Oct 012001
 

Manuel Rubio Andrada y Vicente Pastor González.

RESUMEN: Este monumento nos muestra una parte racional formada por el trazado d las coordenadas geográficas N-S y E-W junto a otra literaria en la que se insinúan diversos relatos en relación con el origen de las armas metálicas. Los cambios del planeta Venus parecen estar presentes en ellos.

A. LOCALIZACIÓN Y GENERALIDADES

El grabado es conocido en la cercana población de Sta. Marta con el topónimo del Águila por creerse representado en él este rapaz; la denominación tiene escaso fundamento y se aclara simplemente viendo el monumento. Con el nombre erróneo de Valdehondas aparece en una escueta relación de grabados hecha pública en 1991, cuestión que se rectifica en otra de similares características publicada en el año 2000[1].

Este monumento se localiza en el mapa 1/50000, hoja 679 denominada Aldea de Trujillo, edición de 1963 del Instituto Geográfico y Catastral; pertenece al término municipal de Santa Marta de Magasca y tiene de latitud 39º 30´ 20´´ siendo su longitud 2º 24´15´´ del meridiano de Madrid.

Para visitarle hemos de pedir autorización a los propietarios de la citada finca. Inmediatamente al entrar en ella parte un camino a la derecha, transcurramos por él 1,5 km hasta llegar al último poste de conducción eléctrica situado en dicha propiedad. Dejado allí el vehículo marchemos 200 metros hacia el N y encontraremos el monumento entre unas peñas nada singulares.

El paisaje que le rodea está formado por unas lomas suaves, cubiertas de cuidado encinar acompañado de la flora que le caracteriza y que es propia de la dehesa extremeña en esta parte de la penillanura trujillana. La tierra tiene escasa profundidad y está salpicada de pequeñas y abundantes crestas de pizarra generalmente romas aunque a veces se conservan notablemente afiladas y orientadas con un ángulo próximo al meridiano N-S. Hacia el N el paisaje poco a poco se vuelve más abrupto; la inclinación de los cerros se acentúa cada vez más hasta formar pequeños valles cada vez más encajados. Un par de km en esa dirección corre el río Magasca en sentido E-W formando un escarpado ribero conmarcadas pendientes tanto en solanas como en umbrías; en él, entre el encinar, es fácil tropezar con notables acebuches totalmente asilvestrados; la orilla del río se encuentra salpicada por numerosos fresnos.

Así pues, este terreno no es muy apto para la agricultura debido a la escasa profundidad que en general ofrece, esta cuestión se acentúa en las cercanías del río que discurre como ya se ha mencionado, intensamente encajado. La ganadería en cambio ofrece mejores perspectivas sobre todo en forma de pastoreo. La fauna menor es muy abundante presentando ecosistemas muy completos debido en general a una buena gestión cinegética si bien en explotaciones cercanas los depredadores son perseguidos sin piedad.

La roca que sirve de soporte a este monumento es una pizarra no muy dura, de color gris; aunque no es la única que presenta una superficie bastante plana y horizontal, si destaca de las demás de su entorno por presentar un mayor truncamiento cerca de su base y por estar especialmente alisado. Su forma tiende a ser un triángulo aunque de lados muy irregulares; mide de eje N –S 1,40 cm y de E – W 1,30 cm. Muestra la superficie elevada del suelo unos 5 cm; hacia el N presenta un espacio rebajado escasamente un centímetro que hemos señalado en el dibujo con una línea de puntos. Numerosos líquenes de varias tonalidades, sobre todo grises, cubren la mayor parte su extensión (Fig. 1).

Fig 1

Figura 1.- Grabado de Valdehonduras (completo). Sta Marta de Magasca (Cáceres)

En una superficie contigua hacia el W y 7,5 cm más baja, hay grabados un escaso número de trazos. Entre estos destaca el perfil de un podomorfo inciso por abrasión y cortado a la altura del nacimiento de los dedos por un trazo igualmente realizado de 17 cm; la longitud mayor de la figura es de 15 cm y 8,5 cm es su ancho; está situado a 8,5 cm al W del extremo izquierdo de una forma de hacha.

Unos 40 cm hacia el S hay alisado otro espacio menor en una pizarra cercana, algo más elevado, 17 cm, que no presenta dibujo alguno, este espacio tiende a ser rectangular y mide 110 cm de ancho en sentido E-W y 54 cm de profundidad; es un lugar idóneo, por su comodidad, para una paciente observación del monumento dando la frente al N. El espacio es demasiado amplio para una persona, da la impresión que pudo estar concebido para dos individuos lo que puede llevarnos a atribuirle una segunda finalidad didáctica. Suponemos que posicionados en este lugar observarían e iniciarían en los contenidos simbólicos del monumento siendo éste el lugar más natural para acometer su estudio.

Los 159 trazos han sido realizados por incisión frotando la roca con alguna herramienta dura y cortante en continuos movimientos de vaivén, su profundidad oscila desde varios centímetros los más profundos hasta el milímetro los superficiales. Las cazoletas, en número de 40, presentan superficies bastante bien pulidas menos la situada más al N que se realizó muy superficialmente por piqueteado; por lo general tienen forma de casquete esférico excepto la mayor que es elíptica; la mayoría son de diferentes dimensiones tanto en diámetros como en profundidades (Lám 1).

VALDEHONDURAS Lám I

Lámina I.- Grabado de Valdehonduras (completo). Sta Marta de Magasca (Cáceres)

Todas las formas, excepto el mencionado podomorfo y los trazos esparcidos en esas superficies, las consideramos intencionalmente distribuidas en un mismo conjunto; éste se organizó al menos en tres claros subconjuntos. El subconjunto A es el situado al W y limitado del resto por una profunda línea incisa. Es fácil observar en la parte N un espacio rebajado en 1 cm; las figuras que posee tienen independencia del resto de las formas y lo denominamos subconjunto B; todavía en este se aprecia un bajo relieve en el mismo sentido ocupado por la única cazoleta realizada mediante piqueteado. Los demás signos constituyen el C; las figuras de este último, dado su abigarramiento, y por facilitar el orden en la exposición le añadimosuna letra minúscula según el cuadrante que ocupan.

Al describir los trazos damos su situación, medida, y ángulo superior aproximado con respecto al eje N-S geográfico, cuestión que no volveremos a mencionar a lo largo del trabajo.

B. CATÁLOGO

SUBCONJUNTO A

Este subconjunto se situó en la parte superior izquierda del soporte y se encuentra acotado en el N, S y W por los límites naturales de la roca y en el E por un gran trazo ligeramente curvo (Fig. 2).

FIGURA 1.- Corresponde a la línea mencionada que sirve de límite por el E con el subconjunto B; mide 97 cm y está formado por dos segmentos concatenados y ligeramente cóncavos hacia la izquierda; en general tiene una inclinación derecha de unos 35º.

FIGURA 2.- Es un trazo de 11 cm situado en la parte media superior de este espacio; se dispuso inclinado hacia la derecha en un ángulo próximo a los 45º.

FIGURA 3.- Corresponde a un trazo de 4,5 cm, situado unos 3 cm bajo el anterior y realizado en una disposición parecida aunque muy inclinado hacia la derecha.

FIGURA 4.- Es un ángulo formado por lados de 5 cm, está situado 2 cm bajo la línea anterior de la que su lado superior es paralelo; tiene una abertura aproximada de 25º – 30º. El vértice situado en la parte derecha se remató con una cazoleta muy superficial.

FIGURA 5.- Este trazo tiene 12 cm y está situado 6,5 cm a la derecha de los anteriores; se realizó formando un ángulo por la derecha muy próximo a la vertical.

FIGURA 6.- Es un trazo de 4 cm, situado 1,5 cm a la derecha de la figura anterior; se dispuso inclinado unos 40º hacia ese mismo lado.

FIGURA 7.- Mide este trazo 25 cm y se situó próximo por la derecha de los anteriores, comenzando superiormente al mismo nivel; su ángulo hacia ese mismo lado está próximo a los 35º.

Fig 2

Figura 2.- Grabado de Valdehonduras. Los conjuntos

FIGURA 8.- Esta línea mide 6,5 cm y fue realizada con un ángulo de 45º a la derecha de la parte inferior del trazo mencionado.

FIGURA 9.- Corresponde a una cazoleta pulida de 2,5 cm de diámetro y menos de 1 cm de profundidad; está situada a poco más de 1 cm de la prolongación superior de la línea 8.

FIGURA 10.- Es un trazo de 10 cm inclinado hacia la derecha con un ángulo de 60º; fue realizado a la derecha y bajo la línea 8.

FIGURAS 11 y 12.- Continuando a la derecha por la parte superior, a poca distancia de la cazoleta número 9, hay trazadas dos líneas de 3,5 cm y 4,8 cm; ambas están separadas 2 cm siendo paralelas.

FIGURA 13.- Hacia el centro de este espacio y algo más separada del resto de las formas, hay grabada una cazoleta de 8,5 cm de diámetro y 2,5 cm de profundidad, es la segunda en tamaño de todo el conjunto.

FIGURAS 14 Y 15.- Unos 3 cm bajo la cazoleta anterior se realizaron dos ángulos adyacentes; el lado común mide 3 cm y forma inferiormente a la izquierda, un ángulo unos 135º y superior de 45º; el otro lado mide 8,2 cm y es paralelo a la línea de división de este subconjunto.

FIGURA 16.- Separada unos 10 cm de estas formas centrales, hacia la parte inferior izquierda, hay grabad un cuadrilátero cuya base inferior mide 4,5 cm y 3,5 cm la superior, las líneas laterales tienen 8,5 cm. La base superior se prolongó 21 cm a la derecha y se remató en pequeña cazoleta., Para obtener la inferior se utilizó un lado de otra forma de trapecio a la que se muestra concatenada.

FIGURA 17.- Esta situada a la izquierda de este espacio y bajo la forma anterior a la que, como hemos mencionado, permanece unida. Es un trapecio cuya base inferior mide 2,3 cm y la superior tiene 7,7 cm; su altura es de 15,7 cm, está bien marcada aunque no se realizaron unos mm en los extremos; tiene esta línea una inclinación derecha de 45º que define la disposición de toda la figura; la base más pequeña, situada en la parte superior derecha, presenta forma redondeada y se prolongó inferiormente 17,5 cm. La figura nos muestra la forma de un hacha con acanaladura central o bien con nervio central de refuerzo como las alabardas propias del Bronce I, ofreciendo además un corto enmangue.

FIGURAS 18, 19, 20 Y 21.- Los tres primeros trazos miden 3 – 5,5 y 5,2 cm; se dispusieron uno bajo otro a 2 y 2,7 cm; los dos primeros tienen tendencia horizontal y el tercero no sobrepasa los 45º por la derecha. El número 21 es otro de 5,5 cm realizado a la derecha de los anteriores y unido al extremo de esta misma parte del más central con el que forma un ángulo de 90º. Los cuatro ocupan el ángulo inferior formado por el hacha y su enmangue.

FIGURA 22.- Corresponde a una forma de cazoleta de 3,5 cm y escasa profundidad situada 6 cm bajo el extremo inferior de la empuñadura del hacha.

FIGURA 23.- Este trazo mide 5 cm y se inclinó unos 60º a la izquierda; su extremo inferior parte de la zona superior de la cazoleta anterior.

FIGURA 24.- Es un trazo de 6,3 cm cuyo extremo inferior acaba en el W de la cazoleta número 22; tiene un ángulo de inclinación izquierda próximo a los 45º.

FIGURA 25, 26 Y 27.- El número 25 es un trazo de 8 cm, algo menos inclinado hacia la izquierda que los anteriores y se situó 4 cm al W de la cazoleta. De su parte media por la derecha parte en sentido superior otro, el número 26, que tiene 5,3 cm de longitud y posee una inclinación al lado contrario con ángulo de unos 45º. Ambos forman un ángulo adyacente de parecida angulación que los números 14 y 15 aunque en distinta disposición. En el extremo superior del número 25 comienza otro de 9,2 cm, el número 27, que llega hasta el extremo inferior del mango del hacha. Con el trazo 25 forma un ángulo recto de abertura inferior derecha y con el mango del hacha un adyacente semejante al descrito en primer lugarpero con la abertura de 45º en la parte inferior.

FIGURA 28.- Es un trazo de 7,6 cm, muy inclinado a la derecha y situado entre la parte inferior del filo del hacha y el vértice del ángulo recto.

FIGURA 29.- Es una línea de 6,3 cm situada unos 7 cm de la parte inferior derecha de la cazoleta número 22; su inclinación izquierda es de 60º.

FIGURAS 30, 31 Y 32.- Son tres líneas paralelas y equidistantes de 8,6 cm, situadas 2,5 cm a la derecha de esta cazoleta siendo algo menor su distancia al mango del hacha. Fueron colocadas una bajo la otra, distantes 1,5 cm e inclinadas a la derecha con un ángulo en torno a los 40º.

FIGURA 33.- Corresponde a un trazo de 6 cm situado en el extremo derecho de los anteriores y tiene una inclinación superior izquierda en ángulo próximo a 45º.

FIGURA 34.- Es un nuevo ángulo adyacente formado por un trazo de 6,3 cm que tiende a la verticalidad y otro de 12,2 cm, paralelo a la línea de separación del subconjunto siendo semejantes a los anteriores las aberturas angulares y parecida su disposición al formado por los trazos 14 y 15.

FIGURA 35.- Superiormente a 2 cm de todos estos trazos y casi perdida, hay una forma de flecha en sentido izquierdo; sus alerones miden 7,8 cm y su abertura total es de 45º; el lado inferior tiende a ocupar la posición horizontal y su vértice está próximo al mango del hacha.

SUBCONJUNTO B

Este subconjunto se situó a la derecha del gran trazo que corta el soporte en su tercio izquierdo superior. Hacia el N la superficie presenta un rebaje de 1 cm en su altura, la cuestión no pasó desapercibida para el autor que distribuyó las formas sin traspasar el límite que marca la pequeña diferencia de relieve (Fig. 2).

FIGURA 1.- Corresponde a una cazoleta de 2,5 cm de diámetro realizada muy superficialmente mediante piqueteado; se situó en la parte superior, algo alejada del resto de las formas y ocupa otro ligero bajo relieve que allí tiene el soporte.

FIGURA 2.- Esta figura está formada por dos líneas de 12 cm y 14,5 cm dispuestas en forma de cruz aspada con ángulo superior e inferior de 120º; se situó bajo la cazoleta piqueteada de la parte superior y algo a la izquierda.

FIGURA 3.- Es un trazo de 16,5 cm inclinado hacia la derecha con un ángulo superior de unos 35º; es paralelo a la parte superior de la línea de separación de los dos subconjuntos de la que está a 3 cm.

FIGURA 4.- Corresponde a una cazoleta mal conservada pero de apariencia pulida de 3 cm de diámetro y unos mm de profundidad; se situó unos 6 cm bajo la cruz anteriormente enumerada y a su izquierda.

FIGURA 5 y 6.- El primer trazo mide 29,3 cm y parte inferiormente de la cazoleta número 4 siendo paralelo al número 3 y está situado 2,5 cm a su derecha.. En su extremo inferior se inserta el número 6 que mide 10,5 cm y forma un ángulo superior de unos 15º constituyendo una forma de arpón.

FIGURAS 7 Y 8.- Son dos trazos de 8 y 4 cm formando un cerrado ángulo agudo con abertura superior derecha de 25º y situado a 3 cm de la parte derecha inferior arponada.

FIGURA 9, 10 Y 11.-La figura 9 es un largo trazo de 29 cm que comienza también en la parte central e inferior de la cazoleta 4; forma un ángulo inferior con el trazo 5 de unos 25º. El número 10 mide 7 cm que se une al anterior a 5,8 cm del extremo inferior por la parte derecha; se dispuso formando con él un ángulo de 45º. La figura 11 es una cazoleta pulida de 2 cm de diámetro y escasa profundidad situada en el extremo inferior del trazo número 9.

FIGURA 12.- Es un largo trazo de 33 cm que parte inferiormente por la derecha de la cazoleta número 4, forma un ángulo inferior con el número 9 de unos 25º. En realidad divide este espacio en dos partes.

FIGURA 13.- Es un trazo horizontal de 16,5 cm situado bajo el ángulo que forman los trazos 5 y 9 a cuya parte inferior corta a unos cm de su extremo.

FIGURA 14 Corresponde a una cazoleta de 3,5 cm de diámetro y escasos mm de profundidad; está situada a 3 cm de la parte superior derecha de la figura 12.

FIGURA 15.- Es otra pequeña cazoleta de 1,5 cm de diámetro y escasos mm de profundidad, se situó 1,5 cm por la parte central derecha del trazo número 12.

FIGURA 16.- Inferiormente, muy próximo por su derecha, hay un trazo de 6,7 cm de tendencia horizontal.

FIGURAS 17 Y 18.- Son dos trazos paralelos de 6,7 cm, situados uno bajo el otro a 2,5 cm se colocaron a 1,5 cm del extremo derecho de la figura anterior; su inclinación izquierda está próxima a los 75º.

FIGURAS 19 Y 20.- Estos dos trazos, también paralelos, se iniciaron 3 cm bajo la parte central del número 16; miden 10 y 17,2 cm y su inclinación superior es semejante a la de los anteriores siendo paralelo a los mismos.

FIGURA 21.- Este trazo mide 9 cm y se situó unos 5 cm bajo la parte central del número 20; su disposición se acerca bastante a la horizontal.

FIGURA 22.- En la parte inferior derecha de este grupo de figuras se realizaron varios ángulos en disposición adyacente; el lado superior se inclinó unos 20º a la izquierda y mide 26 cm; tiene en su parte derecha una línea de unos 14 cm que se dobló en su parte inferior hasta insertarse en el trazo mencionado. Continúa hacia abajo el primer trazo descrito torciendo ligeramente a derecha y formando el lado inferior de un ángulo; se curva suavemente en su extremo hacia la izquierda; mide 9 cm. Partiendo del vértice hacia la izquierda hay tres ángulos: el inferior formado por el lado descrito y un trazo de 8 cm, tiene unos 45º; el ángulo medio es de unos 60º y se forma con otro trazo de 11 cm; éste últimoforma con el primero un ángulo de 90º en la parte superior derecha.

SUBCONJUNTO C

Es el más extenso y ocupa la parte central del conjunto. Su límite por la parte superior es el mencionado cambio de plano del soporte; por la parte derecha e inferior los límites naturales de la roca y por la izquierda el gran trazo separador del subconjunto A. La superficie es pues de la misma naturaleza y bastante horizontal aunque no totalmente plana igual que las ya reseñada e idéntico su estado de conservación. El espacio puede considerarse dividido en cuadrantes por dos rectas profundamente grabadas que no llegan a ser perpendiculares. Esos cuadrantes los denominamos a-b-c-d y nos ayudarán a distribuir en varias zonas los numerosos trazos que guardan.

SUBCONJUNTO C-a

Se situó en la parte superior izquierda de este espacio que en la parte central continúa sin limitación (Fig. 2).

FIGURA 1, 2 Y 3.- Estas tres líneas miden 19 – 24 y 28,5 cm; tienen tendencia paralela y están inclinadas con una angulación superior hacia la derecha de unos 45º. Se situaron una al lado de otra, cerca del trazo que sirve de límite por la izquierda de este grupo. Hay que destacar el grosor y profundidad de la línea número 3.

FIGURA 4.- Esta figura corresponde a un tracito de 3 cm que tiene la línea número 2 en su parte media izquierda. Inclinado, semeja un alerón de arpón.

FIGURA 5.- Es otro semejante situado a la izquierda de la figura 3; aunque de mayor tamaño -6 cm- e inclinación, no llega a insertarse.

FIGURA 6.- Es un pequeño ángulo agudo de unos 25º, cuyos lados miden 3,2 cm y con abertura superior derecha; se situó a 2,5 cm de la línea de separación con el subconjunto A e inmediatamente bajo las formas anteriores.

FIGURA 7.- Corresponde a un trazo de 9 cm con inclinación izquierda de 45º; se situó en la parte superior izquierda del meridiano central N-S y a 2,5 cm de su extremo superior.

FIGURA 8.- En un espacio lineal algo inferior, hacia la parte central de esta zona, observamos una nueva cazoleta de 2,7 cm de diámetro.

FIGURA 9.- Inmediatamente a la derecha de la figura anterior hay un trazo de 7,5 cm inclinado hacia la derecha con un ángulo de 45º.

FIGURAS 10, 11, 12 Y 13.- Continuando un centímetro hacia la derecha, en la misma alineación, se observan cuatro trazos de tendencia paralela al eje central vertical estando separados uno de otro 2,7 cm; sus medidas son 11 – 13,5 – 15 y 24 cm; el último traspasa el paralelo central justo en su extremo derecho y continúa por debajo de esta zona donde es cortado por dos segmentos de 2,7 cm, paralelos y de tendencia horizontal. Su parte superior corta al segmento número 7.

FIGURA 14.- Es un trazo muy inclinado hacia la izquierda, casi de tendencia horizontal que mide 7,5 cm se situó cortando los trazos anteriores en su parte media.

FIGURA 15.- Corresponde a una cazoleta de 1,8 cm de diámetro situada a la izquierda y en la parte baja de esta zona.

FIGURAS 16.- Es un trazo de 18 cm grabado con mucha intensidad, se situó en la parte baja central de esta zona, su inclinación es hacia la izquierda y cercana a la horizontal. En la zona media de su parte superior izquierda, se realizó un pequeño alerón de 2,8 cm inclinado a la derecha 45º.

En la parte superior izquierda de la figura anterior se puede apreciar un corto número de trazos, por estar muy desvaídos preferimos no enumerarlos.

FIGURA 17.- Este trazo es horizontal, mide 25,5 cm y se realizó con una profundidad todavía mayor, bajo todas las formas anteriores; corresponde a un paralelo muy próximo al equinoccial que indica E –W.

SUBCONJUNTO C-b

Se encuentra situado bajo el cuadrante anterior; hemos preferido no seguir la metodología lineal y dar ahora su enumeración por existir numerosos enlaces entre los dos cuadrantes situados a la derecha del eje vertical, por esta cuestión pensamos que es mejor describir esas zonas una a continuación de otra. La relación interior de las formas que lo componen determinan una catalogación que, en determinados momentos, se aleja igualmente del orden descriptivo habitual ello es debido a la conjunción de formas que parece existir y podría referir cuestiones algo independientes (Fig. 2).

FIGURA 1.- Corresponde a una cazoleta de 4 cm de diámetro y escasa profundidad, fue situada en la parte central superior de este espacio.

FIGURA 2.- Es un tracito de 5,2 cm situado 2 cm a la derecha de la cazoleta anterior; se realizó con un ángulo superior derecho de 40º.

FIGURA 3.- Es otra cazoleta de 3,5 cm de diámetro y profundidad semejante a la número 1, fue realizada 2,3 cm a su derecha y algo más baja. De su parte inferior se desprende un trazo de 4,8 cm formando con la vertical un ángulo en la parte superior derecha de unos 40º.

FIGURA 4.- Corresponde a un trazo de 15 cm, inclinado hacia la derecha con ángulo de 45º; su zona central está realizada 1,5 cm bajo la cazoleta anterior.

FIGURA 5.- Esta figura está formada por dos ángulos adyacentes, el lado mayor mide 14,8 cm y el menor 5 cm; fueron realizados con un ángulo superior izquierdo de 45º e inferior de 135º hacia el mismo lado. Se situó 3 cm bajo la parte media inferior de la forma anterior y su extremo superior corta al trazo siguiente.

FIGURA 6.- Esta numeración corresponde a un nuevo trazo de 26 cm situado a la derecha de este espacio y con una inclinación izquierda de unos 20º.

FIGURA 7.- Es un tracito de 3,8 cm situado perpendicular a la línea anterior; la corta a 12 cm de su extremo superior.

FIGURA 8.- Es un trazo de 10,5 cm cuyos dos últimos centímetros cortan perpendicularmente a la línea número 6; está situado 4 cm bajo la figura anterior y su extremo derecho queda en el borde de la cazoleta oval.

FIGURA 9.- Corresponde a otro trazo de 5,5 cm dispuesto como el anterior y 4 cm bajo él.

FIGURA 10.- Siguiendo la línea número 6, se limitó su extremo inferior con la parte central de un trazo horizontal de 4 cm.

FIGURA 11.- Volviendo a la parte superior, a la izquierda, encontramos esta línea de 19 cm trazada con profundidad; su angulación es de 45º hacia la izquierda.

FIGURA 12.- Bajo ella, a 2 cm, hay otra paralela de 16 cm.

FIGURA 13.- Inferiormente, por la parte derecha de los trazos anteriores, hay otro más, de 13,2 cm realizado con mayor intensidad y profundidad; su inclinación izquierda es de 70º.

FIGURA 14.- El extremo superior de la forma anterior corta por la zona media de otro trazo de 14,5 cm, cuya inclinación izquierda es de 45º. Forman ángulos adyacentes.

FIGURAS 15 Y 16.- La primera de ellas mide 4,2 y 6 cm la segunda, son paralelas y verticales; su separación es de 2 cm y están situadas desde 2 cm del extremo inferior de la línea 13 en la que se insertan sus extremos superiores.

FIGURA 17.- Es una cazoleta de 2 cm de diámetro y escasa profundidad situada a 1,5 cm de la parte inferior derecha del trazo anterior.

FIGURA 18.- Es otra cazoleta de 2,7 cm de diámetro situada 1,3 cm a la izquierda de la zona media del segmento 14.

FIGURA 19.- Corresponde a dos trazos de 7 cm que forman ángulos adyacentes semejantes a los ya descritos. Como casi siempre el ángulo menor mide 45º y presenta su abertura hacia la parte superior izquierda. Están situados en la parte inferior izquierda de este cuadrante.

FIGURA 20.- Es una cazoleta de 3,8 cm de diámetro y profundidad semejante; se situó a 3 cm de la figura 19, en su parte inferior derecha.

FIGURAS 21, 22 y 23.- Son tres trazos verticales y paralelos de 8,4 – 6,2 y 6 cm; el primero por la izquierda fue realizado 4 cm a la derecha de la anterior cazoleta y la distancia entre ellos es de 1 cm.

FIGURA 24, 25 Y 26.- Estos tres segmentos fueron grabados a la derecha de los anteriores y miden 8,3 – 7,4 y 9,3 cm, El primero y el último son paralelos presentando una inclinación de unos 50º a la izquierda; el central se inclinó algo más hacia el mismo lado; su separación media es de 2,5 cm y sus extremos izquierdos se insertan en la parte media superior derecha del número 23.

FIGURA 27.- Este trazo mide 4,2 cm y su extremo derecho está a 1,5 cm del extremo del mismo lado de la línea anterior; su disposición está próxima a la horizontal.

FIGURA 28.- Corresponde a una cazoleta de 3,8 cm de diámetro y unos mm de profundidad; está situada 3,5 cm a la derecha de los trazos anteriores.

FIGURA 29.- Está formada por ángulos adyacentes cuyos lados miden 3 y 7 cm; el extremo inferior del lado pequeño corta al mayor en su parte central determinando ángulos de 45º hacia la izquierda. Los extremos superiores de estos trazos están limitados por las cazoletas números 28 y 30.

FIGURA 30.- Es una forma de pequeña cazoleta que parece solamente insinuada en el extremo superior del trazo pequeño de la figura anterior.

FIGURA 31.- Es un trazo de 5,3 cm realizado con inclinación derecha de 45º y situado en la zona media inferior del espacio de este subconjunto.

FIGURA 32.- Corresponde a un largo trazo horizontal de 23 cm situado hacia la derecha de la parte más baja de todo este subconjunto.

FIGURA 33.- Es un tracito de 2 cm realizado en la zona media inferior de la parte derecha del segmento anterior; su inclinación izquierda es de solo unos 15º.

SUBCONJUNTO C-c

Los signos que ocupan la parte derecha de este subconjunto no presentan la acusada independencia que ocurre con los enumerados anteriormente; frecuentemente se articulan e incluso invaden el espacio de otro cuadrante manteniendo curiosas intersecciones. El que ahora estudiamos ocupa el cuadrante superior derecho determinado por el meridiano y el paralelo centrales (Fig. 2).

FIGURAS 1, 2 Y 3.- Son tres trazos de 12,5 – 19,5 y 12,5 cm, sus comienzos se situaron superiormente a la izquierda, muy cerca de la línea de cambio de relieve y el espacio que ocupan proviene sin limitación desde la parte superior izquierda. Los tres son paralelos y presentan una angulación derecha próxima a los 45º, su separación interior es de 1,5 cm. El central aparenta doblar su extremo inferior hacia la cazoleta que corona el meridiano central y la parte superior parece prolongarse con uno de los lados de los adyacentes situados en el extremo derecho inferior del subconjunto B a cuyo vértice parece dirigirse; ambas cuestiones se presentan algo difusas.

FIGURA 4.- Es un ángulo agudo de abertura derecha y próximo a los 45º; su lado superior mide 14 cm y 26,5 cm el inferior que se posicionó más bajo que la horizontal y corta varios segmentos hacia la derecha.

FIGURA 5.- El ángulo anterior tiene marcada parcialmente la bisectriz con un segmento de 7,5 cm que comienza por la izquierda a 4 cm del vértice.

FIGURA 6.- En el extremo derecho del segmento anterior se realizó una pequeña cazoleta de 1,8 cm de diámetro y escasos mm de profundidad.

FIGURA 7.- En la parte superior derecha, muy cerca del límite superior, se realizó un ángulo agudo de escasa abertura hacia la parte inferior izquierda –unos 20º-; sus lados miden 7,5 cm el superior y 8 cm el inferior.

FIGURA 8.- Esta numeración pertenece a una cazoleta de 3,5 cm de diámetro y unos mm de profundidad; se situó 6 cm a la derecha de la parte superior del meridiano central.

FIGURA 9.- Corresponde a un trazo de 31 cm que comienza en la parte inferior derecha de la cazoleta anterior; se realizó con una abertura hacia el lado izquierdo, algo menor de 45º. Corta a varios trazos situados tanto en este cuadrante como en el inferior del mismo lado.

FIGURA 10.- Esta figura corresponde a un trazo de 6,5 cm, inclinado unos 45º a la derecha; su extremo inferior se situó a 6 cm de la parte superior del mismo lado de la figura anterior. Puede considerarse continuación del trazo 18.

FIGURA 11.- Es una pequeña cazoleta de 1,5 cm de diámetro y en torno al cm de profundidad. Se situó a 2,5 cm de la parte inferior derecha del trazo anterior.

FIGURA 12.- Pasado un trazo que se vertebra centralmente en la parte superior del segmento horizontal, nos encontramos un ángulo agudo de pequeños lados, miden 3 y 2,5 cm, tiene una abertura cercana a los 45º y se orientó hacia la parte superior derecha; su lado inferior es horizontal.

FIGURA 13.- Pertenece a una cazoleta de 3 cm de diámetro y unos mm de profundidad; se situó 2,3 cm bajo la figura anterior y algo a su derecha.

FIGURA 14.- Volviendo a la parte izquierda, en una alineación inferior encontramos este trazo de 12,3 cm, de tendencia horizontal y situado a 1,5 cm del meridiano central, hacia el centro de su mitad derecha.

FIGURA 15.- Es una cazoleta de 3,8 cm de diámetro y cerca del centímetro de profundidad, se situó 2,7 cm a la derecha del centro del mencionado meridiano. Remata el extremo izquierdo del paralelo que sirve de límite inferior de esta zona del subconjunto.

FIGURA 16.- Corresponde a un trazo de 5,5 cm es paralelo al eje vertical central del que dista 3,8 cm. Su extremo inferior acaba en la cazoleta número 15 y el superior en el trazo 14.

FIGURA 17.- Es otro segmento de 6,8 cm cuya parte inferior está también insertada en la misma cazoleta aunque algo más a la derecha, termina inferiormente en el trazo número 14.

FIGURA 18.- Este trazo mide 9,4 cm y se insertó, como los anteriores, cerca de la parte media derecha de la cazoleta mencionada; es la continuación inferior del trazo número 10 aunque actualmente no permanecen unidos.

FIGURA 19.- Es un largo trazo de 39 cm; su extremo izquierdo comienza en la parte derecha de la cazoleta número 15 prolongándose hacia el E. Desde esta parte los primeros 23 cm se presentan horizontalmente y realizados con intensidad y anchura; a partir de esos cm la línea se quebró ligeramente hacia arriba 16 cm más. En él se articulan varios segmentos más tanto en el cuadrante que ahora estudiamos como en el inferior.

FIGURA 20.- En la parte media superior del trazo número 19 termina inferiormente otro de 17,5 cm en posición vertical.

FIGURA 21.- Es una cazoleta de 2,5 cm de diámetro y escasa profundidad realizada en el extremo superior del trazo número 20.

FIGURA 22.- En el centro del cuadrante superior derecho de la cazoleta número 21 comienza este trazo de 13,5 cm que se dirige hacia la derecha con un ángulo superior de unos 60º.

FIGURA 23.- En el extremo derecho del trazo anterior se realizó una cazoleta de 1,8 cm de diámetro.

FIGURA 24.- Bajo la unión del trazo 22 con la cazoleta número 23, comienza otro de 14 cm; se dirige hacia el SW y forma un ángulo agudo de muy escasa abertura con el número 22.

FIGURA 25.- Corresponde a un trazo de 11,5 cm que corta al ángulo descrito a 2 cm de la cazoleta número 23. Su terminación inferior está muy próxima a la cazoleta número 27. Forma un ángulo hacia la izquierda con la vertical cercano a los 40º.

FIGURAS 26 Y 27.- Son dos cazoletas; la primera está situada a unos mm del extremo inferior del trazo anterior y mide 3 cm de diámetro. Entre ella y la número 23 se sitúa la 27 que tiene solamente de diámetro 1,7 cm, ambas tienen de profundidad unos milímetros.

FIGURA 28.- Esta numeración corresponde a una cazoleta de 2 cm de diámetro situada a la derecha de la parte central del gran segmento número 19; en ella se articulan dos trazos, uno superior y otro inferior y se flexiona ligeramente hacia la parte superior el paralelo central número 19.

FIGURA 29.- Es un segmento de 22 cm, paralelo al eje vertical e inferiormente termina en la cazoleta número 28.

FIGURA 30.- Es otra cazoleta de 4 cm de diámetro y unos mm de profundidad que remata la línea 19 en su extremo derecho.

FIGURAS 31 Y 32.- Corresponden a dos segmentos que parten del cuadrante superior derecho de la cazoleta número 30; miden 14,3 cm el superior y 5,2 cm el inferior, ambos se representaron paralelos y con tendencia horizontal.

SUBCONJUNTO C-d

El cuadrante inferior derecho del subconjunto C es el que presenta mayor abigarramiento en su ordenación, en ocasiones las figuras parece que se doblaron por varias articulaciones en un intento de ocupar un espacio demasiado reducido para todos los contenidos que en el se dispusieron mediante los signos más simples (Fig. 2).

FIGURA 1.- Corresponde a un tracito de 4 cm situado muy próximo a la parte media del eje vertical y naturalmente a su derecha. Fue realizado con un ángulo algo mayor de 45º hacia el lado derecho.

FIGURA 2.- Unos 5 cm más abajo se encuentra una pequeña cazoleta de 2 cm de diámetro y escasa profundidad.

FIGURA 3.- Continuando unos 2,5 cm a la derecha encontramos un trazo de 13,5 cm que, aunque realizado con tendencia vertical, se muestra ligeramente inclinado hacia la derecha con un ángulo de 15º. Este trazo se inserta superiormente en la parte inferior del gran trazo horizontal, muy cerca del límite izquierdo; inferiormente concluye en otro horizontal que parece dividir todo este espacio inferior excepto unos centímetros por la derecha.

FIGURA 4.- Es una cazoleta de 2 cm de diámetro y escasa profundidad, situada a 2,5 cm de la parte superior derecha del trazo anterior y a 2,9 cm del gran trazo superior.

FIGURA 5.- Es un trazo de 8 cm, paralelo al número 3 y situado 5,5 cm a su derecha. Superior e inferiormente se encuentra concatenado a otros dos de tendencia horizontal, los números 6 y 7.

FIGURA 6.- Corresponde a un segmento horizontal de 20,5 cm. Su extremo izquierdo comienza en la parte inferior del reseñado anteriormente y por la derecha se une al número 8 de este mismo grupo.

FIGURA 7.- Es otro trazo también horizontal, de 17 cm, cuyo extremo derecho comienza en la parte superior del número 5 y el izquierdo lo hace en la misma parte del número 8.

FIGURA 8.- Este trazo mide 14,4 cm y se realizó con el mismo ángulo de inclinación superior que el número 3 y 5 pero en sentido contrario. Su parte superior comienza en el extremo derecho del número 7 y la parte inferior sobrepasa el número 6 hasta insertarse en el número 24. Forma con los números 5, 6 y 7 un trapecio cuyas bases se sitúan en la parte superior e inferior.

FIGURA 9.- Corresponde a un pequeño trazo de 3 cm situado en el tercio superior derecho de la figura 5; tiene una inclinación derecha de 80º.

FIGURA 10.- Es un ángulo de 90º con abertura superior derecha y está formado por dos trazos de 10 y 11,5 cm. La parte superior del lado pequeño, el más vertical, se inserta en el eje horizontal que divide los dos cuadrantes, a 11,3 cm de su extremo izquierdo.

FIGURA 11.- Es una pequeña cazoleta de 1,5 cm de diámetro y escasa profundidad. Se encuentra situada 2 cm bajo el eje superior horizontal y a 19 cm de su extremo izquierdo.

FIGURA 12.- Es un trazo de 7 cm realizado formando un ángulo de 45º con el trazo número 8; su vértice está situado en la zona media del trazo apuntado y su abertura se situó hacia el lado superior derecho.

FIGURA 13.- De la parte inferior de la cazoleta número 28 del subconjunto superior salen tres segmentos concatenados. El primero tiene 17 cm y se realizó en sentido SE; unos 3,3 cm antes de su extremo inferior comienza otro de 20,6 cm hacia la parte izquierda y ligeramente convexo hacia esa parte; en el extremo inferior de éste comienza el tercero que es completamente recto y mide 19,7 cm formando con el trazo anterior un ángulo de 135º, su abertura es hacia la izquierda.

FIGURA 14.- Este nuevo segmento mide 7,6 cm y es continuación del número 12, da la impresión que se interrumpió por no cortar al número 13. Su extremo superior se inserta en el gran trazo horizontal que separa estos dos cuadrantes.

FIGURA 15.- En el punto de contacto anterior en la línea superior comienza otro segmento de 14,7 cm trazado hacia abajo; forma un ángulo de 30º con la vertical y su abertura es hacia el lado izquierdo.

FIGURA 16.- En la parte baja de la cazoleta que remata por la derecha el gran trazo horizontal medio, comienza una línea que se extiende hacia la parte inferior quebrada en dos segmentos. El primero mide 22,3 cm y se dispuso algo más cerrado que la paralela trazada al número 15; en su parte inferior comienza el otro segmento de 12,7 cm, éste se flexionó ligeramente hacia la izquierda hasta alcanzar la parte media del número 13 de este mismo grupo.

FIGURA 17 Y 18.- Dentro de la zona de tendencia rectangular situada en la parte central y superior de este grupo de formas hay un trazo y una cazoleta que corresponden a esta numeración. La figura 17 es un trazo de 8 cm cuya parte inferior termina en el gran trazo número 9 que desde el grupo anterior invade éste. Es perpendicular al mismo y por ello forma con él por la derecha dos ángulos rectos. El extremo superior del trazo 17 termina en la cazoleta 18 que tiene de diámetro 2,6 cm y no llega al centímetro de profundidad.

FIGURA 19.- Corresponde a una pequeña cazoleta de 2 cm de diámetro y escasa profundidad, situada a 2 cm de la unión de los trazos 8 y 12 de este mismo grupo.

FIGURA 20.- Es un trazo de 11,5 cm dispuesto en disposición próxima a la horizontal y realizado a la derecha del trazo número 8; comienza por su izquierda a 4,5 cm del extremo inferior del citado segmento.

FIGURA 21.- Inferiormente a 0,7 cm de la parte central del segmento anterior, hay una cazoleta de 1,6 cm de diámetro y escasa profundidad.

FIGURA 22.- Es un trazo 10,8 cm dispuesto verticalmente; corta a las figuras 20 y 26 de este mismo grupo. Lo hace a 1,3 cm del extremo derecho de la primera y a 1 cm secciona a la segunda.

FIGURA 23.- Es una cazoleta de 1,9 cm de diámetro y escasa profundidad situada en el extremo superior del trazo número 22.

FIGURA 24.- Corresponde a un trazo de 40 cm dispuesto horizontalmente. Comienza su extremo izquierdo en la parte inferior del segmento número 3 y termina su lado derecho algo más allá del trazo número 22.

FIGURA 25.- Es un tracito de 4,5 cm, comienza en el cuadrante derecho de la gran cazoleta oval situada en el grupo central y termina superiormente en el punto de unión común a los trazos 3 y 24 de este mismo grupo.

FIGURA 26.- Cerca de la zona media inferior de este último segmento, comienza otro de 6,9 cm que determina con el anterior dos ángulos rectos.

FIGURAS 27 Y 28.- Son dos trazos de 12,7 y 12,6 cm dispuestos con tendencia horizontal aunque claramente confluyen en su parte derecha, no siendo paralelos convergerían a unos 9 cm de los extremos de esa parte. El primero comienza su parte izquierda a 1 cm de la parte derecha de la zona media del trazo número 26 y el segundo lo hace a 3 cm de la parte inferior de la gran cazoleta oval; ambos terminan en el trazo piqueteado número 36.

FIGURAS 29, 30 Y 31.- Estos trazos miden respectivamente 24,2 – 39 y 17 cm. Los tres concluyen por la derecha en una cazoleta situada hacia el centro de este espacio inferior. Por la izquierda el número 29 lo hace en un trazo que tiene inferiormente la cazoleta oval; el número 30 corta a ese mismo segmento y se extiende por el cuadrante inferior izquierdo. Los tres forman dos ángulos adyacentes agudos en torno a los 20º.

FIGURA 32.- Corresponde a la cazoleta situada en el centro de este espacio inferior, lugar donde convergen los tres trazos anteriores por su derecha. Tiene de diámetro 2 cm y es escasa su profundidad.

FIGURA 33.- Es un trazo piqueteado de 4,5 cm de largo y 7 u 8 mm de ancho. Une la cazoleta anterior con el segmento horizontal número 24 que en parte divide este segundo cuadrante, su extremo superior termina en un espacio saltado o quizás piqueteado pero de forma irregular.

FIGURA 34.- Es un trazo de 11,3 cm situado bajo el número 31; su distancia al mencionado trazo es de 3,2 cm por la izquierda y 1,8 cm por la derecha.

FIGURA 35.- Es una cazoleta de 2,7 cm situada interiormente, en la zona media, entre los trazos 31 y 35.

FIGURA 36.- Es un trazo piqueteado de 12,5 cm de largo y 1,5 cm de ancho; une la cazoleta anterior con el trazo horizontal número 24 a 15,5 cm de su extremo izquierdo.

FIGURA 37.- Esta situada a 3 cm de la parte inferior derecha del trazo número 34. Es un pequeño ángulo agudo de unos 30º de abertura NE; sus lados miden 7,5 y 7,3 cm.

FIGURA 38.- Es un trazo de 3,8 cm, en disposición horizontal, dispuesto 3 cm a la derecha del vértice del ángulo mencionado anteriormente.

FIGURA 39.- Corresponde a un trazo de 11,2 cm paralelo al anterior y dispuesto 3 cm bajo él.

FIGURA 40.- Es un trazo de 13 cm cuyo extremo superior comienza en la parte inferior de la cazoleta número 32 se dirige hacia el SE y forma un ángulo con la vertical próximo a los 45º; su parte media superior sufre una pequeña curvatura, convexa hacia el SW.

FIGURA 41.- En la parte inferior derecha de estos últimos trazos hay otro de 21 cm, se realizó con una abertura superior hacia ese mismo lado de unos 30º. Su extremo superior está a 6,5 cm del punto más inferior del segmento anterior al que no llega a cortar.

FIGURA 42.- Es un trazo igualmente inciso de 10 cm cuyo extremo superior comienza a 7 cm del extremo derecho de la línea número 24; se realizó hacia la parte inferior izquierda con un ángulo superior de 40º terminando muy cerca del trazo número 40.

FIGURA 43.- Es una cazoleta de 2,5 cm de diámetro y está situada 2,7 cm a la derecha del extremo superior del trazo número 41.

FIGURA 44.- Es un trazo de 12,5 cm que comienza en la parte inferior de la cazoleta dirigiéndose hacia el mismo lado que el trazo anterior pero con un ángulo algo más cerrado.

FIGURA 45.- Es una cazoleta de 1,5 cm de diámetro y escasa profundidad; se situó en el extremo inferior del trazo anterior.

FIGURA 46.- Es un trazo de 3 cm que comienza en la parte inferior de la cazoleta número 45 y se dirige hacia la parte inferior derecha formando un ángulo con la vertical de unos 45º.

FIGURA 47.- Es otra cazoleta de 2 cm de diámetro y poca profundidad realizada en el extremo inferior del trazo 46.

SUBCONJUNTO C-e

Denominamos como tal al grupo de formas centrales que divide en dos, con evidente claridad, el espacio de esta parte del soporte. En cada una de ellas unos trazos horizontales situados en torno a la zona media completan la división en lo cuadrantes ya descritos. Las figuras están compuestas como es norma general en el resto del grabado por cazoletas y trazos rectos (Fig. 2).

FIGURA 1.- Es una cazoleta de 2,3 cm de diámetro y unos mm de profundidad; se situó en la zona central de la mitad superior del espacio ocupado por todo el subconjunto C. A ella parece concurrir por la parte superior el trazo C-c-2 y por la parte inferior el trazo siguiente.

FIGURA 2.- En la parte inferior de la anterior cazoleta comienza un trazo de 30 cm, su grabado alcanza varios centímetros de ancho y otros tanto de profundidad. Por su posición resulta inclinado con respecto al N magnético unos 15º a la derecha; la diferencia con el N geográfico tomado éste con los medios actuales es de 15º – 11,5º = 3,5º.

FIGURA 3.- Pertenece esta numeración a una cazoleta oval cuyos ejes miden 9 y 7 cm; se dispuso el eje mayor inclinado hacia la parte izquierda con un ángulo con respecto al meridiano central de unos 45º; éste se ensambla cerca de la terminación superior del mencionado eje por su derecha.

FIGURA 4.- Inmediato por la izquierda a la unión del trazo anterior y como continuación del eje mayor de la gran cazoleta elíptica hay un trazo de 5,5 cm que se dirige hacia la parte superior izquierda. Este trazo no forma con el gran trazo número 2 el mismo ángulo que el formado por el eje mayor de la cazoleta oval ya que éste no es continuación del mismo y se desvía ligeramente hacia la parte inferior.

FIGURA 5.- Es una cazoleta de 3,2 cm y en torno al centímetro de profundidad situada en el extremo superior del trazo número 4.

FIGURA 6.- Es un trazo de 16,5 cm que comienza en la parte inferior de la cazoleta oval y señala un ángulo hacia la izquierda de unos 35º.

SUBCONJUNTO C-f

Forman este subconjunto los signos que ocupan la parte E del grabado, teniendo como límites por la parte N, E y S los naturales de la roca mientras que por el W la acotación es menos precisa. La mitad superior es un espacio liso con escasos grabados de poco relieve mientras que la inferior la ocupan esencialmente una serie de trazos que acompañan a una cazoleta, bien marcada, que allí se realizó. En él, los trazos son escasos y están más esparcidos excepto los mencionados de la parte inferior (Fig. 2).

FIGURA 1.- Es un trazo de 13 cm situado en la parte superior, unos 4 cm a la derecha del que hace pareja por esa misma parte con el lado superior de los ángulos adyacentes del subconjunto B 6 y del que es paralelo; en su parte inferior parece que converge otro de 9,3 cm, en forma de gancho muy agudo con abertura superior, formando en realidad un ángulo.

FIGURA 2.- Corresponde a un trazo de 13,8 cm dispuesto de forma semejante al lado derecho del anterior ángulo y a 13 cm a su derecha.

FIGURA 3.- Es una línea horizontal de 9,8 cm situada 4 cm bajo el trazo anterior.

FIGURA 4.- Es otro trazo inciso de 10,5 cm, su posición tiende a la horizontal aunque ligeramente elevado por la derecha; se situó 11 cm al E del vértice de los ángulos adyacentes del subconjunto B y algo más abajo.

FIGURA 5.- Corresponde a una línea de 4,5 cm de tendencia horizontal y se situó 10 cm bajo la anterior.

FIGURA 6.- Es una pequeña cazoleta, igualmente pulida de 2 cm de diámetro y unos mm de profundidad; fue realizada 12 cm bajo la anterior figura y algo a su derecha.

FIGURA 7.- Es un trazo de 8 cm, inclinado hacia la izquierda con ángulo de 45º y situado unos 5 cm en la parte inferior izquierda de la anterior cazoleta.

FIGURA 8.- En la parte superior derecha de la cazoleta número 6, a unos centímetros, comienza el lado de unos ángulos adyacentes formado por dos rectos en la parte izquierda y uno llano en la derecha; el lado más vertical mide 2,8 cm y 3 cm el situado en el lado izquierdo que es el más horizontal.

FIGURA 9.- Es una cazoleta de 2 cm de diámetro que se realizó en la parte superior del lado más vertical de los ángulos anteriores.

FIGURA 10.- Corresponde a un trazo recto de 15 cm inclinado hacia la derecha unos 45º; se situó unos 10 cm a la derecha de la cazoleta número 6.

FIGURA 11.- Corresponde esta numeración a un trazo 15,4 cm, inclinado hacia la izquierda unos 40º y situado 6 cm a la derecha del trazo16 del subconjunto D-d

FIGURA 12.- Es un trazo de 7 cm e inclinación parecida al anterior, se situó su extremo superior 1 cm a la derecha del número anterior siendo algo menor su distancia en los extremos inferiores.

FIGURA 13.- Corresponde esta numeración a una cazoleta de 5 cm de diámetro y en torno al centímetro de profundidad; está situada 1,4 cm a la derecha del vértice que forman los segmentos inferiores del trazo que sirve de límite estos dos grupos de trazos.

FIGURAS 14, 15, 16, 17, 18 Y 19.- Estos trazos miden respectivamente 3,5 – 3,8 – 5,2 – 8 – 6,3 y 6 cm. El primero de ellos tuerce hacia la parte superior con un lado de 4 cm y formando un ángulo de unos 120º hacia la parte superior izquierda. Todos se dispusieron inclinados hacia la derecha con un ángulo próximo a los 45º, aunque solamente son paralelos los tres primeros y el espacio entre ellos es de unos 2 cm, aunque no llegan a ser equidistantes. Fueron situados a lo largo de la parte superior derecha de la cazoleta número 11 y el número 15 se unió al extremo inferior del trazo número 9 de este mismo grupo. Los números 16 y 17 se realizaron bajo ellos en disposición semejante.

En el espacio situado a la derecha de este grupo se observan un pequeño número de líneas y quizás también alguna cazoleta de trazado muy tenue y poco preciso por lo que prescindimos de su enumeración.

C. CLASIFICACIÓN, RELACIONES, CRONOLOGIA Y CONCLUSIONES

Como introducción a esta parte del estudio diremos que las conclusiones que os presentamos deben ser tenidas como provisionales debido sobre todo a la dificultad para superar nuestra falta de estudios de Astronomía elemental ya que juzgamos que nuestro saber en esta materia es quizás escaso principalmente por carecer de una bibliografía que estudie los conocimientos cósmicos de las grandes y pequeñas culturas anteriores a la greco-latina. La actualización de los contenidos en esta materia que hemos consultado parece que desechan incluso a estos; la excepción lo constituyen un escaso número de descubrimientos científicos que los griegos aportaron y que permanecen en los modernos tratados de manera testimonial, casi comouna anécdota. La utilización de aparatos como el telescopio, la brújula, etc, marcó una etapa que tiende a ignorar de manera concreta los anteriores conocimientos del Universo y los procedimientos para su estudio; en ese apartado se tiende a generalizar de manera demasiado superficial o incluso se elude el tema. Menos mal que las grandes pirámides de otras culturas están todavía en pie y sus trazados cósmicos son un buen testimonio para adentrarse en su estudio.

También estas conclusiones deben ser tenidas como parciales ya que no entramos en ellas en el estudio pormenorizado de cada trazo, cazoleta o grupo de ellos, únicamente lo hacemos en aquellos que juzgamos más importantes.

Entrando de lleno en nuestro tema relacionaremos estas cazoletas con otras existentes en zonas próximas de la provincia, zonas que denotan restos calcolíticos en sus inmediaciones: Cañamero, Logrosán, Trujillo y Malpartida de Cáceres, no conociéndose por el momento entre los poblamientos de esa época en el batolito de Plasenzuela, todas ellas serían antecesoras de las ahora estudiadas. En este orden nosotros las mencionamos al describir los poblamientos del berrocal trujillano[2]aunque las realizadas en Valdehonduras se relacionan más directamente con otras representadas en los grabados posteriores de la Edad del Bronce tales como los de la sierra de Garciaz[3] yen algunos del río Tejadilla[4].

Las trazadas en este monumento no sobrepasan el medio centenar y se han efectuado en diferentes tamaños y profundidades, independientes o en clara relación, de esto puede derivarse una variación en sus significados, no obstante habrá que suponer en todas ellas un fondo común derivado de su representación como casquete esférico; son signos naturales de puntuaciones de diferente tamaño e intensidad que encaja perfectamente de manera natural con los contenidos estelares que les venimos dando.

El subconjunto A es el situado más al W y presenta cuatro cazoletas de diferentes diámetros; la número 25 está situada inferiormente y es la mediana; la central tiene el número 13 y es la mayor de todas si exceptuamos la cazoleta elíptica, destaca también por su profundidad y sobre todo su ejecución esmerada; la número 9 es la menor de estas tres y está situada más al N; finalmente hay otra pequeña rematando el vértice del ángulo número 4.

Las que ocupan las parte mediana y superior son de realización independientes mientras que la situada inferiormente presenta el cuadrante superior izquierdo unido al extremo inferior de dos trazos no demasiado extensos. La posición de esta última cazoleta es posible que coincida con la del planeta Venus en el equinoccio de primavera del año en curso si tomamos como referencia el paralelo E-W correspondiente a la puesta de Sol de ese día. Para llegar a esta conclusión hemos visitado el monumento durante esos momentos y unos minutos después, comprobando con bastante precisión la coincidencia del paralelo E-W con el trazo C-a-17; éste apunta la puesta de nuestro astro. Poco después hizo su aparición en el firmamentoel planeta Venus; con alguna posibilidad de error, por las razones que más adelante expondremos, coincidió la posición de la cazoleta A-25 con la posición vespertina del planeta citado en su altura sobre la prolongación de ese paralelo. Pero, ¿era realmente el planeta Venus el astro que vimos?

Meses después, al acudir al monumento para intentar observar en él alguna proyección del solsticio de verano y también comprobar la posición de Venus durante esta fecha por ver si era coincidente con la posición de la cazoleta central de este subconjunto, nos vimos sorprendidos no sólo por que no encontramos ninguna proyección del Sol equinocial en el grabado sino que también el mencionado planeta no apareció. Sin duda su posición en el firmamento cambió con respecto al mismo solsticio del año pasado; ya hemos dicho que entonces brillaba con todo su esplendor hacia la altura que marca el grabado. Es posible que la cazoleta situada más al N nos indique al planeta brillando más levemente,puede que luego desapareciera para cambiar de posición en el firmamento comenzando a ser lucero de la mañana. Sin duda estos datos necesitan una mayor comprobación que esperamos realizar en años próximos cuando Venus vuelva a la posición vespertina, suceso que ocurre cada 1,6 años[5].

Otra figura significativa de este subconjunto lo constituye la forma de hacha con nervio o acanaladura central grabada con precisión inequívoca hacia la izquierda de todas estas formas. Tiene este arma un pequeño trapecio adherido en su parte W; el segmento que forma su base menor ya se dijo que se prolongó hacia la derecha. La representación de armas está muy extendida entre los grabados de diferentes tipologías propios de la Edad del Bronce; hemos establecido relaciones con todas ellas y nos conducen a fijar escasos elementos comunes de aspecto bastante superficial. Entre las estelas no podemos citar alguna que posea un hacha con el refuerzo central que caracteriza la de Valdehonduras -aspecto propio de la representación de alabardas-.Parecida cuestión ocurre al relacionarle con otros tipos de grabados de Galicia, Portugal y Hurdes.

La conjunción de figuras que nos presenta –arma y cuadrilátero- nos permite establecer referencias algo más extensas y profundas en el sentido que lo venimos haciendo a lo largo de nuestros últimos trabajos. Así pues no es extraña esta asociación en los grabados del E de la provincia de Cáceres. Preferentemente se conjunta el cuadrilátero con la alabarda, tanto con aquellas que presentan refuerzo central como con las que no lo tienen; en este aspecto se observa en los grabados del río Tejadilla V, Madroñera, Cáceres y Tejadilla X, Aldeacentenera, Cáceres; en compañía de formas de lanza lo hace en el grabado del Cándalo, Garciaz, Cáceres. Semejante relaciónse puede observar en el grabado de la Joya de Azabal II, Azabal, Cáceres[6].

También en la parte central de este subconjunto hay grabada sin apenas relieve una forma esquemática de punta de flecha; está próxima al hacha y parece bastante integrada en su grupo.

Esta breve exposición apuntala una vez más lo dicho en nuestros trabajos anteriores sobre el contenido literario de aquellos grabados. Ya decíamos allí que las diversas armas metálicas –generalmente cobre endurecido- tenían procedencia espacial; muy posiblemente se atribuirían al planeta Venus la distribución en nuestra Tierra de las armas o el metal del que ellas estaban hechas. Inspiraría ello su gran luminosidad, los misteriosos cambios de situación matutina o vespertina, las apariciones y ocultaciones espaciales, su aparente cambio de tamaño. El vehículo encargado de realizar este largo viaje sideral parece estar representado por los pequeños cuadriláteros –rectánguloso trapecios-. Estos debían ser una copia de rudimentarios vehículos de uso general -trineos-; sus esquemas muestran falta de articulación central delantera y suplirían parcialmente a los carros en el cotidiano arrastre de enseres.

El subconjunto B es el situado más al N en un débil rebaje de la roca y ocupa una superficie de 50 cm de largo por 40 cm de ancho; algo externa a él, en un bajo relieve situado a unos centímetros por la parte superior, está la única cazoleta piqueteada. Esta primera cazoleta aunque tiende a pasar desapercibida está muy próxima a la alineación que se establece entre el meridiano central y la cruz aspada -fig 2-; dicha alineación señala claramente el N geográfico, ya lo narramos al presentar la figura 2 del subconjunto C-e, recordemos que éste se expresó mediante un meridiano con un margen de error de 3,5º. Recordemos igualmente que cruces aspadas de parecida tipología a la mencionadaestaban representadas en el grabado de Tejadilla V, allí realizamos su estudio y tras establecer un corto número de relaciones le atribuimos contenidos astrales[7].

Otras cuatro cazoletas de diferente dimensión ofrece el mencionado subconjunto. Las dos situadas más al N son semejantes y de mayor tamaño; de ellas la de la derecha está independiente mientras que la de la izquierda, poco visible, ofrece en su parte inferior tres trazos: el izquierdo semeja un dardo; en el central se incluyó el alerón del dardo en la zona media del segmento; el tercer trazo desprendido de la cazoleta se extendió libremente hacia la parte izquierda inferior como acotando este pequeño grupo y una forma angular de vértice inferior les completa en el centro. Una pequeña cazoleta independiente se realizó exterior pero muy próxima a la zona central del tercer trazo y la última remata laparte inferior del segmento central. Una forma parecida encontramos en la figura B-b-8 del grabado del Cándalo, si bien los segmentos allí son de menor longitud.

También en el Cándalo se observan una serie de ángulos adyacentes que, en nuestro caso, presentan mayor abertura, extensión y número. Las vimos presentes en el subconjunto A al menos en tres ocasiones; repiten esta primera disposición en el cuadrante inferior izquierdo del subconjunto C, en ambos subconjuntos están formados por tres ángulos: el derecho de 180º, uno de 45º orientado hacia el NW y el tercero de 135º se abrió al SW. Aquí en el subconjunto B, el conjunto de ángulos es de composición más numerosa y más parecidos a los representados en otros grabados cacereños. Así, estas formas angulares se observan también entre algunos grabados de Hurdes enespecial en Puerto del Gamo, Casar de Palomero y en la Peña Raya de Huetre[8]. Parece que la utilización de estos signos y por tanto sus contenidos eran conocidos y utilizados por nuestros antepasados tanto aquí como en el norte de la provincia lo que añade una amplia intercomunicación entre ambas zonas. Nosotros, por el momento no estamos en disposición de añadir nada más sobre ellos.

La situación de este conjunto es propia para mostrarnos la alineación cósmica que determinó el meridiano N-S realizado en el siguiente subconjunto, pero parece que voluntariamente no se destacó mucho esta cuestión quizás jugando un poco con el misterio. Los segmentos B-5 y B-6 parecen hacer alusión a un tipo de arma arrojadiza que se dirige desde la cazoleta al observador –mundo cósmico al terrenal-; el B-6 se limita inferiormente añadiéndole con ello nuevos contenidos que conducen a una mayor dificultad para su comprensión, lo cierto es que toda esta parte izquierda del conjunto se encuentra invadida por unos signos que evocan con facilidad armas arrojadizas cuestión que complementa el fondoestelar tal vez encerrando un relato semejante a los actuales de Ciencia Ficción que tienen por tema invasiones de extraterrestres.

Llegamos al Subconjunto C que es el más extenso de ellos, ocupa toda la parte central y en él encontramos nuevamente cazoletas, trazos y un cuadrilátero. Las cazoletas presentan aún mayor diversificación en cuanto a tamaño, disposición y forma; aquí se representaron aisladas, adheridas a uno o varios trazos –no más de tres-, uniendo segmentos cuando estos cambian de dirección, entre secantes, nunca unidas entre sí, etc.

Especial mención merece la cazoleta oval por su tamaño y forma; hay que mencionar que este tipo de cazoletas ovales están presentes en algunos grabados de parecida tipología y siempre lo hace de manera sobresaliente; así ocurre en el grabado del collado del cerro de S. Cristóbal en Zarza de Montánchez donde se realizó en tamaño sobresaliente con 21 cm de eje mayor y 15 cm de eje menor y en compañía de una gran cazoleta esférica de 15 cm de diámetro; también encontramos otra oval ocupando el centro de otras menores en el grabado de D. Lucas, Trujillo, ambos inéditos; igualmente se observa en los ya publicados del Cándalo, Garciaz[9] yen el de la Peña Rayá en Huetre[10], todos en la provincia de Cáceres. Elíptica era la representación del aparente camino solar –órbita- realizada en el conjunto II, fig 5, del grabado de Tejadilla XII, Aldeacentenera[11]. Puede suponerse en todos ellos representan formas cósmicas singulares, muy conocidas para el autor y el mundo cultural donde se desenvolvía Sol, Luna, Tierra, el aparente camino solar, etc.

Su situación en el extremo inferior del meridiano N-S; su eje mayor no está en la línea del meridiano, que parece lo más natural, si no que forma con él un ángulo de abertura superior derecha de unos 40º. El eje se continuó solamente por la parte inferior de la cazoleta lo que nos permite observar con facilidad la dirección que apunta, dicha dirección señala directamente la gran cazoleta central del subconjunto A, provisionalmente tenida como una representación del planeta Venus vespertino, en todo su esplendor.

Los trazos que contiene este subconjunto se distribuyeron con parecida variedad, inclinándose con diferentes angulaciones tanto a la derecha como a la izquierda; no faltan los horizontales ni los verticales, hay grupos que forman paralelas y otros que confluyen formando diversos ángulos, ello nos lleva a conclusiones más imprecisas e inseguras que las referidas a las cazoletas.

Las líneas más interesantes son sin duda los centrales que, junto a un corto número, fueron grabados con intensidad y amplitud. Estos dos trazos -en realidad tres-, no son perpendiculares, como a primera vista pudiera parecer; los cuadrantes superior izquierdo e inferior derecho miden 100º, naturalmente los otros dos cuadrantes miden 80º en vez de los 90º que deberían tener si fueran perpendiculares. Ya vimos que el trazo más vertical señala una posición cercana al polo norte magnético pero desviado hacia la derecha 15º, a nuestro entender coincide con el polo norte geográfico de ahí la desviación de 15º con el punto N mencionado en las brújulas –la diferencia real entre unoy otro es de 11,5º [12]-. Es pues un meridiano real del polo geográfico terrestre pues la diferencia de cálculo de 3,5º es prácticamente inapreciable o tal vez un error nuestro.

Ya hemos dicho que para determinar el N-S el autor se orientaría por alguna alineación estelar en horas nocturnas determinadas, como se hacía en el mundo antiguo de la época, así los egipcios utilizaban una alineación con la estrella Thubam de la constelación Dragón; ella determinaba el N geográfico lo mismo que ahora lo hace nuestra estrella Polar[13]. Estos cambios son debidos al movimiento de precesión de la Tierra.

Nada quedó señalado en el grabado que nos indicara la puesta del Sol en los solsticios de verano y de invierno, condición a nuestro entender necesaria para determinar en su media, la puesta del día equinocial; en su lugar hay por la derecha una serie de angulaciones formadas por trazos y cazoletas que son las que parecen originar el trazado del paralelo central. Este marca el comienzo de la primavera o el otoño aunque unos 5º desviado hacia la parte superior.

La falta de perpendicularidad o pequeñas desviaciones que pueden encontrarse deben tener su origen en la diferencia de referentes para realizar los trazados del meridiano y el paralelo y a los medios de la época. En el primero vimos que se debía posiblemente a la utilización de una alineación interestelar; en el segundo no la hemos encontrado. Aunque parece que la referencia obligada es la solar, pudo basarse en una serie de alineaciones estelares desconocidas por nosotros. El problema de la falta de perpendicularidad entre meridianos y paralelos también nos surgiría hoy si señalamos el N-S por el magnetismo de la brújula y el E-W por la posición media solar, aunque naturalmente la angulación resultante seríaligeramente diferente.

Ambos trazos pueden constituir un sistema para orientarse y localizar básicamente objetos en el entorno y en el firmamento. Igualmente puede utilizarse como calendario estacional ya que al situarse las puestas del Sol por encima del paralelo mencionado, el calor y la ausencia de lluvia estaban próximos; por debajo serían el frío y las lluvias los que se acercaran.

No sabíamos que hubiese antecedentes de este tipo de grabados realizados sin duda con una finalidad consultiva. Pero al traducir del francés un trabajo facilitado por nuestro querido amigo Juan Gil Montes, coautor del mismo con Philippe Rossi y Guy Tamain referido al grabado del arroyo Valbellido en Cañamero, Cáceres, vimos que los autores citados llegan en su estudio a las mismas conclusiones. Siendo aquel monumento mucho más funcional, sus autores plasmaron el método que había determinado el trazado del meridiano N-S geográfico en el grabado de Valbellido y la posibilidad de concretar en el mismo un paralelo equinocial. Llegaron a parecidas conclusiones que nosotros pero 25 años antes y esto nos agradó pues al menosalguien compartía nuestras teorías. Posteriormente intentamos conocer el monumento de Cañamero pero un camino público lo cubre. Finalmente nos vamos a tomar la libertad de puntualizar sobre aquel grabado en lo referente a la falta de uniformidad circular que presenta la línea representativa del horizonte en su parte N-W y que no resolvieron en el citado estudio. Pensamos que el autor de aquel grabado dibujó el horizonte que sabía, que era el que cotidianamente estaba viendo, éste se acorta por el N-W debido a la cadena montañosa que por allí lo ocupa. La falta de excentricidad en el dibujo del horizonte obedece a que es un esquema del natural. Su realización circular en tierra es convencional; solamente en alta marel horizonte se muestra completamente circular[14] (Fig. 3).

Fig 3

Figura 3.- Grabado de Valbellido, Cañamero (Cáceres)

Mencionábamos que en el sector que estudiamos de nuestro grabado, hay una figura de trapezoide en el cuadrante inferior derecho de este subconjunto, debajo del trazo E-W; aunque algo mayor, se trata de la misma forma que acompaña al hacha y que vimos tenía representación en otros conjuntos; lo venimos tomando como un vehículo sideral, ideal, anterior al carro, posiblemente un trineo; el presente caso por el momento, no añade nada más que su catalogación. Su posición cercana a la línea equinoccial quizás nos hable de su transito por ella.

Cronológicamente hablando nuestro grabador nos ha dejado también una tarjeta de visita clara pero imprecisa por su singularidad. Se trata de la forma de hacha reforzada con nervio central o con acanaladura; en esta segunda cuestión es semejante a las hachas de mediados y finales del Bronce pero su trazado esquemático no aporta otros detalles que nos ayudaran a concretar su cronología. Su forma presenta un ligero abultamiento curvo en el talón y por ello nos inclinamos por clasificarla como un hacha de bronce algo evolucionada que puede situarse, siempre en términos generales, en el Bronce Medio o comienzos del Bronce Final, esta sería la fecha de datación de todo este grabado.

En resumen, este monumento nos muestra una parte racional formada por el trazado de las coordenadas geográficas N-S y E-W y otra literaria en la que se insinúa posiblemente diversos relatos en relación con el origen del metal con proyección de sus propias apetencias vitales en cuanto a la propiedad de armas metálicas sobre todo como objeto de ostentación. Los aparentes cambios del planeta Venus no debían estar ausentes en todo ello (Fig. 4).

Fig 4

Figura 4.- Parte central del grabado de Valdehonduras, Santa Marta (Cáceres)

Tal vez deba suponerse para comenzar a explicarnos el origen de estas cuestiones la noticia de la caída de algún meteorito de constitución metálica cerca de estas zonas cacereñas. Reflexionemos todavía un poco más: hoy denominamos siderurgia a determinadas manipulaciones del hierro, palabra que etimológicamente viene del latín sidus, -eris, estrella, constelación y del griego érgon, obra, obra de estrella[15]. ¿No hace alusión a la composición metálica de algunos meteoritos? Si se hace mención a todas estas cuestiones con toda tranquilidad cuando hablamos de siderurgia, no deberían resultarnos precipitadaso extrañas todas estas conclusiones.


BIBLIOGRAFÍA:

[1] Alvarado Gonzalo, M. y González Cordero, A. (1991): Pinturas y grabados rupestres de la provincia de Cáceres, estado de la investigación. E. A. II, pág 141. González Cordero, Antonio (2000): Grabados rupestres en Extremadura. Prologo de una investigación. Actas do 3º Congresso de Arqueología Peninsular, vol IV. Porto, pág 539.

[2] Rubio Andrada, M. (1996-2001-A,a y 2001-B,a): Tres poblamientos prehistóricos del berrocal trujillano. XXVII-XXVIII y XXIX Coloquios Históricos de Extremadura. Trujillo (Cáceres).

[3] Rubio Andrada, M. y Pastor González, V. (2001-A,b): El grabado del Cándalo, Garciaz (Cáceres). XXVIII Coloquios Históricos de Extremadura. Trujillo, Cáceres.

[4] Rubio Andrada, M. y Pastor González, V. (2001-B,b): Los grabados prehistóricos del río Tejadilla. XXIX Coloquios Históricos de Extremadura. Trujillo (Cáceres).

[5] Microsoft Corporation (1993-1999): Enciclopedia Encarta 2000, Venus (planeta), pág 1.

[6] Rubio Andrada, M. y Pastor González, V. (2001-B,b): Op. cit.

[7] Rubio Andrada, M. y Pastor González, V. (2001-B,b): Op. cit.

[8] Sevillano S. José, Mª del Carmen (1991): Grabados rupestres en la comarca de Las Hurdes (Cáceres). Ediciones Universidad de Salamanca.

[9] Rubio Andrada, M. y Pastor González, V. (2001-A, b): Op. cit.

[10] Sevillano S. José, Mª del Carmen (1991): Op. cit.

[11] Rubio Andrada, M. y Pastor González, V. (2001-B, b): Op. cit.

[12] Keppler Erhard: Sol, lunas y planetas. Biblioteca Científica Salvat. Barcelona. Pág 18.

[13] Baker, D., Hardy, D. J. (1980): Guía de Astronomía. Ediciones Omega S. A. Barcelona. Pág 106.

[14] Gil Montes, J., Rossi, P. Et Tamain G. (1974): La pierre a cupules du Val-bellido, Cañamero (provincia de Cáceres, Espagne). 99º Congreso National Sociedad de Savantes. Besançon. France. Pág 259-273.

[15] Corominas, Juan (1983): Breve diccionario etimológico de la Lengua Castellana. Editorial Gredos, Madrid.