Oct 012012
 
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Jaime Martín Grados Reguero 

1.  INTRODUCCIÓN

Quien retiene en la memoria es el que puede recordar y dar la reseña exacta que muestre la luz ante la oscuridad del olvido.

¡Qué sería de nuestro folclore, o de muchos sucesos acaecidos en nuestra tierra, si no fuera por ella, conservada y transmitida por nuestros mayores!, ¡Y muchos de ellos sin saber leer ni escribir!

Aunque dicen que no es importante retener las fechas creo que algunas sí que hay que mantenerlas siempre en nuestro pensamiento. Unas referentes a acontecimientos nacionales, otras a locales. Éste es el caso que nos ocupa: El 17 de enero de 1213, cuando Alfonso IX de León triunfante toma posesión del alcázar de Alcántara entregado por sus últimos defensores.

Con esta victoria se rompe la línea de frontera del Tajo que los almohades habían fijado para la defensa de los reinos de taifa en el Oeste peninsular.

No podemos olvidar que se cumplen este año próximo, de 2013, el ochocientos aniversario de esta reconquista y que debe ser un motivo de recuerdo, reflexión y celebración.

No hay que verlo desde la perspectiva de ganadores o vencidos, que verdaderamente los hubo, sino desde el cumplimiento de un sueño y restablecimiento de un orden que se quebró al comenzar el S. VIII con la Invasión de los Musulmanes y otra forma distinta de concebir la vida a la que teníamos y con ello un gran choque.

Después de la reconquista ambos pueblos convivieron en paz y siempre se tuvo en cuenta la presencia de los vencidos, llegando a gozar de ciertos privilegios, aunque sí es verdad que fueron expulsados del recinto amurallado. Barrantes Maldonado en un listado de vecinos que realiza en el S. XVI los cita como tales. Ellos han dejado su huella en nuestra cultura, maneras y palabras.

Aunque las directrices básicas del gobierno del territorio recobrado cambiaron, al igual que la educación, la lengua y la religión, siempre se les respetó alguna independencia; tenían sus jefes locales que le representaban ante las autoridades; incluso tenían su propia mezquita ubicada en la calle Sancti Spiritu.

Recordar estas efemérides debe ser motivo de orgullo, ya que rendimos homenaje a nuestros antepasados, a aquellos que nos han legado lo que somos y tenemos; a todos aquellos que sacrificando su beneficio, incluso su vida, en aras del bien común se pusieron en camino dejando familias, casas y haciendas para extender lo mejor su civilización.

2. ANTECEDENTES HISTÓRICOS.

La toma de la Villa de Alcántara en el año 1213 se enmarca dentro del juego político militar de los monarcas cristianos, sobre todo de León y Castilla, aunque tampoco podemos olvidar al de Portugal.

La intención de Alfonso IX de León es expandir su reino hacia el Sur peninsular. Por eso uno de los primeros pasos que debe dar es hacerse con el control de reino Taifa de Badajoz. Estos eran los deseos que Alfonso VII, El Emperador, había dejado traslucir en su testamento.

Aunque éstas son las intenciones leonesas antes tiene que solventar otro tipo de problemas internos y externos de su reino, sobre todo con su primo el rey Alfonso VIII de Castilla. Éste había conquistado una serie de plazas de León no respetando el encuentro que habían mantenido ambos en Carrión en torno a 1188, en el que habían llegado a un acuerdo de buen entendimiento.

En 1194 el Cardenal Gregorio, Legado Pontificio del Papa Celestino III, intentó mediar para poner fin a estos enfrentamientos. Todos se encontraron en la vallisoletana villa de Tordehumos y allí llegaron al acuerdo de la devolución de las villas y castillos conquistados a León y éste a reconocer como su heredero al rey castellano si no tenía descendencia legítima. Este tratado se cumplió a medias ya que no se restituyeron todos los lugares.

Inmersa toda la Península en luchas y desconfianzas de unos reyes hacia otros, el tiempo pasó y en el año 1195 el Castellano pidió ayuda al Leones para enfrentarse a los almohades en Alarcos a lo que accedió con un sí condicionado a que le reintegrase las plazas que le faltaban. El primero se negó y el segundo le retiró su apoyo, consiguiéndose la derrota.

En el año 1212 Alfonso VIII, queriéndose desquitar del fracaso sufrido y avanzar hacia el sur en su afán de reconquista, intenta acercarse la voluntad de los reyes cristianos y formar un ejército para hacer frente común a los musulmanes. Alfonso IX aunque no se hace presente sí permite a sus caballeros y vasallos tomar parte en esta lucha a la que se le dio rango de cruzada. El 16 de julio del mismo año se obtuvo la victoria en las Navas de Tolosa satisfaciendo así el honor perdido.

En este ínterin León retoma las plazas ocupadas que estaban en litigio. Y después de poner en orden el reino inicia su plan reconquistador, intentando expandir sus dominios hacia las fronteras de la Taifa de Sevilla. Para ello tiene que tomar una serie de plazas en Extremadura que le dé la seguridad suficiente para poder acometer esta conquista.

El primer paso es hacerse con el reino de Badajoz y así poner unas bases firmes que le ayuden a conseguir el deseado y perseguido anhelo hispalense.

Dentro de este plan se encuentra inmerso el querer retomar Alcántara, ya que es paso necesario y estratégico que cierra las puertas a la entrada desde el norte hacia el sur peninsular.

Con la vuelta a manos cristianas tanto del puente como la villa León puede emprender las conquistas de Cáceres, Mérida y Badajoz.

3. ANTIGÜEDADES ÁRABES DE ALCÁNTARA.

Para hablar de la reconquista de Alcántara a los musulmanes primero tendremos que situarla dentro del contexto de la época.

La conquista de la España Visigoda por parte de los árabes se puede decir que fue un paseo triunfal, ya que en pocos años de apoderaron de la Península Ibérica.

Pocas fueron las ciudades que les opusieron resistencia; una de ellas fue la ciudad Arzobispal de Mérida, que cayó el año 713 d. C. Supongo que poco tiempo después caería la población que nos ocupa.

No puede negarse la influencia de esta cultura en la villa pues el mismo nombre delata su ascendencia; Al-Qantara: el puente.

La primera noticia que tenemos es cuando Abud Asuad, hijo de Yussut el Fehrí, emir de Al-Ándalus, que se enfrentó a Abderramán I cuando éste huye desde Damasco, se escapa de las manos de éste y dirigiéndose hacia Coria, en el último cuarto del S. VIII, es perseguido por el Walí, o gobernador, de Alcántara1.

El Alcázar parece que fue construido por Hacen-A-Med según una inscripción incompleta que todavía se podía leer en la Puerta del Xartín en el S. XVI2:

EN EL NOMBRE DE ALLAH,

ELCLEMENTE, EL MISERICORDIOSO.

ESTA OBRA MANDO HACER

HACEN-A-MED, EMIR IGUAL A MUZA

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Lám. 1. Cubo de la muralla de Alcántara.

Pedro Barrantes Maldonado refuerza este dato cuando nos dice que “…y la torre del Alguazil q es la q tiene letras caldeas…3, es decir, inscripción con grafías árabes.

Algunos autores indican que esta obra data de tiempos de Abderramán I (aunque mejor pudiera serlo en los del III).

En el S. X Ibn Hawqal, geógrafo oriental que visitó España durante el reinado de Abd-Al-Rahman III, habla del puente como fortaleza4.

A mediado del mismo siglo Al-Razi nos transmite lo siguente5:

“…es Alcantara que es mui buena villa. Et esta Alcantara tiene una puente sobre el rrio Tajo que nunca omen oyo fablar de tal otra puente, nin omen que vos lo pudiesse contar si visto non la oviesse.

En la primera mitad del S. XII, el geógrafo árabe, Abu-Abd-Mohamed-Al- Idrisi nos dice6:

Qantara-as-said, es una de las maravillas del mundo. Es una fortaleza construida sobre un puente, población habita esta fortaleza donde se halla al abrigo de todo peligro pues no puede atacarse más que del lado de la puerta”.

Don Manuel Terrón Albarrán abre más el abanico con una serie de citas árabes que hacen referencia al Puente de Alcántara de distintos siglos posteriores a los ya citados. Entre ellas encontramos la de Al-Umari: “Al-Qantara es una fortaleza inexpugnable construida sobre el puente romano”; también la de Al-Himyari en el S. XIV: “…es un sólido castillo que domina el río…”; o la de Kitab Al-Chugrafiya: “gran puente conocido por el nombre de Puente de la Espada…7.

Al desaparecer en el S. XI el Califato de Córdoba y dividirse en los reinos de Taifas pasa a depender del de Badajoz.

Los intereses cristianos por esta villa son permanentes así encontramos que son distintas las veces que se reconquista.

El rey Fernando II de León la retoma por primera vez en el año 1166 según consta en un códice de la Catedral de Astorga que dice8:

Facta carta in Asturica, mense noviembris, era 1204 eo anno (1166), quo is Famosissimus rex, cepit, Alcantaram. Ego Ferdinandus, Dei Gratia, rex Hispaniorum.

Aunque algunos historiadores apuntan que hay otra antes.

Esta ofensiva es la plasmación del Tratado de Sahagún por el cual los reyes Fernando II de León y Sancho III de Castilla quieren liberar la zona trasserrana.

Se la dona al Conde de Urgel, D. Armengol, que le había ayudado en la toma. La vuelve a recuperar para el rey de Badajoz el caudillo Jusut Abu Jacob9, coincidiendo con el dominio y control de los Almohades de este territorio.

Éstos recuperan como frontera el valle del Tajo y lo fortifican reforzando los castillos que allí se encuentran para frenar así los envites de los reinos norteños. De esta política se benefician los castillos de Albalat en el término de Romángordo; el de Monfragüe y el de Alcántara10. Posiblemente en esta época se aseguraría más el alcázar y se construiría la muralla que cercaba la villa o se ampliaría.

Recientemente se ha descubierto un aljibe de esta época en el que se reutiliza una pilastra visigoda y una columna romana sobre el que se asienta un arco, aunque un tanto deformado, de herradura.

También encontramos inscripciones en las Laudas romanas del arco del puente que la investigadora Sophie Gilotte muestra en su artículo Al-Mutadd y el puente de Alcántara (Cáceres). Y una pizarra con otra que se encuentra depositada en la Biblioteca pública de Alcántara.

No podemos olvidar que Torres y Tapia11 y Jacinto Arias de Quintana Dueñas nos informan que durante toda la ocupación musulmana existió una comunidad cristiana de orígenes visigodos. Éstos a pesar de soportar las duras condiciones e impuestos mantuvieron su fe y su culto, son los cristianos mozárabes. La parroquia, heredada de la época goda (durante la dominación musulmana solo se permitió conservar lo que existía sin permitir crear instituciones nuevas) estaba bajo la advocación de Santiago12, muy común entre ellos.

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Lám. 2. Aljibe.

Durante el emirato de Yufuf-Ben-Tasufín (480-500 H; 1087-1106 d. J.C.) los centros emisores de moneda en Al-Ándalus fueron muy prolíferos e incluso algunas poblaciones de menor entidad que las grandes ciudades tuvieron ceca entre ella encontramos Alcántara13.

Esta cultura dejó de la misma manera su impronta en la gastronomía destacando de entre toda la Moromentera; dulce realizado a partir de almendra y miel.

Poco sabemos de la identidad de los moradores en esta época. Sí conocemos el nombre de uno de ellos y tenía que ser importante ya que tenía una casa fuerte cerca de la finca Campofrío; es Ab-a-dalla14.

Quedaron además una tradición de huerteros muy importante, que hasta hoy se conserva, con la consiguiente elaboración de pozos, máquinas como norias y cigüeñales, para sacar el agua de ellos y terrazas en las vertientes al Tajo.

4. RECONQUISTA DE ALCÁNTARA

El Prior Frey Alonso de Torres y Tapia15 en Las Crónicas de la Orden de Alcántara, además de relatar la conquista, aporta tres testimonios independien- te; son los de dos obispos y la Crónica General.

El del arzobispo de Toledo Don Rodrigo Ximénez de Rada dice:

et Rex Legionis in eo introitu cepit Alcantaram, quam postea dedit Fratribus Calatravae.

El del Obispo de Tuy:

et acepto a Rege Castellae in auxilium sui potentisimo viro Didaco Lupi, sumpsit arma contra Sarraceno, et obsedit Alcantaram , et cepit eam.

Y la Crónica General:

entonces envió el Rey de León a Don Diego López de Haro, e derribaron los castiellos ambos, e fincaron ambos los Reyes de hacer guerra a los Moros. De esa vez tomó el Rey de León a Alcántara, e diola a la Orden de Calatrava.

Estas son las referencias de tipo nacional. No se detienen que narrar como fue la ofensiva. Sí encontramos crónicas locales, no por ello menos importantes, que reparan e incluso se recrean en contarla. Son Las Antigüedades y Santos de la Villa de Alcántara de Jacinto Arias de Quintana Dueñas, Las noticias de Pedro Barrantes Maldonado, siendo ésta las más extensa y completa en datos, y las Crónicas de Torres y Tapia.

Ninguna de las tres se contradicen, si bien, todo lo contrario, se complementan. A grandes rasgos los acontecimientos sucedieron así:

4.1.  Los asaltantes

El Rey Alfonso IX pone cerco a la villa en 1212, posiblemente después de la batalla de las Navas de Tolosa. Es acompañado, además de por sus tropas, por diez mil castellanos capitaneados por Don Diego López de Haro, Señor de Vizcaya, enviados por el rey de Castilla. Otros autores apuntan que no fueron tantos los que participaron y los reducen a seiscientos16. Además también se encontraban presentes:

…Dn Nuño Frz. Maestre de la Orden y Cavª del Perero, y con sus cavºs de la Orden, y Ferndº Frz, Sºr de la Cassa de los Barrantes en Gallizia, y de Vª García y San Andrés de Barrantes y sus hermanos Alfonso Frz y Hernán Gar- cía y otros muchos…17

Uno de los caballeros que iba en las huestes leonesas era Bernardo Roco:

Otro si mando al dicho mi fijo Juan Martínez sopena de la mi maldition que non faga venta trueque nin cambio de la mi casa e cortina de Campofrio e que assi mando a sus fijos que lo fagan después del de guisa que siempre la ayan e tengan los del mi linaje ca fue merced del señor Rey Don Alfonso que le hizo e dio al mi rebisabuelo Bernaldo Roco quando gano de los moros esta villa dalcantara18

Torres y Tapia nos hace saber algunos más:

Hallaronse en esta conquista en servicio del Rey el Maestre D. Benito Suarez y sus caballeros, y de la Orden de Santiago todos los que eran naturales ó tenian Encomiendas en el reino de Leon, a regimiento de Don Nuño Freyle,

Comendador de S. Maria de la Barra, que traía las veces de su Maestre. Hallaronse también alguno de los caballeros del Templo, y otras muchas gente noble, y Ricos hombres sus vasallos.”19

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Lám. 3. Vista parcial del castillo.

No se ponen de acuerdo Barrantes y Torres y Tapia en quién fue el Maestre de la Orden del Perero que se encontraba en el asedio, ya que el primero asegura que es Nuño Fernández y el segundo Benito Suárez. Por los datos que se manejan no podemos decir que sea uno o el otro. Sí dejan constancia que está presente esta Institución que después haría de Ella su Casa Matriz y le daría su definitivo nombre.

Parece raro que ninguno mencione a la Orden de Calatrava que a la definitiva, aunque por pocos años, sería la beneficiaria de esta victoria.

4.2.  La Fortaleza.

Sin olvidar el importante testimonio del geógrafo Al-Idrisi, donde la describe como inexpugnable, y la de los demás visitantes árabes, bien antes o después de la reconquista, que abundan en esta idea, traemos a Barrantes Maldonado que muestra así las defensas del castillo:

Es uno de los más fuertes pueblos de España, estaba apostado sobre el río Tajo, que lo cerca por una parte, y por otra parte dos arroyos muy hondos y por la otra parte tenía una grande y honda cava llena de agua y un Alcázar muy grande, y la mºr parte del terrapleno son sus barbacanas pocos menos altas que los adarves20.

Se puede deducir que además de las defensas naturales habían construido un foso para defenderse.

4.3.  Situación de los campamentos cristianos.

Divide sus huestes en tres campamentos alrededor del castillo. El Real que lo instala en Gibel Alfarrias, o el Cerro de las Vigas; López de Haro en Azobor de Mezeltuyn, u Osario, hoy el Teso; el resto del ejército donde hoy se encuentra la ermita de Santa Ana fortalecido por un arroyo profundo (el de la Pileta). Así tenían cercada la plaza e incomunicada frente a posibles ayudas externas.

4.4.  Preparativos de los asediados.

El gobernador árabe, ante el peligro que se avecinaba, había mandado recoger todo tipo de vituallas y enviado avisos a diferentes poblaciones del reino Taifa de Badajoz para que le ayudasen en la defensa: Cáceres, Montánchez, Medellín, Valencia de Alcántara y la misma capital, Badajoz. Éstos tuvieron algunas escaramuzas pero fueron reducidos en un cerro alto donde los cristianos les vencieron. Hoy ese lugar se conoce como las Miras de Mata Moro.

Además había mandado destruir uno de los arcos del puente y hundir las barcas del río hasta el puente de Alconétar para impedir el paso del enemigo.

4.5.  Máquinas de Guerra.

Ambos contendientes tenían máquinas de guerra:

Le tiraban con ingenios y cabridas que son de madera grandes pelotas de piedra de ocho y diez arrobas cada una. Los de dentro también tenían ingenios, saetas con Ballestas de Garrucha y de torno, algunas saetas tan grande que pesaban media arroba. Llegaban a los muros con mantas de madera y cegando parte de la cava, los moros echaban aceite hirviendo, muchas piedras y copos de lino ardiendo con pez y sebo. Con trietes y otros artificios querían tirar los muros21.

image009Lám. 4. Recreación de un asalto con torre móvil.

4.6.  La toma y la rendición.

El Asedio fue largo y faltó la comida. Todos indican que fue un año de gran esterilidad para los campos y si los de fuera lo pasaban mal pudiendo ser abastecidos, cuanto más lo de dentro que estaban incomunicados:

Los Moros de dentro q. no tenían socorro, ni ayuda de nadie aunq. se mantenían con poco mantenimiento acabosseles todo, y cayéndose de hambre…22

Agua a los de dentro no les faltaba ya que tenía acceso directo al Tajo por medio de una mina o túnel que habían escavado.

A la vista de los acontecimientos se ordenó asaltar la villa. Las tropas leonesas entraron por la puerta de Xartín y la tomaron escalando los muros, estos son dos testimonios del momento:

Y los christianos entraron en la villa por la escala de noche, y defendiosse el castillo, y no lo pudiendo sufrir determinaron de se dar al Rey Don Alonsso de Leon,…23

Diego Sánchez, hijo de Hernán Sánchez, Alférez de Alfonso de León, subiendo por el tronco de un álamo por la puerta de Xartín fue el primero que puso la bandera sobre los muros y quedó tres años por alcaide de Alcántara, hasta que el Rey la dio a la Orden de Calatrava24.

Desde el memorial de los Topete llega la misma información, aunque tiene ciertas diferencias como el nombre del asaltante o el árbol por el que sube:

Don Fernan Sanchez,…, y fue el primero que trepando por un Roble, montó la muralla y enarboló el Estandarte Real,…25

Torres y Tapia ofrece algunos datos más que Barrantes:

abrieron las puertas de la Villa, haciendo notable estrago entre sus vecinos y haciendas: recogieronse al castillo, que a pocos días entregaron, que- dando todo por el rey de Leon.26

Con esta información entendemos que existieron dos recintos fortificados: el primero que defendía la villa y el segundo que sería el alcázar donde la fortificación sería más robusta pero dentro del anterior o junto a él. Los materiales constructivos son mampostería de pizarra, apreciándose en algunas torres sillarejos.

Los defensores se refugiaron en el Castillo y el día 17 de enero de 1213, festividad de San Antonio Abad, lo rindieron y entregaron a Alfonso IX de León.

Se levantó un templo en honor de este Santo e hicieron voto de ir todos los años a Misa el día de su fiesta.

Arias de Quintana Dueñas añade que en la contienda murieron tres capitanes defensores: Alí-Maimón, El Bendecido, Xartín, El Esbelto, Mad-Omadiel, El Elogiado. Los tres nombres coinciden con riachuelos del término municipal, el Jartín, Maimón y Jumadiel. Jartín además es el nombre de una de las puertas y Maimón el nombre de una finca cercana a la población.

5. CONCLUSIÓN

Estudiar esta actuación de la Reconquista Española da más claridad a todo lo que fue este periodo en tierras extremeñas, y atisbar la realidad musulmana en ella, ya que salvo en ciertas ciudades y enclaves de la Taifa de Badajoz, poco se sabe de la presencia árabe en todos sus periodos, por lo menos en Alcántara y estamos hablando de cinco siglos, que ya es tiempo.

Vemos como tanto asediados como asediadores sabían bien lo que hacían y lo que querían, que estaban al tanto de todos los adelantos bélicos necesarios para tomar y defender una plaza fuerte bien guarnecida por los elementos naturales y mejor defendida por hombres de armas, ya que poseían y manejaban las máquinas de guerra que se construían en la época.

Aunque no es una de las grandes batallas que se libraron en España durante toda la Reconquista como pueden ser la de Clavijo o de las Navas de Tolosa por el lado cristiano, o la de Alarcos por el árabe, no deja de ser un movimiento importante dentro de esa gran jugada de ajedrez, pues se obtenía una plaza que aseguraba el territorio para poder ganar otras más. Lo que nos da a entender lo estratégico tanto del Puente Romano como de la Villa.

Vemos como a pesar de relaciones tensas entre León y Castilla, a medida que el tiempo avanza, unen esfuerzos en este plan común de todos los reinos cristianos. Así encontramos tropas de distinta procedencia juntando fuerzas en un proyecto común. No se quedan atrás la Órdenes Militares de Santiago y la San Julián del Perero a la que quedará vinculada de por vida.

La Historia, en estos acontecimientos valerosos y de cómo se forjaron, nos enseña que a través del sacrificio, de la constancia, del trabajo y de la alianza por encima de las pequeñas o grandes diferencias podemos vencer todos los problemas y contrariedades que la vida y los adversarios nos plantean. De eso se dieron cuanta nuestros antecesores y salieron victoriosos. De la misma manera tenemos que caer en la cuenta y así buscando la unidad y cediendo posiciones en vistas al bien común, que no de la mayoría, venceremos ante cualquier enemigo.

Que sea también una llamada a todos a buscar y bucear para encontrar ese periodo de nuestro pasado que si bien sabemos que existió todavía se encuentra envuelto en cierta nebulosa.

No quiero acabar sin alertar sobre el mal estado en que se encuentran las murallas y el Alcázar. Necesitan una actuación rápida que los consolide, por lo menos, y posteriormente una restauración. No estamos para perder más testigos que certifiquen la importancia de nuestro pasado y de nuestras Historia y una Historia que se escribe con mayúsculas.

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1  LAFUENTE, M. Historia de España, T. II. Madrid, 1887. p.: 183.

2  DÍAZ Y PÉREZ, N. España sus Monumentos y Artes. Su Naturaleza e Historia. Extremadura. establecimiento tipográfico, Editorial de Daniel Cortezo y Cª. Barcelona, 1887. p.: 798.

3   B.N.E. Mss.-17.996. Noticias de Alcantara escritas por Pedro Barrantes Maldonado en 1572, recogidas y anotadas en 1722 por don Fabián de Cabrera y Barrantes. Fol. 6. Vid el estudio y edición de esta obra publicado recientemente por: MARTÍN NIETO, Dionisio; MIRANDA DÍAZ, Bartolomé; MARTÍN NIETO, Serafín; y LÓPEZ DE ZUAZO Y ALGAR, José María: Noticias de Alcántara. Cáceres, Diputación de Cáceres, 2010, 2 tomos.

4   CARBONELL, GIMENO, STYLOW,  Pons Traiani, Qantara Es-Saif, Puente de Alcántara. Problemas de Epigrafía, filología e Historia, Acta XII Congresus internacionalis Epigraphiae Graecae et Latienae. pp.: 251-252.

5  PACHECO PANIAGUA, J. A., Extremadura en los Geógrafos Árabes, Diputación Provincial de Badajoz, Badajoz, 1991. p.: 35.

6  MARTÍNEZ Y MARTÍNEZ, M. R., Historia del Reino de Badajoz, Badajoz, 1904. p.: 120.

7  TERRÓN ALBARRÁN, M., El Solar de los Aftásidas, Badajoz, 1972. pp.: 506-511.

8  DÍAZ Y PÉREZ, N. España sus Monumentos y Artes. Su Naturaleza e Historia. Extremadura. establecimiento tipográfico, Editorial de Daniel Cortezo y Cª. Barcelona, 1887. p.: 799.

9  VELO Y NIETO, G., Castillos de Extremadura, Madrid, 1968. p.: 36.

10   CLEMENTE RAMOS, J., La Extremadura Musulmana (1142-1248), Anuarios de Estudios Mediavales, Vol. 24, 1994. pp.: 647-701.

11  TORRES Y TAPIA, A. Crónica de la Orden de Alcántara, T. I. Imprenta de Gabriel Ramírez. Madrid. 1763. p.: 155. ARIAS DE QUINTANA DUEÑAS, J., Antigüedades y Santos de la Villa de Alcántara, p.: 101.

12   TORRES Y TAPIA, A. Crónica de la Orden de Alcántara, T. I. Imprenta de Gabriel Ramírez. Madrid. 1763. p.: 278.

13   AA.VV. Historia de España. El retroceso Territorial de Al-Andalus: Almoravides, Almohades. Siglos XI al XIII, Espasa Calpe, Madrid, 1997. pp.: 313; 314.

14  SOLAR Y TABOADA, A DEL  Y RÚJULA Y DE OCHOTORENA J. DE, Juan Martín Roco Señor de Campofrío. Su testamento y apuntes sobre su familia, Tip. y Librería de A. Arqueros, Badajoz. 1928. pp.: 21; 34.

15  TORRES Y TAPIA, A. Crónica de la Orden de Alcántara, T. I. Imprenta de Gabriel Ramírez. Madrid. 1763. p.: 142. La traducción del texto del Arzobispo Don Rodrigo es la siguiente: tomó por las armas Alcántara, presidio de importancia, que después dio a los Freyles de Calatrava. La del Obispo de Tuy: llevando consigo al muy valiente caballero Diego López, que el Rey de Castilla de había dado para que le fuese acompañando, tomó las armas contra los Sarracenos, asedió Alcántara y la tomó por las armas.

16   PALACIOS MARTÍN, B. Alcántara, Villa de frontera, en Anales de ADECO 1987, Cáceres, 1987. p.: 66.

17   B.N.E. Mss.-17.996. Noticias de Alcantara escritas por Pedro Barrantes Maldonado en 1572, recogidas y anotadas en 1722 por don Fabián de Cabrera y Barrantes. Fol. 31vto.

18  Solar y Taboada, A del  y Rújula y de Ochotorena J. de, Juan Martín Roco Señor de Campofrío. Su testamento y apuntes sobre su familia, Tip. y Librería de A. Arqueros, Badajoz. 1928. Pág.: 21

19  TORRES Y TAPIA, A. Crónica de la Orden de Alcántara, T. I. Imprenta de Gabriel Ramírez. Madrid. 1763. p.: 144.

20  B.N.E. Mss.-17.996. Noticias de Alcantara escritas por Pedro Barrantes Maldonado en 1572, recogidas y anotadas en 1722 por don Fabián de Cabrera y Barrantes. Fol. 31vto.

21   B.N.E. Mss.-17.996. Noticias de Alcantara escritas por Pedro Barrantes Maldonado en 1572, recogidas y anotadas en 1722 por don Fabián de Cabrera y Barrantes. Fol. 31vto.

22   B.N.E. Mss.-17.996. Noticias de Alcantara escritas por Pedro Barrantes Maldonado en 1572, recogidas y anotadas en 1722 por don Fabián de Cabrera y Barrantes. Fol. 31vto.

23   B.N.E. Mss.-17.996. Noticias de Alcantara escritas por Pedro Barrantes Maldonado en 1572, recogidas y anotadas en 1722 por don Fabián de Cabrera y Barrantes. Fol. 31vto.

24  Ibídem. Fol. 80vto.

25  Memorial de la Casa de Topete. p.: 3.

26   TORRES Y TAPIA, A. Crónica de la Orden de Alcántara, T. I. Imprenta de Gabriel Ramírez. Madrid. 1763. p.: 144.