Oct 011987
 

Cruces Blázquez Cerrato.

Durante algún tiempo se ha mantenido la tesis de que Lusitania fue la provincia menos romanizada y que se mantuvo en un relativo aislamiento con respecto a las otras provincias hispanas[1]. Sin embargo, ya constaté en el anterior Coloquio la inexactitud de tal idea[2] y los materiales que he reunido ofrecen una nueva visión de la circulación monetaria emeritense, pudiéndose comprobar que tales monedas rebasaron ampliamente el ámbito provincial tanto hacia la Bética como hacia la Tarraconense e incluso fuera del solar hispano.

Y refiriéndonos a estos últimos, de una forma concreta, hay que señalar que la mayoría se han producido en campamentos o en lugares por los que el ejército ha transitado, y, ya que se desconoce la existencia de intercambio comercial con la zona renana que ocasionara la afluencia de denarios acuñados en cecas peninsulares, cabe pensar que este numerario refleja únicamente un aspecto del movimiento militar hacía esta región[3]. Aproximadamente en el año 17 a.C, la Legio I y la V Alaudae marchan hacia el Rhin, y por Tácito[4] sabemos que ésta última en el 14 a. C, estaba acantonada en el Rhin. También abandonan Hispania a fines del s. I a.C, la Legio II Augusta la IX Hispana y en el año 39 d.C, la Legio IV Macedonica se encuentra en el campamento de Mainz; la Legio X Gemina está establecida en Carnunturn en el 62 d.C., aunque luego regresa a la Península. En principio, se puede pensar que cada uno de estos desplazamientos pudo conllevar la dispersión de cierta cantidad de numerario. Si a ello unimos el dato de que casi todas las monedas encontradas en esta área son de plata, es decir denarios y quinarios, pueden ser escasas las dudas respecto a las causas de su desplazamiento.

Hallazgos monetarios

En Vindonissa se han localizado piezas acuñadas en Emérita, Caesaraugusta, Emporiae, Osca, Turiaso y Colonia Patricia; en el campamento de Oberhausen aparecieron monedas de Emérita, Caesaraugusta y Celsa; en Haltern el numerario se compone de monedas procedentes de Emérita, Caesaraugusta y Colonia Patricia, y en Chur se ha hallado un quinario de Emérita Augusta[5]. Si examinamos las cecas se observa un predominio de la Citerior aunque no deja de ser significativo el hecho de que las principales aportaciones correspondan a Emérita Augusta, Caesaraugusta y Colonia Patricia, ciudades en las que el elemento militar tuvo un papel fundamental.

También se ha producido un hallazgo de moneda emeritense en Mailhac (Aude), mas concretamente en el “oppidum” de Cayla[6]. El valle de Aude es un centro de comunicaciones, un nudo de carreteras situado en el paso de los antiguos caminos que unían la región tolosana con las riberas del Mediterráneo. El hallazgo consiste en un quinario de Emérita que pudiera estar en relación con el paso de legiones hispanas hacia la frontera del Rhin. Además, la región de Aude está relativamente cercana a Nimes, donde sabemos que entre los años 18 y 19 a.C. hubo dos grabadores de cuños monetarios venidos de Emérita y Colonia Patricia[7].

Entre denarios romano-republicanos apareció un quinario de Carisius de Emérita en Port-Haliguen-en -Quiberon (Morbihan). Su localización queda muy alejada de la zona que tratamos y probablemente de las motivaciones, pero tampoco podemos buscar una justificación para cada caso concreto[8].

A los hallazgos aislados hay que añadir el tesoro de Santo Stefano Roero, ya recogido por M. H. Crawford[9], quien señala que la moneda o monedas (?) más tardía es de R. Carisius y por tanto de Emérita. Mi documentación no pasa de aquí ya que la publicación original es antigua y no he podido localizarla[10].

También en la región de Moesia, y más exactamente en el tesoro de Strimba, apareció otro denario emeritense entre acuñaciones romano-republicanas. Y en relación con tal hallazgo hay que citar el dato de que en la composición del tesoro de Breaza (dep. de Brasor), también en la antigua Moesia, hay denarios acuñados por Augusto entre los años 25 y 22 y que algunos autores atribuyen a Emérita, Caesaraugusta y Colonia Patricia, aunque otros opinan que proceden de alguna ceca gala.

Respecto a estos hallazgos en el territorio que actualmente corresponde a Rumania, O. Iliescu[11] señala que entre los tesoros monetarios de denarios romano-republicanos de esta región, no faltan casi nunca las emisiones procedentes de Hispania y respecto a la amonedación hispana de comienzos del Imperio, la única representación es la anteriormente citada (cf. tesoros de Strimba y Breaza). Actualmente sabemos que de entre las varias cohortes I Lusitanorum que nos ha transmitido la documentación antigua dos, al menos, pertenecieron al ejército de Moesia[12].

Todas estas monedas, halladas esporádicamente o en tesoros pero siempre de forma aislada, no deben ponerse en relación con el comercio sino con los hombres, y muy particularmente con las tropas romanas. Los militares son los principales protagonistas del movimiento migratorio. Su procedencia lusitana o emeritense queda especificada en las lápidas funerarias. Los testimonios epigráficos de militares lusitanos fuera de Hispania, y que pueden mantener algún tipo de relación con los hallazgos monetarios antes señalados, son los siguientes:

  • En Vindonissa (Suiza): centurión de la Cohors III Hispanorum, originario de Norba. Llama la atención el hecho de que, en vez de pertenecer a las Cohortes Lusitanorum, formara parte de esta cohorte poco conocida. Se fecha por fragmentos de cerámica encontrados de mediados del s. I d.C.[13].
  • En krgentorate (Germania Superior): veterano de la Legio II, procedente de Norba Caesarina. Se fecha en época augústea[14].
  • En Colonia (Germania inferior): soldado de la Legio X Gemina, de la tribu Papiria, originario de Emérita, muerto en la segunda mitad del s. I d.C.[15].
  • En Colonia (Germania Inferior): veterano de la Legio Gemina, de la tribu Papiria, muerto a mediados del s. I d.C.[16].
  • En Novaesium (Germania Inferior): soldado de una cohorte Lusitanos, muerto bajo Tiberio[17].
  • En Novaesium (Germania Inferior): veterano cohorte de Lusitanos que murió en época de Tiberio[18].
  • En Carnuntum (Panonia Superior): soldado de la regio X Gemina, natural de Emérita Augusta, muerto entre los años 63 y58 d.C.[19].

Los guerreros lusitanos contaban con una larga tradición como auxiliares del ejército romano, al que habían prestado incluso sus armas y tácticas. Emérita Augusta, fundada con los veteranos de las legiones V Alaudae y X Gemina, tuvo en un principio un fuerte carácter militar en su organización. Este carácter exclusivamente militar se perdería a lo largo del tiempo con las nuevas generaciones, si bien se transmitiría un espíritu que prueba el hecho de encontrar nuevos soldados procedentes de la ciudad[20]. Tras un primer momento de preponderancia de soldados itálicos, producto de la herencia de las guerras civiles, empezaron a rellenarse los huecos producidos en las filas de las legiones estacionadas con soldados indígenas las colonias hispanas contribuyeron con sus habitantes. No hay que olvidar tampoco la tradición militar: el hijo de soldado frecuentemente elige la milicia como modo de vida; este hecho está comprobado desde la época más antigua del Imperio[21]. Para Hispania basta con citar como ejemplo el caso recordado por Tácito de padre e hijo legionarios[22] y la costumbre evolucionará hasta transformarse en la fuente principal de reclutamiento.

Sin duda, el ejército jugó un papel decisivo en la dispersión de estas monedas y por ello he creído oportuno utilizar el testimonio epigráfico de estos militares que, como elemento móvil, pudieron colaborar en la difusión de las monedas acuñadas en Emérita Augusta fuera del solar hispano.

BIBLIOGRAFÍA:

  • ARIAS, I. A.: “Materiales numismáticos para el estudio de los desplazamientos y viajes de los españoles en la España romana”, en: Cuadernos de Historia de España, núm. 18. Buenos Aires, pp. 22-49.
  • BALIL, A.: “Moneda hispánica en la zona del Rhin-Danubio”, en: Conimbriga, núm. 13, pp. 22-49.
  • BLÁZQUEZ CERRATO, C.: “Contactos en Emérita Augusta con otras ciudades hispanas durante el s. I d.C.”, XV Coloquios Históricos de Extremadura”. (En prensa). 1986.
  • CRAWFORD, M. H.: Roma Republicana Coin Hoards. London, 1969.
  • FABRE, G., y MINJONET, M.: Revue Numismatique, núm. 15 (1953), pp. 130 y ss.
  • FORNI, G.: Il reclutamento della legión da Augusto a Dioclezian. Milano, 1953.
  • GIARD, J. B.: Catalogue des monnaies de l´Empira Romaine. París, 1976, t. I.
  • ILIESCU, O.: “La numismatique et les relatioms hispano-roumaines a travers de les siecles”, en: Numisma, núms. 132-137 (1975), pp. 19-30.
  • MATEU Y LLOPIS, F.: “Hallazgos monetarios 22”, en: Numisma, núm.114 (1972), p. 114.
  • MEYER, E.: “Ein Spanischer Centurio in Vindonissa”, en: Madrider Mitteilungen, núm. 13. Madrid, 1972, pp. 190-195.
  • ROLDÁN HERVÁS, J. M.: “Hispania y el ejército romano. Contribución a la historia social de la España antigua”. Salamanca, 1974.
  • TAFFANEL, O.; y RICHARD, J. C.: “Les monnaies de Mailhac (Aude) 1931-1977” en: Gallia, núm. 37 (1979), pp. 35 y ss.

NOTAS:

[1] I. A. ARIAS, 1952, p. 24.

[2] En la comunicación presentada bajo el título “Contactos de Emérita Augusta con otras ciudades hispanas durante el s. I d.C.”.

[3] A. BALIL, 1974, p. 64.

[4] Annali núm. 1, p. 31.

[5] A. BALIL, 1974, p. 67.

[6] O. TAFFANEL et J,.. RICHARD, 1979, p. 35.

[7] J.B. GIARD, 1976, p. 49.

[8] G. FABRE et M. MINJONET, 1953, p. 130; cf. también E. MATEU y LLOPIS, 1972, p. 145.

[9] M. H. CRAWFORD, 1969, Núm. 490.

[10] Notizie degli Scavi, 1914, p. 86.

[11] O. ILIESCU, 1975, pp. 19-30.

[12] J. M. ROLDÁN HERVÁS, 1974, p. 21.

[13] E. MEYER, 1972, pp. 190-195.

[14] J. M. ROLDÁN HERVÁS, 1974, núm. 507, p. 302.

[15] Ídem, núm. 568.

[16] CIL XIII 8283; J. M. ROLDÁN HERVÁS, 1974, núm. 567.

[17] Ídem, núm. 378.

[18] CIL XIII 8560; J. M. ROLDÁN HERVÁS, 1974, núm. 379.

[19] J. M. ROLDÁN HERVÁS, 1974, núm. 563.

[20] Ídem, p. 258.

[21] G. FORNI, 1953, pp. 126 y ss.

[22] TÁCITO, Hist., t. III, p. 25.