseguir el deseado y perseguido anhelo hispalense.

Dentro de este plan se encuentra inmerso el querer retomar Alcántara, ya que es paso necesario y estratégico que cierra las puertas a la entrada desde el norte hacia el sur peninsular.

Con la vuelta a manos cristianas tanto del puente como la villa León puede emprender las conquistas de Cáceres, Mérida y Badajoz.

3. ANTIGÜEDADES ÁRABES DE ALCÁNTARA.

Para hablar de la reconquista de Alcántara a los musulmanes primero tendremos que situarla dentro del contexto de la época.

La conquista de la España Visigoda por parte de los árabes se puede decir que fue un paseo triunfal, ya que en pocos años de apoderaron de la Península Ibérica.

Pocas fueron las ciudades que les opusieron resistencia; una de ellas fue la ciudad Arzobispal de Mérida, que cayó el año 713 d. C. Supongo que poco tiempo después caería la población que nos ocupa.

No puede negarse la influencia de esta cultura en la villa pues el mismo nombre delata su ascendencia; Al-Qantara: el puente.

La primera noticia que tenemos es cuando Abud Asuad, hijo de Yussut el Fehrí, emir de Al-Ándalus, que se enfrentó a Abderramán I cuando éste huye desde Damasco, se escapa de las manos de éste y dirigiéndose hacia Coria, en el último cuarto del S. VIII, es perseguido por el Walí, o gobernador, de Alcántara1.

El Alcázar parece que fue construido por Hacen-A-Med según una inscripción incompleta que todavía se podía leer en la Puerta del Xartín en el S. XVI2:

EN EL NOMBRE DE ALLAH,

ELCLEMENTE, EL MISERICORDIOSO.

ESTA OBRA MANDO HACER

HACEN-A-MED, EMIR IGUAL A MUZA

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Lám. 1. Cubo de la muralla de Alcántara.

Pedro Barrantes Maldonado refuerza este dato cuando nos dice que “…y la torre del Alguazil q es la q tiene letras caldeas…3, es decir, inscripción con grafías árabes.

Algunos autores indican que esta obra data de tiempos de Abderramán I (aunque mejor pudiera serlo en los del III).

En el S. X Ibn Hawqal, geógrafo oriental que visitó España durante el reinado de Abd-Al-Rahman III, habla del puente como fortaleza4.

A mediado del mismo siglo Al-Razi nos transmite lo siguente5:

“…es Alcantara que es mui buena villa. Et esta Alcantara tiene una puente sobre el rrio Tajo que nunca omen oyo fablar de tal otra puente, nin omen que vos lo pudiesse contar si visto non la oviesse.

En la primera mitad del S. XII, el geógrafo árabe, Abu-Abd-Mohamed-Al- Idrisi nos dice6:

Qantara-as-said, es una de las maravillas del mundo. Es una fortaleza construida sobre un puente, población habita esta fortaleza donde se halla al abrigo de todo peligro pues no puede atacarse más que del lado de la puerta”.

Don Manuel Terrón Albarrán abre más el abanico con una serie de citas árabes que hacen referencia al Puente de Alcántara de distintos siglos posteriores a los ya citados. Entre ellas encontramos la de Al-Umari: “Al-Qantara es una fortaleza inexpugnable construida sobre el puente romano”; también la de Al-Himyari en el S. XIV: “…es un sólido castillo que domina el río…”; o la de Kitab Al-Chugrafiya: “gran puente conocido por el nombre de Puente de la Espada…7.

Al desaparecer en el S. XI el Califato de Córdoba y dividirse en los reinos de Taifas pasa a depender del de Badajoz.

Los intereses cristianos por esta villa son permanentes así encontramos que son distintas las veces que se reconquista.

El rey Fernando II de León la retoma por primera vez en el año 1166 según consta en un códice de la Catedral de Astorga que dice8:

Facta carta in Asturica, mense noviembris, era 1204 eo anno (1166), quo is Famosissimus rex, cepit, Alcantaram. Ego Ferdinandus, Dei Gratia, rex Hispaniorum.

Aunque algunos historiadores apuntan que hay otra antes.

Esta ofensiva es la plasmación del Tratado de Sahagún por el cual los reyes Fernando II de León y Sancho III de Castilla quieren liberar la zona trasserrana.

Se la dona al Conde de Urgel, D. Armengol, que le había ayudado en la toma. La vuelve a recuperar para el rey de Badajoz el caudillo Jusut Abu Jacob9, coincidiendo con el dominio y control de los Almohades de este territorio.

Éstos recuperan como frontera el valle del Tajo y lo fortifican reforzando los castillos que allí se encuentran para frenar así los envites de los reinos norteños. De esta política se benefician los castillos de Albalat en el término de Romángordo; el de Monfragüe y el de Alcántara10. Posiblemente en esta época se aseguraría más el alcázar y se construiría la muralla que cercaba la villa o se ampliaría.

Recientemente se ha descubierto un aljibe de esta época en el que se reutiliza una pilastra visigoda y una columna romana sobre el que se asienta un arco, aunque un tanto deformado, de herradura.

También encontramos inscripciones en las Laudas romanas del arco del puente que la investigadora Sophie Gilotte muestra en su artículo Al-Mutadd y el puente de Alcántara (Cáceres). Y una pizarra con otra que se encuentra depositada en la Biblioteca pública de Alcántara.

No podemos olvidar que Torres y Tapia11 y Jacinto Arias de Quintana Dueñas nos informan que durante toda la ocupación musulmana existió una comunidad cristiana de orígenes visigodos. Éstos a pesar de soportar las duras condiciones e impuestos mantuvieron su fe y su culto, son los cristianos mozárabes. La parroquia, heredada de la época goda (durante la dominación musulmana solo se permitió conservar lo que existía sin permitir crear instituciones nuevas) estaba bajo la advocación de Santiago12, muy común entre ellos.

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Lám. 2. Aljibe.

Durante el emirato de Yufuf-Ben-Tasufín (480-500 H; 1087-1106 d. J.C.) los centros emisores de moneda en Al-Ándalus fueron muy prolíferos e incluso algunas poblaciones de menor entidad que las grandes ciudades tuvieron ceca entre ella encontramos Alcántara13.

Esta cultura dejó de la misma manera su impronta en la gastronomía destacando de entre toda la Moromentera; dulce realizado a partir de almendra y miel.

Poco sabemos de la identidad de los moradores en esta época. Sí conocemos el nombre de uno de ellos y tenía que ser importante ya que tenía una casa fuerte cerca de la finca Campofrío; es Ab-a-dalla14.

Quedaron además una tradición de huerteros muy importante, que hasta hoy se conserva, con la consiguiente elaboración de pozos, máquinas como norias y cigüeñales, para sacar el agua de ellos y terrazas en las vertientes al Tajo.

4. RECONQUISTA DE ALCÁNTARA

El Prior Frey Alonso de Torres y Tapia15 en Las Crónicas de la Orden de Alcántara, además de relatar la conquista, aporta tres testimonios independien- te; son los de dos obispos y la Crónica General.

El del arzobispo de Toledo Don Rodrigo Ximénez de Rada dice:

et Rex Legionis in eo introitu cepit Alcantaram, quam postea dedit Fratribus Calatravae.

El del Obispo de Tuy:

et acepto a Rege Castellae in auxilium sui potentisimo viro Didaco Lupi, sumpsit arma contra Sarraceno, et obsedit Alcantaram , et cepit eam.

Y la Crónica General:

entonces envió el Rey de León a Don Diego López de Haro, e derribaron los castiellos ambos, e fincaron ambos los Reyes de hacer guerra a los Moros. De esa vez tomó el Rey de León a Alcántara, e diola a la Orden de Calatrava.

Estas son las referencias de tipo nacional. No se detienen que narrar como fue la ofensiva. Sí encontramos crónicas locales, no por ello menos importantes, que reparan e incluso se recrean en contarla. Son Las Antigüedades y Santos de la Villa de Alcántara de Jacinto Arias de Quintana Dueñas, Las noticias de Pedro Barrantes Maldonado, siendo ésta las más extensa y completa en datos, y las Crónicas de Torres y Tapia.

Ninguna de las tres se contradicen, si bien, todo lo contrario, se complementan. A grandes rasgos los acontecimientos sucedieron así:

4.1.  Los asaltantes

El Rey Alfonso IX pone cerco a la villa en 1212, posiblemente después de la batalla de las Navas de Tolosa. Es acompañado, además de por sus tropas, por diez mil castellanos capitaneados por Don Diego López de Haro, Señor de Vizcaya, enviados por el rey de Castilla. Otros autores apuntan que no fueron tantos los que participaron y los reducen a seiscientos16. Además también se encontraban presentes:

…Dn Nuño Frz. Maestre de la Orden y Cavª del Perero, y con sus cavºs de la Orden, y Ferndº Frz, Sºr de la Cassa de los Barrantes en Gallizia, y de Vª García y San Andrés de Barrantes y sus hermanos Alfonso Frz y Hernán Gar- cía y otros muchos…17

Uno de los caballeros que iba en las huestes leonesas era Bernardo Roco:

Otro si mando al dicho mi fijo Juan Martínez sopena de la mi maldition que non faga venta trueque nin cambio de la mi casa e cortina de Campofrio e que assi mando a sus fijos que lo fagan después del de guisa que siempre la ayan e tengan los del mi linaje ca fue merced del señor Rey Don Alfonso que le hizo e dio al mi rebisabuelo Bernaldo Roco quando gano de los moros esta villa dalcantara18

Torres y Tapia nos hace saber algunos más:

Hallaronse en esta conquista en servicio del Rey el Maestre D. Benito Suarez y sus caballeros, y de la Orden de Santiago todos los que eran naturales ó tenian Encomiendas en el reino de Leon, a regimiento de Don Nuño Freyle,

Comendador de S. Maria de la Barra, que traía las veces de su Maestre. Hallaronse también alguno de los caballeros del Templo, y otras muchas gente noble, y Ricos hombres sus vasallos.”19

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Lám. 3. Vista parcial del castillo.

No se ponen de acuerdo Barrantes y Torres y Tapia en quién fue el Maestre de la Orden del Perero que se encontraba en el asedio, ya que el primero asegura que es Nuño Fernández y el segundo Benito Suárez. Por los datos que se manejan no podemos decir que sea uno o el otro. Sí dejan constancia que está presente esta Institución que después haría de Ella su Casa Matriz y le daría su definitivo nombre.

Parece raro que ninguno mencione a la Orden de Calatrava que a la definitiva, aunque por pocos años, sería la beneficiaria de esta victoria.

4.2.  La Fortaleza.

Sin olvidar el importante testimonio del geógrafo Al-Idrisi, donde la describe como inexpugnable, y la de los demás visitantes árabes, bien antes o después de la reconquista, que abundan en esta idea, traemos a Barrantes Maldonado que muestra así las defensas del castillo:

Es uno de los más fuertes pueblos de España, estaba apostado sobre el río Tajo, que lo cerca por una parte, y por otra parte dos arroyos muy hondos y por la otra parte tenía una grande y honda cava llena de agua y un Alcázar muy grande, y la mºr parte del terrapleno son sus barbacanas pocos menos altas que los adarves20.

Se puede deducir que además de las defensas naturales habían construido un foso para defenderse.

4.3.  Situación de los campamentos cristianos.

Divide sus huestes en tres campamentos alrededor del castillo. El Real que lo instala en Gibel Alfarrias, o el Cerro de las Vigas; López de Haro en Azobor de Mezeltuyn, u Osario, hoy el Teso; el resto del ejército donde hoy se encuentra la ermita de Santa Ana fortalecido por un arroyo profundo (el de la Pileta). Así tenían cercada la plaza e incomunicada frente a posibles ayudas externas.

4.4.  Preparativos de los asediados.

El gobernador árabe, ante el peligro que se avecinaba, había mandado recoger todo tipo de vituallas y enviado avisos a diferentes poblaciones del reino Taifa de Badajoz para que le ayudasen en la defensa: Cáceres, Montánchez, Medellín, Valencia de Alcántara y la misma capital, Badajoz. Éstos tuvieron algunas escaramuzas pero fueron reducidos en un cerro alto donde los cristianos les vencieron. Hoy ese lugar se conoce como las Miras de Mata Moro.

Además había mandado destruir uno de los arcos del puente y hundir las barcas del río hasta el puente de Alconétar para impedir el paso del enemigo.

4.5.  Máquinas de Guerra.

Ambos contendientes tenían máquinas de guerra:

Le tiraban con ingenios y cabridas que son de madera grandes pelotas de piedra de ocho y diez arrobas cada una. Los de dentro también tenían ingenios, saetas con Ballestas de Garrucha y de torno, algunas saetas tan grande que pesaban media arroba. Llegaban a los muros con mantas de madera y cegando parte de la cava, los moros echaban aceite hirviendo, muchas piedras y copos de lino ardiendo con pez y sebo. Con trietes y otros artificios querían tirar los muros21.

image009Lám. 4. Recreación de un asalto con torre móvil.

4.6.  La toma y la rendición.

El Asedio fue largo y faltó la comida. Todos indican que fue un año de gran esterilidad para los campos y si los de fuera lo pasaban mal pudiendo ser abastecidos, cuanto más lo de dentro que estaban incomunicados:

Los Moros de dentro q. no tenían socorro, ni ayuda de nadie aunq. se mantenían con poco mantenimiento acabosseles todo, y cayéndose de hambre…22

Agua a los de dentro no les faltaba ya que tenía acceso directo al Tajo por medio de una mina o túnel que habían escavado.

A la vista de los acontecimientos se ordenó asaltar la villa. Las tropas leonesas entraron por la puerta de Xartín y la tomaron escalando los muros, estos son dos testimonios del momento:

Y los christianos entraron en la villa por la escala de noche, y defendiosse el castillo, y no lo pudiendo sufrir determinaron de se dar al Rey Don Alonsso de Leon,…23

Diego Sánchez, hijo de Hernán Sánchez, Alférez de Alfonso de León, subiendo por el tronco de un álamo por la puerta de Xartín fue el primero que puso la bandera sobre los muros y quedó tres años por alcaide de Alcántara, hasta que el Rey la dio a la Orden de Calatrava24.

Desde el memorial de los Topete llega la misma información, aunque tiene ciertas diferencias como el nombre del asaltante o el árbol por el que sube:

Don Fernan Sanchez,…, y fue el primero que trepando por un Roble, montó la muralla y enarboló el Estandarte Real,…25

Torres y Tapia ofrece algunos datos más que Barrantes:

abrieron las puertas de la Villa, haciendo notable estrago entre sus vecinos y haciendas: recogieronse al castillo, que a pocos días entregaron, que- dando todo por el rey de Leon.26

Con esta información entendemos que existieron dos recintos fortificados: el primero que defendía la villa y el segundo que sería el alcázar donde la fortificación sería más robusta pero dentro del anterior o junto a él. Los materiales constructivos son mampostería de pizarra, apreciándose en algunas torres sillarejos.

Los defensores se refugiaron en el Castillo y el día 17 de enero de 1213, festividad de San Antonio Abad, lo rindieron y entregaron a Alfonso IX de León.

Se levantó un templo en honor de este Santo e hicieron voto de ir todos los años a Misa el día de su fiesta.

Arias de Quintana Dueñas añade que en la contienda murieron tres capitanes defensores: Alí-Maimón, El Bendecido, Xartín, El Esbelto, Mad-Omadiel, El Elogiado. Los tres nombres coinciden con riachuelos del término municipal, el Jartín, Maimón y Jumadiel. Jartín además es el nombre de una de las puertas y Maimón el nombre de una finca cercana a la población.

5. CONCLUSIÓN

Estudiar esta actuación de la Reconquista Española da más claridad a todo lo que fue este periodo en tierras extremeñas, y atisbar la realidad musulmana en ella, ya que salvo en ciertas ciudades y enclaves de la Taifa de Badajoz, poco se sabe de la presencia árabe en todos sus periodos, por lo menos en Alcántara y estamos hablando de cinco siglos, que ya es tiempo.

Vemos como tanto asediados como asediadores sabían bien lo que hacían y lo que querían, que estaban al tanto de todos los adelantos bélicos necesarios para tomar y defender una plaza fuerte bien guarnecida por los elementos naturales y mejor defendida por hombres de armas, ya que poseían y manejaban las máquinas de guerra que se construían en la época.

Aunque no es una de las grandes batallas que se libraron en España durante toda la Reconquista como pueden ser la de Clavijo o de las Navas de Tolosa por el lado cristiano, o la de Alarcos por el árabe, no deja de ser un movimiento importante dentro de esa gran jugada de ajedrez, pues se obtenía una plaza que aseguraba el territorio para poder ganar otras más. Lo que nos da a entender lo estratégico tanto del Puente Romano como de la Villa.

Vemos como a pesar de relaciones tensas entre León y Castilla, a medida que el tiempo avanza, unen esfuerzos en este plan común de todos los reinos cristianos. Así encontramos tropas de distinta procedencia juntando fuerzas en un proyecto común. No se quedan atrás la Órdenes Militares de Santiago y la San Julián del Perero a la que quedará vinculada de por vida.

La Historia, en estos acontecimientos valerosos y de cómo se forjaron, nos enseña que a través del sacrificio, de la constancia, del trabajo y de la alianza por encima de las pequeñas o grandes diferencias podemos vencer todos los problemas y contrariedades que la vida y los adversarios nos plantean. De eso se dieron cuanta nuestros antecesores y salieron victoriosos. De la misma manera tenemos que caer en la cuenta y así buscando la unidad y cediendo posiciones en vistas al bien común, que no de la mayoría, venceremos ante cualquier enemigo.

Que sea también una llamada a todos a buscar y bucear para encontrar ese periodo de nuestro pasado que si bien sabemos que existió todavía se encuentra envuelto en cierta nebulosa.

No quiero acabar sin alertar sobre el mal estado en que se encuentran las murallas y el Alcázar. Necesitan una actuación rápida que los consolide, por lo menos, y posteriormente una restauración. No estamos para perder más testigos que certifiquen la importancia de nuestro pasado y de nuestras Historia y una Historia que se escribe con mayúsculas.

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1  LAFUENTE, M. Historia de España, T. II. Madrid, 1887. p.: 183.

2  DÍAZ Y PÉREZ, N. España sus Monumentos y Artes. Su Naturaleza e Historia. Extremadura. establecimiento tipográfico, Editorial de Daniel Cortezo y Cª. Barcelona, 1887. p.: 798.

3   B.N.E. Mss.-17.996. Noticias de Alcantara escritas por Pedro Barrantes Maldonado en 1572, recogidas y anotadas en 1722 por don Fabián de Cabrera y Barrantes. Fol. 6. Vid el estudio y edición de esta obra publicado recientemente por: MARTÍN NIETO, Dionisio; MIRANDA DÍAZ, Bartolomé; MARTÍN NIETO, Serafín; y LÓPEZ DE ZUAZO Y ALGAR, José María: Noticias de Alcántara. Cáceres, Diputación de Cáceres, 2010, 2 tomos.

4   CARBONELL, GIMENO, STYLOW,  Pons Traiani, Qantara Es-Saif, Puente de Alcántara. Problemas de Epigrafía, filología e Historia, Acta XII Congresus internacionalis Epigraphiae Graecae et Latienae. pp.: 251-252.

5  PACHECO PANIAGUA, J. A., Extremadura en los Geógrafos Árabes, Diputación Provincial de Badajoz, Badajoz, 1991. p.: 35.

6  MARTÍNEZ Y MARTÍNEZ, M. R., Historia del Reino de Badajoz, Badajoz, 1904. p.: 120.

7  TERRÓN ALBARRÁN, M., El Solar de los Aftásidas, Badajoz, 1972. pp.: 506-511.

8  DÍAZ Y PÉREZ, N. España sus Monumentos y Artes. Su Naturaleza e Historia. Extremadura. establecimiento tipográfico, Editorial de Daniel Cortezo y Cª. Barcelona, 1887. p.: 799.

9  VELO Y NIETO, G., Castillos de Extremadura, Madrid, 1968. p.: 36.

10   CLEMENTE RAMOS, J., La Extremadura Musulmana (1142-1248), Anuarios de Estudios Mediavales, Vol. 24, 1994. pp.: 647-701.

11  TORRES Y TAPIA, A. Crónica de la Orden de Alcántara, T. I. Imprenta de Gabriel Ramírez. Madrid. 1763. p.: 155. ARIAS DE QUINTANA DUEÑAS, J., Antigüedades y Santos de la Villa de Alcántara, p.: 101.

12   TORRES Y TAPIA, A. Crónica de la Orden de Alcántara, T. I. Imprenta de Gabriel Ramírez. Madrid. 1763. p.: 278.

13   AA.VV. Historia de España. El retroceso Territorial de Al-Andalus: Almoravides, Almohades. Siglos XI al XIII, Espasa Calpe, Madrid, 1997. pp.: 313; 314.

14  SOLAR Y TABOADA, A DEL  Y RÚJULA Y DE OCHOTORENA J. DE, Juan Martín Roco Señor de Campofrío. Su testamento y apuntes sobre su familia, Tip. y Librería de A. Arqueros, Badajoz. 1928. pp.: 21; 34.

15  TORRES Y TAPIA, A. Crónica de la Orden de Alcántara, T. I. Imprenta de Gabriel Ramírez. Madrid. 1763. p.: 142. La traducción del texto del Arzobispo Don Rodrigo es la siguiente: tomó por las armas Alcántara, presidio de importancia, que después dio a los Freyles de Calatrava. La del Obispo de Tuy: llevando consigo al muy valiente caballero Diego López, que el Rey de Castilla de había dado para que le fuese acompañando, tomó las armas contra los Sarracenos, asedió Alcántara y la tomó por las armas.

16   PALACIOS MARTÍN, B. Alcántara, Villa de frontera, en Anales de ADECO 1987, Cáceres, 1987. p.: 66.

17   B.N.E. Mss.-17.996. Noticias de Alcantara escritas por Pedro Barrantes Maldonado en 1572, recogidas y anotadas en 1722 por don Fabián de Cabrera y Barrantes. Fol. 31vto.

18  Solar y Taboada, A del  y Rújula y de Ochotorena J. de, Juan Martín Roco Señor de Campofrío. Su testamento y apuntes sobre su familia, Tip. y Librería de A. Arqueros, Badajoz. 1928. Pág.: 21

19  TORRES Y TAPIA, A. Crónica de la Orden de Alcántara, T. I. Imprenta de Gabriel Ramírez. Madrid. 1763. p.: 144.

20  B.N.E. Mss.-17.996. Noticias de Alcantara escritas por Pedro Barrantes Maldonado en 1572, recogidas y anotadas en 1722 por don Fabián de Cabrera y Barrantes. Fol. 31vto.

21   B.N.E. Mss.-17.996. Noticias de Alcantara escritas por Pedro Barrantes Maldonado en 1572, recogidas y anotadas en 1722 por don Fabián de Cabrera y Barrantes. Fol. 31vto.

22   B.N.E. Mss.-17.996. Noticias de Alcantara escritas por Pedro Barrantes Maldonado en 1572, recogidas y anotadas en 1722 por don Fabián de Cabrera y Barrantes. Fol. 31vto.

23   B.N.E. Mss.-17.996. Noticias de Alcantara escritas por Pedro Barrantes Maldonado en 1572, recogidas y anotadas en 1722 por don Fabián de Cabrera y Barrantes. Fol. 31vto.

24  Ibídem. Fol. 80vto.

25  Memorial de la Casa de Topete. p.: 3.

26   TORRES Y TAPIA, A. Crónica de la Orden de Alcántara, T. I. Imprenta de Gabriel Ramírez. Madrid. 1763. p.: 144.

Oct 012010
 

Jaime Martín Grados Reguero

Hablar de Románico en Extremadura, tanto en Badajoz como Cáceres, es fijar nuestra vista en unos pocos edificios históricos, todos de ellos eclesiásti- cos, diseminados por ciertas poblaciones de nuestra geografía, a saber: las ciu- dades de Plasencia, Trujillo, Mérida y la villa de Alcántara como sus máximos exponentes.

Estas líneas pretenden desglosar algunos aspectos de este estilo en el tem- plo Arciprestal, Conventual y Parroquial de Santa María de Almocóvar de Al- cántara, la que fue durante muchos años la primera Iglesia de la Orden de San Julián del Pereiro.

Propiamente no se puede hablar de un románico puro ya que las fechas en las que se reconquistan estos territorios son muy tardías, así pues es mejor hablar de un tardorrománico, en el que empieza a despuntar tímidamente el gótico.

Anotar que la Orden de Alcántara en las construcciones que llevó a cabo en estos momentos se dejó influir mucho por el Císter, de la que era filial, y está gustaba mucho de construir en un románico tardío.

Se está pasando de los grandes muros casi sin vanos a los grandes ventana- les con sus vistosas vidrieras de colores, de la oscuridad a la luz, de edificios bajos a la altura que nos hace elevar nuestra alma hacia Dios.

Es en este espacio en el que nos encontramos, en la plena transición de los dos estilos. Ambos se dan la mano, el primero muriendo pero orgulloso y el segundo naciendo y recogiendo toda la sabiduría de su antecesor.

Es en este momento cuando se construye al modo románico en la Extrema- dura cristiana y este es uno de los pocos testigos que nos han llegado.

 1. UN POCO DE HISTORIA

Cuando el rey Alfonso IX de León reconquista la villa a los musulmanes el día 17 de enero del año 1213 y después de ciertos avatares cede la villa a la Orden de San Julián del Pereiro, conocida posteriormente como de Alcántara, la población cristiana reclama un lugar donde elevar sus plegarias a Dios.

Los distintos maestres de la Orden intentando calmar estas ansias levantan distintos edificios. Sabemos de la existencia de una parroquia mozárabe titulada de Santiago. Pero las primeras noticias que nos llegan de nueva parroquia de Santa María de Almocóvar aparecen en el año 1238 cuando el Maestre de la Orden de Alcántara Frey Pedro Ibáñez recibe de Julián Busun ciertos bienes:

D. Julian Busun se hizo familiar de la Orden y mandó al Hospital que fa- bricaban en S. Maria de Almocobar tres parte de toda su hacienda.1

Por lo que se desprende de esta cita poco tiempo después de su reconquista existía un templo bajo esta advocación.

En el año 1257 el obispo de Coria reclama su tercia de los diezmos que percibe Santa María de Almocóvar. Esta noticia nos indica que era un templo frecuentado y con ciertos privilegios que podían identificarse ya con los parro- quiales2.

El templo románico se comenzó a construir algunos años después de la su- bida al maestrazgo de Frey García Fernández, que sucedió en 1254:

Luego que el Maestre D. Garcia Fernandez comenzo á serlo, quiso reedifi- carla mas espaciosa y de mayor sumptuosidad: por sus ocupaciones y gastos grandes de la guerra lo fue dilatando3.

Se concluyó el edificio en 1281:

Quiso Dios que como la obra era suya llegase el dia, y que habiendo dado- la principio pocos años antes tubiese fin en este de 12814.

El insigne historiador y escritor alcantareño Pedro Barrantes Maldonado nos comenta que por la falta de espacio que había en el convento mando edifi- car el templo de Santa María de Almocóvar:

[…] el qual por la angostura y estrechura que havia dentro del combtº y fortaleza de Alcantara de aposentos; mando edificar la Ygª mºr de Alcantª que se llama Stª Mª. de Almocovar que en lengua arabiga quiere decir Stª Mª. de la Plaza […]5

Frey García Fernández murió en 1284, tres años después de concluir las obras de Santa María, que además de ser parroquia se le dio el título de Conven- tual.6 Ordenó enterrarse en ésta:

Dieronle sepultura en la Iglesia Conventual de S. María de Almocobára,.., en un lucillo alto junto al Altar mayor, a la mano derecha, arrimado a la pared, con el vulto de su cuerpo de relieve sobre el;7

Pedro Barrantes corrobora esta información diciendo:

Y quando fallezio lo sepultaron en la capilla mºr de la Ygª de Alcantara Combentual que el fundo8.

Al reestructurar la capilla mayor en 1540 siendo arcipreste de Alcántara Jorge de Quirós9, el sepulcro fue desubicado pasando por varios lugares. La tapa del sepulcro se encuentra hoy coronando las escaleras de la entrada princi- pal. Es la que se encuentra al lado del Evangelio ya que las crónicas nos hablan de su barba recortada, mientras que la otra tapa, que se encuentra al otro lado, representa a una figura lampiña. Nos informa también de la ruptura de la pieza:

La piedra de bulto se partio por la mitad; no quiero decir de vergüenza donde se ve hoy la parte superior que es el pecho cuello y rostro del Maes- tre;…10.

Torres y Tapia, en sus Crónicas, nos indica que por lo bien arreglada que traía la barba las gentes creían que era una mujer y la llamaban la Marivella, nombre por el que se sigue conociendo entre los mayores de la villa11.

El templo que dejó Frey García Fernández sería una gran planta rectangular de tres naves, la central de doble ancho que las laterales, dividas en tres tramos por pilares cruciformes. Posiblemente estarían cubiertas con un artesonado. Desde la central se accede a un presbiterio profundo de cierre circular. Se cree que posiblemente tuviera un cierre en bóveda de cañón, que era la que se utili- zaba normalmente. Ciertamente es la estancia más importante y por lo tanto la más noblemente fabricada. Estas noticias nos llegan gracias a la información del arquitecto Martín de Elorrieta, para otros de la Ordieta, que en el siglo XVI presenta un plano para la ejecución de una sacristía con la suerte que plasma también el alzado del templo que él contempla12.

 2. LOS CANTEROS

Los restos materiales del templo románico de Alcántara, que son bastantes, integrados en la actual construcción, son sillares de granito colocados a soga y tizón. Como aglutinante de las piezas se utiliza la argamasa, compuesto de mor- tero de cal, arena y agua.

Los maestros canteros al realizar los sillares los solían grabar con su marca. Las intenciones podían ser variadas, bien para reconocer sus piezas y así des- pués poderlas cobrar o bien para mostrar el buen trazado de su obra a los demás como muestra de garantía y así promocionarse.

En esta construcción nos encontramos trabajando a unos treinta maestros. De ellos solo conocemos su marca de cantero, que son las siguientes:

simbolos1

Aunque son seis solamente los que más trabajan y en los lugares más visto- sos e importantes como son la fachada principal, la Torre, alrededor del rosetón, la puerta Triunfal, la puerta del Evangelio y la puerta de la Epístola. Éstos son:

simbolos2

Se desconoce su procedencia pero cuando nos ponemos a comparar la obra con otras encontramos mucha similitud con el románico leonés, sobre todo el proveniente de la zona de Toro y en línea descendente hacia Salamanca y Pla- sencia o por Ciudad Rodrigo.

La explicación se basaría en dos teorías:

  1. La bajada del ganado lanar a las tierras extremeñas, si bien decir tam- bién que hay otro camino para explicar la similitud con las tierras leonesas de Toro.
  2. En el año 1211 la Orden de San Julián del Pereiro recibe heredades en Toro, además de en otros lugares13. En 1213, año en que se gana Alcántara a los moros, vuelve a recibir más posesiones en Toro14.

 En 1222 el obispo de Zamora Martín II reconoce la propiedad de San Juan de Toro el viejo al Maestre de Alcántara Frey García Sánchez15.

Después de ver la relación que la orden de Alcántara mantenía con esta zo- na se puede decir que cuando Frey García Fernández, que todavía mantenía estas posesiones16 leonesas, pretende levantar el templo en estas tierras recurri- ría a maestros que estuvieran trabajando en aquella zona para realizarlo.

Así éstos traerían las maneras y usos a la hora de trabajar y esculpir de aquellas tierras y las plasmarían aquí. Ya que entra también dentro del periodo constructivo del románico de Toro, que fue entre el siglo XII y XIII, época en la que se realiza la su magnífica Colegiata.

Veamos también su similitud con la portada principal con la portada de San Juan de Benavente, la meridional de la catedral de Ciudad Rodrigo. O las ven- tanas del cimborrio de la Colegial de Toro.

3. EL TEMPLO ROMÁNICO

3.1.  Las Puertas

La puerta Triunfal o Principal: es la más hermosa de las tres y la más elabo- rada. Se encuentra entre los dos contrafuertes centrales que se elevan en la fa- chada principal. Sobresale en arimez, pieza muy del gusto cisterciense, acodi- llada, con tres columnas a cada lado, sosteniendo cada una arquivolta. La exte- rior es recorrida por una serie de puntas de diamantes, motivo repetido en las demás y la interior por unos arquillos apuntados ciegos que desvelan que el gótico está dentelleando en el firmamento de la arquitectura.

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 Lám. 3. Puerta Triunfal o Principal.

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 Lám. 4. Puerta de la Epístola.

En los capiteles de las columnas apreciamos una decoración floral y el en- trecruzamiento de lazos.

Lamentar que se encuentra aquejada toda la parte baja por el paso del tiem- po y el mal de la piedra.

La puerta de la Epístola: Es similar a la principal salvo que se le ha retirado todo adorno como los arcos ciegos y las columnas con sus capiteles floreteados.

Solo permanece en su coronamiento las puntas de diamantes cerrando las arquivoltas, también enmarcada en un gran bloque granítico coronado por una moldura de baquetones, al igual que en la principal.

La puerta del Evangelio: Mira hacia la plaza donde se encuentra el Ayunta- miento. Es la más sencilla y la menos transitada.

Se trata de un arco de medio punto apoyado sobre impostas marcadas. Se encuentra dentro del muro. El único adorno que tiene son una serie de punta de diamante que enmarcan el arco.

3.2.  Las ventanas

Junto con la puerta, los cuatro contrafuertes y el rosetón, se encuentran las ventanas en la fachada principal. Son dos vanos muy estrechos que van en con- sonancia y haciendo juego con la puerta.

Siguiendo el gusto de este estilo las ventanas son estrechas y pequeñas permitiendo el paso de poca luz invitando a los asistentes al recogimiento y la oración.

Constan de unas arquivoltas sin decoración sobre unas impostas sencillas, sostenidas sobre unos capiteles adornados también por motivos florales.

3.3.  El rosetón

Sobre la portada se encuentra un gran óculo algo abocinado y ornamentado con baquetones. Da sensación de esbeltez a todo el hastial.

3.4.  El campanario

En este tiempo nos encontramos dos soluciones para resolver el espacio de las campanas. Bien en forma de espadaña, de influencia cisterciense, o bien en torres. Ambos son símbolos de la unión del hombre con Dios.

Se encuentra unido al templo en su fachada principal, al lado de la epístola. En su interior encontramos una escalera de caracol y en sus muros se encuen- tran las marcas de los canteros.

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Lám. 5. Puerta de Evangelio.

El único adorno que posee es una pequeña saetera que se ensancha hacia el interior que ilumina estratégicamente la subida.

Con la inclusión del campanario se considera que la obra está finalizada y el templo completo.

3.5.  Los canecillos

El canecillo es un sillar escuadrado y colocado a tizón de la parte más ele- vada de los muros. Sobresale al exterior con la función de sostener la cornisa del edificio, por lo tanto se puede decir que su labor es estructural dentro de la construcción.

En el románico es una de las piezas donde los maestros cantero dejan volar su imaginación esculpiendo diferentes motivos.

El templo parroquial de Alcántara atesora setenta y seis canecillos románi- cos mostrando diferentes formas e imágenes. Situados en los muros laterales muestran probablemente la antigua altura de las naves laterales del edificio en cuestión.

Parece que solo es un cantero el que se ocupa de su ejecución ya que sola- mente se ha podido apreciar una marca tanto en la cornisa como en una gárgola, que es la siguiente:

simbolos3Los que más dominan son los de motivos geométricos. Se trata del canecillo partido a dos aguas por una arista, también llamado de proa de barco, de este tipo nos encontramos una doble, es decir, dos iguales unidas. A éste se le suele añadir algunas veces un par bolas, otras veces motivos vegetales o flores y piñas piñone- ras, otras estrellas y otras con rollos, asemejando alguno de ellos un tonel.

Otro grupo es el de las antropomorfas. Representan cabezas de hombres y mujeres recorriendo todas las edades de la vida, desde la juventud hasta la vejez y algunos sectores de la sociedad. De esta manera tenemos a la dama con un tocado y a la anciana con el cabello recogido y sus pendientes. Al joven y al hombre. También aparece un caballero montado en su caballo.

Encontramos también figuras zoomorfas. De éstos el que mejor se distin- gue es el cerdo, también está el león, puede ser la representación de san Marcos, un gato y lo que parece ser un perro.

Debido al analfabetismo en este tiempo las catequesis se impartían utili- zando las imágenes, sobre todos identificando a las fieras con el diablo, como león rugiente, ronda buscando a quien devorar17 como nos dice el apóstol san Pedro. Fijemos nuestra vista sino en muchos capiteles de este época. No se puede decir a ciencia cierta que aquí se quiera tener esta intención aunque sí se puede sugerir ya que una de las escenas muestra a una bestia devorando a un hombre. Pudiera ser una llamada de atención a aquellos que acuden al templo a que se conviertan y sean mejores cristianos.

Otra de las caras parece que está circundada por una serpiente. Acudiendo a la iconografía cristiana podemos decir que se trata del demonio, representado por el reptil que induce al cristiano a pecar.

3.6.  Gárgolas

Además de los canecillos encontramos distintos caños de desagüe del teja- do y realizando la misma función cinco gárgolas, ya que no dejan de ser lo mismo pero artísticamente más adornado.

Tienen en la Arciprestal de Alcántara además la función de sujetar la corni- sa y están colocados a la misma altura que los canecillos.

Algunos autores relacionan estas figuras con el diablo y sus tentaciones, así eran puestas estratégicamente en el exterior de los templos para prevenir a los creyentes de los peligros que les acuciaban18.

Éstas representan diferentes motivos tanto del mundo animal como un ser grotesco difícil de catalogar, dos animales alados, o también encontramos dos figuras humanas como lo que parece ser un onanista que además tiene la otra mano en la boca como muestra de su error. Otra que sostiene en su cabeza un recipiente por donde sale el agua parece que no tiene una finalidad aparente.

 4. CONCLUSIÓN

Podemos decir que el rómanico que perdura en el magnífico templo alcan- tareño es uno de los exponentes más importantes de Extremadura. No ya por lo escaso de la producción si no por la factura tan depurada y precisa.

No es un hito aislado. Se encuentra dentro de una serie de construcciones que se van realizando a medida que se reconquista el territorio peninsular. Se trata de una manera de construir que está mutando al gótico, pero que se resiste a dar por concluido una manera de hacer que ha permanecido durante varios siglos entre los maestros canteros.

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1  Torres y Tapia, A. de., Cronica de la Orden de Alcántara, T. I. Imprenta de Gabriel Ramirez, Madrid, MDCCLXIII. Pág.: 292.

2  Idem. Pág.: 361.

3  Idem. Pág.: 403.

4  Idem. Pág.: 403.

5   B.N.E. Mss.-17.996. Noticias de Alcantara escritas por Pedro Barrantes Maldonado en 1572, recogidas y anotadas en 1722 por don Fabián de Cabrera y Barrantes. Fol. 36s.

6  Torres y Tapia, A. de., Cronica de la Orden de Alcántara, T. I. Pág.: 403.

7  Idem. Pág.: 413.

8  B.N.E. Mss.-17.996. Noticias de Alcantara escritas por Pedro Barrantes …Fol. 31.

9  B.N.E. Mss.-17.996. Noticias de Alcantara escritas por Pedro Barrantes …Fol. 31.

10  Torres y Tapia, A. de., Cronica de la Orden de Alcántara, T. I. Pág.: 413.

11  Idem. Pág.: 413.

12  Alonso Panchuelo, S. Temas Históricos de Alcántara, Alcántara, 1986. Pág.: 183-212.

13  Palacios Martín, B. Colección Diplomática Medieval de la Orden de Alcántara (1157?-1494). De los orígenes a 1454. Fundación San Benito de Alcántara. Editorial Complutense, 2000. Madrid. Pág.: 27.

14  Palacios Martín, B. Colección Diplomática Medieval de la Orden de Alcántara (1157?-1494). De los orígenes a 1454. Op. Cit.. Pág.: 28.

15  Torres y Tapia, A. de., Cronica de la Orden de Alcántara, T. I. Pág.: 230.

16  Bullarium de Alcántara. Edición de Ortega y Cotes. Págs.: 87-88.

17 1P. 5,8-9.

18 Herrero Marcos, J., Arquitectura y simbolismo del románico palentino, Palencia, 1994, Ayunta- miento de Palencia. Pág.: 20.

Oct 012009
 

Jaime Martín Grados Reguero

1.  INTRODUCCIÓN

Después de la larga Edad Media, periodo en el que la Cultura había adqui- rido estabilidad y reciedumbre, las ciencias recuperan la intensa actividad de la época griega y romana de sus mejores momentos.

España no queda descolgada de este movimiento, todo lo contrario, va a ser unos de los focos de irradiación de sabiduría que dirigirá a todo los lugares de la Tierra, especialmente a los recién descubiertos.

… debido a lo extenso de este artículo, se ha procedido a convertirlo en archivo para descargarIcono pdf