Ene 052018
 

Rocío García Rodríguez.

Graduada en Historia de Arte. Máster en profesorado de Secundaria y Bachiller especialidad Geografía e Historia. Profesora de la Universidad popular de Plasencia.

Introducción: Este trabajo aborda el Arte y la Historia de los centros educativos placentinos de la época ilustrada. En esta centuria y media existieron otros centros de enseñanza pero se han seleccionado estos por el valor histórico artístico de su patrimonio arquitectónico, escultórico, documental o mobiliario.

La justificación del tema es cómo influyen el arte y la historia de los colegios en el aprendizaje del alumnado y en el desarrollo de la institución de enseñanza.

La Metodología fue la selección de documentos de los temas en el Archivo municipal.    La búsqueda de artículos en plataformas de internet de las cuestiones abordabas.  Las entrevistas orales a ex alumnos de los centros educativos, a profesionales de los órganos colegiados, a religiosas de la Orden administradora.

Para esta redacción se utilizaron 14 referencias bibliográficas y 10 recursos web.

Contexto histórico nacional y local. En la Plasencia de la II mitad del siglo XVIII o “siglo de las Luces” se introduce La Edad Contemporánea. Llega la era ilustrada más lentamente que en el resto del país y el siglo XIX es una centuria de modernización.

En el ámbito social: se eliminaron los derechos señoriales y la sociedad feudal, originando una sociedad de clases: burgueses y obreros.   Una clase media y el asociacionismo obrero. En 1811 durante la Guerra de Independencia contra la invasión napoleónica, unos soldados franceses derribaron la escultura del abuelo Mayorga del reloj de la torre del Ayuntamiento. Este anciano forrado en latón fue colocado en 1743 y es el primer dato cierto que se tiene de la estatua articulada. Con un gorro rojo toca las horas en la campana. En 1868 sucedió la Gloriosa: última revolución liderada por la burguesía que no pretendía el cambio social, sino un golpe de Estado, derrocaron a Isabel II por su inestable gobierno.

En el campo religioso: la mayoría de la población era católica. Desapareció la Inquisición. Las procesiones en Semana Santa y las romerías alcanzaron su auge.

La Iglesia proporcionaba una labor asistencial médica, educativa, alimentaria etc.

En la vida política: Se consolidó el estado liberal. Los regímenes políticos fueron la monarquía parlamentaria continuando la dinastía Borbón y una República. Reinó Isabel II (hasta 1668), la I República (hasta 1874), Alfonso XII (hasta 1885), Alfonso XIII (hasta 1931). Hubo guerras contra extranjeros y civiles como las tres guerras carlistas. El régimen parlamentario era inestable por el caciquismo. Hubo varias constituciones liberales o conservadoras, según el partido político del sistema bipartidista que gobernara. El corregidor, era el alto cargo civil de la ciudad, esté término fue vigente hasta el trienio liberal (1820-23) que fue sustituido por delegado provincial y luego por alcalde. Trabajaba con los miembros de la casa consistorial (el pleno del ayuntamiento).

En el terreno económico: en 1898 se perdieron las últimas colonias en Asia y América. El sector agropecuario siguió siendo el motor del país, hubo una reforma agraria liberal.

La Revolución industrial:

El sistema de transportes y comercio: se renovó el sistema de comunicaciones, se arreglaron caminos y crearon nuevos puentes, agilizando la movilidad, comercio y correo. Hubo reformas legislativas para reforzar la propiedad privada, consolidación capitalista.

En el área cultural: hubo leyes para reducir el analfabetismo. En la literatura, se desarrolló el Romanticismo y el Costumbrismo. En el arte, el Modernismo. En la Historia, el Positivismo. En la Filosofía, el Empirismo. En la cultura popular: la plaza de toros, el circo, el teatro, la zarzuela. La cultura de masas: La libertad de imprenta propició los folletines (novelas por entregas) y los periódicos politizados.  Plasencia fue una de las localidades extremeñas con más imprentas en este periodo. Hubo atraso científico.

Estudios generales del Convento de San Vicente Ferrer 1487-1834

Ubicación: Plaza de San Vicente Ferrer s/n.

Nivel estudios: enseñanza media.

Administrado por la Orden religiosa de Santo Domingo, los dominicos.

Destinado a: hombres jóvenes laicos y novicios.

Mecenas: En el s. XV Leonor de Pimentel y Zúñiga condesa de Plasencia en arquitectura. Varios donantes del s. XVI y XVII en el patrimonio documental.

Arte relevante: arquitectura del edificio Estudios Generales y biblioteca.

La reforma dominica de 1489 en Salamanca exigía preocuparse por el estudio y surtir y ordenar las bibliotecas. La enseñanza recaía en jesuitas, franciscano y dominicos.

Fue colegio desde 1487 hasta que en 1628 la Orden Dominica en el capítulo general de Tolouse crea en el convento de San Vicente uno de sus Estudios generales.

Metodología: en Lógica se seguían usando las medievales súmulas Logicales de Pedro Hispano y Dialéctica de Fray Domingo de Soto, un dominico. En filosofía, Aristóteles. En enseñanza se aplicó el esquema escolástico. En Teología, Santo Tomás de Aquino.   Para la gramática se usó el método creado por A. de Nebrija a final del s. XV.

La vinculación de este colegio con este humanista es muy estrecha ya que, D. Juan de Zúñiga, hijo de la fundadora del convento y colegio fue el alumno de latín de Nebrija, del que luego fue mecenas. A. de Nebrija escribió su Gramática Castellana en Extremadura.

Se desconoce cómo era la cátedra en el s. XVI por las escasas fuentes.

En 1627 Alonso Fernández habla del gran número de alumnos del centro y que eran admitidos en la Universidad de Salamanca. Fueron provinciales, catedráticos maestros, un arzobispo.  En el s. XVII se describe que se estudia Teología y una de artes (Filosofía). En este siglo el nivel de maestros dominicos desciende respecto al anterior.

En el s. XVIII no se adoptan innovaciones frente a la Ilustración.

En 1809, durante la Guerra de Independencia, la arquitectura conventual, colegial y biblioteca fue parcial o totalmente destruida. En 1816 el Ayuntamiento pidió ayuda para fundar una sede de la Universidad, proyecto no realizado. En 1820 aumentaron los estudios de Teología, Moral y Metafísica. En 1834 se clausuró como colegio tras la desamortización. En 1835 se vendieron sus bienes. En 1848 se vendió el edificio.

Este colegio estaba adscritos al convento de San Esteban de Salamanca y convalidado por la Universidad de Salamanca, luego fue la primera Universidad en Extremadura.

Financiación: de la familia fundacional, matriculación de cada alumno, de las rentas de inmuebles, de donaciones testamentarias de nobles, de la explotación agrícola ganadera.

Patrimonio arquitectónico

  • El conjunto conventual tiene un valor artístico histórico, así como el solar donde se asienta, la judería de Plasencia con restos arqueológicos de la sinagoga mayor de Extremadura pero este trabajo se limita al arte vinculado a la Educación.
  • Edificio de Estudios Generales Antiguo: de menor dimensión y factura fundacional. Leonor de Pimentel fue convencida para instituir además un colegio por su confesor, Juan López dominico del convento de San Esteban de Salamanca, centro educativo. En 1484 Leonor envía una epístola al prior del convento de cómo debe ser la cátedra y la librería.
  • Edificio de Estudios Generales Nuevos: edificado en 1678-85 bajo la advocación de Santa Rosa de Santa María por instrucción del patrono D. Juan Antonio de Menxíbar y su esposa Estefanía de Medina Yáñez, talla en un nicho sobre la puerta y placa que describía sus cargos públicos. Era una nave de dos pisos con una arcada inferior donde estaban las aulas, residían en el primer piso.

Patrimonio documental

  • El libro “Descripción de la ciudad y obispado de Plasencia” del médico L. de Toro fue un obsequio para el obispo D. Martín de Córdoba en 1573, año de la llegada del prelado a la villa. Presenta la heráldica del obispo y el escudo de la ciudad. Posee el dibujo más antiguo de la ciudad conocido plasmado por un franciscano cuyas iniciales son CSG. De Toro lo envió a Tortosa y el obispo lo trajo a Plasencia en 1574 en la toma de posesión de su cargo. Al ser destinado a la diócesis de Córdoba, D. Martín lo donó a la Biblioteca de sus hermanos dominicos, en los Estudios Generales de Sª Vicente donde permaneció hasta 1665. Este año el profesor dominico y cronista de Plasencia Fray Alonso Fernández lo llevó a Valladolid donde recaló en la biblioteca de un convento por la marca del último folio. En la I mitad del s. XVIII pasó a la biblioteca del Colegio Mayor de Cuenca de la Universidad de Salamanca fundada por un obispo. En la II mitad del s. XVIII se suprimen los colegios universitarios y sus bibliotecas se llevan al Palacio Real. En 1954, los libros son devueltos a la Universidad de Salamanca. En 1958 se redescubre esta publicación en la Biblioteca de la Universidad de Salamanca donde puede consultarse actualmente.
  • En 1615 el licenciado Juan Martínez de Salazar arcediano de Plasencia dona su biblioteca a cambio de ser enterrado en el capítulo. Se perdió el inventario.
  • D. Rodrigo Ignacio de Carvajal y Nieto donó en 1650 su biblioteca compuesta de la biblioteca de Francisco de Mendoza y Bobadilla, arzobispo y cardenal; de la de Loaysa Girón arzobispo, del obispo Carvajal de Coria, de D. Esteban Carvajal y Nieto. Donación a cambio de misas por él y sus antepasados, les permitía vender libros duplicados o escritos en hebreo y en griego, les exigía una llave de la biblioteca para él y sus herederos y una placa sobre la librería. Eran 258 manuscritos, casi 2.600 impresos entre los que hubo 52 incunables.   En 1739 el bibliotecario de Felipe V cedió 232 impresos eclesiásticos a cambio de 200 manuscritos e impresos del colegio para el Monasterio El Escorial. Uno de los manuscritos enviados al Escorial fue “Los Cien Capítulos”, solo se conocen 4 ejemplares. El manuscrito de Plasencia está catalogado con el nº Ms.8405 BNM. Es uno de los principales ejemplos de prosa sapiencial castellana. En 1.960 Agapito Rey elaboró una nueva edición de este libro. Tras la desamortización, parte de esta biblioteca reside en el convento dominico de San Esteban de Salamanca.
  • En 1753 Ascensio de Morales trasladó 156 manuscritos a Toledo y a Madrid con permiso de los dominicos de diversos autores y disciplinas.
  • Arca de San Vicente: con la desamortización se abandonó el convento, los libros que se salvaron fueron a parar al convento de la Encarnación, de las dominicas Plasencia. Se conservan en un baúl catorce libros, entre ellos el llamado Becerro.
  • Libro Becerro: es una recopilación y transcripción de documentos del convento escrito en 1721, probablemente por el dominico Juan de Villanueva.
  • Fondo de 18 legajos y un pergamino del convento de Santa Catalina de Siena, en la Vera de Plasencia, de la Orden de predicadores, fundado a inicios del s. XVI.

Actualidad: El Edificio de Estudios Generales son habitaciones del Parador, hotel restaurante desde el año 2000. Han presentado una propuesta de declaración de BIC (Bien de interés cultural). La Biblioteca con artesonado de madera renacentista está sobre el refectorio, es uno de los salones de eventos o banquetes.

Colegio de la Compañía de Jesús 1554-1767

Ubicación: Plaza Sª Ana s/n

Nivel estudios: enseñanzas elementales y medias.

Administrado por: la Orden Religiosa de los Jesuitas.

Destinado a jóvenes.

Mecenas: obispo Gutierre de Vargas Carvajal, prelado entre 1524-1559.

Arte relevante: la arquitectura que preludió el arte jesuita.

Historia del colegio: fue el más antiguo jesuita de Extremadura. El obispo humanista Gutierre de Vargas contactó con los jesuitas en el Concilio de Trento. Se carteó con San Ignacio de Loyola, fundador jesuita, para crear un centro educativo jesuita en esta ciudad y San Francisco de Borja jesuita residió en 1554 en el palacio placentino del prelado para observar las obras del colegio e Iglesia.

Los religiosos opinaron distinto al prelado en dos cuestiones: la ubicación. Se edificó junto a la muralla, cerca de la Puerta del Sol pues la ciudad se opuso a que utilizaran parte del espacio de la fortaleza. El fundador exigía impartir gratis Gramática y Moral, que los admitidos supieran leer y escribir lo que no admitieron los jesuitas.

El obispo ofreció su palacio familiar para colegio mientras se edificaba el definitivo.      En 1554 fue el primer curso, 40 alumnos, el primer rector padre Francisco de Villanueva. Hubo la ermita de Santa Ana que fue demolida para edificar la nueva acabada en 1561.

En 1562 se inauguró el primer curso en el edificio bajo el cuarto rector.

En 1767 Carlos III suprimió la Orden jesuita, cerrándose el colegio.

El edificio escolar se usó como hospicio de pobres y orfanato hasta 1850. Desde 1850 a mitad del siglo XX fue un centro psiquiátrico.

Actualmente es sede de la UNED (Universidad Nacional de Educación a Distancia) en la planta superior y EOI (Escuela Oficial de Idiomas) en la planta inferior.

El inmueble nexo entre el colegio y la capilla, actualmente es un albergue.

La Iglesia se separó del colegio para ser oratorio. Actualmente es un auditorio.

Arquitectura: De la II mitad del siglo XVI, es de estilo clasicista. El proyecto inicial era más ambicioso de la obra acabada, no se completó por recursos económicos escasos.

Los jesuitas contrataron a los encargados de la mampostería, canteros y alarifes.

La traza es de Baltasar de Loarte, director de la obra de 1556 a 1564.

El segundo director de la obra fue Bartolomé de Bustamante, jesuita de estilo renacentista. El primer patio es del arquitecto jesuita Juan García y el segundo de Juan Álvarez.

El estanque, la huerta, refectorio y cocina los edificó el padre Teruel.

La Iglesia: aparecen elementos típicos del arquitecto Bustamante: en la Iglesia las capillas hornacinas a la manera de nichos poco hondos entre los contrafuertes de los muros. Seis en cada lateral, pequeños altares y confesionarios.

Los elementos en un estilo posterior, manierista es la nave única y ancha, focaliza la atención en el altar mayor, más elevado mediante gradas.

Por la normativa tridentina presenta austeridad decorativa, solo hay artesonado en las partes más importantes del conjunto. Hay azulejos en el presbiterio y en el retablo original, no conservado. El retablo actual es posterior.

En la portada influyó Rodrigo Gil de Hontañón pues realizaba obras en la Catedral nueva de Plasencia de 1544 a 1577.

El colegio: de materiales pobres como el ladrillo y la piedra. La cantería sólo para el escudo de la portada, marcos de los vanos y los soportes de los patios.

Presenta ornamentación influida por los modelos existentes en la provincia toledana. En ese siglo XVII perdura el manierismo porque la falta de economía imposibilitaba contratar a artistas con innovaciones o foráneos barrocos. Los centros educativos seguían el clasicismo herreriano del Monasterio del Escorial, ejemplo residencial, de colegio y biblioteca. Presenta una preferencia de lo funcional respecto a lo estético con un patio central distribuidor del espacio, la parte mejor conservada.

El primer patio: es el claustro del templo, solo edificado parcialmente. En el piso alto había una capilla y tres aulas de latinidad. Influenciado por el arquitecto Covarrubias en su hospital de Tavera en Toledo. Patio dividido en cuatro partes iguales mediante corredores. Las crujías se arquitraban con bóvedas de arista, discos ornamentan las enjutas de las arcadas. En 1586 se sustituyen los corredores de madera por pétreos.

El pavimento era de ladrillo y en periodo estival, se cubrían los patios con toldos.

El segundo patio eran cuatro galerías abiertas con acceso a la librería, refectorio, cocina, despensa, enfermería, ropería. En el piso superior había aposentos con vanos a la calle o al patio, la ventilación era importante en una época preocupada por la higiene pública. En las crujías del patio destacan sótanos abovedados donde se ubicó la despensa, bodega, caballeriza, trojes (depósito agrícola). En 1600 se colocaron columnas pétreas toscanas con capiteles jónicos.

La ausencia o fallecimiento del mecenas originaba la alteración de lo planificado, el retraso en las obras, los cambios de artífices con las modificaciones artísticas que ocasionaban. La financiación del colegio se mantuvo con la matriculación del alumnado.

En los colegios extremeños, los artistas jesuitas sólo se documentan en el de Plasencia.

Colegio de San Fabián y San Sebastián o Estudios del Río 1578-1821

Ubicación: en una alameda a extramuros

Nivel estudios: pasantes de Derecho y Teología.

La administración: el patrón del colegio es el cabildo, el deán y el obispo que nombraba al rector por oposición y al visitador que proveía de becas a merecedores, gestionó los gastos de las rentas del centro, el dinero se guardaba en un arca de tres llaves. El primer rector fue el licenciado Francisco Martín, de Malpartida.

Destinado a: hombres pobres, de más de 20 años. Para seguir estudios iniciados en la Universidad de Salamanca. 2/3 eran juristas y 1/3 teólogos.

Historia del centro: disfrutó de un periodo próspero, en él se formaron estudiantes insignes, como canónigos de catedrales, curas, sobresaliendo Don Diego de Arce y Reinoso, obispo de la diócesis de Plasencia y Don Juan Domingo Manzano, que fue obispo de Jaca.  Sigue las normativas de los colegios mayores de Salamanca con el estatuto de limpieza y rigurosa información de cada colegial.

Los estudiantes eran de la diócesis placentina y localidades ajenas como Arroyo del Puerco (ahora de la Luz), Oropesa, Guadalupe, Alburquerque, Arévalo, Ciudad Rodrigo. No podían comer fuera del colegio ni convidar a familiares. En el refectorio comían a las 11 y cenaban a las 9. Estaban prohibidas las armas, naipes y dados y no revelar secretos del colegio si lo ordenaba el rector. Así como criticar a otros alumnos o reñir por la comida. La Oración era obligatoria en la capilla, si se ausentaban, no bebían vino ese día.

Mecenas: Fabián de Monroy y Carvajal (¿-1578), canónigo, Arcipreste de Calzadilla, arcediano de Plasencia y Béjar. Pertenecía a una de las familias más poderosas del siglo en Plasencia, los Monroy, relevantes en el siglo XIV y los Carvajal, oligarcas de su centuria. Era hijo de D. Fernando de Monroy y de D. Mariana Gómez de Carvajal, biznieto de Hernando de Monroy “el Bezudo”, caballero de armas famoso.

Su objeti