Oct 012011
 

Antonio Manuel Barragán-Lancharro y Moisés Domínguez Núñez.

1.  INTRODUCCIÓN

Sin duda alguna, el nombre de René Brut está íntimamente relacionado con la Historia de la Guerra Civil en Extremadura. Gracias a este operador de cámara de la casa francesa Pathé Journal se disponen de unas imágenes interesantes sobre los primeros días de la contienda. De esta manera, esta investigación supone la culminación de un estudio sobre la figura y el trabajo de René Brut en España, y especialmente en Extremadura, con su labor desarrollada en Almendralejo2 y en Cáceres3. Estos filmes de René Brut permanecieron olvidados durante décadas, pues aunque fueron visionados en las salas cinematográficas de media Europa en 1936, en España no se conocieron públicamente hasta que fueron utilizadas en 1982 en un documental elaborado por cadena británica Granada TV4. Sin embargo, hay que afirmar que el manejo de estas imágenes captadas por Brut en ese documental se hizo de forma sesgada y sensacionalista tal como se pondrá de manifiesto.

René Brut era en 1936 un experimentado operador de cámara en el que confluían las cualidades de pasión por su profesión, intuición y audacia, sin las cuales hubieran sido imposibles realizar una de las filmaciones de la Guerra Civil española más importantes e interesantes. Brut, de nacionalidad francesa, obtuvo permiso de la Alta Comisaría de España en Marruecos para pasar a la Península y trabajar en la «Zona Nacional». Se estableció, junto con otros periodistas extranjeros, en Sevilla, ciudad que en poder de Queipo de Llano, gestionaba el permiso para poder viajar por el territorio liberado. El 16 de agosto de 1936 René Brut y otros corresponsales internacionales consiguieron el permiso para viajar a Badajoz. En estos momentos, en palabras de Luis Antonio Bolín, el cual fue jefe del Servicio de Prensa de los nacionales, todos estos corresponsales tenían cierta libertad de movimiento e independencia en sus labores informativas5. En los dos recaladas de Brut a Extremadura le acompañó su compatriota Jean D’Esme, redactor de L’Intransigeant.

Se puede afirmar que René Brut filmó unos cinco minutos de película los días 16, 17 y 18 de agosto de 1936. Así, en el archivo de British Pathe se conserva una cinta de 5 minutos y 3 segundos (número de registro UN 0094F y FILM ID 554.16). En la ficha de descripción está calificada como «material no utilizado» y no tiene sonido alguno. Sin embargo, las imágenes están mezcladas, sin ninguna lógica. Es, sin duda, la película, íntegra, o casi íntegra que Brut sacó de España. La existencia de esta cinta echa abajo cualquier especulación, como la ya realizada por un literato que sin pruebas ha llegado a afirmar que «sus películas y fotografías habían sido mutiladas [por los “rebeldes” o nacionales]; sólo se salvaron algunos fotogramas»6. El propio René Brut semanas después afirmó que «afortunadamente fui capaz, con cien pesetas, de enviar mi película a París a través de Lisboa»7.

Con este material, el noticiario cinematográfico inglés Pathe Gazette, elaboró, con fecha 3 de septiembre de 1936, un especial titulado «Trouble Spain. Fierce fighting near the Portuguerse border»8 con una duración de un minuto y treinta segundos. En este noticiario hablado no se visionó ninguna imagen de cadáver que sí filmó Brut. En cambio, la casa francesa Pathé Journal realizó un noticiario cinematográfico comentado con voz en off y difundido el 2 de septiembre de 1936 bajo el título «Visions d’Espagne». En éste se divulgaron imágenes de Barcelona y de Irún, pero también un resumen de las rodadas por Brut en Andalucía y Extremadura los días 16, 17 y 18 de agosto de 1936: El Ronquillo (Sevilla), Almendralejo, Mérida y Badajoz. De una duración de 4 minutos y 21 segundos, a partir del minuto y 39 segundos hasta el final se visionaron las imágenes filmadas por Brut. En este resumen, a diferencia de la edición inglesa, fue total, ya que se emitieron las impactantes imágenes de los cadáveres, tanto los captados en la carretera de circunvalación de Badajoz (la actual Avenida de Europa, Plaza de la Constitución y la calle Fernando Calzadilla) y cementerio de San Juan, y también el cuerpo de un miliciano carbonizado junto a la iglesia de Almendralejo9.

Antes de partir de Sevilla René Brut se había puesto en contacto con Georges Moraud, cónsul francés en Sevilla, y le informó que tenía la intención de filmar las ejecuciones que se estaban realizando en la retaguardia nacionalista. El cónsul no sólo no le previno que era una acción muy peligrosa y que podía arriesgar su vida incluso, sino que le aconsejó que lo intentará en pro y en bene- ficio de la propaganda del bando del Frente Popular. Esta información es vital para conocer las verdaderas intenciones del cámara francés antes de emprender su viaje a Badajoz, y que echan por tierra las teorías buenistas e inocentes con las que algunos historiadores han querido rodear la labor del francés por Espa- ña. Todo esto se deduce del testimonio de John Dored10, de la Casa Paramount, detenido en Navalmoral, trasladado primero a Trujillo y después a Cáceres11  y que más tarde estuvo con Brut durante su detención definitiva en Sevilla12.

El propio Brut confirmó en una entrevista realizada en septiembre de 1936 que durante su cautiverio en la cárcel de Carmona coincidió con su colega y antiguo compañero de Pathé, el fotógrafo norteamericano de origen letón John Dored. Ambos se juramentaron que el primero que saliera daría a conocer la situación del otro. Así, aprovechando la entrevista que le hizo el corresponsal de la Associed Press, Brut dio cuenta de la situación de Dored: «Informó hoy que su colega estadounidense John Dored permanece prisionero por los insurgentes en Sevilla. Dijo Bru [sic] que Dored, un camarógrafo de noticias que se fue a Madrid después de fotografiar la guerra ítalo-etiope, fue capturado por los fascistas mientras acompañaba a las tropas del gobierno en el frente de batalla. El fotógrafo francés declaró que Dored fue hecho prisionero en Mérida [sic], trasladado después a Cáceres, y finalmente a Sevilla hace 15 días»13. Fue en la prisión de Carmona el lugar de coincidencia, y en la cual Brut le confesó sus propias intenciones de rodar imágenes de fusilados a sabiendas del peligro, y sobre todo, con el beneplácito del cónsul de Francia en Sevilla:

«Cuando John Dored llevaba encarcelado, ya algún tiempo, en la prisión de Sevilla, llegó un nuevo prisionero. Ellos ya se conocían. Era un colega francés, y la última vez que coincidieron fue en Casablanca. Ellos estaban emocionados de verse. Ellos hablaron en francés. El francés le contó su historia: Él ha había realizado una película de ejecuciones. En algún momento la gente quiere hacer esto, pero es tan tonto como de mal gusto. Un diario independiente no muestra a la gente en el momento de la muerte. Sólo la propaganda sensacionalista podría hacer eso. Fue una sorpresa para Dored que este colega, al que consideraba formal, había tenido la tentación de hacer esto. Él [Brut] admitió que era una locura, pero él había hablado al cónsul francés acerca de su plan, y el cónsul le aconsejó que lo intentara. Si al día siguiente el camarógrafo francés no aparecía, el cónsul iniciaría las investigaciones. El francés le dijo que su desaparición [la de Dored] era conocida durante algún tiempo. Pero se perdían sus pistas en Navalmoral. Él prometió que tan pronto estuviera fuera comunicaría al noticiero de Dored que estaba en Sevilla»14.

2. PUNTO DE SALIDA: SEVILLA, 16 DE AGOSTO DE 1936

Así, y contando con el pertinente permiso, viajaron a Badajoz, ciudad que había sido tomada el 14 de agosto, los periodistas José Augusto del Diario de Noticias, Félix Correia del Diario de Lisboa, Leopoldo Nunes de O Seculo (portugueses) y Jean D’Esme de L’Intrasegeant y René Brut (franceses). Antes de partir de Sevilla, todos ellos se fotografiaron junto a un automóvil acompañado por el falangista Juan de Diego Soto-Sánchez (nieto de la Marquesa de los Ríos), que sirvió de salvoconducto a los corresponsales en su periplo pacense, pero realmente acompañaba al redactor José Augusto Dos Santos. Alquilaron un coche conducido por su propietario, un sevillano llamado Antonio, pero que era conocido por «Tonio el Bravo»15.

René Brut hizo su primera filmación en las cercanías de la sevillana localidad de El Ronquillo. Cuatro kilómetros antes de llegar a este pueblo había sido volada por los revolucionarios una alcantarilla de la carretera general para impedir el avance de la Columna Madrid16. Había sido reconstruido con tablas, pero en ese mismo lugar había una camioneta volcada y un tractor oruga también en ese mismo estado en el mismo hueco del colector volado. En este mismo punto, y junto a la carretera, se posicionó Brut con su tomavistas, inmortalizando en la misma a sus compañeros de viaje José Augusto Dos Santos, Félix Correia, Leopoldo Nunes y el falangista Juan de Diego Soto-Sánchez. Jean D’Esme no apareció en esta escena porque bajó con Brut para realizar fotografías desde esa misma posición para incluir detalles del tractor oruga volcado; una de ellas fue publicada junto con otra vista de la alcantarilla reconstruida en la edición del 26 de agosto del parisino L’Intransigeant.

La situación de esta escena se ha podido establecer gracias a una crónica del citado José Augusto sobre un viaje realizado unos días antes, y que está firmada en Zafra el 11 de agosto17. En la tarde de ese 16 de agosto llegaron a Almendralejo. Hasta ese momento se desconoce si Brut filmó más escenas. En Almendralejo, el cámara francés realizó un interesante reportaje sobre los estragos de la guerra en la propia iglesia parroquial y los presos izquierdistas detenidos en la cárcel18. Uno de los testigos del trabajo de los franceses Brut y D’Esme, el periodista Correia los elogió en estos términos: «Que en la prensa de París y en los cines de todo el mundo darán una impresionante visión de lo que fue y lo que está siendo la Guerra Civil en Andalucía y Extremadura»19.

3. DE MÉRIDA A BADAJOZ

Los corresponsales extranjeros permanecieron en Almendralejo en la tarde del 16 de agosto. José Augusto Dos Santos, del portugués Diario de Noticias, marchó directamente a Badajoz, yéndose con él el falangista Juan de Diego Soto. Precisamente, Juan de Diego posó con una bandera blanca en la torre de Espantaperros de la Alcazaba de Badajoz, y esa fotografía se publicó dos días después en el lusitano Diario de Noticias. Al atardecer llegaron a Mérida Brut y D’Esme. Aprovechando las últimas luces naturales del ocaso, René Brut filmó unas escenas de escasos segundos cuyos protagonistas fueron los legionarios que vivaqueaban debajo y junto a los soportales del Palacio de la China, en la Plaza de España. También captó el momento del reparto del rancho. Los periodistas pernoctaron en Mérida. Incluso tuvieron la oportunidad de entrevistar al comandante Antonio Castejón que había salido de Badajoz y se había detenido en Mérida antes de continuar su avance hacia Madrid:

«En el Parador del Patronato de Turismo de Mérida, cuando acabábamos de cenar, vimos entrar un oficial al que luego reconocimos por haber visto muchas veces su fotografía: El comandante Castejón, un hombre bajo y fuerte, de facciones enérgicas. Inmediatamente le presentamos cumplimientos, solicitando una entrevista que nos concedió.

«-¿Hacia dónde se dirige ahora? -Como es natural, hacia el Este. Mi columna, reforzada con una Bandera del Tercio y tres Tabores de Regulares, sigue con el objetivo inmediato de tomar Don Benito, donde está la base de los aviones gubernamentales, a 60 kilómetros de Mérida, y Villanueva de la Serena. Llevo, también, dos baterías y aviación para colaborar en el ataque.

«-¿Piensa terminar esta mañana las operaciones? -No me gusta nunca anticipar tales noticias, pues el hecho de vencer cuarenta veces no impide que alguna vez pueda fallar20. Pero, antes de tomar Don Benito, debo pasar por las poblaciones de Medellín y Santa Amalia, en las cuales, sobre todo en la primera, hay fuertes concentraciones de comunistas huidos de varias ciudades y hasta llegados de Madrid.

«Y el comandante Castejón se despidió de nosotros para seguir con su columna. Los elementos de la retaguardia de ésta dejarán Mérida a primera hora de mañana. Comenzó así el avance sobre Madrid, de esta fuerza de heroísmo legendario que no conoce la derrota, porque donde otros huyen, ellos atacan, a la bayoneta, a pecho descubierto y cantando, como en el ataque a Badajoz, el himno de la Legión: “Viva la Muerte”…»21.

En la mañana del 17 de agosto los corresponsales abandonaron Mérida y se dirigieron hacia la capital de la provincia, entrando en la ciudad de Badajoz por la Puerta de la Trinidad, lugar por el que se había llevado a cabo uno de los ataques: «Al llegar a Badajoz nos detuvimos ante la brecha, donde a las 14,30 horas del día 14, ciento cincuenta legionarios, cantando sus himnos, efectuaron un formidable ataque a la bayoneta, sufriendo 85 bajas y haciéndole quinientas al enemigo»22. Antes de entrar en la ciudad por la carretera de circunvalación, René Brut filmó varias escenas.

Así se pueden apreciar varias secuencias, una de ellas es un plano general de esa carretera en la que aparecen circulando dos obreros junto a un burro, otro plano general de los cadáveres de tres paisanos en posición decúbito supino junto a la carretera con dos de los periodistas, así como varios planos más cercanos de esos fusilados. En la siguiente secuencia captó a otro cadáver de un paisano en la misma carretera. También hizo un plano general de la parte trasera del Cuartel de la Bomba. Otras secuencias inmortalizaron unos vehículos calcinados en la carretera de circunvalación (cerca de la actual Plaza de la Constitución, entre las Avenidas de Europa y Fernando Calzadilla) y en las que se aprecia en la lejanía el citado acuartelamiento. Son al menos tres vehículos destrozados los que recogió el tomavistas de Brut. Estos coches procedían de las requisas que las milicias hicieron en la capital. De dos de ellos se distinguen las matrículas: BA 2013 (y marca Buick) y BA 335323.

Mientras Jean D’Esme gestionaba el alojamiento en un hotel24, a Brut le asignaron un oficial en funciones de escolta que además actuaba como supervisor del camarógrafo. La misión del militar no sólo era controlar cada uno de sus pasos, sino también era una medida de seguridad para el propio Brut. Así ese día 17 de agosto, acompañado de falangistas locales, lo dedicó a filmar imágenes sin mayor trascendencia bélica en diversos lugares de la ciudad:

a) Exterior del Grupo Escolar General Navarro, situado en la Ronda del Pilar. En este lugar estaba estacionada una camioneta en la que se iba recogiendo todo tipo de armas. De esta manera, Brut perpetuó el momento en el que dos soldados traían una talega que depositan en el camión. Otra escena recoge la vigilancia del camión por un soldado que posa con dos ciudadanos, uno de los cuales lleva un brazalete blanco en la derecha. Otro de los planos recoge a soldados y civiles exhibiendo encima del camión las pistolas requisadas.

b) En el interior del Teatro López de Ayala, en la Plaza de Minayo. El 14 de agosto, en el contexto de la toma de la capital, unos milicianos se atrinchera-on en este edificio. Al paso de los legionarios de la V Bandera, éstos fueron atacados desde el interior, comenzando una lucha que concluyó cuando los soldados arrojaron bombas de mano en su interior. Esto provocó el incendio del teatro, pereciendo los milicianos en su interior25. Este inmueble fue visitado por Brut y D’Esme. Éste vio dos extremidades calcinadas26. René Brut filmó varios planos de las ruinas, en las que algunas de las partes estaba aún humeantes según afirmó D’Esme. Las secuencias recoge las vigas del inmueble, el patio de butacas, el escenario y algunos detalles, entre ellos una imagen de uno de los proyectiles utilizados en el asedio, en concreto uno modelo Schneider de 75 mm entero.

c) Vista de una calle cercana a la Plaza de la República con el pavimento totalmente lleno de escombros de las viviendas afectadas por el bombardeo.

d) Plaza de la República (hoy Plaza de España). Así, René Brut filmó varias secuencias que hay que analizar por separado:

a. Legionarios yendo y viniendo por la calle.

b. Un plano en la que se aprecian dos guardias portando fusiles, un niño y un ciudadano con brazalete blanco. Al fondo se distingue el escaparate de la Imprenta «La Minerva Extremeña», sita en la Plaza de España.

c. Dos guardias civiles hacen guardia transitando frente a la escalinata sur de la Catedral de San Juan.

d. Dos obreros transportan enseres domésticos.

e. Un guardia cívico junto a un ciudadano provisto de brazalete blanco. Según el corresponsal portugués Mario Neves, en crónica firmada el 16 de agosto: «la gente que circula por las calles tiene que llevar un brazalete blanco para afirmar sus sentimientos pacíficos y patrióticos»27. Al fondo de la imagen se puede distinguir la fachada de la «Farmacia del Doctor Camacho», establecimiento que aún existe y que hace esquina con la calle Muñoz Torrero.

f. Un grupo de legionarios transita por la plaza. Al fondo se puede apreciar el edificio del Ayuntamiento de Badajoz.

g. Otro conjunto de soldados de la Legión saluda a la cámara de René Brut. En ese mismo grupo se puede ver a varios niños.

h. Exhibición de la avioneta modelo Hawker Fury. Este aparato, pilotado por el capitán Félix Uturbi (de la aviación republicana) estaba destinado con la matrícula 4-2 en el aeródromo de Don Benito. Su misión era atacar Badajoz, pero tuvo un fallo de sincronización entre el fuego de la ametralladora y el giro de la hélice. Esto produjo daños en la avioneta y su piloto realizó un aterrizaje de emergencia en las proximidades de Badajoz, concretamente en la finca «La Liviana», propiedad de Lisardo Sánchez28 y muy cercana a Valdebotoa. El piloto abandonó el aparato y huyó a la «Zona Republicana».

Esta avioneta fue recuperada por las autoridades militares de Badajoz, y trasladada a la capital en una camioneta. El día 17 de agosto fue exhibida en un paseo triunfal por las calles pacenses. Fue trasladado a Sevilla para ser reparado, pero por falta de piezas de recambios (que tenían que ser enviadas desde Inglaterra) no pudo ser operativo.

René Brut filmó varios planos de esta avioneta modelo Hawker Fury, la cual fue exhibida junto a la Catedral de San Juan. En otra escena, legionarios, guardias civiles, ciudadanos y niños delante saludan a la cámara delante del avión.

i. Un primer plano de un escaparate de la calle de San Juan con una pintada con el texto «Viva España».

e) Torre de Espantaperros. Esta atalaya que se encuentra en la alcazaba es uno de los lugares más altos de la capital. Por esta razón, es el sitio en el que se divisa toda la ciudad. Brut tomó un plano del legionario encargado de la vigilancia. Así mismo tomó varios planos generales de Badajoz desde las almenas; en una se puede distinguir el cimborrio de la Iglesia de la Concepción y la Torre de la Catedral. Desde esta posición también filmó tejados bombardeados por la aviación durante la toma de la capital. Brut también filmó los exteriores de la Torre de Espantaperros en el que se aprecia el impacto de varias bombas en la pared.

4. LA FILMACIÓN DE LOS CADÁVERES DEL CEMENTERIO DE SAN JUAN

La tarde del 17 de agosto fue dedicada por Brut y D’Esme para tomar imá-genes de la ciudad de Badajoz y a informarse de lo sucedido en la capital desde los inicios de la Guerra Civil. D’Esme explica en una de sus crónicas que «acompañados por falangistas y debidamente autorizados, visitamos la ciudad, tomando notas e hicimos fotos en la propia ciudad»29. Después de hacer ese recorrido por la ciudad, Jean D’Esme se separó de Brut, y a las 4 de la tarde decidió viajar a Olivenza, que acababa de ser tomada, con el corresponsal del Diario de Noticias José Augusto30. En la noche de ese 17 de agosto, René Brut se enteró de los fusilamientos que se estaban llevando a cabo en los extramuros de la ciudad y decidió que por la mañana iría a filmarlos pues uno de sus principales objetivos, a la luz de la confesión que le hizo a John Dored, era obtener imágenes de fusilados31.

Al día siguiente, el 18 de agosto, en las primeras horas de la mañana, René Brut filmó clandestinamente las famosas imágenes de los carabineros y guardias civiles fusilados en las tapias del cementerio de San Juan, así como unos trescientos cuerpos carbonizados y una veintena de cuerpos antes de ser quemados. La labor de incineración comenzó, según el corresponsal portugués Mário Neves, a las seis de la mañana del 17 de agosto: «Al fondo en un escalón cavado aprovechando un desnivel del terreno, se encuentran, sobre vigas de maderas transversales, parecidas a las que se utilizan en las vías del ferrocarril, sobre una superficie de más de cuarenta metros, más de 300 cadáveres, en su mayoría carbonizados»32. Estas escenas nublarán la mirada de Brut y causarán pavor en su país, él vio cadáveres tendidos en el camposanto de Badajoz: «Contra un muro los insurgentes alinearon a sus víctimas. Yo conté 80 muertos. Esto significa que muchos sospechosos habían sido fusilados a la vez. Dentro del cementerio me di cuenta entonces que cien cadáveres amontonados iban a ser quemados de un momento a otro». Antes de salir de Badajoz, y como ya ha sido indicado, el propio Brut expresó que «afortunadamente fui capaz, con cien pesetas de enviar mi película a París a través de Lisboa»33. De esta forma, se valió de la ayuda del periodista portugués José Augusto Dos Santos y un mensajero que trasladó las películas a Lisboa.

A primeras horas de la mañana del 18 de agosto René Brut, de forma clandestina, grabó en el cementerio de Badajoz. El obstáculo principal era la forma en la cual debía zafarse del oficial que lo controlaba. René Brut explicó posteriormente la manera en que se libró del celoso militar: «El oficial que me acompañó se había acostado muy tarde. Entonces, como todos los españoles, se levantó también tarde… Me enteré de que iban a fusilar a los presos a primeras horas de la mañana y fui a ver este espectáculo y rodarlo…»34. Estas imágenes son muy interesantes porque sirven para aclarar lo sucedido en Badajoz. En esos segundos de grabación se pueden distinguir los siguientes planos:

a) Una hilera de cadáveres. Éstos visten ropas de paisano, y corresponden a los milicianos muertos que fueron recogidos tras la batalla librada en las calles.

b) Otra hilera de cadáveres calcinados cuya combustión está extinguida. Los cadáveres proceden de la incineración llevada a cabo el día 17 de agosto y de la que fue testigo Mario Neves varios días antes35.

c) Fusilamiento de carabineros junto a una de las tapias del cementerio de San Juan:

a. Un plano general de un grupo de cadáveres.

b. Detalle de uno de un carabinero que destaca sobre varios cadáveres.

c. Detalle del rostro de un cadáver en el que se aprecia ensangrentado y también se distingue en el cuello la insignia del Cuerpo de Carabineros.

d. Otros cadáveres y junto a ellos la característica gorra de plato del cuerpo de Carabineros.

Con anterioridad había utilizado este método, pues en 1933 la película que Brut realizó junto con el cineasta Luois Cottard sobre el corredor de Danzig titulada «Sombras sobre Europa», fue extraída clandestinamente de allí; también en ese año de 1936 sacó de Austria en el interior de su impermeable unas imágenes de Adolfo Hitler en Viena tras la entrada de las tropas alemanas en el Anschluss. Años después volvió a reiterar que las imágenes de Badajoz las evacuó a través de Lisboa36. En capital lusa la línea Air France enlazaba con su socia AP (Aero Portuguesa) de Tánger-Lisboa-París. Sin embargo, al comienzo de la Guerra Civil, se restringió el espacio aéreo que utilizaba, siendo sólo la AP la línea que hacía Tánger-Lisboa y regreso. René Brut intuyó la importancia de las imágenes que había filmado en Badajoz, pues «debido a la urgencia de la información, pude enviar estos documentos directamente sin pasar por los Servicios de Prensa de Sevilla»37. La película salió inmediatamente en el correo aéreo de Air-France: «Su honor como reportero quedaba a salvo». Cuarenta y ocho horas después las imágenes llegaron a los estudios de Pathé Journal, en París.

Hubo un adelanto de estas imágenes en el periódico L’Intransigeant de París, cuyo corresponsal Jean D’Esme estaba en Badajoz con Brut, en la edición del 29 de agosto de 1936. Brut utilizaba un tomavista que captaba imágenes en movimiento sin sonido, pero D’Esme llevaba consigo además una cámara fotográfica. Se sabe, gracias al periodista portugués Félix Correia, que tanto Brut como D’Esme llevaban cámaras, y que las utilizaron, por ejemplo, en el patio de la cárcel de Almendralejo38. La publicación de las cuatro imágenes del cementerio de Badajoz bajo el epígrafe de «A Badajoz: Les horreurs de la guerra» fue lo que alertó al Servicio de Prensa de los nacionales. El mismo día que se emitía en los cines franceses el noticiario «Visions D’Espagne» (que contenía las imágenes del cementerio de Badajoz) las autoridades militares nacionales ya tenían los ojos puestos en Brut y D’Esme39.

5. LA FILMACIÓN DE BRUT EN EL CEMENTERIO DE BADAJOZ: UN DOCUMENTO EXCEPCIONAL PARA ESTABLECER LO OCURRIDO LA CAPITAL

Llegados a este punto es pertinente reflexionar sobre varias cuestiones: «Montones de cadáveres cubrían las calles». Lo cual corrobora que hubo una batalla y había muertos, como en todas las guerras donde hay combates. «80 cadáveres contra un muro, cien cadáveres en el cementerio a punto de ser quemados». Como expresó el sacerdote Ildefonso Jiménez Andrade a Mario Neves, la quema de esos cuerpos era una medida higiénica para evitar la propagación de epidemias por el proceso de descomposición acelerada dadas las altas temperaturas de agosto. Es más, Neves afirmó que ese mismo fin tuvo 23 cadáveres de legionarios, fuerza asaltante, que estaban en ese mismo camposanto40. Algún autor ha querido ver en la quema de esta pila de cuerpos una anticipación de la Europa de los campos de exterminio41 o que «esas imágenes son la premonición de Auschwitz»42 ¿Dónde están los miles de muertos en la plaza de toros? ¿Donde metieron a tantos miles de muertos que ni René Brut ni Mário Neves, ni Mário Pires, ni José Augusto vieron? ¿Por qué teniendo «autorización» no filmó los miles y miles de asesinatos que se estaban llevando a cabo en la plaza de toros de Badajoz?

Otro punto es el número de muertos y que son los que fueron filmados por Brut, unos trescientos, procedentes de las luchas que se vivieron dentro de la ciudad (excepto los carabineros y guardias civiles fusilados). Para saber qué resistencia se encontraron las fuerzas asaltantes, hay que tomar como referencia los diarios del que fue comandante de Badajoz nombrado por el Gobierno del Frente Popular, Coronel Idelfonso Puigdengolas Ponce de León. Ejerció como tal entre el 25 de julio hasta el 14 de agosto. En los días previos a la toma de la capital, «El total de los milicianos que debían quedar en Badajoz, pero de cuyo número no respondo, era de 275 armados con fusil, 200 carabineros y próximamente unos cien soldados de Infantería que quedaron después de los bombardeos de aviación». Siguiendo estas memorias, en la mañana del 14, «las fuerzas de Infantería que debían defender el cuartel de la Bomba y el sector a izquierda o derecha de él, abandonan las posiciones y, saliendo por la Puerta de Rotezna [Poterna], con bandera blanca, se pasan al enemigo». El relato del Coronel Puigdengolas sobre lo ocurrido el día catorce tiene un claro espíritu derrotista, denunciando la huida de milicianos y de carabineros que la defendían43.

Si Brut tuvo autorización para filmar en el casco urbano de Badajoz, y una facilidad para mostrar esas imágenes horrendas de cadáveres calcinados y apilados (no se aprecia formación de ejecución sino apilamiento de cadáveres), ¿cómo no iba a mostrar esas imágenes de fusilamientos? La respuesta es bien msencilla, porque en Badajoz no hubo en esos días miles de asesinatos que la prensa extranjera cacareó a bombo y platillo. Frente a autores que expresan que las imágenes de René Brut posiblemente sean las únicas existentes de «las matanzas»44 se puede asegurar con toda certeza que no es así. Así, en el libro La Matanza de Badajoz ante los muros de la propaganda45, hay varios cuadernillos de fotos donde se aprecian los cuerpos sin vida de milicianos que o bien murieron en la batalla o bien fueron fusilados sobre la marcha en varios puntos de la ciudad.

Una de las imágenes más importantes de dicho libro, y que ha sido recientemente descubierta, es una vista de la citada plaza de toros de Badajoz captada el día 15 de agosto y que fue publicada por el rotativo portugués Diário de Noticias dos días después. Esa fotografía es la viva descripción que Mário Neves hizo del ruedo en sus crónicas del 15 y del 16 de agosto para el Diario de Lisboa: Algunos cadáveres (en concreto dos, uno en la arena y otro en el burladero), camiones de las milicias populares (algunos destruidos) y algunas bombas sin explotar46, pero además se pueden apreciar pequeños cráteres en la arena y desperfectos en varios puntos del graderío por los impactos de bombas arrojadas por la aviación. El 19 de agosto, el socialista Indalecio Prieto firmó un artículo en Informaciones que contradice a Mário Neves y al mismísimo fotógrafo que captó la instantánea en la plaza de toros: «En Badajoz los prisioneros fueron encerrados en el local de la plaza de toros y obligados a salir al ruedo por la puerta del chiquero; cuando aparecían en el redondel, desde tendidos, gradas y palcos les ametrallaban los facciosos a placer»47. A partir de aquí las versiones sobre el particular crecieron con detalles escalofriantes en la prensa del Frente Popular48.

Además, hay que añadir que era habitual entre los «cámaras» pasarse metros de películas para poder completar los reportajes, así Pathé Journal compró a otros noticiarios «de todo tipo de connotación ideológica» (Cinegirnale LUCE italiano, UFA alemán, British Moviestone…)49 imágenes que después ensamblaban con las propias en los estudios parisinos de la calle Francoeur, así ocurre con algunas de las imágenes del reportaje «Visions D’Espagne»50. De esta forma, las escenas filmadas en el cementerio de Badajoz de los cuerpos de los aproximadamente 300 milicianos calcinados que murieron, bien durante la batalla bien durante la represión llevada a cabo inmediatamente después, y que aparecen en la filmación, ya están fríos, no hay humo, por lo tanto deben de ser los quemados a las seis horas del día 17 de agosto y que fueron comentados por el periodista luso Mario Neves. Los que están sin quemar (unos veinte o veinticinco cuerpos) debían de ser los cuerpos trasladados al cementerio a partir del día 16 de agosto. Además, en la película de Brut se aprecian los cuerpos carabineros y guardias civiles fusilados en la madrugada del dieciocho de agosto inertes en una de las tapias del cementerio de San Juan.

Según el periódico comunista L’Humanite fueron varios los operadores franceses que entraron en Badajoz: «Después de la toma de Badajoz por los insurgentes varios operadores de cine franceses filmaron las escenas de terror relatadas por los periodistas»51. Se conoce el caso del periodista galo Maurice Leroy del Paris Soir y Choc, que acompañó a Bertrand de Jouvenel en la primera quincena de agosto de 1936 por tierras extremeñas y que fue también camarógrafo. El historiador Aitor Yraola, añade que René Brut «entró en Badajoz dos días después de su conquista junto con otro corresponsal portugués, Anibal Contreiras…52 Realmente Contreiras no estuvo en Badajoz: Entró en España por Salamanca a mediados de octubre de 1936 acompañado del «jornalista» José Augusto Dos Santos, del Diario de Noticias.

Una vez acabado el trabajo en Badajoz el mismo día 18 de agosto regresaron a Mérida. Por la tarde llegaron a Sevilla, donde los esperaba el Capitán Luis Antonio Bolín, nuevo Jefe de los Servicios de Prensa de Queipo de Llano, recientemente creados mientras los corresponsales extranjeros estaban en tierras pacenses. Interesadamente se ha expresado que el Capitán Bolín, al conocer que Brut estaba en Badajoz tomando imágenes de «las matanzas» le hizo llamar inmediatamente. Esto no es así, en esa fecha tan temprana el citado Jefe de Prensa desconocía absolutamente que Brut hubiera grabado clandestinamente. En estos primeros momentos, los alzados ofrecían bastante libertad de trabajo y de información a los periodistas extranjeros. Sin embargo, pronto pudieron darse cuenta que buena parte de ellos hacían una labor contra los alzados. El capitán Bolín en esos días convocó a todos los redactores extranjeros que trabajaban en su zona de influencia porque «no todos los corresponsales en nuestro bando sometían sus escritos a la censura»53. Es decir René Brut no fue ninguna excepción y a partir de ese momento todos los periodistas, fotógrafos y operadores de cine deberían desplazarse al frente «en caravanas organizadas por el Servicio de Prensa y el Estado Mayor»54.

Hay que tener en cuenta este dato tan revelador, ya que pese a lo que se ha venido publicando55, Brut gozó en todo momento de libertad de movimientos por el territorio controlado por los nacionales, con las evidentes restricciones debidas a la evidente situación bélica que se vivía en España en esos momentos. De esta forma nunca se hubiera podido desplazar a Antequera el 19 de agosto. René Brut se sintió defraudado al comprobar las dificultades que a los redactores extranjeros les ofrecían desde la oficina de prensa de los rebeldes en Sevilla para realizar sus labores: «Fuimos autorizados para ir el 19 [de agosto] a Antequera, a 60 kilómetros de Málaga. Nuestra caravana de reporteros (la componían 4 operadores y 3 periodistas acompañados por una escolta de falangistas) se parecía más bien a una gira de agencia de viajes»56.

En la tarde-noche del día 19 de agosto regresó a Sevilla donde «nos quedamos una semana en blanco»57. Todos los días acudía a la oficina de prensa con la esperanza de obtener la ansiada autorización para poder partir al frente de guerra. Esta inactividad se interrumpió el 25 de agosto cuando con Jean D’Esme se desplazó a Córdoba. En esta ciudad filmó los efectos del bombardeo de la aviación republicana. Regresó a Sevilla y la mañana del 26 de agosto viajó a Tánger para cambiar de aires en el contra torpedo de la Marina francesa Tornade58 que había remontado el Guadalquivir con 91 refugiados franceses procedentes de Granada. Esta misma tarde desembarcaron en Tánger.

6. EPÍLOGO: LA MANIPULACIÓN DE LAS IMÁGENES FILMADAS EN BADAJOZ POR BRUT EN EL DOCUMENTAL LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA DE GRANADA TV. LA MUERTE DE RENÉ BRUT

En 1982 la productora británica Granada TV editó el documental televisivo The Spanish Civil War (La Guerra Civil española). Se comercializó en España en formato de video en 1985 y en ese mismo año Radio Televisión Española compró los derechos, y fue en 1988 cuando se emitió por primera vez. En el capítulo II, titulado «Revolution, countrarrevolution & terror» («Revolución y contrarrevolución») se manejaron las imágenes que René Brut rodó en tierras extremeñas en los días 17 y 18 de agosto de 1936. Era la primera vez que se podían visionar en España las imágenes del camarógrafo francés. Sin embargo, a pesar del mérito de localizar y rescatar del olvido el trabajo de Brut de la videoteca de Pathé, no se hizo una localización de algunas escenas y se manipularon algunas de ellas con un sonido que el original no tiene. Una parte de este documental expone el avance de la Columna Madrid por tierras extremeñas a principios de agosto de 1936, pero básicamente centra la información en la toma de la capital, Badajoz. El testimonio central que sirve para exponer lo ocurrido es el proporcionado por Mario Neves. Es presentado como el «primer periodista extranjero en llegar a Badajoz tras la batalla», cuando esto no es cierto59.

Mario Neves declaró en el documental esto: «Fue terrible, eran capaces de todo, supongo que es porque venían muy excitados. Hay que pensar que habían atravesado el Estrecho, que habían venido de Marruecos, que habían cruzado en avión el Estrecho a Sevilla, y venían muy enaltecidos porque habían tenido que librar violentos combates en su camino a Badajoz. A esta altura llegó una columna, creo que de ciento veintitantos, ciento veintitrés o cosa así de legionarios enloquecidos. Esto me lo contó un oficial que me dijo: “Cuidado, no hables con ellos porque están muy excitados». En un alarde de sensacionalismo, los editores del documental, a continuación, pusieron imágenes de impactos de bala que se conservaban en algunas paredes de las murallas de Badajoz y las mezclaron con las que Brut había filmado en la Plaza de Badajoz el 17 de agosto de 1936. Es la que se corresponde a un grupo de legionarios que se muestra con alegría ante el objetivo y en la que se unen algunos niños. Estas imágenes, que no tienen sonido en el original, sí las tiene en el documental, en forma de gritos y vociferaciones feroces. Esta mezcla de unas imágenes sacadas de un contexto no estrictamente bélico, pues los legionarios filmados en la Plaza de España de Badajoz no estaban en actitud de combate, y los sonidos obedecen a una manipulación claramente sensacionalista y con objeto de impresionar al televidente.

Cuando se produjo este documental, uno de los testigos, René Brut, vivía retirado en una localidad del sur de Francia llamada Ondrés, enclavada en pleno País Vasco francés. Residía allí desde 1967 en su casa familiar con su esposa Suzanne Celine hasta que el 4 de octubre de 1985 falleció en una clínica de Bayonne; fue enterrado en el panteón que la familia Brut poseía en el cemente- rio de Ondres en la acera P 63. Salvo el nombre que dio a su casa («Ma Camera») en la Avenida Docteur Laforcade nada delataba su pasado como uno de los más importantes operadores de cine franceses. Una de sus últimas apariciones fue un documental titulado Compilation Espagne, en la década de 1960, en el que relató y recordó sus peripecias en España en 1936:

«René Brut fue a Badajoz, punto de unión de los franquistas del norte y el sur. Aquí es donde, en secreto, filmó imágenes aterradoras dignas de Goya, ¿cómo? El oficial que me acompañaba se acostó muy tarde, y como todos los españoles se levantó también muy tarde. Me enteré que iban a fusilar a los prisioneros durante la madrugada. Fui a ver este espectáculo en el curso del cual pude filmar estas escenas. Veinte días más tarde, después que la película fuera exhibida en Francia, fui detenido como comunista. Durante el interrogatorio, me dijeron: “Confiesa, confiesa, sino vas a sufrir el destino de las personas que has filmado”. Éramos cinco por celda, republicanos españoles, y cada mañana venían a buscar a uno o dos de los prisioneros, al día siguiente restituían a los desaparecidos. Liberado el 13 de septiembre, tras la intervención del Papa, del cardenal Gerlier y el director de cine Julien Duvivier, René Brut finalmente llegó al aeropuerto de Le Bourget (París), consciente de haber salido realmente bien librado: Agradezco a todas las personalidades, amigos conocidos y desconocidos que intervinieron a favor de mi liberación. Usted sabe que dije: ¡Uf!»60

Se desconoce si los promotores del documental de Granada TV sobre la Guerra Civil española, hicieron gestiones para recabar su testimonio. Sí es cierto que en España la historiografía ha olvidado la vertiente humana de Brut, siendo estos datos biográficos los primeros que ven la luz en una investigación histórica. Así mismo, las imágenes que captó René Brut en Extremadura, conocidas desde la década de 1980 no habían sido sometidas a un estudio pormenorizado. La historiografía extremeña, en una profunda dejación de funciones, no ha promocionado un estudio de estas imágenes. Ello ha supuesto incluso una identificación, datación y localización errónea. Concretamente, en una obra se dice que la filmación se produjo el 15 de agosto, una de las imágenes tomadas en las cercanías de El Ronquillo habían sido situadas erróneamente en Badajoz y el tractor oruga es equivocado con una avioneta, y asimismo confundida la fachada de la Cárcel Municipal de Almendralejo con la de la Prisión Provincial61. También existe una confusión entre ciertos historiadores que no tienen claro el soporte material, pues Brut hizo su trabajo en película y no fotografías62.

7. APÉNDICE GRÁFICO

image005

Figura 1. El Ronquillo (Sevilla). Mañana del 16 de agosto de 1936. De izquierda a derecha: Leopoldo Nunes, José Augusto, el falangista Juan de Diego, Jean D’Esme y Félix Correia

image007

Figura 2. El Ronquillo (Sevilla). Mañana del 16 de agosto de 1936. Detalle de la alcantarilla volada en la carretera de Sevilla a Badajoz

image009

Figura 3. El Ronquillo (Sevilla). Mañana del 16 de agosto de 1936. De izquierda a derecha: José Augusto, el falangista Juan de Diego, Leopoldo Nunes y Félix Correia

image011

Figura 4. Mérida. Atardecer del 16 de agosto de 1936. Legionarios vivaqueando en los soportales del Palacio de la China, en la Plaza de España de Mérida

image013

Figura 5. Mérida. Atardecer del 16 de agosto de 1936. Legionarios junto a los soportales del Palacio de la China, en Mérida

image015

Figura 6. 17 de agosto de 1936. Entrada de Badajoz por la carretera de circunvalación. Tres cadáveres junto a la carretera

image017

Figura 7. 17 de agosto de 1936. Entrada de Badajoz por la carretera de circunvalación. Detalle de los tres cadáveres junto a la carretera

image019


Figura 8. 17 de agosto de 1936. Entrada de Badajoz por la carretera de circunvalación. Otro cadáver junto a la carretera

image021

Figura 9. 17 de agosto de 1936. Entrada de Badajoz por la carretera de circunvalación. Detalle del vehículo marca Buick y matrícula BA 2013 (al fondo el Cuartel de La Bomba)

image023

Figura 10. 17 de agosto de 1936. Entrada de Badajoz por la carretera de circunvalación. Un vehículo matrícula BA 3353 y al fondo el Cuartel de La Bomba

image025

Figura 11. 17 de agosto de 1936. Entrada de Badajoz por la carretera de circunvalación. Detalle del amasijo del vehículo marca Buick y matrícula BA 2013

image027

Figura 12. Badajoz. 17 de agosto de 1936. Recogida de armas junto al colegio General Navarro.

image029

Figura 13. Badajoz. 17 de agosto de 1936. Detalle de la recogida de armas junto al colegio General Navarro.

image031

Figura 14. Badajoz. 17 de agosto de 1936. Un policía, un legionario guardias cívicos y civiles posan con las armas recogidas junto al colegio General Navarro.

image033

Figura 15. Badajoz. 17 de agosto de 1936. Detalles de las ruinas del Teatro de la Plaza de Minayo.

image035

Figura 16. Badajoz. 17 de agosto de 1936. Detalles de las ruinas del Teatro de la Plaza de Minayo.

 

 

 image037

Figura 17. Badajoz. 17 de agosto de 1936. Detalles de los bombardeos en una calle de la capital

image039Figura 18. Badajoz. 17 de agosto de 1936. Dos obreros transportan enseres domésticos en la Plaza de la República

image041Figura 19. Badajoz. 17 de agosto de 1936. Dos guardias civiles pasean junto a la Catedral de San  Juan, en la Plaza de la República

image043Figura 20. Badajoz. 17 de agosto de 1936. Un grupo de legionarios marcha por la Plaza de la República. Al fondo se aprecia la fachada del Ayuntamiento

image045

Figura 21. Badajoz. 17 de agosto de 1936. Un guardia cívico pasea con un civil en la Plaza de la República. Al fondo la Farmacia del Doctor Camacho que hace esquina con la calle Muñoz Torrero

image047

Figura 22. Badajoz. 17 de agosto de 1936. Detalle de un grupo de Legionarios y niños que posan ante la cámara de Brut en la Plaza de la República. Detrás se aprecia la fachada del Ayuntamiento

image049

Figura 23. Badajoz. 17 de agosto de 1936. Un grupo de curiosos entre los que hay legionarios, guardias civiles, ciudadanos y niños posan ante el Hawker Fury junto a la Catedral de San Juan

image051

Figura 24. Badajoz. 17 de agosto de 1936. Exhibición en la Plaza de la República de una avioneta Hawker Fury (matrícula 4-2)

image053

Figura 25. Badajoz. 17 de agosto de 1936. Un legionario vigila desde la Torre de Espantaperros, en la alcazaba pacense

image055

Figura 26. Badajoz. 17 de agosto de 1936. Vista de la ciudad desde la Torre de Espanta- perros. En un primer término el cimborrio de la Parroquia de la Concepción, y detrás el campanario de la catedral

image057

Figura 27. Badajoz. 17 de agosto de 1936. Impacto de varias bombas en la pared de la Torre de Espantaperros

image059

Figura 28. Cementerio de San Juan de Badajoz. 18 de agosto de 1936. Cadáveres de fusilados y muertos en los combates

image061

Figura 29. Cementerio de San Juan de Badajoz. 18 de agosto de 1936. Cadáveres de fusilados y muertos en los combates de la ciudad incinerados

image063


Figura 30. Cementerio de San Juan de Bada- joz. 18 de agosto de 1936. Cadáveres de carabineros y un guardia civil fusilados en la tapias del camposanto

image065

Figura 31. Cementerio de San Juan de Badajoz. 18 de agosto de 1936. Detalle de unos carabinero fusilados

image067

Figura 32. Cementerio (viejo) de Badajoz. 18 de agosto de 1936. Detalle de un guardia civil fusilado en la tapias del camposanto

image073

Figura 33. René Brut y su autógrafo. En la imagen, de 1970, Brut porta en sus manos el tomavistas que utilizó en Badajoz en 1936

image069

Figura 35. L’Intransigeant (París), 26 de agosto de 1936. Imágenes tomadas en las cercanías de El Ronquillo (Sevilla) en la mañana del 16 de agosto de 1936. Se aprecia en la imagen de la derecha el camión

image074

Figura 34. Diario de Lisboa, 18 de agosto de 1936. De izquierda a Derecha: Félix Correia, José Augusto, Jean D’Esme, Juan de Diego, Leopoldo Nunes y René Brut posan junto con el coche que les condujo a Almendralejo, matrícula SE 16.6??

image076

Figura 36. L’Intransigeant (París), 29 de agosto de 1936. La difusión de estas imágenes del cementerio de Badajoz alertaron a las autoridades militares de España y fue el origen de la deten- ción y posterior expulsión de René Brut del territorio nacional

image078

Figura 37. Estado de la plaza de toros de Badajoz el día 15 de agosto de 1936 y (publicada en el lisboeta Diário de Noticias el 17 de ese mes). Según la propaganda, en ese día se produjeron miles de fusilamientos con un tendido repleto de público. La realidad es otra, es la imagen gráfica de la crónica que firmó ese día el portugués Mario Neves: «Nos dirigimos en seguida a la plaza de toros, donde se concentraban los camiones de las milicias populares, muchos de ellos están destruidos (…) este lugar ha sido bombardeado varias veces; sobre la arena se ven algunos cadáveres (…) todavía hay, aquí y allá, algunas bombas que no han explotado, lo que hace difícil una visita pormenorizada».

image009

1  La presente comunicación forma parte de un estudio más amplio titulado «René Brut, un cazador de imágenes de la Guerra Civil Española en Extremadura». Asimismo, por problemas de espacio no se ha podido incluir todo el repertorio fotográfico expuesto durante los Coloquios.

2  BARRAGÁN-LANCHARRO, Antonio Manuel, y DOMÍNGUEZ NÚÑEZ, Moisés «Imágenes de la Guerra Civil en Extremadura: Los fotogramas de la película rodada por René Brut en Almendralejo en agosto de 1936», en Actas de las II Jornadas de Historia de Almendralejo y Tierra de Barros (2010).

3   BARRAGÁN-LANCHARRO, Antonio Manuel, y DOMÍNGUEZ NÚÑEZ, Moisés. «Algunas notas sobre la estancia del General Franco en Cáceres en agosto y septiembre de 1936 y las imágenes recuperadas de René Brut», en Actas de los XXXIX Coloquios Históricos de Extremadura (2010).

4  Este documental está dirigido por David Hart y está asesorado por los historiadores Ronald Fraser, Hugh Thomas y Javier Tusell. Parte de las imágenes tomadas por René Brut fueron utilizadas en el capítulo segundo, titulado «Revolución y contrarrevolución».

5  BOLIN BIDWELL, Luis Antonio, España: Los años vitales, Madrid, Espasa-Calpe, 1967, pp. 197 y s.

6  VILA IZQUIERDO, Justo, Extremadura: La Guerra Civil, Badajoz, Univérsitas Editorial, 1984, p. 75.

Le Petit Marocain (Casablanca), 15 de septiembre de 1936.

8  Videoteca de British Pathe, núm. 36/71 y Film ID 895.01.

Cfr. BARRAGÁN-LANCHARRO, Antonio Manuel, y DOMÍNGUEZ NÚÑEZ, Moisés «Imáge- nes de la Guerra Civil… op. cit.

10  John Dored, realmente se llamaba Jānis Doreds, 1881 – 1954, era un camarógrafo de origen letón que trabajaba para el noticiero norteamericano Paramount News. Dored había alcanzado prestigio internacional después de haber filmado ilegalmente el funeral de Lenin; cuando el material se encontraba a salvo fuera de las fronteras de Rusia, Dored fue capturado por la KGB y condenado a muerte. Fue rescatado sólo gracias a las protestas de los gobiernos británico y norteamericano. En 1936 se encontraba en España y acompañó a las tropas del bando del Frente Popular. Estuvo primeramente cubriendo la Guerra Civil en Barcelona para posteriormente trasladarse a Madrid. Fue capturado en un pueblo cercano a Navalmoral de la Mata el 28 de agosto de 1936, pues quería cubrir la toma de Navalmoral por los frentepopulistas. Cuando fue detenido viajaba con tres anarquistas llamados Carlos (Karl Vervuert Pollak), Jesús y René (conductor) en un coche pintado con los signos habituales de los anarquistas de la FAI, y el sindicato anarquista CNT. Al enseñar las credenciales que le habían proporcionado en Madrid y comprobar su origen letón (no hay que olvidar que Letonia por aquel entonces formaba parte de la URSS) estuvo a punto de ser pasado por las armas. Fue trasladado a Trujillo donde pasó una noche en un calabozo. Allí, dos de sus compañeros anarquistas (Jesús y René) fueron fusilados en el patio de la cárcel; a él y a Carlos los evacuaron a Cáceres. Desde aquí fue enviado a Sevilla donde estuvo encarcelado durante veintiún días en la cárcel de Carmona. Allí coincidió con René Brut. Dored clandestinamente hizo llegar un telegrama a su mujer en Viena y ésta comunicó su detención a la delegación de la Paramount en París. El 20 de septiembre de 1936, después de arduas negociaciones diplomáticas gestionadas por el cónsul norteamericano en Sevilla Charles A. Bay, fue puesto en libertad tras la promesa de no regresar jamás a España. Sus colegas H.R. Knickerbocker y el fotógrafo de guerra Arthur Mencken lo trasladaron en avión a Gibraltar y ese mismo día, pudo salir de España.

11  New York Times, 16 de febrero de 1941.

12   DÍEZ PUERTAS, Emeterio, El montaje del franquismo: La política cinematográfica de las fuerzas sublevadas, Barcelona, Laerte, 2002, p. 149.

13  The Evening Independent, 16 de septiembre de 1936.

14   DORED, John, For meg er jorden rund, Oslo, Aschehoug, 1955, p. 263. Es un resumen del capítulo correspondiente proporcionado en inglés por Gunnhild Holmen, de la Biblioteca Nacional de Noruega.

15  L’Intransigeant, (París), 25 de agosto de 1936.

16   Cfr. MARTÍNEZ BANDE, José Manuel, La marcha sobre Madrid, Madrid, Servicio Histórico Militar, 1968, p. 30.

17  Diario de Noticias (Lisboa), 17 de agosto de 1936.

18   BARRAGÁN-LANCHARRO, Antonio Manuel, y DOMÍNGUEZ NÚÑEZ, Moisés «Imágenes de la Guerra Civil en Extremadura: Los fotogramas… op. cit.

19  Diario de Lisboa, 20 de agosto de 1936.

20  Estas palabras del comandante Castejón fueron proféticas, ya que no pudo tomar Don Benito, al ser detenida su columna en el puente de Medellín por la feroz resistencia de los gubernamentales y los intensos ataques de la aviación.

21  Diario de Lisboa, 18 de agosto de 1936.

22  Diario de Lisboa, 20 de agosto de 1936.

23  Este vehículo fue matriculado en el mes de abril de 1929 a favor de José Bigeriego Márquez. Cfr. Boletín Oficial de Badajoz, 21 de mayo de 1929.

24  L’Intransigeant (París), 27 de agosto de 1936.

25  PILO ORTIZ, Francisco, DOMÍNGUEZ NÚÑEZ, Moisés, DE LA IGLESIA RUIZ, Fernando La matanza de Badajoz ante los muros de la propaganda, Madrid, Libros Libres, 2010, p. 297.

26  L’Intransigeant (París), 27 de agosto de 1936.

27  NEVES, Mário, La matanza de Badajoz. Crónica de un testigo… op. cit. p. 52.

28  El propio Lisardo Sánchez escribió en El Adelanto (de Salamanca) el 22 de agosto de 1936 que «el 17 [de agosto] presencié la llegada de dos aviones rojos que bombardearon Badajoz, pero llegaron tres de la base de Mérida y les hicieron huir; uno de ellos aterrizó en la finca “La Liviana” y era un gran aparato francés, que transportado en dos camiones, estuvo expuesto el día 18 en la Plaza de San Juan de Badajoz».

29  L’Intransigeant (París), 18 de septiembre de 1936.

30  AUGUSTO, José, Jornal de um correspondente da Guerra em Espahna, Lisboa, Edita Empresa Nacional de Publicidade, 1936, p. 44. Cfr. L’Intransigeant (París), 27 de agosto de 1936.

31  DORED, John, For meg er jorden rund… op. cit.

32  NEVES, Mário, La matanza de Badajoz. Crónica de un testigo… op. cit. p. 60.

33  Le Petit Marocain (Casablanca), 15 de septiembre de 1936.

34   En 1966, con ocasión del 30 aniversario del inicio de la Guerra Civil española, Pathe Magazine produjo un documental titulado «Les plus terrible des guerres civiles». En esta retrospectiva se rindió un homenaje a su «cameraman d’honneur» René Brut. Éste participó en el documental titula- do «Il y a 30 ans… La Guerre D’Espagne» (editado el 29 de abril de 1966). Parte del relato de René Brut se puede visionar. Sin embargo, en otro documental producido por Pathe y titulado «Compilation Espagne». En este documento gráfico expuso parte de su peripecia en Badajoz.

35   NEVES, Mário, La matanza de Badajoz. Crónica de un testigo de uno de los episodios más trágicos de la Guerra Civil de España (agosto de 1936), Mérida, Editora Regional de Extremadura, 1986, p. 60.

36    En un artículo titulado «Pionnier du journal  filmé»  y  subtitulado «René Brut, cameraman d’honneur» publicado en la revista Pilote (16 de agosto de 1962, núm. 147, p. 28) repasa las etapas de su vida profesional. Un párrafo trata de la guerra civil española, expresa que el film salió por Lisboa: «Pendant la Guerre d’Espagne, il filme des exécutions en masse de républicains. Il envoie sa bobine à Paris par le Portugal». Sin embargo, el historiador Pierre Marqués Posty ha afirmado sin pruebas que las imágenes salieron por Gibraltar: «…Accusé d’avoir fait parvenir à Paris, à sa rédac- tion, par Gibraltar, des clichés de la répression de Badajoz est arrêté à Séville …» (Espagne 1936, correspondants de guerre: L’ultime dépêche, París, Harmattan, 2008, p. 115). La salida natural de los artículos que querían evitar la censura era ora Gibraltar ora Tánger, por ello los rebeldes creye- ron en principio que las imágenes de Brut habían salido por El Peñón.

37  Revista Cinemonde núm. 413. Declaración de René Brut publicada el 17 de septiembre de 1936, pp. 669 y s. (Biblioteca Nacional de Francia, microfilm MICR D-556).

38   CORREIA, Félix, Quem vem lá? Gente de Paz! Gente de Guerra!, Lisboa, edición del autor, 1940. p. 93.

39   BARRAGÁN-LANCHARRO, Antonio Manuel, y DOMÍNGUEZ NÚÑEZ, Moisés. «Algunas notas sobre la estancia del General Franco en Cáceres… op. cit.

40  NEVES, Mário, La matanza de Badajoz. Crónica de un testigo… op. cit. p. 61.

41  ESPINOSA MAESTRE, Francisco, La columna de la muerte. El avanceop. cit. p. 256.

42   ESPINOSA MAESTRE, Francisco, Contra el olvido. Historia y memoria de la Guerra Civil. Barcelona, Crítica, 2006 p. 98.

43  Las memorias del Coronel Puigdengolas están difundidas en la parte correspondiente a su actuación en Badajoz en este sitio web http://www.kaosenlared.net/noticia/defensa-badajoz-agosto-1936- segun-coronel-puigdengolas

44  Cfr. ESPINOSA MAESTRE, Francisco, La columna de la muerte. El avanceop. cit. p. 256.

45  PILO ORTIZ, Francisco, DOMÍNGUEZ NÚÑEZ, Moisés, DE LA IGLESIA RUIZ, Fernando La matanza de Badajoz ante… op.cit.

46  NEVES, Mário, La matanza de Badajoz. Crónica de un testigo… op. cit. pp. 44 y 50.

47  La Vanguardia (Barcelona), 20 de agosto de 1936.

48  Cfr. PILO ORTIZ, Francisco, DOMÍNGUEZ NÚÑEZ, Moisés, DE LA IGLESIA RUIZ, Fernando La matanza de Badajoz ante… op.cit.

49  CABRERIZO PÉREZ, Felipe, La Atenas militarizada, la industria cinematográfica en Gipuzkoa durante la Guerra Civil (1936-1939), San Sebastián, Diputación Foral de Guipuzkoa, 2004, p. 31.

50  Fecha 3 de septiembre de 1936, Pathé, longitud del metraje 125 m, número de identificación Pa. 356. 11 conservado en la Filmoteca española con el código 16.

51   L’Humanité (París), 10 de septiembre de 1936: «A Séville, les rebelles menacent de fusiller un français».

52   CAPARRÓS-LERA, José María, YRAOLA, Aitor, Historia contemporánea de España y  cine, Madrid, Universidad Autónoma de Madrid, 1997 pp. 56 y 57.

53  BOLIN BIDWEL, Luis Antonio, Los Años Vitales, Madrid, Espasa Calpe, pp. 197 y s.

54  L’Intransigeant (París), 18 de septiembre de 1936. El corresponsal del Daily Telegraph Philips Percival añade con respecto al capitán Bolín que éste «ha conseguido que los corresponsales le odien como a la peste. Todos los corresponsales extranjeros le detestaban y temían, en parte porque no permitía visitas al frente salvo con escolta militar»: GARCÍA SANTA CECILIA, Carlos, Corresponsales en la guerra de España (1936 – 1939), Madrid, Fundación Pablo Iglesias e Instituto Cervantes, 2006, p. 32.

55  TENORIO, Rafael. «Las matanzas de Badajoz», en Tiempo de Historia, núm. 56, julio 1979.

56  Revista Cinemonde núm. 413. Declaración de René Brut publicada el 17 de septiembre de 1936, pp. 669 – 670. (Biblioteca Nacional de Francia, microfilm MICR D-556).

57  Ibídem.

58  Le Petit Marocain, (Casablanca), 15 de septiembre de 1936.

59  Cfr. PILO ORTIZ, Francisco, DOMÍNGUEZ NÚÑEZ, Moisés, DE LA IGLESIA RUIZ, Fernando La matanza de Badajoz ante… op.cit. pp. 51 y ss.

60  Traducción de la transcripción de las declaraciones de René Brut en el documental Compilation Espagne (Gaumont Pathé Archives, Compilation Pathé, duración 1: 01:00, Blanco y Negro. Mudo y Sonoro, TC IN: 00:24:06:17, TC OUT: 00:25:56:20, Ref: B 29/D95921) realizada por Camille Bitaud, jefa de ventas de Gaumont Pathé Archives.

61  VILA IZQUIERDO, Justo, Extremadura: La Guerra… op. cit. pp. 72 y s.

62  Cfr. ESPINOSA MAESTRE, Francisco, La columna de la muerte. El avanceop. cit. p. 210.