Oct 011980
 

Juan García-Murga Alcántara.

El plateresco en esta provincia tiene unos caracteres sumamente interesantes, pues sin tener unos rasgos estilísticos propios tan originales, en motivos y tratamiento empleados, como el sevillano o el salmantino, presenta unos rasgos que conducen a espléndidas muestras arquitectónicas, más destacadas si cabe por la aparente soledad en que aparecen en el conjunto de toda la región: no hablaremos, pues, de una escuela arquitectónica renacentista o plateresca específicamente extremeña, pero sí de monumentos dignos de ser agrupados y estudiados en conjunto, como podremos ver en el presente trabajo.

Las posibilidades de ofrecer documentación de los autores de obras y decoraciones estudiadas aparecen a veces muy problemáticas, debido a su escasez en ciudades y pueblos donde se construyeron los edificios de esta época y estilo: debemos, con frecuencia , acudir a los estudios comparativos para establecer cronologías y tipos estilísticos, siguiendo un método totalmente fiable si el estadio es sistemático y riguroso y las similitudes son ciertas y repetidas.

Los elementos decorativos de los grandes monumentos arquitectónicos constituyen uno de los puntos más conflictivos a la hora de pensar en su debida conservación y puesta en valor: por su ubicación, a veces difícil, en el monumento, por el descuido y abandono en los elementos más delicados de una edificación, por ser los más expuestos a la acción destructora del tiempo de los individuos desaprensivos y faltos de cultura.

Con frecuencia, como ocurre en Extremadura, el mismo desconocimiento, la ignorancia de la existencia de obras artísticas que, debidamente valoradas potenciarían indudablemente a nuestra región, provoca la creencia de que no son necesarios los trabajos de conservación o que éstos pueden realizar se poco menos que sin contar con los necesarios medios humanos y materiales Todo esto nos indica una deficiente valoración de los tesoros culturales poseídos y de su verdadera trascendencia.

Las decoraciones del plateresco-renacimiento extremeño presentan una gran variedad de motivos, tomados con frecuencia de los repertorios decorativos y tratados arquitectónicos de la época: sabido es que las formas y costumbres de construcción de época gótica perduraron durante mucho tiempo en España (todo el siglo XVI) y que eran los arquitectos, a manera de jefes de equipos de artífices que recorrían las principales obras arquitectónicas, los que difundían en uno y otro lugar los distintos repertorios decorativos.

Los elementos platerescos extremeños dan a estas obras, frecuentemente, un carácter de imponente majestuosidad: parecería que los elementos del es tilo gótico, del que se pueden señalar espléndidas muestras en Extremadura y de arte renacentista, encuentran una especial síntesis en nuestra región creándose templos de porte catedralicio, como en Guareña, Almendralejo, Fuente del Maestre.

En otras ocasiones, para el investigador, el estudio de los detalles decorativos va precedido de una sugestiva búsqueda, llena de descubrimientos de bellezas ignoradas, de posibilidades de estudios no realizados todavía, confirmándose la teoría de que la región extremeña , en casi todos los terrenos, está «por hacer», ofreciendo inmensas posibilidades de futuro en el terreno cultural.

El presente trabajo trata de incidir especialmente sobre ejemplos poco conocidos del estilo citado en la provincia de Badajoz, resaltando sobre todo los aspectos decorativos, que dan a la arquitectura de esta época y provincia un gran valor, con frecuencia olvidado y poco menos que despreciado.