Sep 272013
 

Juan Moreno Lázaro.

 Antes de entrar en el tema propiamente dicho, quizás convenga ir un poco por las ramas, para dejar constancia de porqué ha llegado a mis manos uno de los libros que voy a presentar a ustedes. Me explico:

En mi calidad de presidente del Centro de Inciativas en la época a que voy a referirme, y con la intención de facilitar la visita a los numerosos turistas que cada día llegan a nuestra ciudad, pensé en lo ilustrativo que sería ofrecer gratuitamente a cuantos llegan solicitando información a la Oficina de Turismo, un plano alzado de Trujillo donde gráficamente se orientara al visitante de la situación de los distintos monumentos que se encuentran en la Zona Monumental. Así nació el plano que habrán visto ustedes en la sala.

Hablé de mis intenciones con José María Muñoz, actual presidente del Centro, quien captó inmediatamente la idea, y la realizó con tal maestría y calidad que, cuando personalmente llevé su dibujo al entonces Ministerio de Turismo para que fuera incluído en el folleto de datos informativos, mereció los mayores elogios del negociado, e incluso me rogaron que les enviara cincuenta de los impresos que ya habíamos hecho aquí para enviarlos como modelo a las Oficinas Nacionales de Turismo.

Más tarde, cuando me decidí a imprimir la Breve Guía de Trujillo como autor-editor nuevamente volví a José María para que sin alterar la disposición de los monumentos, cambiara la de los guarismos que identifican a cada uno de ellos, según el orden en que pensaba yo presentarlos para facilitar el recorrido por la Zona Monumental.

Y viene a cuento todos estos antecedentes para justificar el porqué llegó a mí una carta del Departamento de Historia Judía de Jerusalén en la que se me comunicaba el envío de un ejemplar del libro que les presento, en cuya página 37 se reproduce, como ilustración, el plano que nos ocupa.

Mi primera impresión cuando recibí un libro impreso en inglés fue la de que no me iba a enterar de su contenido. Pero, por fortuna para mí, pude comprobar que a partir de la página 100 se reproducía en castellano antiguo los documentos originales que antes se comentaban en inglés.

Gracias a ello pude enterarme de que se trataba, y aún encontrarme, con la noticia –para mí desconocida- de que la antigua sinagoga judía había sido cedida para lo que luego fue convento de Santa Isabel, y ahora conocemos como convento de San Miguel, donde continuan actualmente las dominicas, en la calle y plaza del mimo nombre.

      Así se lo comuniqué al autor, a quien le decía (pensando en la proximidad de estos coloquios) que quizás a alguno de los asistentes al mismo podría interesar la lectura de su obra…

Y, efectivamente, así ha sido: pues precisamente nuestro buen amigo Rodríguez Amores, asiduo particpante en los Coloquios, que visitó recientemente Trujillo con motivo de las fiestas de nuestra Patrona, tuvo mucha alegría cuando le dije que el libro estaba en mi poder y su disposición, pues actualmente está interesado en conocer noticias de los judíos anteriores a la expulsión, ya que se da la circunstancia de que su familia posee una finca ubicada precisamente en lo que actualmente se conoce con el nombre de Valle del Judio (o de Los Judíos).

Como estaba interesado en el apellido Cohen, buscamos en el documentadísimo índice y allí encontramos a los Abraham y su familia registrados en gran número de páginas, como encontramos también dos citas de Madrigalejo, actual residencia particular de nuestro amigo Lorenzo.

En definitiva, el libro publicado por el profesor Beinart, del Departamento de Historia Judía de la Universidad de Jesusalén en el presente año de 1980, es el que tengo el gusto de mostrar a ustedes, en la idea de que para muchos será una interesante novedad, aunque con anterioridad, y con carácter privado, lo había enseñado ya a algunos amigos, como el citado Don Lorenzo, Don Francisco, Don Carmelo y nuestro presidente actual.

 

El segundo libro que voy a mostrarles, también titulado Trujillo seguramente lo conoceran algunos, pues lleva unos meses en el mercado nacional. Pero, su título y la circunstancia de estar dedicado a enaltecer el buen nombre de nuestra ciudad, estimo que bien merece la atención de que conste en estos Coloquios la noticia de “su nacimiento”.

Como ya sabrán algunos, ha sido editado por Everest, S.A. en 1980, y es extremeño el autor del libro, joven, universitario de Salamanca y profesor hasta ahora en el instituto de Plasencia, según nos ha comunicado Don Ramón Núñez que lo conoce desde la infancia. Se llama Juan Carlos Rubio Masa y ha dado interesantes conferencias sobre arte. Escribe muy bien, como acredita el estimable premio que le ha sido concedido por Turismo, al que habrá contribuído no poco las numerosas y buenas fotografías que de nuestra ciudad en el libro se publican.

Aunque creo que no tengo el gusto de conocer al autor (ni creo que él esté presente en los Coloquios) estimo que bien merece que se lo demos a conocer a los señores asambleistas, siquiera por corresponder de alguna manera a la deferencia que autor y editores han tenido con nuestra ciudad, ocupándose de Trujillo, aunque haya sido con fines comerciales, lo que, a mi modesto juicio no quita mérito alguno.

Dedica sendos capítulos a describir el castillo, las murallas y puertas de la villa, sus casa solariegas, Santa María la Mayor, otros templos de la villa, la Plaza Mayor, casas y palacios extramuros, balcones en ángulo, San Martín, los conventos, hospitales, fundaciones, heráldica, etc. Será un libro muy beneficioso para Trujillo, por ser magnífico portavoz del interés que para los turistas tiene el conocimiento de la historia y del arte que la ciudad atesora.