Oct 012011
 
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Fernando Moreno Domínguez.

 

1.  INTRODUCCIÓN

Durante muchos años he tenido que recorrer la provincia de Cáceres, y he llegado a conocer a fondo la red de caminos bruñida en su orografía, así he conocido también su cartografía, y esto me ha proporcionado un conocimiento global de la misma. En este sentido, me gustaría poner de manifiesto la presencia de varios tramos de calzada romana, algunos de ellos inéditos y conectados entre sí por los que fueron antiguos caminos naturales en la prehistoria, que trascurren en línea recta con una intención predeterminada conformando el trazado de la calzada romana  Corduba–Portus Cale.

Mi principal objetivo es dar a conocer estos tramos de calzada romana, que ayudados por otros hallazgos bibliográficos, me han hecho ver el modo en que caminos y libros juntos y en sinergia han compuesto este trazado que ahora les explico.

En esencia, esta prospección se desarrolla sobre la calzada romana Corduba a Portus Cale, ya estudiada en su día por Antonio Álvarez Rojas. Comparto su argumentación y su dirección, también comparto el interés metalúrgico que él le supone a este itinerario; incluso con la variante del trazado que ahora explico se incrementa ese carácter estratégico minero al incluir Villasviejas del Tamuja y su producción de plata a gran escala. El trazado que dicho autor propone transcurre casi paralelo al que yo propongo, si bien difiero en el tramo que va desde Alcántara hasta Villar de Rena, y es en este tramo donde centro este estudio. El trazado que a continuación describo, se desvía hacia el este unos pocos kilómetros en este tramo con respecto a la propuesta de Álvarez Rojas, en el resto del trazado estoy de acuerdo con el antiguo director del Museo de Cáceres, al que agradezco su trabajo pues da sentido a mis hallazgos.

He trabajado con fotografía aérea, sistemas de información geográfica digitalizada, cartografía antigua y actual, revisando todas las ediciones, y buscando la cartografía más antigua posible; documentación de archivo y bibliográfica y, sobre todo, he desarrollado un trabajo de campo pormenorizado cuadrícula a cuadrícula durante varios años.

Es importante hacer constar que la calzada que propongo, al igual que las calzadas que proponen otros autores que pasan por encima del puente de Alcántara, que es donde únicamente coincidimos, no está registrada en ningún itinerario clásico, ni siquiera en fuentes clásicas, tampoco existen miliarios en ninguno de los trazados propuestos por los autores que más abajo menciono. Por estas razones hay que considerarla secundaria a pesar de disponer del mejor puente romano de Hispania.

También importa destacar que el destino final de esta calzada como Oporto, es como decir Bracara Augusta, ya que está a 40 km más al norte que Portus-Cale: la actual Braga fue en época romana sede del Conventus Bracarensis primero y después en época de Diocleciano fue capital de la provincia Gallaecia, y como es lógico las dos capitales de la Baetica y de la Gallaecia debieron estar comunicadas.

En origen, la calzada que nos ocupa es una vía de comunicación natural que conectaba en las edades de los metales, sobre todo desde el Período Orientalizante y la Edad del Hierro, importantes asentamientos como Cancho Roano en Zalamea de la Serena,, La Mata de Campanario, Castillejo de Robledillo de Trujillo, Villasviejas del Tamuja, el Torreón de Abajo (Cáceres), el Risco de Sierra de Fuentes, el propio Cáceres como castro prerromano (hipótesis la de éste último ya barajada por Álvarez Rojas) y además los lugares de Pasto Común, Cabeza de Araya, Cerro de Mariperales, Castillejo de Villa del Rey, Cerro los Pilones y pasando muy cerca del Castillejo de la Orden, y también cerca de la Muralla de Alcántara, entre otros. Tal es así que los romanos se limitaron a crear o reparar los tramos de difícil tránsito, como es el caso de los pasos de sierra, vados y puentes. Por desgracia el expolio ha sido más que considerable, tanto que a 200 m del mismo puente de Alcántara sólo queda la roca viva donde antaño se hallaba la estructura de la calzada.Y esto se repite en todo el trazado, salvo en escasas excepciones donde la abundancia de piedra y el difícil acceso disuadieron a los lugareños de optar por el saqueo de la antigua vía.

2. ANTECEDENTES BIBLIOGRÁFICOS.

J. Ramón Mélida afirmaba que la calzada iba de Cáceres a Alcántara, hipótesis que sigue Roldan Hervás y J.M. Blázquez Martinez y este último afirma que desde Alcántara seguía hasta Viseu, desde aquí en Talabriga, dos posibilidades o bien a Olissipo (Lisboa) o a Bracara Augusta, cercana a Portus-Cale. Por otra parte, J. M. Fernández Corrales sostiene que esta vía partía de Medellín y se dirigía a Cáceres por la carretera de las Torres, y desde aquí llevaba a Alcántara.

Hay numerosas referencias por autores portugueses al trazado desde Mérida a Braga (Javalhoy, Coelho y Soares Mantas) y es muy probable que Córdoba, capital de la Betica, estuviese comunicada con la capital de la Gaellica con anterioridad a la fundación de Mérida. Más adelante veremos que se trata de un camino anterior.

A. Álvarez Rojas la llama calzada del Puente de Alcántara y apunta que se trata de la calzada Córdoba – Oporto, y deja a Cáceres a unos 3 ó 4 km al noreste para dirigirse por Malpartida de Cáceres, Arroyo de la Luz, Brozas y, desde aquí por el Camino de los Charros, hasta Alcántara. Este trazado es avalado por los trabajos de campo de J. Gil Montes, que la llama Vía da Estrela. Este camino desde Malpartida y Arroyo de la Luz por Brozas y el Camino de los Charros tuvo un uso intenso durante más de tres siglos para llevar en carros o carretas la lana de los lavaderos de Malpartida y Arroyo de la Luz hasta la Sierra de la Estrella, concretamente hasta Covilha, donde estaban los centros manufactureros de la lana. Tan intenso uso originó frecuentes reparaciones y enlosados que han llevado al error de creerlo calzada romana, incluso de registrarla en cartografía vigente. He de señalar que a su llegada a Alcántara este trazado sufre enormes subidas y bajadas en el río Jartín. que en el trazado que propongo no se dan; además es poco viable conectar desde este punto con el santuario de la Virgen de los Hitos como propone J. Gil Montes.

3. DESARROLLO

El expolio es una constante en este trazado, así que he estado buscando y encontrando más pistas sobre el desmantelamiento que sobre la propia calzada en buen estado de conservación.

He planteado este estudio sobre una sistemática de trabajo que baraja unas evidencias claras que considero que son argumentos muy contundentes (como por ejemplo tramos de calzada en buen estado, puentes romanos) y que son reforzadas por otros indicios probables (ya sean indicios físicos tales como puentes, caminos con señales de desmonte de calzada; o bien indicios teóricos tales como teorías y trabajos de otros autores y los topónimos); y apoyando a los anteriores, otros indicios (restos romanos próximos, rastreos cartográficos, y señales físicas menos fiables). Así el trazado que propongo quedará con tres categorías: Tramo seguro (1), Tramo probable (2), y Tramo posible (3) deseando que en próximos estudios y quizás con otros métodos, como prospección arqueológica, vuelos aéreos, etc., puedan pasar a Tramos seguros.

4. EVIDENCIAS CLARAS

Se citan en sentido geográfico desde Alcántara a Rena.Calzada cerca del puente de Alcántara hacia Piedras Albas. Se trata de la prolongación de la tabla del puente de Alcántara. Toda ella está ya desmantelada, los pocos restos que quedan son los bordes de la calzada y los trabajos de cimentación de cunetas.Puente de Alcántara. Impresionante cómo se alza cual monumento al in- genio humano de dos milenios de antigüedad, al lado del mísero ejemplo de la condición humana que ha arrasado la calzada que lo cruzaba y le daba sentido.

Restos de calzada cerca de la Virgen de los Hitos. En el llamado aquí camino de Alcántara a Garrovillas. Sobrepasado el santuario de La Virgen de los Hitos, casi enfrente de la entrada de la casa del Cortijo, se aprecia el trabajo de cunetas cimentadas y restos de calzada. Más adelante, cerca del cerro Los Pilones, y del arroyo Corredor, se aprecian los restos de un vado empedrado que es en verdad la calzada romana seccionada por el arroyo donde se ve su estructura. Un poco más adelante en la Dehesa de Ruipáez (término municipal de Mata de Alcántara) se aprecian varios tramos.

Los nueve tramos de calzada en Cancho Portugués (Navas del Madroño). Por estar en una zona de mucha piedra suelta y de Rivero se han salvado de la barbarie. El enclave por donde discurre es el llamado Cancho Portugués, en el cerro de Cabeza de Araya, donde nacen las dos Riveras de Araya; el primero de ellos antes de llegar al cruce que en dirección Norte (como buen camino de trashumancia) se dirigiría al Vado de Acehuche. Los restantes, algunos en muy buen estado de conservación, van sorteando los bloques graníticos del canchal, con pendiente suave hasta bajar al llano.

Colonia Norba Caesarina. Como comento a continuación, Clemente Roswag (1853) describe la calzada que iba desde Villasviejas del Tamuja a Cáceres. Si Cáceres es punto seguro del recorrido, además de ser colonia romana, entonces, si trazamos una línea recta entre Cáceres y Alcántara (52km.) resulta que dicha línea pasa por encima de los nueve tramos del Cancho Portugués y que el punto medio de esa línea está apenas a un kilómetro del primer tramo de los nueve existentes, y allí hay restos que parecen romanos (Pontón de la Nava).

Restos de Calzada en La Mingajila (Cáceres)

Villasviejas del Tamuja. Este tramo ya fue descrito en el año 1853 por el ingeniero civil de minas D. Clemente Roswag, como recientemente recoge A. González Cordero.

Restos de calzada en el camino de Salvatierra de Santiago a Robledillo de Trujillo

Calzada en Puerto Viejo de Robledillo de Trujillo (Cáceres). Son casi 700 metros. de calzada con conservación irregular, pero hay tramos muy buenos. Por las características geográficas del Puerto Viejo, con 490 msnm, resulta ser el mejor paso de la Sierra de Montánchez, en igual rango que el Puerto de la Cagaluta que está a 700 metros de él. Los otros pasos de esta sierra son el Puerto de Santa Cruz, que también corona a 490 msnm. pero se aleja de la dirección que pretende esta calzada. El Puerto del Burro, con 572 msnm, es más abrupto y más elevado. El Puerto de Valdemorales corona a 590 msnm. Es por éste por donde A. Álvarez propone el paso de la calzada. Y el puerto del Jabalí con 576 msnm y alejado de la dirección.

Restos de calzada en el sitio de Camino de Santa Ana (Escurial). Aquí sólo quedan los bordes.

Todos estos tramos de calzada coinciden en su anchura de cinco metros y medio.

5. INDICIOS PROBABLES

Éstos lo son en tanto se alinean en rectitud con los tramos evidentes

En el siglo XVI, en1594 en el Libro de los Millones, se citaba a Navas del Madroño como Venta del Madroñal, esto significa que ya era en épocas medievales cruce de varias cañadas trashumantes: la que iba de Cáceres a Alcántara y la que iba de Alburquerque a Garrovillas o al vado de Alconetar; fuera quizás en época romana una posible mansio a mitad de camino entre Alcántara y Cáceres.

La calzada realiza el paso por la Falla de Plasencia, cerca de Cabeza de Araya, en Navas del Madroño, por el único punto donde no hay río, concretamente entre el Cancho Portugués y los cercados de Gamboa. Esto es de gran importancia a la hora valorar el trazado óptimo del itinerario entre Alcántara y Cáceres. Por otro lado esta falla representa un corredor prehistórico ya descrito por A. Álvarez Rojas et al . que conectaba la meseta desde Gredos hasta el cabo de San Vicente en el sur de Portugal. Desde este lugar hay numerosos asentamientos cercanos : siguiendo hacia el suroeste, por la Rivera de Araya entrante en Salor Sansueña a unos 12km; Cerro del Águila, y Sierra del Aljibe de Alis da a 16 km.; a 600 metros al norte Cabeza de Araya con sus dos castros (bronce final y en mi opinión también hierro inicial) y hacia el noroeste siguiendo el cauce de la otra Rivera de Araya entrante en Tajo ( se trata de dos ríos diferentes con un mismo nombre), Pasto Común, Pico del Águila (calcolítico), Valle- luengo (tardorromano), Castillones de Araya (hierro inicial), Alconetar (hierro pleno); Turmulus (romano) en el río Tajo, y Cerro del Garrote (calcolítico); y representa este lugar la conexión de esta vía con el vado de Alconetar y la Vía de la Plata, a través del corredor del Dique de Plasencia.

Los lugareños de Navas del Madroño han transmitido de generación en generación que ésta es la calzada (en el Cancho Portugués) que se dirige a Alcántara.

Entre Navas del Madroño y Cáceres, a lo largo de varios kilómetros sirve de separación entre los términos municipales de Arroyo de la Luz y Casar de Cáceres, así como entre los de Cáceres y Casar de Cáceres, situación que se prolonga en el arranque del camino de Botija, donde sirve de deslinde a los términos municipales de Cáceres y Torreorgaz. De manera análoga también en Los Alijares y Las Caballerías la calzada separa términos municipales. Como apunta el ingeniero Isaac Moreno Gallo, el que las viejas calzadas romanas sirvan de linderos entre términos municipales o de diócesis es algo común.

Otro dato histórico que fundamenta la pervivencia de este trazado es que la Encomienda de Alcántara tuviera en la comarca de la Serena propiedades y, ambas, debían de estar conectadas por una vía precedente. El hecho de que fuera camino usado en la Edad Media por la Orden de Alcántara para gobernar y defender estos territorios puede estar avalado por la existencia de dos “Hospitales medievales”: uno en Salvatierra de Santiago y otro en Robledillo de Truji- llo donde la calle Hospital señala su antigua ubicación.

Hasta el siglo XVIII estaba prohibido murar las fincas. Una vez levantada esta prohibición se ejerció una presión brutal para extraer toda la piedra medianamente preparada de, por ejemplo, calzadas y puentes en desuso, de forma especial en tierras donde las piedras sueltas en superficie son escasas, como es el caso de algunas zonas de la penillanura cacereña. Así se explica que en paisajes berroqueños, y de difícil acceso, sea más fácil encontrar restos claros de calzada y quizás otras ruinas, ya que hay más materiales para la construcción de muros y cercas, y por ello la calzada ha sufrido un menor expolio. Como ya dijimos, solo se conservan algunos tramos en zonas de sierra de difícil acceso y, sobre todo, de difícil saqueo y con abundancia de materiales de construcción entorno a ellos.

Relacionada con la prohibición de murar estuvo la trashumancia, y unido a ella, el hecho de ser todas las comarcas, por las que discurre esta calzada, eminentemente ganaderas. La combinación de ambos factores ha dado lugar a que la calzada no se haya conservado de igual forma que otras vías romanas que cruzan la España agrícola. En aquellas zonas castellanas vinateras y de “pan llevar” el laboreo afectó de manera limitada a la traza de las calzadas, que eran aradas pero no arrasadas, que es lo que sucede en nuestro caso, donde los elementos que componen la vía han sido reutilizados para construir presas, molinos, casas, tinados y, sobre todo, para levantar cercados, que más que para guardar el ganado, se alzaban para evitar que los rebaños trashumantes penetraran en huertas, sembrados, y pastos, escasos por otra parte debido a la pobreza propia de estos suelos, de escasa potencia además de ácidos. Estas características edafológicas del suelo, unidas a una climatología semiárida, de irregular pluvimometría, han hecho que en estas comarcas tuviesen durante siglos un único y estacional uso: la ganadería trashumante.

Los trazados de muchas de las actuales carreteras, siguiendo el criterio de unir pueblos de una comarca en torno a una sola carretera y así optimizar recursos, son obra de la época de los Borbones. Esto se observa en la carretera de Alcántara, y en la carretera de Botija. Sin embargo, anteriormente se seguían otros criterios, buscando la línea recta, y así cada pueblo tenía su camino hacia el pueblo que era cabecera de la comarca. En mi opinión, parece que los humanos tenemos una manera especial de fijar en nuestra memoria un camino que aprendemos por primera vez, como si quedase muy bien “impreso en nuestra mente” y luego ya nos cuesta trabajo rectificarlo y admitir que hay otros; y lo fijamos de tal modo que nos parece que por sentido común un camino ha de ser como lo hemos aprendido y fijado, y no como la orografía aconseja que debe ser.

6. OTROS INDICIOS

LISTADO DE TOPÓNIMOS:

Virgen de los Hitos1 . Alcántara.

Arroyo Corredor2. Alcántara.

La Carriona. De la misma raíz y significado que el topónimo precedente.

Venta del Madroñal. Navas del Madroño

Barrio del Gallo3. Navas del Madroño.

Pontón de la Nava. Navas del Madroño.

Cancho Portugués. Navas del Madroño.

Cercados de la Calzada. Navas del Madroño.

Los Galeses. Navas del Madroño.

Gamboa. Navas del Madroño.

Majano de Antonio Maria. Casar de Cáceres.

Piedra Hincada. Salvatierra de Santiago.

Calle Travesía del Hospital, en Robledillo de Trujillo.

Valle de los Machones. Robledillo de Trujillo.

Camino la Venta. Escurial.

Calle Portugal. Escurial.

Vereda de la plata.

Carril de Alcántara.

7. RUINAS Y RESTOS ROMANOS PRÓXIMOS A LA CALZADA

Vado con restos romanos cerca de la Virgen de los Hitos. Alcántara.

Vega de las Marquesas. Brozas.

Ejidos de Navas del Madroño.

Navas del Madroño.

Pontón de la Nava. Navas del Madroño.

Fuente del Pilar. Arroyo de la Luz

Charca del Saguazal. Arroyo de la Luz.

Vega de Pasto Común. Arroyo de la Luz.

Alto de Campanario. Casar de Cáceres.

Casa La Parra. Arroyo de la Luz

Pozo Morisco. Casar de Cáceres

La Doblera (Solana del Casar). Casar de Cáceres.

Las Viñas de la Mata. Cáceres

Casa Quemada. Cáceres.

Casa Martín. Cáceres

Marradas de la Sociedad. Cáceres.

CÁCERES.

La Alberca. Cáceres

Castillo de la Señorina, Cáceres, que no es sino un fortín romano de vigilancia de la calzada ubicado en un pequeño altozano en el puerto de la Señorina

Las Trescientas. Cáceres.

Madrilejos. Cáceres.

Palazuelo. Cáceres.

Alto de la Mingajila.

Villasviejas del Tamuja.

Botija Fontorro. Botija.

Fortín Romano de vigilancia en  Salvatierra de Santiago.

Gibranzos. Robledillo de Trujillo

La Malena. Robledillo de Trujillo.

Alijares. Robledillo de Trujillo

Caballerías. Ibahernando.

Calamochas. Villamesías. Creo que es en este sitio donde se cruzaban la calzada objeto de este estudio y la que desde Mérida se dirigía a Caesaraugusta, pasando por Trujillo se dirigiría después hacia Villamesias (Los Osarios) hacia aquí se dirige el llamado camino de La Venta, y no se sabe cual es esa venta, seria las Calamochas, mansio que después se llamó La Venta

Pozo la Venta. Escurial.

Deshijos. Escurial.

8. LA DESCRIPCION DE CLEMENTE ROSWAG

En una obra que no ha llamado la atención, seguramente por parecer que se trata de un informe de minería, gracias al trabajo de A. González Cordero ( El castro de Botija y sus minas. Una revisión historiográfica de Clemente Roswag. 2009) he podido acceder a esa información tan valiosa en mi trabajo, pues C. Roswag, ingeniero civil de minas, hace un estudio pormenorizado de la explotación minera romana del distrito minero de Plasenzuela-Botija, contabilizando más de 2500 bocas de minas, con el propósito de reprocesar las escorias que dejaron los romanos o bien encontrar nuevos filones y ponerlos en explotación. También describe el yacimiento arqueológico y lo adscribe a la época romana, por las herramientas de minería que se encontró, y los hallazgos frecuentes de monedas y otros objetos romanos. Llegó a participar en una sociedad minera que perseguía los fines antes mencionados, pero los inicios de esa sociedad no fueron buenos y debió de ir a visitar a uno de sus socios varias veces, llamado German Petit (coto Petit de Arroyo de la Luz) que vivía en Arroyo del Puerco. Comenta que hay caminos importantes, estratégicamente conectados, con la Vía de la Plata hacia poniente, hasta Cáceres, para dar salida al mineral, o a la plata explotada en la zona. Él debió recorrer varias veces ese camino o calzada del que hablamos, hasta llegar al Coto Petit, cerca de Arroyo de la Luz y a 2 kilómetros escasos de esta calzada.El hecho de producirse plata a gran escala en esta zona, y que se trasportase por esta calzada hacia el sureste y hacia noroeste, puede estar avalado por la existencia de fortines romanos que vigilaban dicha calzada, el de Salvatierra de Santiago (González y Alvarado, 1987,566) y el del Puerto de la Señorina a 8 km de Cáceres (que domina casi todo el trazado entre Villasviejas y Cáceres) (Ortiz 1995)

Antonio González Cordero, en comunicación personal, señaló que Clemente Roswag estuvo buscando conexiones de la citada calzada hacia el sur, para dar salida a la producción minera romana, y parece ser que encontró algo, Tamuja arriba, en el Puerto del Burro a 577 msnm (término municipal de Zarza de Montánchez) que es por donde corona la sierra de Montánchez, conocida en la zona como Vereda del Contrabando, pero parece ser que lo descartó por abrupta y poco probable. Parece ser que no encontró el paso del Puerto Viejo a 490 msnm y su calzada situado a 7 km más al Este.

9. ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LOS VIAJES Y LOS CAMINOS ANTIGUOS

El aspecto que más define los viajes son las velocidades que se alcanzaban. Un rebaño se desplaza a razón de 3 ó 4  km por hora, un carro de bueyes alcanza los 4 ó 5 km/h un carro ligero va a 5 ó 6 km/h, y una caballería, a 6 ó 7 km/h, la caballería ligera va a unos 10 ó12km/h, a estas velocidades no se pueden desviar de la ruta a no ser que sea imprescindible. Todo ello hace que se imponga la línea recta como la mejor solución, es obvio. Es curioso como hoy en día todavía se aprecia en la cartografía, como se distinguen los caminos antiguos por su rectitud de los remozados con sus curvas y adaptaciones a otros criterios. Los automóviles actuales pueden hacer todo tipo de requiebros sin demora considerable.

Como estas vías mantienen su trayectoria (Isaac Moreno Gallo) durante kilómetros y kilómetros una vez encontrado un tramo seguro tenemos ya de por sí la dirección en la que va a continuar debido a este mantenimiento explícito de la trayectoria; hasta que encontremos otro tramo seguro o probable.

Muchas cañadas reales o cordeles de la trashumancia se establecieron sobre antiguas calzadas, pero hay algunas características propias para diferenciarlas: la calzada lleva una dirección que procura mantener en todo su recorrido, la cañada en cuanto a su dirección suele ser Norte-Sur; además las cañadas suelen buscar zonas ricas en pastos. Las huellas que dejan los rebaños de la trashumancia en la roca viva son la marca de muchas veredas que pueden entrecruzarse haciendo un dibujo que parece una madeja. Las marcas que se encuentran en las calzadas son originadas por carros, dejando dibujada en la roca patrones paralelos.

Además de buscar la línea recta hay que cuidar los medios de transporte, los animales han de beber en el recorrido, comer, evitar puertos difíciles de elevadas pendientes y ríos peligrosos. Se estudiaban los puertos más favorables y los pasos de ríos más practicables y una vez definidos, entre ellos se pretendía la línea recta, así quedaría un buen camino recto y acompañado de puntos de agua, y alrededor de estos, buenos pastos.

Con estos preceptos se ha ido tejiendo una red de caminos con una fuerte organización radial, en cada centro de comarca, castros prerromanos, colonias o prefecturas romanas y luego las ciudades y los centros señoriales o comarcales. Pero también cada propio municipio tiene su red radial. Así el camino que se sale de esa red radial es digno de tenerlo en cuenta en este tipo de averiguaciones pues obedece a otros fines o destinos fuera de la red radial más cercana. Así cada municipio tiene su propio camino hacia la capital o ciudad señorial que aún hoy se ven en la cartografía actual: camino de Arroyo de la Luz a Cáceres, camino de Brozas a Cáceres, camino de Navas del Madroño a Cáceres, camino de Garrovillas a Cáceres, etc… La mayoría de las carreteras actuales obedecen a criterios de optimización de la inversión viaria., por ejemplo la carretera de Cáceres a Alcántara viene recorriendo los pueblos de la zona y alargando el recorrido, este tipo de carreteras suelen ser de la época de los Borbones.

Los caminos o vías de comunicación antiguas, como es obvio, se caracterizan por su desgaste y su deterioro, y asociados a éste hay una serie de características que los definen. Así, el desgaste en los collados y pasos elevados hasta llegar a la roca viva muchas veces conlleva el salirse un poco en principio o mucho más tarde del camino originario, lo que acaba mellando la línea de horizonte por donde pasa ese collado. Este hecho es muy significativo y llega en muchas ocasiones a establecer caminos paralelos e incluso variantes como sería un camino para invierno y otro para verano. En mi opinión el topónimo La Doblera hace referencia a este hecho.

La erosión en los collados propia de un camino natural hay que distinguirlo de otro fenómeno que se aprecia cuando una calzada es desmantelada para extraer sus piedras. Ya se mencionó anteriormente la prohibición de murar fincas que cuando se despenalizó originó un saqueo de ruinas, calzadas, puentes y otras fuentes fáciles de piedra medianamente trabajada. En algunos casos se ha comprobado que desde la calzada se han levantado dos paredes asentadas sobre las últimas hiladas de piedra del borde de la calzada, lo que hace que esta primera hilada característicamente guarde un mismo nivel entre ellas.

Otra característica que acompaña a los trazados antiguos es la presencia alrededor del camino de señales de extracción de rocas para producir reparaciones o la creación de la propia calzada, pueden ser pequeñas canteras o simplemente recoger la piedra suelta de la zona limítrofe, son las denominadas pedreras, que han acabado como los llamados chabarcones para que el ganado abreve, Esto ha ocasionado el hecho de que en algunas calzadas, casi periódicamente, se originen charcos en invierno que se originaron con este fin.La presencia regular de puntos de agua es otra característica obvia. Estos itinerarios a veces están también acompañados de chozos: no toda la gente que viajaba dormía podía pagarse una noche en una o una mansio o una statio. Los más humildes dormían al raso, o quizás en chozos o bohíos.

Sabemos que en época romana se produjo una distribución del territorio de forma reglada y sistemática por primera vez, hay numerosos estudios que lo demuestran. De manera implícita a estos repartos del territorio se produjo la organización cuadrangular de caminos y cruces de éstos, dando un patrón reticular sobre la red pecuaria y la red viaria, originado la mayoría de los cruces de caminos con una angulación de 90 grados, con cuatro salidas desde el centro del cruce. Estos cruces son indicativos de caminos muy antiguos. Hay de hecho cruces de caminos antiguos que aparentemente tienen sólo tres salidas desde su centro, pero rastreando en la cartografía antigua, o en la historia “local” se adivina el cuarto unos kilómetros más adelante con algún indicio, ya sea de topónimo o evidencia de cordel o camino importante. Cuando un gran camino ya sea cordel, cañada, vía natural de comunicación, calzada o camino real, atravie- sa un pueblo, o asentamiento humano, deja una organización interna en ese poblado, como ya indicaba Hubner, que es una pista para el rastreo de estas vías en la cartografía actual.

Por último, la toponimia, la tradición oral es de suma importancia. No deja de sorprenderme y maravillarme el hecho de que los nombres de nuestros ríos, los ríos de estas comarcas que abarcan este estudio, con raíces prerromanas, demuestra que a lo largo de la historia estas comarcas siempre han estado pobladas y por ello no se perdió el nombre de esos ríos. Son nombres preciosos: Tajo, Tamuja, Gibranzos, Magasca, Jartín, Jumadiel, Araya.

El nombre del camino puede aludir a algo de manera inequívoca, por ejemplo, camino del río, y la mayoría de las veces se llaman con el punto de destino, las ciudades están donde acaban los caminos, sólo las grandes vías reconocidas y algunos cordeles o cañadas reales tienen un nombre especial que se va manteniendo o variando poco a pesar de recorrer varias poblaciones. De este modo, resulta muy significativo que en el pueblo de Escurial, con calles muy tortuosas, la única calle (antiguo camino) que es recta se llame calle Portugal, coincidiendo con el trazado de esta calzada que desde Córdoba va a Portugal (concreta- mente hasta la ciudad de Oporto, antigua Portus Cale, puerto de la cala)

10. TRAZADO DE LA CALZADA DESDE ALCANTARA A RENA

La calzada, siempre descrita en el sentido que este epígrafe reza, vendría del puente de Alcántara por la actual carretera que baja de Alcántara hasta el puente y toma el camino de la Virgen de los Hitos. Dejando esta ermita a mano derecha, continúa por el que se llamaba camino de Garrovillas, resto de calzadas y cunetas, dejando a izquierda el cerro de Los Pilones. En esta zona hay varios tramos en la dehesa de Ruipaez La vía sobrepasa el pantano de Mata de Alcántara a la altura de la presa y la actual carretera de Villa del Rey a Mata de Alcántara. Discurre por las tierras altas de la dehesa de Mata, pasa a la Dehesa de Villa del Rey y llega al alto de la Covacha, que aquí se llama camino de Alcántara a Navas del Madroño. Pasa por el Tobal, Cabeza Jartín, fuente de la Colada, el Orillal , desviándose en este lugar a la izquierda para cruzar la Rivera de la Mata, por encima de La Hacienda de San Gregorio y por debajo de las Marquesas (donde se aprecian restos romanos en superficie). Cruza la rivera por un puente de grandes losas de granito para encaminarse a las Peñas de la Ceñida, donde vuelve a llamarse camino de Alcántara; tramo con evidencias de desmantelamiento. Pasa junto el cerro de Mariperales (asentamiento de la Edad del Bronce y del Hierro inicial) dominando el punto más alto de esta parte del recorrido y llega a Navas del Madroño por el barrio del Gallo (del latín callis, que luego sufre una derivación fonética frecuente de “c” a “g”) topónimo, como ya dijimos, asociado a las calzadas romanas. Sale de Navas del Madroño, localidad denominada en el siglo XV Venta del Madroñal (quizás se ubicó aquí una antigua mansio justo en la mitad de camino entre Alcántara y Cáceres, concretamente a 25 y a 27 kilómetros de cada uno respectivamente). Desde aquí, por el Parador, transcurre unos metros por la actual carretera de Cáceres, hasta el Rincón de los Curas, ahora va por el Cordel de Cáceres, pasa por el Pontón de la Nava (puente de lanchas de granito sobre el Jumadiel que aquí se llama regato de los Noques). Aquí entronca la vereda de Brozas, entra en el Cancho Portugués, con 9 tramos de calzada empedrada bien visibles. El primero de ellos se encuentra antes de llegar al cruce que se dirige al Norte, hacia Acehuche, por lo que no es cierto que esta calzada fuese a Acehuche, como se afirma en la entrada sobre el municipio de Navas del Madroño en Wikipedia. Sigue su recorrido pasando por los cercados de la Calzada, la finca los Galeses y los cercados de Gamboa (topónimo de clara raigambre lusa); pasa la falla geológica de Plasencia por el único sitio donde no hay río (los dos ríos que recorren esta falla se llaman igual, Rivera de Araya, si bien, antiguamente, a una se la denominaba Rivera de Araya entrante en Tajo y a otra Rivera de Araya entrante en Salor). Desde aquí vuelve a recibir el camino viejo de Brozas, lo que sugiere que los caminos de Brozas buscan este itinerario y no el paso por la Vega de Araya (finca Ballestera); entra en la dehesa de Navas del Madroño y se dirige al Saguazal por el Camino de Navas al Casar de Cáceres. A este tramo los lugareños le siguen llamando Cordel de Cáceres. Aquí se aprecian restos de calzada con bastante claridad. Pasa junto la fuente del Pilar (donde son visibles restos romanos y prerromanos) para entrar, un poco más adelante, en la dehesa de Pastos Común (nuevamente se hallan restos romanos en superficie y de una explotación minera), penetrando en la Dehesa Zafrilla con el nombre de camino de Navas a Cáceres. Deja a la izquierda el Alto de Campanario, con restos romanos, probablemente sean los restos de alguna torre de vigilancia por la cota elevada que ocupa, algo inusual en construcciones romanas. Seguidamente pasa junto a los cercados de Perero (nuevamente se constatan restos romanos). Desde este punto y durante varios kilómetros sirve de separación a los términos municipales de Casar de Cáceres y Cáceres, fruto de las segregaciones que se hicieron por orden de Sancho IV. Pasa junto a la casa del Mae Mae, cerca del Pozo Morisco (con presencia de restos romanos que curiosamente han pretendido esconder entre las peñas cercanas), pasa por el Majano de Antonio María, curioso nombre justo donde se cruza con la carretera de Arroyo de la Luz a Casar de Cáceres, pasa por la Doblera donde se bifurca el llamado Camino de Brozas, quizás porque pasaba por mejores fuentes y abrevaderos, lo que terminó por convertir a esta derivación en la mejor opción para el verano y, sobre todo, cuando el centro de Cáceres se trasladó hacia el oeste de la zona monumental. Esta opción más al Oeste, ha sufrido muchas obras y acometida de aguas y su rastreo ha quedado muy comprometido; sobre la cartografía es la opción más recomendable. No descarto que hubiesen sendas variantes: una para el verano por tierras bajas, con buenas y abundantes fuentes de agua y pastos frescos, y otra de invierno por tierras altas y, por tanto, de difícil inundación. El otro trazado, más viejo, y por tanto creo que es el original, discurría por la separación de los términos municipales Cáceres y Casar de Cáceres hasta llegar a Santo Toribio. Este tramo conserva muchas evidencias del camino antiguo, incluso la “caja” que queda en el terreno tras desmantelar la calzada. Desde Santo Toribio se dirige hacia la zona del antiguo Seminario, coincidiendo en la llegada con la Vía de la Plata, hasta llegar a Cáceres donde estaba la Colonia Norba Caesarina.

El hecho de ser Cáceres una colonia romana hace poco probable que una calzada de largo recorrido, como esta de Córdoba a Oporto, no la cruzase y la dejara de lado, desplazándose de ella 3 ó 4 kilómetros. Los restos de calzada, desmontada, entre Cáceres y Santo Toribio así lo demuestran. La descripción de la calzada desde Botija a Cáceres de C. Roswag también asevera que la calzada debía de pasar por Norba Caesarina. Y en este orden de cosas no hay que dejar de tener en cuenta que los viajes largos, o sea, las calzadas de largo recorrido han de estar bien estructuradas, han de tener sus mansio bien definidas y seguro que Norba o Castris debió ser sin duda mansio.

La distancia entre Alcántara y Cáceres sería de unos 55 kilómetros, mucha distancia para una sola jornada. El punto medio está en el llamado Pontón de la Nava, a menos de 1 kilómetro de la mitad justa, o quizá dos kilómetros más adelante en el propio Navas del Madroño (Venta del Madroñal). La presencia de un ara funeraria en el municipio y otros restos invitan a pensar en esta opción.

Sale la calzada de Cáceres coincidiendo con la que iba hasta Medellín, hasta rebasar el puerto de la Señorita, vigilado por el fortín romano allí existente, y se separa en dirección a Botija, siguiendo el camino de Cáceres a Botija, desaparecido tras la reordenación parcelaria de la zona, llega al alto de La Mingajila la Ventosa, pasa el vado del Tamuja, cercano al yacimiento de Villasviejas del Tamuja, pasa por El Mercadillo, El Campamento, Botija, carretera a Salvatierra de Santiago, donde en la zona más alta del pueblo se encuentra el fortín romano conocido como Canchuelo, se encamina hacia Robledillo de Trujillo por el camino vecinal de Salvatierra a Robledillo, aquí hay varios tramos con los bordes en buen estado, pasa por Robledillo de Trujillo, donde hay una calle que se llama Travesía del Hospital (los hospitales eran más hospedaje que centro de sanación), y desde aquí por El Baño, Valle de los Machones, hacia el Puerto Viejo, donde hay un buen tramo bien conservado, con un impresionante trabajo de cimentación de cunetas que baja la Sierra de Montánchez hasta los Alijares y Las Caballerías , con otro tramo de calzada. Pasa el rio Búrdalo a escasos metros del yacimiento de las Calamochas, posible mansio en el cruce con la calzada que va de Mérida a Trujillo, por el camino de Santa Ana se conservan los bordes de la calzada y algunos atisbos de la estructura, llega a Escurial. Los tramos de Salvatierra, los de Robledillo, los de Villamesias y el de Escurial son muy similares entre sí, parece que los ha ejecutado el mismo “jefe de obras”. En Escurial atraviesa por la calle Portugal, va hacia los Deshijos y ya va buscando el Camino de Alcántara que acaba por el paso de La Barca en Rena. El nombre de este camino es un aval más de este postulado que propongo. Una vez que llega a los regadíos del Guadiana resulta muy difícil el rastreo, por lo que de aquí hacia el sur no he realizado trabajo de campo, sí bibliográfico y cartográfico.

11. EL PASO POR EL GUADIANA Y EL ZUJAR

El mejor vado natural del Guadiana de esta zona es sin duda el de Medellín, esto está más que probado, pero no hay que descartar el vado o zona de paso de Villanueva de la Serena, ya sea por Entreríos cruzando separados Zujar y Guadiana, o por Rena y el paso de la Barca. A favor de esta afirmación están los cordeles y coladas de la trashumancia que hacia estos pasos se dirigen: Cordel de la Plata, siguiendo éste en dirección sur y conectando después con la vereda del Rey, se llega hasta La Mata de Campanario, y Cancho Roano en Zalamea de la Serena, Colada de Guadalupe, Colada del Camino de Pela, y el que parte del paso de la Barca , Camino de Alcántara.

Una vez cruzado el río Guadiana se dirige por el cordel de La Plata hasta La Haba y luego probablemente por la colada de Zalamea de la Serena, o por la senda del Rey, y buscando Puerto Hurraco para pasando por Monterrubio de la Serena entrar en Andalucía.

12. ANTES DE CALZADA CORREDOR NATURAL PROTOHISTÓRICO

Quizás sea más significativo el hecho de ser corredor en la Prehistoria y Protohistoria que ser calzada romana no catalogada ni mencionada en ningún itinerario clásico porque el hecho de ser el mejor puente romano obliga a poner encima una calzada , una vía de comunicación natural que el propio puente acredita que debió existir. (Giral, L.1988; 112-112)

Por otro lado se trata del corredor natural más favorable entre la cuenca media del Guadalquivir, conectado ya a las influencias mediterráneas, la comarca de la Serena, las Vegas Altas del Guadiana, la Penillanura Cacereña, La Beira portuguesa y la zona Atlántica de Oporto y Braga.

En diferentes tramos del recorrido de esta Calzada, ya en su paso por la Serena, ya a la salida de Rena, ya desde Escurial hacia el Norte, ya de Botija a Cáceres, o de Cáceres a Alcántara, es también cordel, cañada, o vereda de trashumancia; entonces, siendo vía de trashumancia, siendo calzada y conectando los castros y poblados de la Prehistoria, con abundancia de hallazgos arqueológicos, se dan los tres preceptos que el profesor Martín Almagro-Gorbea afirma que han de darse para ser considerado como vía de comunicación de la Prehistoria.

Ya desde el Neolítico se apunta la posibilidad de trasvase de cultura. Según los estudios hechos sobre los dólmenes de Magacela (Navarro,F.J. et al. 1950), de la desembocadura del Zujar (Leisner, G- y V., 1956; taf 70), el de Miajadas (Leisner, G.y V. 1956), y los dólmenes de la zona de Alcántara, y su estudio y comparativa de materiales de los ajuares hacen pensar en su uso como marcas de territorio y parecen indicar intercambio de materiales (Eduardo Galán Domínguez y Ana M. Martín Bravo: Megalitismo y zonas de paso en la cuenca extremeña del Tajo).

La distribución de la ubicación de los hallazgos arqueológicos, cerámicas griegas, escarabeos de oriente, los vasos áticos de Cancho Roano (s. V a.C.), de imágenes de dioses, y de ritos funerarios, permite rastrear las colonizaciones griegas y fenicias desde el sur y sureste, principalmente con fines comerciales y de transporte del estaño extraído en superficie de Lusitania desde los siglos VIII –VI a.C. El poeta Avieno utilizando fuentes fenicias, griegas y romanas habla de un camino que en cuatro días unía Cádiz con la desembocadura del Tajo, posiblemente para el intercambio o comercio del estaño de la costa Atlántica (Cornualles, Bretaña francesa y Galicia) para evitar el problemático paso por el Cabo de San Vicente. ; seria un camino paralelo y con igual razón de ser que el que nos ocupa. Relacionado con las guerras Púnicas se menciona una vía que desde Genil y Guadajoz iba el importante palacio-santuario de Cancho Roano en Zalamea de la Serena, donde se creía que se controlaba el comercio de mercurio, pues también se hace mención a una vía que desde el Levante iba a Almadén y desde allí a Cancho Roano.

El hecho de poder poner en una misma línea recta los más importantes centros de población y difusores de influencias y cultura de la prehistoria ex- tremeña es algo tremendamente importante a mi juicio. La importancia de Cancho Roano, como enclave protohistórico destacado, y luego otros enclaves de mucha importancia como La Mata de Campanario, el oppida de Magacela, Villasviejas del Tamuja con su potencial minero y ceca que acuña moneda y que sabemos cómo se ha distribuido, El Risco de Sierra de Fuentes, el Torreón de Abajo, como otro importante foco de comercio y difusión de cultura, dejando cerca el Aljibe de Aliseda , con sus influencias tartesicas y orientalizantes, también está cerca Sansueña, Pasto Común, Cabeza de Araya, y los pasos del río Tajo cercanos a Alcántara anteriores a la construcción del puente (castillejo de la Orden y Morros de la Novillada por un lado y, por otro, la Muralla de Alcántara ), además de que todos ellos se encuentren unidos por un trazado situados en una línea casi recta, con apreciable idoneidad de los pasos estratégicos elegidos, nos aproximan a la compleja red caminera de comunicaciones de la época.

En cuanto a la orografía se puede apreciar en el mapa nº 2 como discurre por las tierras altas de la penillanura Cacereño-Trujillana sin apenas complicaciones de ríos y pasos difíciles de sierra. Se aprecia como evita los ríos discurriendo por las partes altas de las cuencas fluviales. Esto convierte a este corredor natural en una opción segura incluso con condiciones meteorológicas adversas.

13. RELACION DE CASTROS Y POBLAMIENTOS CERCANOS A LA CALZADA EN DIFERENTES ÉPOCASLa mayoría de los castros que a continuación se relacionan, han sido descritos y fechados por A. M. Martín Bravo, se ordenan según su cronología, y se acompaña la distancia entre el castro y el trazado de la calzada, seguido de si hay o no avistamiento desde el castro a la calzada o corredor natural.

CASTROS DEL BRONCE FINAL:

Castillejo de Robledillo de Trujillo . 1km. Sí avistamiento

Castillejo I, Robledillo de Trujillo.(M. Rubio Andrada, et al) .1km. Sí avistamiento

Castillejo Plasenzuela.4.5km.

El Risco, Sierra de Fuentes.1.4km. Sí avistamiento. La Montaña, Cáceres. 1.6 km. Sí avistamiento.

Pasto Común. Navas del Madroño. 3.5 km. Sí avistamiento. Cabeza de Araya, Navas del Madroño. 0.6 km. Sí avistamiento . La Muralla, Alcántara. 9 km.

Castillejo de Villa del Rey. 3.5 km. Sí avistamiento.

En este periodo empiezan a disminuir las influencias atlánticas y aumentan las influencias de la ría de Huelva y desde el Mediterráneo (Ana M. Martín Bravo,1999; pág. 102), pero hay que tener en cuenta que las estelas de la zona central de la cuenca cacereña del Tajo son las de cronología más antigua (Almagro –Gorbea (1977:186) y Celestino (1990 y 1995:70) en función de los objetos que en ellas se representan, extendiéndose con el tiempo a la zona del Guadiana y Guadalquivir, donde aparecerán luego tipos más complejos (Almagro-Gorbea, 1977:191; Celestino, 1990:54).

En esta época la cuenca extremeña del Tajo, a pesar de ser territorio interior se convirtió en zona estratégica de paso entre Andalucía y la Meseta y las zonas estanníferas y auríferas del Noroeste. (Ana M. Martín Bravo, 1995: pág 115)

HIERRO INICIAL CASTROS Y POBLAMIENTOS:

La Muralla de Alcántara. 9 km. No avistamiento.

Los Manchones. Mata de Alcántara. 3.5 km. No avistamiento.

Holguín. Brozas. 1.6 km. . Sí avistamiento.

Cerro de Mariperales. Navas del Madroño. 0.6 km. Sí avistamiento.

Dehesa de Manzano. Navas del Madroño. 1.7 km. No avistamiento.

Pasto Común. Navas del Madroño. 3.5 km. Sí avistamiento.

Cabeza de Araya.  Navas del Madroño. 0.6 km. Sí avistamiento.

El Risco de Sierra de Fuentes.1.4 km. Sí avistamiento.

Torreón de Abajo. Sierra de Fuentes. 3.5 km. Sí avistamiento.

Mención especial hay que hacer de varios hallazgos, los botones cónicos, encontrados en Cabeza de Araya son idénticos a los encontrados en Cancho Roano. De manera análoga los asadores de bronce del Risco de Sierra de Fuentes parecen proceder de la misma fábrica, pues son idénticos, a los estudiados en  Cancho Roano.

HIERRO PLENO:

Morros de la Novillada. Alcántara. 7 km. No avistamiento.

Castillejo de la Orden. Alcántara. 5 km. No avistamiento.

Castillejo de Villa del Rey. 3 km. Sí avistamiento.

Sierra del Aljibe, Aliseda. 16 km. Sí avistamiento.

Sansueña, Aliseda,. 9km.No avistamiento.

Villasviejas del Tamuja.0.0 km. 4.5 km. Sí avistamiento.

Castrejón. Plasenzuela. 4.5 km. No avistamiento.

Castillejo de Salvatierra. Robledillo de Trujillo. 0.5 km. Sí avistamiento.

Sierra de Santa Cruz. 11 km. Sí avistamiento.

En Villasviejas del Tamuja se acuñó moneda, era la ceca de Tamusia, este dato además de realzar la importancia de Villasviejas, nos ha proporcionado saber como se ha repartido esta moneda en los hallazgos de otros castros y oppida, por ejemplo, castillejo de la Orden en Alcántara (Blázquez Cerrato, 1995).

Como se ha podido apreciar, este corredor natural prehistórico recorre en diagonal toda la “mesopotamia extremeña”, de río a río, y durante más de 200 km. por toda Extremadura.

Desearía que este estudio supusiera al menos una pequeña aportación a la divulgación de nuestro patrimonio histórico con el fin de contribuir a su conocimiento y puesta en valor de manera que pueda conservarse y no caiga el olvido.

En Navas del Madroño y en Santa Ana las escombreras amenazan su trazado.

14. BIBLIOGRAFÍA

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Lám. 1. Trazado de la calzada entre Córdoba y Oporto

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Lám. 2. Trazado en toda Extremadura (200 km). Se aprecia la falla geológica Dique de Plasencia

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Lám. 3. Tramo Alcántara-Escurial (Obsérvese como discurre por tierras elevadas evitando ríos y riveras).

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Lám. 4. Tramo Escurial-Monterrubio

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 Lám. 5. Calzada en Alcántara, Obsérvese el desmantelamiento de la calzada hasta la roca viva

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 Lám. 6. Alcántara y el Puente

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Lám. 7. Obsérvese cimentación del borde y capas superiores (Alcántara, pasada la ermita de la Virgen de los Hitos)

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 Lám. 8. Tramo empedrado y alzado en el Cancho Portugués (Navas del Madroño)

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 Lám. 9. Último tramo de calzada en Cancho Portugués (Navas del Madroño)

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 Lám. 10 Restos de calzada en Saguazal y Cabeza de Araya al fondo (Arroyo de la Luz)

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 Lám. 11. Calzada en el Puerto de la Señorina (Cáceres).

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 Lám 12. Calzada en Salvatierra de Santiago, en lado izq. se intuye le borde.

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 Lám. 13. Calzada y cimentación de cuneta en el Puerto Viejo de Robledillo de Trujillo.

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 Lám. 14. Borde de calzada en Escurial.

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1  Hitos =miliario.

2  A las calzadas se las llamó en una época carreras.

3  La raíz latina callis significa camino.