Oct 011987
 

José Antonio Ramos Rubio.

EL GRECO (DOMENICOS TEOTOCDPULOS)

Nació en 1541 en Candía, Capital de Creta. Su familia pertenecía a la burguesía ciudadana y era de religión católica (bien demostrada en sus obras pictóricas). Estuvo en Venecia donde aprendió el estilo y colorido de esta escuela, luego en Roma y por último en España.

¿Quién lo incitó a venir a España?

Parece ser que el deán de Cuenca, al cual conoció en Roma, le incitó a probar fortuna en España.

Se estableció en Toledo donde realizó un arte personalísimo, aunque dentro de la corriente manierista. El Greco comprendió que su sino estaba en Toledo y en el corazón del pueblo español.

¿Por qué va a Toledo?

Pudieron ser muchos los motivos, aunque en primera línea hay dos clarísimos:

1. Posiblemente influenciado por personajes que acudían al palacio Farnesio (el bibliotecario Fulvio Orsini; el sacerdote español Luis de Castilla, cuyo hermano, Diego, ex delegado en el Concilio de Trento, era deán del Cabildo de Toledo). Don Luis le incitó a probar fortuna en España (deán de Cuenca).

2. Cuando el Greco llegó a Toledo en 1577, acababa de producirse en la historia de la ciudad un cambio decisivo. Madrid, desde 1560 había empezado a centralizar la vida política de España. La construcción del Monasterio de El Escorial contribuyó a desplazar el eje de la vida cortesana. Posiblemente El Greco quiso estar cerca de tales acontecimientos.

La ciudad vivida por El Greco mostraba una prodigiosa influencias y síntesis de culturas y estilos. Posiblemente podríamos encontrar aquí otro hecho por el cual eligió Toledo y no otra ciudad de España. Después de su paso por ciudades italianas descubrió en Toledo algo capaz de remontarle a sus orígenes: la simbiosis de Oriente y Occidente, también patente en la Creta que conoció en su niñez.

Tuvo problemas con la corte a causa del “Martirio de San Mauricio”, cuadro destinado para el Escorial, pero relegado a las dependencias del monasterio por destinar el pintor a segundo término el suplicio de los mártires y a primero temas mundanales. A pesar de ello, recibió muchos encargos de conventos e iglesias. Posiblemente no se le interpretó bien en el Escorial. Consiguió un gran prestigio comarcal (ej. retablo de Talavera la Vieja) y también en Madrid (ej. retablo del colegio de doña María de Aragón). Incluso tenía en Sevilla un depositario que recibía los cuadros que le mandaba para su exportación a América. Pero terminó solo y enfermo. Murió el 7 de abril de 1614.

Fue un artista que expresó tan bien como Morales, las emociones religiosas de los españoles del tiempo de Santa Teresa.

La producción de El Greco alcanza los 300 cuadros, sin contar réplicas y obras de taller. En ellas se percibe el ímpetu creador que fue desarrollando a través de una serie de etapas donde la formación manierista inicial no impidió la exaltación de una fortísima personalidad.

En su estilo destacan influencias de los lugares por los que pasó:

  1. Sobre su formación pesa lo cretense que es, en el fondo, bizantino.
  2. Venecia le enseñó la ciencia del color y de la luz.
  3. Roma le enseñó la estructura del retrato. También el interés por los efectos de la luz tenebrista.
  4. Ya en España, en l577-79, en el retablo de Santo Domingo el Antiguo ofrece una personalidad muy arraigada, con tintes manieristas. Español por sentimiento, impresionista por la técnica, ejecución expresionista.

Su figura ha permanecido olvidada hasta ser revalorizada por los románticos del siglo XIX.

EL RETABLO DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE TALAVERA LA VIEJA

Hasta hace unos 24 años, Extremadura poseía un retablo de El Greco. Retablo realizado para la iglesia parroquial de la desparecida Talavera la Vieja. Destruido en parte durante la Guerra Civil. Los lienzos que se pudieron salvar fueron llevados al museo toledano de Santa Cruz tras su adquisición por Bellas Artes en 1962, un año antes de que el pueblo fuese afectado por el embalse de Valdecañas en 1963.

Llevados a Toledo, por la antigua vinculación jurisdiccional del norte extremeño con la mitra toledana; o quizás porque en esa ciudad es donde vivió el autor del retablo.

Don Gerardo García, investigador de la Historia de Toledo, ha encontrado en el Archivo de Protocolos de la ciudad la prueba documental de que son obra del Greco: el retablo, las pinturas y la imagen de la Virgen. La obra fue encargada en nombre de la cofradía de Ntra. Sra. del Rosario de Talavera la Vieja. Lucas Sánchez, mayordomo y Hernando Márquez, presbítero.

Se acordó con el artista a tenerlo el día 25 de julio del mismo año (1591), en dicho retablo tenía que estar “la coronación de Nra. Sra. en una gloria, en el qual an de yr pintados los bien abenturados San Juan Bautista y Santo Domingo con el Rosario y San Antón y San Sebastián y San Juan Abanxelista e los demás santos que le parecieren al dicho Dominico”. El retablo debía llevar “al lado derecho de la ymagen de San Juan de bulto y al lado yzquierdo a de yr de bulto San Andrés con sus ynsignias, todo de pincel sobre lienzo y a las espaldas con sus tablas… Ytem, se le obligó a hacer una ymagen de Nra. Sr. del Rosario que iría en medio del retablo, en escultura, dorada y estofada y del dorado y estofado y talla y escultura de todo el dicho retablo lo toma a su nombre el dicho Dominico”.

En cuanto a las dimensiones y precio del retablo, “…a de llebar de ancho tres baras e quatro y de alto quatro baras y media e cinco (3,76 x 2,71m) y por toda la costa del dicho retablo de madera, manos y materiales y todo lo necesario e de darle asentado se le an de dar y pagar trescientos ducados… e el llebar el dicho retablo lo ha de pagar la dicha cofradía a su costa. Recibe luego de preste al dicho Dominico mill e quatrozientos reales para compra de adereços necesarios”.

Las pinturas del retablo no concuerdan con los que se fijaron en la escritura; posiblemente porque El Greco puso otros santos o bien hubo modificaciones en el contrato o se sustituyeron los lienzos por otros.

Entre 1936-38 se perdió la talla de la Virgen y algunas pinturas. Se salvaron aquellas que estaban guardadas en la casa rectoral porque habían sido restauradas en 1927, son las que se encuentran hoy día en el museo de Santa Cruz de Toledo, adquiridas por Bellas Artes en 1962: “La Coronación de la Virgen”,”San Pedro” y “San Andrés”. Se restauraron en los años 1962-1964

Pero ¿Cómo estaban colocados los lienzos en el retablo?

Se trataba del retablo colateral de la Epístola, del siglo XVI, dividido en dos cuerpos, cada cuerpo con tres compartimientos rectangulares. En los cuadros del cuerpo superior se representan: a la derecha, “La Anunciación”; en el central, “La Coronación”; y en la izquierda, “La Presentación de Jesús en el Templo”. En el cuerpo bajo, laterales: “San Pedro” y “San Juan Evangelista”. En el centro del retablo la imagen de la Virgen del Rosario, tallada en madera, de pino y policromada. Algunos autores que visitaron el retablo en Talavera (ej. Guinard, 1925), decían que la estatua era del XVIII y algunas pinturas como “La Presentación de Jesús” no eran del Greco. Pero al no contar con más documentación que la citada, hemos de defender la tesis de que el retablo en conjunto es obra del Greco, si se observa la mediocridad en el retablo, ya no existente y defendida por muchos entendidos en la materia que le vieron; o también, en pinturas como “San Andrés”, sabiendo que el artista ha realizado otros “San Andrés “o “San Pedro”, de más valor. Puede deberse a las restauraciones, sobre todo a los repintes de la primera, l927; o que el artista confiase parte de las pinturas a discípulos de su taller.

Estudio Artístico de las pinturas.

“La Coronación de la Virgen”.Medidas: 1,05 m x 0,80 m. Asisten al acontecimiento siete santos dispuestos en círculo, de izquierda a derecha: San Francisco de Paula, San Juan Bautista, San Juan Evangelista con su cáliz, San Sebastián, San Pablo, San Antonio y Santo Domingo. Todos ellos, excepto San Francisco y San Pablo, se hicieron de acuerdo con el con trato de 1591. La firma de “El Greco” aparece en la parte inferior derecha de Santo Domingo. Es la obra de mayor aliento de las conservadas del retablo de Talavera la Vieja. Posiblemente el conjunto está basado en un grabado de Durero.

Nos encontramos ante un asunto místico, los santos alzan la mirada al tema central. El Greco nos ofrece de nuevo, muchas veces repetidos en sus obras, dos planos: el terrenal y el celestial. El mismo tema se repite en un lienzo del Prado, pero suprimiendo a los santos de la parte inferior; por el estilo puede corresponder también a los primeros años de la última década de siglo. También repite el tema en la capilla de San José de Toledo y en el Hospital de la Caridad de Illescas.

“San Andrés”. Medidas: 1,26 m x 0,46 m. Figura de cuerpo entero. Tema también muy repetido por el artista, aunque difiere en los rasgos que confiere al santo. Ha quedado poco de lo que desde un principio es la obra original por las múltiples restauraciones a que se ha visto sometido.

“San Pedro”. Medidas: l,25 x 0,46 m. De cuerpo entero. Tampoco se repite El Greco con respecto a otras pinturas realizadas sobre el mismo tema.

Las tres obras anteriores están realizadas al óleo sobre lienzo. Documentadas entre 1591-1592. Los dibujos son de El Greco ejecutados por el taller. El estilo del maestro es patente en los rostros y cuerpos alargados. Se ha querido explicar el alargamiento de las figuras con un posible defecto óptico del artista (astigmatismo). Este alargamiento tiene una intención estética motivada por un anhelo de espiritualidad dentro del arte de su tiempo. El Greco crea una perspectiva vertical. Suprime los grandes espacios entre las figuras y éstas parecen cercanas, macizando la composición. No pintaba al natural, sino de unos bocetos de barro que él modelaba. Ello le hacía posible las figuras contorsionadas. Las figuras adquieren ritmo, dinamismo. El movimiento ascensional (vertical) tampoco hubiera sido posible sin la técnica impresionista de toque abiertos y sueltos que dan a la iluminación una gran rapidez.

La pena es tener que recorrer 240 kms para poder apreciar una obra pictórica de El Greco que estaba en nuestra región y que hubiéramos podido ver más cerca, quizás en el museo del Mono (Cáceres); donde hay otra obra del mismo autor: “El Salvador”, procedente del convento del Cristo de Serradilla (Cáceres), adquirido por el Estado y depositado en Cáceres.

BIBLIOGRAFIA:

  • CAMÓN AZNAR: “Dominico Greco”. Madrid, 1950.
  • COSSI0: “El Greco”. Madrid: Austral, 1965.
  • GOLDSCHEINER: “El Greco”. Londres, 1938.
  • GUINARD: “La pintura española”. Barcelona: Labor, 1972.
  • LEGENDRE: “El Greco”. París, 1937.
  • MAYER: “El Greco”. Munich, 1926.
  • MAYER: “La pintura española”. Barcelona: Labor, 1936.
  • MEIER-GRAEFE: “Spaniche Reise”. Berlín, 1910.
  • MÉLIDA: “Catálogo Monumental de España”. Madrid, 1924.
  • NEUMEYER: “El entierro del Conde de Orgaz”. Cuenca, 1982.
  • PACHECO: “El arte de la pintura”. Sevilla, 1649.
  • PITA ANDRADE: “El Greco”. Barcelona, 1984.
  • WETHEY: “El Greco y su escuela”. Madrid, 1956-1967.

DOCUMENTOS:

  1. Escritura de “Obligación de hacer un retablo” otorgada por Dominico Theotocopuli en Toledo, a 14 de febrero de 1591 ante el escribano Blas Hurtado.
  2. Partida de Defunción. Parroquia de Santo Tomé, Toledo, Abril de 1614: “En siete del falesció Dominico Greco no hizo / testamento. Recibió los sacramentos. Enterrose en / Sto. Domingo el Antiguo. Dio velas”.