Feb 282014
 

Raúl Aguilar Rodas.

Por 1520 nació en Trujillo, en Extremadura, Gaspar de Rodas, de familia distinguida, cuyo apellido había adoptado su bisabuelo[1], quien muchos méritos hizo como uno de los militantes en la Orden de los Caballeros de Rodas. Pasó al Nuevo Mundo en 1539, en la expedición del Adelantado y Gobernador de San Juan, Pascual de Andagoya, y así llegaron a las costas del mar del sur, en territorios de la actual Colombia, al año siguiente. En estos territorios desarrolló toda su actividad, como capitán, Teniente de Gobernador, Capitán General y finalmente Gobernador de la provincia de Antioquía hasta su muerte en julio 9 de 1607.

 

“Era natural de la ciudad de Trujillo en Extremadura, e hijo legítimo de Florencio(sic) de Rodas Carvajal y de Giomar Méndez Cotiño(sic) Barreto, hija de Martín Barreto Cotiño, portugués, gran privado del rey don Juan de Portugal. Pasó a estas tierras muy mozo, con dos hermanos suyos, que también se ocuparon en el Perú en guerras y pacificaciones con muy lucidos efectos, hijos de la noble sangre de sus venas”[2](En su testamento[3] designa a sus padres como Lorenzo y Giomar Méndez Collea, hija de Martín Barreto Cotiño)

 

En octubre de 1546, cuando fue muerto el Mariscal Jorge Robledo, fundador de la ciudad de Antioquía en 1541, por el Adelantado y Gobernador de Popayán, Sebastián de Belalcázar, éste nombró a Gaspar de Rodas como su Teniente de Gobernador en esa ciudad, en la cual ocupó varios cargos; fue minero, encomendero y uno de los vecinos principales. “La conducta de Rodas, que era uno de los más importantes miembros de la ciudad, puso término a todas las contrariedades ocurridas y así principió a desarrollarse la población con mejores bases de paz y de progreso. Era una de sus más notables cualidades la bondad para con los indios, a quienes procuró atraerse por medio de amistosas relaciones…”[4]

 

En 1571 llegó a su reciente Gobernación de “Antioquía y Entre los dos Ríos” el capitán Andrés de Valdivia, la cual paradójicamente no incluía la ciudad de Antioquía, y fue muerto por los indios en 1574. La Real Audiencia del Nuevo Reino de Granada designó a Gaspar de Rodas para hacer justicia y pacificar a los indios, tras lo cual lo nombró Gobernador encargado, hasta que el rey Felipe II capituló con él la gobernación por dos vidas en 1578, y le anexó la ciudad de Antioquía.

 

“Nosotros observamos que si Valdivia fue el primer gobernador de Antioquia en el tiempo, Rodas fue quien formó los verdaderos fundamentos de la gobernación con sus especiales dotes de gobernante, en el largo tiempo que supo mantener su prestigio, tanto entre gobernados como entre sus superiores, y en duración tal, que es difícil pensar que desde este punto pueda alguno superarlo…..Fácilmente se observan en su robusta personalidad aquellos atributos de quien ha nacido para el mando, sin imposición. Una prueba más de sus sobresalientes capacidades se puede notar en el hecho de que oscureció no poco la línea de sus seguidores…..La fortuna parecía seguirle donde quiera que llegaba….” [5]

 

El territorio de la gobernación fue ampliado y comprendía desde el Golfo de Urabá en el Atlántico hasta unos cuatrocientos kilómetros al sur, y desde el río Atrato -que desemboca en el mismo golfo- hasta el río Magdalena, que desemboca al norte de la ciudad de Cartagena, limitando con esta gobernación. Las costas de Urabá fueron descubiertas en 1501 por Alonso de Ojeda y Juan de la Cosa, en cuya conquista participaron otros valientes capitanes como Rodrigo de Bastidas, Vasco Núñez de Balboa y el mismo Francisco Pizarro, quien fuera Teniente de Gobernador, nombrado por Ojeda, en la primera población que fundaron allí, que se llamó San Sebastián.[6]

 

De las entradas para encontrar las minas, de los pueblos que habitaban aquella región, de la flora y de la fauna y de los descubrimientos primeros y fundación de la ciudad de  Antioquía, nos trae magníficos y extensos relatos Pedro de Cieza de León, quien fue testigo presencial y muy amigo del Mariscal Jorge Robledo.[7] El cronista Juan de Castellanos, cura beneficiario de Tunja, en el Nuevo Reino de Granada, quien escribió en el siglo XVI Las Elegías de Varones Ilustres de Indias[8], se ocupa de la historia de la Gobernación de Antioquia largamente y trae un capítulo que llama Elogio a Gaspar de Rodas, donde describe sus trabajos desde que fue promovido a gobernador, hasta la fundación de la ciudad de Zaragoza

 

En la época de la gobernación de Gaspar de Rodas el desarrollo de la región fue muy notable, las ricas minas, que se habían disputado por años las gobernaciones de Popayán y Cartagena de Indias, empezaron entonces a ser de gran interés para la Corona por su gran producción de oro[9]. “…Rodas, uno de los primeros residentes de la región y de vigorosa personalidad….había sido el propulsor del rápido progreso de la Villa de Santa Fe que Robledo había dejado como un campo minero insignificante, trasladando a ella los vecinos de Antioquia la vieja, con sus encomiendas de indios. Fundó a Cáceres en 1576, a Zaragoza en 1581 y condujo varias expediciones contra los obstinados indios del Chocó y de Mariquita….”[10]

 

Dado que hay solamente informaciones puntuales sobre Gaspar de Rodas, aparte de algunas cartas enviadas por él al rey[11] y de muchos documentos sobre cesión de tierras, ejecutorias y pleitos poco estudiados[12], decidí hacer una investigación minuciosa empezando por la ciudad de Trujillo y los archivos de España. Esta investigación la he hecho personalmente, con ayudas de algunos archiveros y paleógrafos en Madrid, Valladolid y Sevilla en España y Bogotá y Medellín en Colombia, desde 1990. En Madrid, en la Biblioteca Nacional he empleado más de 500 horas revisando una extensa bibliografía que hay sobre aquellas épocas, no sólo de los antiguos cronistas, sino de los muchos libros publicados con motivo de los 500 años del descubrimiento de América.

 

La ubicación de la información sobre el origen del apellido Rodas en las Crónicas Trujillanas del siglo XVI, la información de Fray Pedro Simón sobre su madre y abuelo, y el encuentro de algunos Rodas que estuvieron en América en aquella época, me llevaron a caracterizar el personaje y encontrar con detalle las circunstancias en que se desarrollaron los antecedentes, y la situación social y económica de Trujillo y en general de Extremadura en aquellos tiempos.

 

Fue así como fui formando la historia que desarrollé en el libro La Montaña de Oro, nombre que hace relación a la fama que desde muchos años antes tenía Buriticá, a cuyo alrededor se desarrollaron vida y ejecutorias de Gaspar de Rodas, de la cual Pascual de Andagoya escribió al rey en 1540 “….Buriticá que es donde creo que en el mundo no hay mejores minas de oro….porque tengo por cierto que, de sola ella, le ha de ir más oro que de todas las Indias juntas.”[13]. He dividido el texto en capítulos, siendo el primero una introducción narrada en primera persona por Gaspar de Rodas, antes de su muerte, que muestra la perspectiva total. El segundo, sorpresivamente, se refiere a Las Cruzadas, de las cuales el Nuevo Mundo es parte, porque ese propósito se tuvo desde los Reyes Católicos, y con nuestro relato porque al final se enlazan históricamente, en Trujillo, con la familia Rodas. El tercero es la explicación de ese enlace. El cuarto y el quinto relatan la vida e influencias que se vivían en aquellas épocas en Trujillo y en España y el conocimiento que había de la conquista y de los conquistadores. El sexto es su viaje y encuentro del Nuevo Mundo, al lado de Andagoya y el influjo que éste tuvo sobre él. El séptimo es sobre Belalcázar y su relación con él. El octavo es sobre su primer viaje a Antioquia. El noveno trata del Mariscal Jorge Robledo y su relación con él, hasta su muerte. El décimo sobre Antioquia, su pacificación y población, desde 1546 a 1569. El undécimo sobre el efecto de la conquista en los naturales y la simbiosis socio-cultural. El duodécimo es sobre la expedición al norte, la fundación de San Juan de Rodas y la gobernación de Valdivia. El décimo tercero es sobre la pacificación de Antioquia, la pacificación de los indios Gualí y la gobernación de Rodas. El décimo cuarto es sobre las preocupaciones con respecto a la Inquisición y a las creencias y fábulas sobre Antioquia. El décimo quinto son sus reflexiones faltando pocos días para su muerte, que incluye una revisión de personajes que participaron en ese período de la vida de Antioquia, muchos de los cuales han sido olvidados hasta el presente.

 

Aquella gobernación de Gaspar de Rodas fue un enclave geográfico y humano, separado del resto del Nuevo Reino de Granada, hoy República de Colombia, por largos y peligrosos caminos, al cual lenta, pero persistentemente, fueron llegando nuevas familias españolas, que doscientos años después de la muerte de Rodas empezaron su expansión territorial hacia las tierras del sur, y tras dos siglos más han llegado a establecerse, fundando pueblos muchas veces, en casi todos los rincones de Colombia. Se estima que la tercera parte de la población de Colombia es descendiente de aquellos colonizadores, de los cuales unos 4 millones viven dentro del territorio del departamento y otros 8 millones viven en otras regiones.

 

Es actualmente el Departamento de Antioquia una de las primeras regiones de Colombia, por su desarrollo económico y por la pujanza de sus gentes, muchos de los cuales son descendientes de extremeños. Uno de los apellidos más frecuentes, ya en gran parte de Colombia, es el Jaramillo, originario de Zafra, de donde desde el siglo XVI y principios del siguiente llegaron varios parientes de este apellido; Pedro Jaramillo de Andrade, Rodrigo de Carvajal Jaramillo y su esposa doña Mayor Vásquez,

Fernando de Zafra Centeno (que dijo ser de Badajoz), García Jaramillo de Andrade, quien en 1561 pasó a Indias con su madre y tres hermanas, y Juan Jaramillo de Andrade, que aunque nacido cerca a Granada, su padre, el Escribano Real Alonso Jaramillo de Andrade, era de Zafra.  Igual ocurre con los Zapata, que desde 1584 llegaron dos hermanos Zapata de Cárdenas, oriundos de Llerena. Los Rodas, que además de Gaspar pasaron a Antioquia Juan de Rodas y Ramiro de Rodas. Y para concluir con los primeros llegados, tenemos al capitán Juan Taborda, nacido en Alburquerque, quien llegó a Antioquia en 1546 con su esposa y dos hijas, de quien descienden numerosas familias colombianas.

 

Ha sido mi intención, al presentarme en LOS COLOQUIOS HISTORICOS DE EXTREMADURA, de  contribuir con estas informaciones a la bien merecida fama de Extremadura, y en particular de Trujillo, en relación con los descubridores, conquistadores y constructores de nuestros países Hispanoamericanos e iniciar el estudio de los aportes que prestaron a la construcción de la actual sociedad colombiana, y en forma especial hacer una presentación formal de Gaspar de Rodas, personaje casi desconocido en Extremadura, sólo mencionado por Don Públio Hurtado en su libro Indianos Cacereños (Barcelona 1892), pero de quien aún falta mucho por conocer e investigar, en especial en los archivos españoles.

 

Trujillo, septiembre de 1996

 

 

 

 

 

RAÚL AGUILAR RODAS

 

 

NOTA: Se anexa un mapa de la región para mayor comprensión.

 

 

 

 

 



[1] Documento manuscrito del cronista Diego de Hinojosa de Vargas, escrito por 1550, en el Archivo del Conde de Canilleros. Ver Crónicas Trujillanas del siglo XVI.

[2] SIMÓN, FRAY PEDRO. Noticias Historiales de las Conquistas de Tierra Firme en las Indias Occidentales, 9 volúmenes, Bogotá 1953.

[3] ARCHIVO HISTÓRICO DE ANTIOQUIA. Copia de la introducción del testamento.

[4] RESTREPO EUSSE, ALVARO. Historia de Antioquia. 1903.

[5] DUQUE BETANCUR, FRANCISCO. Historia del Departamento de Antioquia, Medellín 1967

[6] FERNÁNDEZ DE OVIEDO, GONZALO. Historia General y Natural de las Indias, capítulo IV del octavo libro de la segunda parte, pág. 141. Biblioteca de Autores Españoles, Madrid 1959

[7] CIEZA DE LEÓN, PEDRO. La Crónica del Perú, Primera Parte, capítulos VI a XXV. CSIC e Instituto “Gonzalo Fernández de Oviedo”, Madrid, 1984

[8] CASTELLANOS, JUAN DE. Elegías de Varones Ilustres de Indias, Segunda edición, Madrid 1850. Biblioteca de Autores Españoles. Págs. 506 a 553.

[9] CÉSPEDES DEL CASTILLO, GUILLERMO. Historia de España, Tomo VI, pág. 127. Edición dirigida por Manuel Tuñón de Lara, Editorial Labor, Barcelona 1992.

[10] PARSONS, JAMES. La Colonización Antioqueña, Medellín 1978.

[11] ARCHIVO GENERAL DE INDIAS Y ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL de Madrid.

[12] ARCHIVO HISTÓRICO DE ANTIOQUIA y ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN, Bogotá.

[13] Manuscrito en la Biblioteca Nacional de Madrid, citado en RELACIÓN Y DOCUMENTOS DE PASCUAL DE ANDAGOYA, Edición de Adrián Blásquez. Historia 16, Madrid 1986.

Oct 011996
 

Marcelino Moreno Morales.

En el presente trabajo se han estudiado una treintena de ermitas pertenecientes a quince municipios: Albalá, Alcuéscar, Arroyomolinos, Benquerencia, Botija, Casas de Don Antonio, Plasenzuela, Robledillo de Trujillo, Ruanes, Salvatierra de Santiago, Torre de Santa María, Torremocha, Valdefuentes, Valdemorales y Zarza de Montánchez. Los resultados demuestran que la situación de las ermitas actualmente difiere mucho de la que existía en el Siglo XVIII, sólo siete se mantienen abiertas para el culto religioso, otras se han destinado ha vivienda particular, establos y corrales para el ganado, algunas se encuentran en estado ruinoso y las más simplemente han desaparecido sin dejar huella física de su ubicación original.

El trabajo realizado se basa preferentemente en la investigación, con dos bases principales:

1) Búsqueda y consulta de determinadas fuentes, para los datos obtenidos en el Siglo XVIII se han utilizado los Interrogatorios de la Real Audiencia de Extremadura, fechados entre 1791 y 1793, estos documentos son una de las bases del trabajo.

Otras de las fuentes históricas consultadas es el Diccionario Geográfico Histórico y Estadístico de Pascual Madoz y en menor medida Los libros de Visitas de la Orden de Santiago.

2) El otro aspecto básico es el que podríamos denominar trabajo de campo, que consiste en la recogida de datos mediante la visita a las diferentes lugares donde se situaban las ermitas, se ha podido comprobar en qué estado se hallan estos edificios en la actualidad.

ALBALÁ

ERMITA DE SAN JOAQUÍN Y SANTA ANA.

  • En el siglo XVIII se halla situada en la plaza del pueblo. Se celebra la fiesta el tercer domingo de Agosto, con procesión, misa, sermón y ofertorios. Es sede de la cofradía del mismo nombre.
  • En el siglo XIX[1] ya es conocida únicamente como Ermita de Santa Ana.
  • En la actualidad se encuentra convertida en viviendas particulares, las que ocupan los números 8 y 10 de la Plaza Mayor de la localidad, no quedando restos visibles del edificio original.

ALCUÉSCAR

ERMITA DE LOS SANTOS MÁRTIRES.

  • Ya existía en 1503.
  • En el siglo XVIII se celebra la fiesta el día de los Santos Mártires, con misa cantada y procesión.
  • Actualmente desaparecida, no obstante existe en la localidad un paraje conocido como “Los Mártires” que pudiera tener relación con la Ermita del mismo nombre, y donde hasta hace poco tiempo existió una cruz.

ERMITA DE SANTA LUCÍA.[2]

  • De suma importancia por su valor histórico y artístico. Originalmente fue un edificio visigodo, reformado en los siglos XIV y XV, con tipología gótica.
  • En el siglo XVIII se nos presenta situado como a un cuarto de legua de la localidad. Celebrando su fiesta el segundo día de Pascua, con misa cantada, sermón y procesión.
  • En la actualidad ha sido reconstruida[3] por su interés cultural, puede visitarse y contemplar su belleza. No usada para el culto.

Presenta dos partes diferenciadas, la cabecera que correspondería a una antigua basílica hispanovisigoda, construida de sillería, con una nave muy corta que contrasta con un amplio crucero, con tres capillas en la cabecera, está cubierta con bóvedas de cañón con sección de herradura.

Se halla situada a unos 5 Km. de la población.

ERMITA DE SAN BLAS.

  • En el siglo XVIII situada a una legua de la población, a ella se iba a celebrar la fiesta el día de San Blas (tres de Febrero), con misa cantada. También se decía misa el día de San Marcos. Fue sede de la Cofradía de San Blas.
  • No ha sido localizado su emplazamiento.

ERMITA DE SAN ILDEFONSO.

  • Siglo XVIII: situada a un cuarto de legua de la población. Celebra misa cantada el día de la fiesta de San Ildefonso (diez de Agosto). En ella tiene su sede la Cofradía del mismo nombre.
  • No ha sido localizada. Existe un lugar conocido como “San Ildefonso”, pero no existe constancia de la ubicación de la Ermita que nos ocupa en él.

ARROYOMOLINOS

ERMITA DE SANTA MARINA.

  • Consta su existencia ya en 1503.
  • En el siglo XVIII se nos dice que celebra misa y procesión el día de San Marcos. Siendo además sede de la Hermandad de Santa Marina.
  • Existe hoy día un lugar fuera del pueblo conocido con este nombre. Pero no está claro que fuera la ubicación de la ermita, pues según parece ésta se hallaba en el pueblo.

ERMITA DE SAN SEBASTIÁN.

  • Existe en 1503 pero con el nombre de Ermita de los Mártires.
  • En el siglo XVIII es conocida ya con el nombre de San Sebastián y se celebra en ella misa y procesión el día de San Sebastián (veinte de Enero). Fue sede de la Cofradía de los Santos Mártires, ya desaparecida en esta época.
  • En la actualidad es la única ermita que existe en el pueblo, con el nombre de San Sebastián. Es un edificio de mampostería, enlucido y encalada, y con sillares en los contrafuertes, tres naves cubiertas con viguería moderna sobre arcos de medio punto, la cabecera es semicircular y cubierta con bóveda con forma de venera, con arco de medio punto. Dos puertas, a los pies adintelada y con arco de medio punto en el lado izquierdo. En su interior destaca una imagen del San Sebastián, obra del escultor Roque Balduque, del siglo XVI.[4]

Se tiene a San Sebastián como patrón de la localidad, celebrándose su fiesta todos los años.

ERMITA DE SANTO DOMINGO.

  • En el siglo XVIII se celebra en ella misa el día de Santo Domingo. Durante el siglo XVII tuvo en ella su sede la Cofradía de Santo Domingo.
  • No quedan restos de ella que permitan su localización.

ERMITA DE SAN MARTÍN.

  • Siglo XVIII, se celebra misa en ella el día de San Martín. Tuvo su sede en ella la Cofradía de San Martín.
  • Su ubicación se puede realizar de manera aproximativa, pues existe a las afueras de la localidad una cruz conocida como “Cruz de San Martín”, junto a la cual estuvo situada la ermita del mismo nombre. No quedan restos del edificio.

ERMITA DE SANTA CATALINA.

  • Existe ya en 1503.
  • En el siglo XVIII se nos habla de su existencia, sin hacer constar ninguna otra consideración.
  • En la actualidad convertida en vivienda particular, conserva la puerta de ingreso con arco apuntado, y una cúpula sobre lo que debió ser el presbiterio, además de otros elementos de la estructura primitiva. Situada en la calle Santa Catalina, junto a la Plaza.
  • Según se nos cuenta en un libro sobre Arroyomolinos[5] “llegó a tener ermitaño, ordenanzas con aprobación real y se celebraba misa diaria”.

BENQUERENCIA

ERMITA DEL SANTO CRISTO DEL AMPARO

  • En el siglo XVIII se menciona su existencia. No tiene ermitaño.
  • En el siglo XIX aparece como situada a las afueras, y con el mismo nombre.
  • Actualmente se presenta como un edificio de mampostería, con una nave de bóveda de cañón con lunetos, y arcos de medio punto, la capilla mayor con cúpula sobre pechinas. Puerta a los pies, de medio punto, con pórtico con tres arcos de medio punto y bóveda de cañón con luneto. En el interior aparece con pinturas al fresco, recientemente restauradas. Destaca la imagen de Jesús Crucificado entre los dos ladrones, en madera policromada, obra del siglo XVII.

BOTIJA

ERMITA DE LOS SANTOS MÁRTIRES SAN FABIÁN Y SAN SEBASTIÁN.

  • En el siglo XVIII aparece con este nombre y se dice textualmente “En este pueblo solo hay una ermita de los Santos Mártires San Fabián y San Sebastián y por ser bastante húmeda se halla trasladado el santo en la parroquia y no se concurre a dicha ermita a celebrar fiesta alguna, y en lo demás está reparado y decente lo posible por si fuera posible celebrar fiesta alguna” En ella tenía su sede la Cofradía del mismo nombre.
  • En el siglo XIX, es descrita como situada a las afueras y ya destruida, siendo conocida solamente con el nombre de San Sebastián.
  • Actualmente pueden verse restos del edificio en el cementerio municipal, habiendo sido aprovechada la cabecera de la ermita como panteón. Presenta un arco triunfal apuntado. La fiesta de San Sebastián se ha mantenido en la localidad, siendo el patrón de Botija.

CASAS DE DON ANTONIO

ERMITA DE SAN MIGUEL.

  • En el siglo XVIII aparece situada en la localidad. Siendo sede de la Cofradía de San Miguel.
  • Ya no se menciona en los documentos del siglo XIX.
  • Actualmente desaparecida, se desconoce su emplazamiento original.

ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DEL PILAR.

  • Siglo XVIII: es ubicada en el pueblo. Es sede de la Cofradía del mismo nombre.
  • Siglo XIX es situada en las afueras de la localidad.
  • Actualmente sigue situada en las afueras de la localidad. Es un edificio de mampostería, de una nave cubierta con bóveda de cañón con lunetos sobre arcos de medio punto, la cabecera con cúpula sobre pechinas con linterna. Puertas a los pies con pequeño pórtico, y en el lado izquierdo con pórtico de seis arcos de medio punto. A los pies se encuentra situada una pequeña torre.

Nuestra Señora del Pilar es la patrona de Casas de Don Antonio.

ERMITA DE LOS MÁRTIRES.

  • En el siglo XVIII sólo se menciona que existió una ermita con este nombre, pero que ya se halla arruinada.

PLASENZUELA

ERMITA DE SAN MARTÍN.

  • En el siglo XVIII se dice textualmente: “Hay una ermita su santuario es San Martín, a la que se concurre dos veces al año y se celebra misa y procesión, en el segundo día de Pascua de Resurrección y el día once de Noviembre…no ha tenido ni tiene ermitaño por su proximidad al pueblo
  • En el siglo XIX ya se presenta la ermita como en estado ruinoso.
  • Actualmente sólo queda de ella el muro izquierdo que ha sido reaprovechado como pared exterior del cementerio, y donde podemos contemplar aún algún contrafuerte y la puerta, con arco de medio punto, cegada. En el interior del cementerio también aparecen restos de sillares. El lugar donde se encuentra el cementerio, y donde se hallaba la ermita, debe su nombre a ésta, es conocido como San Martín.

ROBLEDILLO DE TRUJILLO

ERMITA DE LA MAGDALENA.

  • En el siglo XVIII y de manera textual se dice de ella: “se concurre tres días, uno el tercer día de Pascua de Resurrección, otro el día de la Cruz de Mayo y otro el día de la advocación y se va en procesión los dos de ellos y se dice misa…no tiene más renta que una granjería de cabras…y la Cofradía que es de su advocación”.
  • En el siglo XIX ya no se da razón de su existencia, lo que induce a pensar en su desaparición.
  • En la actualidad no ha podido ser localizado su emplazamiento exacto.

RUANES

ERMITA DE VALPENOSO

  • Según algunas fuentes[6] existía esta ermita ya en el siglo XVI.
  • En el siglo XVIII se relata: “hay una sola ermita titulada Vale al Penoso[7] que está en este término a la que concurren esta villa y la de Santa Ana junto en procesión con sus párrocos y cofradías; hay misa y sermón, cuya función es el segundo día de resurrección por el voto de las dos villas. No hay comida ni diversión alguna. Cuando se acaba la misa y sermón cada villa y su párroco se retiran a su pueblo, por lo que no hay desorden, pero sí un santero que nombra esta justicia, pide limosna con tablilla, de lo que se mantiene y vive en la casa que tiene la ermita”. Se nos dice además que “su renta consiste en una parte de la Dehesa Magasquilla”.
  • En el siglo XIX se dice de la ermita que halla a medio cuarto de legua y destruida.
  • En la actualidad no quedan restos de ella, únicamente puede situarse el lugar aproximado de su ubicación.

Como muestra de su existencia y de la importancia que el culto a Nuestra Señora de Valpenoso tuvo en Ruanes es la pervivencia de una canción, todavía hoy cantada y que hace referencia a ella. Además existe en la iglesia parroquial de Ruanes una imagen que llaman la Virgen de la Breva o del Higo, que pudiera haber estado ubicada anteriormente en la Ermita de Valpenoso.

SALVATIERRA DE SANTIAGO

ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DE LA ESTRELLA

  • Existe ya en 1503.
  • En el siglo XVII es sede de la ya creada Cofradía de Nuestra Señora de la Estrella.
  • En el siglo XVIII se dice de ella: “En el término de esta villa y distancia de un cuarto de legua, linde con la jurisdicción de la villa de Ruanes del partido de Trujillo, está la Ermita de Nuestra Señora de la Estrella de antiquísima fundación y en todos los tiempos ha sido la particular devoción de esta villa, y a quien en sus tribulaciones y necesidades concurren sus moradores y de los lugares circunvecinos a implorar su divino auxilio, como a al protectora y en reconocimiento de tan liberales favores se va en procesión desde la parroquia a la ermita el día veinticinco de Marzo a celebrar misa solemne con sermón de cargo de la cofradía[8] , la misma diligencia se repite el día segundo de pascua de resurrección en cumplimiento del voto de esta villa[9];en el catorce de Agosto se va en procesión por dicha imagen y se trae a la parroquia para en ella cantarle vísperas solemnes y un oficio de difuntos por sus cofrades, y al siguiente día que es el de la gloriosa Asunción se celebra misa solemne y por la tarde se hace ofertorio, y al siguiente día de fiesta se vuelve en procesión a llevar a dicha imagen.[10] Lo que es digno de ponderación que entre tantas concurrencias jamás se ha visto ni oído la más leve quimera.
  • En el siglo XIX únicamente se menciona su existencia.
  • Actualmente nos encontramos con un edifico de mampostería, de una nave con arcos de medio punto, bóveda de medio cañón con lunetos, presbiterio semicircular con bóveda de cuarto de esfera y arco triunfal de medio punto algo rebajado, la puerta a los pies con arco apuntado enmarcada por alfiz quebrado. Delante pórtico con tres arcos de medio punto y tejado de madera.

Se halla situada a unos 3 Km. del pueblo, junto al límite con el término municipal de Ruanes. En ella se encuentra la Virgen de la Estrella, patrona de Salvatierra de Santiago.

ERMITA DE SAN SALVADOR

  • Existe ya en 1503.
  • Durante los siglos XVI y XVII está ubicada en ella la Cofradía – Hermandad de la Santa Vera Cruz.
  • En 1791 está en declive, según las referencias: “En esta villa hay dos ermitas…la otra del Salvador, consistente a la punta del pueblo….La del Salvador no tiene rentas algunas, ni se celebra misa en ella mucho tiempo ha”.
  • En el siglo XIX sólo se menciona su existencia.
  • Actualmente se halla muy transformada y deteriorada, de la construcción original queda la portada con arco de medio punto enmarcado por alfiz, y algunos contrafuertes. Así como dos arcos centrales. El resto ha desaparecido, pues se ha utilizado para vivienda y corral, además de como taller de construcción de carros, se encuentra en estado casi ruinoso.

Se encuentra el la calle El Santo.

TORRE DE SANTA MARÍA

ERMITA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD Y SAN BENITO.

  • Existe ya en 1503 con el nombre de Ermita de la Trinidad.
  • En el siglo XVIII existe la siguiente referencia: “…no hay en este pueblo más santuario que una ermita que esta en su centro y sirve de ayuda de parroquia, que se denomina la Santísima Trinidad y San Benito, y se concurre a la referida tres días al año, dos con procesión y misa y el otro con misa solamente…no tiene ermitaño”.
  • En el siglo XIX no se menciona su existencia, por lo que debemos suponer que ya ha desaparecido.
  • Hoy día no quedan rastros de su emplazamiento original.

TORREMOCHA

ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DE TORREALBA.

  • Existe ya en 1503.
  • En el siglo XVIII era la sede de la Cofradía de Torrealba, y el segundo día de Pascua se iba en procesión desde la parroquia, acudiendo también a la celebración personas de Botija y Benquerencia. Tiene además ermitaño.
  • En la actualidad es un edificio de mampostería de una nave con arcos apuntados, bóveda de aristas y medio cañón con lunetos. El presbiterio es recto, con arco triunfal de medio punto y bóveda esquifada. La portada con arco carpanel y portales con arco de medio punto.

ERMITA DEL CRISTO DEL HUMILLADERO

  • En el siglo XVIII se menciona su existencia, siendo además sede de la Cofradía del Santo Cristo Humilladero.
  • En el siglo XIX se sitúa a las afueras de la localidad.
  • En la actualidad es un edificio de mampostería y sillería en las esquinas, de una nave con bóveda cañón con lunetos y arcos de medio punto, en el presbiterio cúpula de media esfera sobre pechinas. Las puertas, a los pies con arco de medio punto, y a un lado adintelada.

Las fiestas patronales de Torremocha son honor del Santo Cristo del Humilladero.

ERMITA DE SAN ANTONIO

  • En el siglo XVIII era sede de la Hermandad (o Cofradía) de San Antonio.
  • En el siglo XIX aparece situada a las afueras de la población.
  • Actualmente conocida también como de San Antón. Es un edificio de mampostería, de una nave, con cabecera cuadrada, la nave cubierta con bóveda de cañón con lunetos, y el presbiterio con cúpula de media esfera sobre pechinas, puertas a los lados y a los pies, todas adinteladas.

VALDEFUENTES

ERMITA DE LOS SANTOS MÁRTIRES

  • Existe ya en 1503.
  • En el siglo XVIII podemos leer: “Hay dos ermitas, fuera del poblado una de los Santos Mártires…se concurre el día veinte de Enero con procesión y misa”.
  • En el siglo XIX no se menciona su existencia.
  • Actualmente no queda nada de ella, aunque se ha podido ubicar su emplazamiento en el lado izquierdo de la carretera de Torre de Santa María a Valdefuentes, y a medio camino en la dirección hacia Valdefuentes. Consultadas algunas personas mayores, dicen recordar que en su infancia (hacia los años 20) existían restos de muros de la citada ermita.

ERMITA DE LA MAGDALENA

  • En el siglo XVIII: “Hay dos ermitas fuera del poblado, una de los Santos Mártires, otra de Santa María Magdalena, ésta sin habitación de imagen, pues está en la iglesia a la que por voto de la villa en el día de Pascua de Resurrección se lleva y trae en procesión después de celebrarse misa cantada.
  • En el siglo XIX únicamente se menciona su existencia.
  • En la actualidad se halla en estado ruinoso y se utiliza para guardar ganado. Es un edificio de mampostería, de una nave, no conserva techo, pero puede deducirse que estaba cubierta con bóveda de aristas y dos arcos de medio punto sobre pilares, presbiterio semicircular y al fondo una hornacina donde se situaría la imagen, se observan restos de esgrafiado.

VALDEMORALES

ERMITA DE SAN CRISTÓBAL.

  • Siglo XVIII: llama la atención el hecho de que existen dudas de si pertenecía a Valdemorales o a Zarza de Montánchez, de hecho en esta última localidad consideran a la Ermita de San Cristóbal como suya y en la fecha que nos ocupa el ermitaño lo nombra el cura de Zarza de Montánchez, pero por contra, en Valdemorales existe una Cofradía de San Cristóbal que tendría su sede en esta Ermita. Podría ser un caso parecido al de Ruanes y Santa Ana con la Ermita de Valpenoso, donde ambos pueblos compartían la misma ermita.
    Lo que se nos dice de manera textual es: “Existe una ermita de San Cristóbal (que se duda si pertenece a este lugar o no), se va a ella el Domingo de Quasimodo con procesión…también el día de Santiago.
  • En el siglo XIX no aparece ninguna ermita en término de Valdemorales.
  • En la actualidad no se conoce su ubicación exacta, sólo queda el recuerdo entre los lugareños de su existencia en lo alto de la Sierra de San Cristóbal.

ZARZA DE MONTÁNCHEZ

ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DEL AMPARO Y SANTIAGO.

  • Existe ya en 1503 una ermita nominada de Santiago.
  • En el siglo XVIII se nos dice de ella que “está dentro de la población y en ella se celebra misa el día de Santiago el Mayor” y además que “en la Ermita de Santiago y Amparo, que es todo uno, se celebran misas muchas veces al año”·
  • Fue sede de la Cofradía del Amparo y Santiago que fue instaurada para “mantener el culto a la Virgen del Amparo en su ermita que se halla en medio de la población”.
  • En la actualidad no se conoce su primitiva ubicación.

ERMITA DE LOS MÁRTIRES SAN FABIÁN Y SAN SEBASTIÁN.

  • También conocida en el siglo XVIII como Ermita de los Mártires. Y se nos dice “no se celebra misa como antiguamente por hallarse deteriorada y sin adorno alguno ni en el cuadro de los santos ni en el altar. Además se situaba “a la salida del pueblo”.
  • Además fue sede de la Cofradía de los Mártires San Fabián y San Sebastián.
  • Actualmente se desconoce donde estuvo situada.

ERMITA DE EL SALVADOR O FUENTE SANTA.

  • También conocida en el Siglo XVIII como Ermita de San Salvador, y de la que se informa lo siguiente: “Otra (ermita) llamada de el Salvador o Fuente Santa, distante un cuarto de legua, en la que tampoco se celebra misa por su indecencia y abandono…el día de su festividad (San Salvador) se celebra misa en dicha ermita”.
  • A su vez fue sede de la Cofradía de Fuente Santa, cuya fundación “fue en principio con el fin de dar culto a imagen del Salvador, en el día de hoy de pintura…”
  • En el siglo XIX, y en el término de Zarza de Montánchez, sólo se habla de una ermita arruinada, que probablemente fuera ésta, pues es la única que ha llegado a nuestros días.
  • Actualmente se conserva arruinada, se trata de un edificio de pequeñas dimensiones de forma cuadrangular con unos tres metros de lado, de mampostería con sillares en las esquinas traseras, tiene techado, pero se observa el arranque de la bóveda que cubre la pequeña nave, se trataría de una bóveda de crucería con adornos a modo de incisiones en los arranques. La portada con arco de medio punto, y al frente dentro un pequeño vano donde posiblemente se colocase la imagen.

Se conserva junto a ella una pequeña fuente, que pudiera ser la “Fuente Santa”, encañada con piedras labradas en forma semicircular de granito.

ERMITA DE SAN CRISTÓBAL[11].

  • La información que de ella se da en el siglo XVIII es: “…y la otra (ermita) llamada de San Cristóbal distante tres cuartos de legua y en la cima de la sierra de su nombre[12], en la cual se celebraba misa con sermón el día tercero de Pascua de Resurrección, habiendo romería a ella los vecinos del pueblo, y no se celebra hace dos años[13] por hallarse deteriorada su fábrica, la imagen del santo muy indecente y por esta razón, por concierto del cura y esta real justicia hacen la función en la parroquia y la harán mientras no se ponga la ermita con la decencia que es debida…”
  • Fue sede de la Cofradía de San Cristóbal.
  • Actualmente se desconoce su ubicación, pero a pesar de no quedar restos queda constancia de su existencia en la tradición del pueblo, que conoce la existencia de una antigua ermita en la Sierra.

BIBLIOGRAFÍA

  • Archivo Histórico Nacional, Sección Órdenes Militares, Orden de Santiago. Libros de visitas. Siglo XVI.
  • Interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura en 1791. Archivo Histórico Provincial de Cáceres.
  • Pascual Madoz, Diccionario geográfico-histórico-estadístico de España. Aprox. 1855.
  • Salvador Andrés Ordax, “La basílica hispanovisigoda de Alcuéscar” en Norba II. Pp: 7-29. Cáceres, Universidad de Extremadura, 1980.
  • Florencio-Javier García Mogollón “Una obra no documentada de Roque Balduque en los territorios de la Orden Militar de Santiago: el San Sebastián de Arroyomolinos de Montánchez” en El Arte de y las Órdenes Militares. Cáceres, C.E.H.A. y Universidad de Extremadura, 1986
  • Luís Martínez Terrón. Arroyomolinos. Historia, tradición y costumbres. Cáceres, Ayto. Arroyomolinos, 1990.
  • Salvador Andrés Ordax, Inventario artístico de Cáceres y su provincia. Madrid, Ministerio de Cultura, 1991.
  • Marcelino Moreno Morales, La villa de Salvatierra de Santiago. Cáceres, Edición del Autor, 1996.

NOTAS:

[1] En Pascual Madoz, Diccionario geográfico-histórico-estadístico de España…

[2] Ver Salvador Andrés Ordax, “La basílica hispanovisigoda de Alcuéscar” en Norba II. Pp: 7-29. Universidad de Extremadura, 1980.

[3] Hasta hace pocos años su uso era el de establo para el ganado, no obstante fue restaurada y actualmente puede visitarse.

[4] Para más información ver: Florencio-Javier García Mogollón “Una obra no documentada de Roque Balduque en los territorios de la Orden Militar de Santiago: el San Sebastián de Arroyomolinos de Montánchez” en El Arte de y las Órdenes Militares, C.E.H.A. y Universidad de Extremadura, 1986

[5] Martínez Terrón, Luis. Arroyomolinos. Historia, tradición y costumbres. Cáceres, Ayto. Arroyomolinos, 1990.

[6] No he podido contrastar la citada fuente, pero el origen de la información está en fuentes dignas de crédito.

[7] En cuanto al nombre existen variantes, aún en la misma localidad de Ruanes y entre los estudiosos, el más común es Valpenoso, aunque también se utiliza Valpeñoso.

[8] El día 25 de Marzo era la fiesta principal de la Cofradía de Nuestra Señora de la Estrella.

[9] La fiesta del Lunes de Pascua se mantiene, aún con mayor devoción y esplendor, es conocida como “La Pica”

[10] Estas celebraciones son el origen de las actuales fiestas de la Virgen de Agosto, que se celebran el 15 de Agosto, figurando entre las actividades los ofertorios.

[11] Ver ermita del mismo nombre en Valdemorales.

[12] También conocida como Sierra de la Zarza.

[13] Las notas están tomadas en 1791.