Oct 011986
 

Reyes Sancho.

Para desarrollar este tema, trataré de explicar el significado de las palabras: Conquista, Reconquista y Descubrimiento, en cuanto a lo que a la Historia se refiere.

Generalmente sabemos; que partiendo del primer hombre y la primera mujer, el globo terráqueo se fue formando progresivamente, incentivados por el instinto de procreación y conservación de la especie. Posteriormente los hombres se fueron agrupando en número cada vez mayor, buscando la auto-defensa de zonas territoriales, buscando la unión para conseguir mejores resultados en las operaciones de caza, busca de alimentos y el labrado de la tierra; para terminar así conformándose en tribus, pueblos, naciones e imperios hasta llegar a nuestros días, donde estamos formados por bloques de continentes enteros, de distintas lenguas y diferentes ideologías.

En nuestra Península Ibérica, entraron y se aposentaron en ella como primeros pobladores los fenicios, los celtas, iberos y cartagineses, poblándola y creando lo que se denomina como razas autóctonas. Después llegaron en plan de conquista imperios como el de los romanos, o el de los árabes; dejándonos los primeros sus leyes y costumbres, que han perdurado durante siglos hasta nuestros días; y, los segundos, que nos enseñaron las reglas del comercio con sus zocos al aire libre, y que nosotros seguimos practicando con el nombre de ferias y mercados.

Por último, nos conquistaron y dominaron durante algún tiempo, nuestros vecinos los franceses, dejándonos como principal aportación su disciplina militar y su educación cívica. Con la exposición de estos periodos queda clara la significación del término “conquista”.

Durante estas conquistas, que algunas veces duraron varios siglos, los españoles fueron presionados por la explotación y vilipendios mediante la aplicación de sus leyes, costumbres y tributos muchas veces abusivos. En ocasiones se lanzaron en armas y rebeliones internas, en luchas desiguales, hasta conseguir echar de la península a los dominantes con luchas y actos heroicos, solamente posible si constatamos el genio y valor de nuestra raza, saliendo caudillos y héroes como: Viriato en las riberas del Tajo; Pelayo en Covadonga; El Cid Campeador; Daoy Velarde, Agustina de Aragón, etc., consiguiendo reconquistar nuevamente la piel de toro, como se llama hoy a España. Este periodo da lugar al significado de la palabra “Reconquista”.

A continuación, paso a esbozar o definir la significación de la palabra “Descubrimiento”.

Sabemos siempre por la Historia el legado que nos han dejado nuestros antepasados unas veces en escritos, otras en obras plasmadas en la Naturaleza, bien en el suelo (como las de México), o bien en pinturas rupestres (como las de Altamira) que tienen millones de años en buen estado de conservación. Esta Historia es la que nos dice que un 12 de Octubre, allá por el año de 1492, un enigmático hombre llamado Cristóbal Colón, llevó a cabo la más grande y colosal hazaña emprendida o realizada por el ser humano hasta aquel momento; nada más y menos que el descubrimiento del Nuevo Mundo. Este descubrimiento, sí que fue una obra universal, pues todas las naciones de la Tierra se han beneficiado de él, de sus riquezas, de su influencia comercial y política, de su multitud de plantas y especies agrícolas como el tabaco, la patata, el café e infinidad de frutas tropicales no conocidas hasta entonces en nuestro continente Europeo. Cristóbal Colón, éste hombre providencial, pensador, navegante, amante de la cartografía, aventurero y por lo tanto viajero cien por cien, tuvo la visión o idea de que la Tierra no era plana, sino redonda o al menos ovalada en forma de pera. Por ello pensó que saliendo de un punto del planeta y siguiendo siempre en línea más o menos recta, llegaría nuevamente al punto de partida, (siempre claro está, de que su teoría fuese cierta).

Creo particular y sinceramente, que Dios le iluminó y le designó para tan gran epopeya. Así se lo expuso a los Reyes Católicos, muy particularmente a la Reina Isabel, pues según la Historia nos cuenta, fue ella la que creyó plenamente a Colón, y comprendió que su aventura tenía algo o mucho de Cervantes, de Quijote, del genio, figura e idiosincrasia de un español. No obstante, nuestro pensamiento nos lleva a una reflexión no exenta de interés. Y es que la de que si Colón, con la ayuda de Dios y de los Reyes Católicos, no se hubiese lanzado a tal hazaña por aquellos entonces casi suicida, años más tarde quizás por habitantes de alguna otra nación de la Tierra, se hubiese descubierto igualmente el Nuevo Mundo. Tengo que decir en honor a la verdad, que la gran hazaña, el gran descubrimiento está ahí y que fue realizado en su totalidad por españoles y que se descubrió al mismo tiempo que la tierra era redonda, que había más tierras y más mares hasta entonces desconocidos.

El defecto o virtud de los investigadores e historiadores por querer llegar a la esencia o raíz de las cosas conlleva el peligro de tergiversarlas o desvirtuarlas en algunas ocasiones. Así tenemos en el caso de nuestro descubridor, las contradicciones polémicas y diversidad de opiniones habidas entre los distintos historiadores que han tocado el tema cuando ya no debía de haber tales cosas por está suficientemente aclarado y definido el origen de Colón, una vez estudiado la rama directa del árbol genealógico de sus descendientes. Se sabe que Cristóbal Colón, fue dado de alta en el Registro Civil de Valladolid en el día de su nacimiento, como también se sabe quiénes eras sus padres; datos estos que aclaran su origen de Español. Su último descendiente directo fue D. Manuel del Prado y Colón de Carvajal (q.e.p.d.), brutalmente asesinado no a mucho tiempo.

Pues bien, a pesar de estos datos claros y precisos, podemos constatar varias opiniones al respecto. Por ejemplo, la del profesor e historiador miembro de la Real Academia de la Historia, D. Manuel Ballestero, que nos asegura por muy cierto que era Español.

El investigador D. Alfonso Philihp, tiene una tesis escrita diciendo que Colón pudo ser gallego o, al menos, la certeza de que realizó sus estudios en Seminarios de Galicia.

Otro investigador y navegante como Nito Cerdera expone en su tesis que Cristóbal Colón desciende de la Isla de Ibiza.

En contradicción a estas afirmaciones, tenemos al historiador Italiano D. Herneto Lunardi; que en sus escritos sobre el tema nos dice que Colón es descendiente de Génova.

De todas formas hay una mayoría aplastante de opiniones y probabilidades que aseguran el que Colón era español aunque sus ascendientes viniesen de Génova.

Sabemos que sus restos fueron traídos desde Santo Domingo (América) a España, concretamente a Sevilla, donde se encuentran depositados. Aquí tenemos nuevamente la polémica surgida entre los distintos historiadores, ya que un padre dominico americano, sostiene por muy cierto que los restos de Colón están en una Iglesia de la ciudad de Santo Domingo de allá, pues al hacer unas excavaciones en la citada iglesia aparecieron varios sarcófagos y escrito con letras y números romanos en uno de ello dice estar los resto del descubridor y de su hijo.

A este respecto caven varias conclusiones: primero, que los restos fuesen dejado la mitad en cada sitio; segundo, que aquí trajesen las cenizas y allá se quedasen los restos (cosa poco probable); y, tercero, que los restos encontrados allí fuesen del hermano o de un hijo de Colón que se llamase igual. De todas formas dejemos que los investigadores e historiadores aclaren este concepto y resuelvan este caso.

Después del descubrimiento del Nuevo Mundo, vino la conquista de sus territorios. A éste respecto la historia nos dice que la mayoría de los voluntarios reclutados por Colón para tan gran aventura fueron extremeños de Cáceres y Badajoz, algunos también de Andalucía. En su mayoría eran gentes nacidas en Trujillo y de su comarca o pueblos adyacentes, conservándose aún hoy día numerosas referencias a apellidos ilustres de estas tierras entre los que podríamos citar algunos como; Pizarro, Orellana, Cortés, Paredes, Altamirano, Chaves, Bejarano, etc., etc. La mayoría de los españoles que fueron a la conquista, eran cristianos y devotos de la Virgen, motivo por el cuál los territorios que iban conquistando los ponían bajo el patrocinio de las Vírgenes extremeñas.

Así tenemos como en el acto del descubrimiento se invocó a la Patrona de Extremadura la Santísima Virgen de Guadalupe, hecho este que tiene un valor histórico incalculable, que ya no se puede ni se debe quitar. Nos referimos al titulo de “Patrona de la Hispanidad”.

Otras vírgenes, como la Virgen de la Victoria, o la Virgen de la Asunción, ambas de Trujillo y a las que los Trujillanos conquistadores las tenían gran respeto, fueron igualmente invocadas y veneradas en algunos pueblos de Ibero-América. En varias de las expediciones realizadas a territorio americano.

Dado el momento de expansión que por aquellos entonces tenía España en el Mundo, y cumpliendo con el mensaje cristiano de evangelización, esta noble nación envió a sus mejores misioneros. Así la fe cristiana llegó a todos los rincones del continente, siendo una de las mejores obras realizadas por España en aquellas tierras, y que gracias a Dios todavía perdura.

Además de enseñarles cuanto sabíamos, hubo vínculos de sangre entre ambas razas, motivo éste por el cuál nació otra raza más fuerte o inteligente llamada mestiza que, hoy por hoy, aún prevalece en todo el continente y, muy particularmente, en el centro y Sur de América.

A propósito de esto voy a narrar a ustedes una anécdota que ocurrió con motivo de los festejos del descubrimiento del Perú en nuestra Ciudad de Trujillo. Se encontraba en la plaza mayor el Embajador del Perú acompañado del Alcalde, que por aquellos entonces era D. Ezequiel Pablos Gutiérrez. Pues bien, estando el embajador observando el escudo que hay en una de las esquinas del Palacio del Marqués de la Conquista preguntó al alcalde que qué significaban las cadenas que hay en el citado escudo, y que amarradas a ellas parece ser hay o se encuentran algunos Indios. A lo que contestó D. Ezequiel, (hombre culto y buen diplomático) que aquello simbolizaba los lazos de fraternidad e unión de los nativos con los españoles, unión de amistad, e unión de sangre entre ambas razas. Con esto quedó la curiosidad y dudas del Embajador complacida, al mismo tiempo que ello le lleno de satisfacción.

Personalmente he tenido la oportunidad de hablar, conversar o dialogar con algunos nativos de aquel continente, con mestizos culturalmente preparados, con sus carreras terminadas en las universidades de allá. He podido comprobar con orgullo la mucha estima que tienen a España y a los españoles, así como las ansías de saber y conocer cómo son los pueblos donde nacieron los conquistadores de donde proceden sus orígenes. Partiendo de éste dato o de este principio, hay que hachar a un lado la Leyenda Negra, sembrada por otros pueblos que llegaron al continente después que los españoles, y que por motivos no confesables les interesaba desprestigiarnos. Uno de esos motivos, quizás el más principal, fuese el de la envidia si tenemos en cuenta que el dominio de España sobre el planeta por aquellos entonces era inmensamente grande y fuerte.

Para terminar, diré que el acto o significado de la palabra “Descubrimiento” se realizó en el momento en el que desde una de las naves: Pinta, Niña o Santa María el vigía dio el grito de ¡Tierra a la vista!.

Analizando éste pequeño comentario sobre hechos tan trascendentales, invito desde estas páginas a investigadores e historiadores a que se unan en sus trabajos para, de esta manera, evitar la diversidad de criterios entre ellos y así poder escribir la verdad de la historia en beneficio y gloria de la humanidad entera.